entradas en '' categoría

Un ejercicio de rutina para entrar al Mundo Espiritual

laitman_2009-03_7958[1]Lo único que puede ayudarlo a uno a estudiar y revelar El Libro del Zóhar son los ejercicios constantes, con los que el lector anhela sentir el texto dentro de él mismo. De otra forma, para él este libro permanecerá cerrado por siempre.

Si tan sólo retiramos este “tapón” de nuestras sensaciones, abriremos un camino para que las sensaciones espirituales más elevadas, se derramen en abundancia hasta nosotros desde Arriba. Entonces se revelará a nosotros nuestro mundo interior 

De esta forma, a lo largo de los días, debe uno obstinadamente esperar el surgimiento de una respuesta interior de las palabras de El Zóhar. Y entonces, como para el niño que descubre el mundo, surgirán espontáneamente desde dentro las impresiones de una realidad más elevada (el Mundo Superior) que se oculta dentro de nosotros

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 25 de noviembre 2009)

Material Relacionado:

De la lección del Zohar, 25/11/2009 

5 minutos de luz- “el libro del zohar: boleto de entrada para la espiritualidad”

La sirvienta y la señora descritas en el libro del zohar están dentro de ti

Intercambiar los lugares

laitman_2009-08_0665[1]Pregunta: ¿Por qué a pesar de mi capacidad de sentir los deseos de los demás, continúo pensando en mi mismo? ¿Cómo resuelvo este conflicto?

Respuesta: Piensas solamente en los otros porque quieres utilizarlos para tu propio beneficio. Por lo tanto, es obvio que los sientes y quisieras incrementar esta capacidad.

Si yo quiero engañar a alguien, tengo que conocer bien al individuo y entenderlo. Para defraudar a alguien tengo que convertirme en un buen psicólogo y penetrar en su mente y corazón. Entonces sabré cómo manipularlo en beneficio propio.

La habilidad de sentir a los demás no indica algo necesariamente. Lo que importa es ¿cuáles deseos son más significativos para ti: los de ellos o los tuyos?

Está escrito: “No hagas a los otros lo que no quieres que los otros te hagan a ti”. Lo que significa que no debes utilizar a tu prójimo para beneficiar tus propios intereses. Pero más adelante está escrito: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. ¿Esta frase, “como a ti mismo”, significará que la mitad del beneficio es para mi y la otra mitad para él? ¡No! Significa que debes amar solamente a tu prójimo en la forma que previamente te amabas a ti mismo.

A partir de ahora, tienes que empezar a tratarte a ti mismo en la misma forma en que antes tratabas a tu prójimo cuando te aprovechabas de él. Debes empezar a pensar en cómo puedes emplearte para servirlo a él.

Intercambias de lugar: él toma tu lugar y tu tomas el suyo. Tu prójimo se vuelve más importante que tu mismo. A eso se le llama “otorgar”

Existe un solo ejemplo de esta interacción entre la gente en nuestro mundo: una madre y su hijo. Cuando hacemos la transición a sentir a los demás, adquirimos la habilidad de empezar a sentir nuestra alma. Es la única manera efectiva de sentirla, puesto que nuestra alma consiste de deseos que están fuera de nosotros. Al sentir esos deseos externos, puedes empezar a sentir al Creador dentro de ellos.

Material relacionado:

Siempre estamos sujetos a la ley natural del amor