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No pierdan el tiempo con lo imposible

laitman_2009-08_2934[1]En Cabalá “Prohibido”, significa imposible.  Algo que está prohibido es porque contradice las leyes de la naturaleza y no se puede hacer. Sin embargo, estamos en un estado de ocultamiento, lo que nos hace pensar que podemos hacer cualquier cosa que nos deje algún provecho. Sin embargo los cabalistas te dicen, “Está prohibido” como si le hablaran a un bebé que está tratando de hacerse daño.

El daño provocado por intentar realizar acciones incorrectas no necesariamente tiene que ser directo; puede llegar indirectamente. Por lo tanto, nos parecerá que actuamos correctamente y hasta ganamos algo, cuando en realidad estamos desperdiciando nuestras vidas en acciones inútiles e incluso perjudiciales. Nos llevará un buen período de tiempo lleno de sufrimiento para descubrirlo.

Por eso los cabalistas nos advierten: “No pierdas el tiempo ni el fuerzo. No puedes cambiar nada de esta forma, porque el sistema de la Naturaleza no está organizado en la forma que tu lo imaginas”. El tiempo pasa, nosotros nos retrasamos y no cumplimos con lo que se espera de nosotros. Pero la fuerza actúa dependiendo del nivel de nuestra madurez exigiéndonos un mayor progreso.

Al no avanzar, continuamos sintiendo presión, problemas y sufrimiento. Por eso los cabalistas te dicen: ¡No puedes hacer eso! No están intentando persuadirte, ya que no te pueden explicar, como lo haría un maestro con un niño, diciéndole que no debe actuar de cierta forma porque no ve más allá de su nivel. Por eso te dicen categóricamente: “Está prohibido” Pero para escucharlos, tienes que entrar en un grupo y encontrar un maestro.

(Extracto de la lección sobre el artículo La característica de la Cabalá, correspondiente al 15 de diciembre 2009.)

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De la lección del artículo “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá , 15/12/2009

Podemos influir la evolución

laitman_19_wp[1]Pregunta: ¿No es misticismo la Luz Circundante?

Respuesta: ¿Quién nos podría explicar cómo crece el niño y se convierte en un adulto? ¿Por qué no se queda como ayer? Sencillamente nos acostumbramos a ver cómo esto sucede, pero en realidad, no tenemos una explicación.

La ciencia nos puede hablar sobre las diversas etapas por las que tiene que pasar el niño, así como cuál etapa viene antes que otra,  pero no puede explicarnos por qué sucede así. Puede describir lo que sucede dentro de la materia, pero no puede ver la causa que existe fuera de la materia que la empuja hacia este desarrollo.

La respuesta es que el niño es afectado por la misma Luz Circundante que actúa en todas las otras partes de la naturaleza, incluyendo al cabalista. Cada persona tiene que pasar por muchas reencarnaciones para alcanzar la meta final. Por eso la Luz, la Fuerza Superior, actúa dentro de la materia y crea la naturaleza vegetativa, animada y humana con la naturaleza inanimada. De otra forma, toda la materia permanecería muerta e invariable.

Sin embargo, el propósito de esta materia es desarrollarse. El Gobierno Superior también está presente como una fuerza en este mundo, pero ninguna de las ciencias lo sospecha. Por eso he dejado la ciencia, porque quería aprender: ¿De dónde procede la fuerza de la vida? ¿Dónde está? ¿Está en los átomos, en las moléculas, células o en sus subsistemas? Sin embargo, la ciencia no explora eso, y por lo tanto, ¿de qué nos podría servir, si no puede ayudarnos a descubrir lo más importante y ni siquiera intenta conocer qué es?

La Luz Circundante es la Fuerza Superior que no puede ser captada por ningún instrumento físico. Sólo vemos las consecuencias o los efectos como el niño desarrollándose año tras año. Esto es evidente. La fuerza que nos lleva de una etapa a otra se llama Luz Circundante. Sin embargo, esto es verdad sólo en relación a una persona que atrae esta fuerza por sí mismo, conscientemente, deseando desarrollarse. Por otro lado, en nuestro mundo, esta Luz origina la evolución natural, siguiendo el camino que se llama “a su tiempo”. La locomotora de la evolución avanza a esta velocidad y la Fuerza Superior actúa dentro de la materia y la empuja hacia la meta.

Si entras en el mundo espiritual, podrás investigar cualquier etapa de la evolución, incluso a los dinosaurios, si eso te interesa, ya que todas las formas anteriores estaban predeterminadas y tenían que desarrollarse para formar una cierta combinación de la cualidad del otorgamiento y la recepción.

Y sólo últimamente nos hemos desarrollado hasta tal estado que podemos atraer nosotros mismos esta fuerza de la vida que se llama la Luz Circundante.

(Extracto de la lección sobre el artículo La característica de la Cabalá, correspondiente al 14 de diciembre 2009.)

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De la lección del artículo “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá , 15/12/2009

El Zohar construye nuestra alma

StudyKabbalahandSpritualWorriesWillOutweighYourCurrentOnes_thumb1[1]Cuando una persona estudia El Libro del Zóhar puede llegar a discernir precisamente lo que necesita su alma. Cuando leemos El Zóhar, cada uno de nosotros recibe impresiones personales que son diferentes de las que reciben los demás.

Toda la narrativa de El Zóhar debe pasar a través de nosotros.  Sin embargo, el desarrollo de una persona no sucede en virtud de la influencia de la narración misma,  sino por la Luz que Reforma. La Luz ilumina el deseo de la persona, su materia que contiene los genes informativos (Reshimo). Esto se parece a la función de las células madre, la base de todas las células en el cuerpo humano.

A medida que la Luz influye sobre nuestra materia, se despiertan los Reshimo que se encuentran dentro de la materia y que son únicos y específicos al alma de cada persona. Con la ayuda de la Luz, estos Reshimo construyen con la materia una cierta estructura, una parte del alma. Como resultado cada persona obtiene la construcción de su alma.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 15 de diciembre 2009.)

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De la lección del Zohar, 15/12/2009

Cómo desarrollar su punto en el corazón

El zóhar habla de mi

El libro del zóhar es la revelación

El lenguaje de la santidad

laitman_2008-08-21_0594_wp[1]El Zohar: El capitulo “Los secretos de la Tora”: Los fundadores de la ciudad y de la torre (de Babel) hablaban el lenguaje de la santidad que conocen los ángeles y no hablaban ninguna otra lengua.

“Y había una misma lengua en todo el mundo”; “una misma lengua” significa el lenguaje de la santidad. Y porque hablaban el lenguaje de la santidad, recibieron la ayuda de los Ángeles Superiores para completar la construcción.

Y por eso, nada era imposible para ellos y tenían la habilidad de llevar a cabo lo que se propusieran. Pero, si no hubieran hablado el lenguaje de la santidad, no hubieran recibido la ayuda de los ángeles y sus obras hubiesen sido impuras: una clase de acciones que duran un instante y después de inmediato se anulan por sí mismas.

“El lenguaje de la santidad” representa la lengua de una escala que mide la santidad: la  correcta y equilibrada combinación entre la línea derecha y la izquierda. La línea derecha es el otorgamiento, la fuerza que recibimos desde Arriba y la línea izquierda es la recepción, nuestra materia, el deseo de recibir placer.

Si logramos un equilibrio adecuado entre estas dos fuerzas entonces alcanzamos el lenguaje de la santidad. Cuando así sucede, la lengua de la escala muestra que todos nuestros deseos son para el otorgamiento, y la línea derecha y la línea izquierda, se encuentran en equilibrio. De esta forma podemos utilizar la materia del deseo de recibir placer para construir nuestra alma, ya que le podemos dar una estructura correcta para el otorgamiento.

Eso significa “construir la ciudad”;  cuando las Fuerzas Superiores, los ángeles, están de acuerdo con esto y entienden nuestras acciones. Dicho de otra forma, quiere decir que hemos establecido la conexión adecuada con el Creador, la fuerza del otorgamiento.

En cada etapa usamos esa parte del deseo en la que tenemos capacidad, usando el “lenguaje de la santidad”, la línea media, y de esa forma continuamos uniéndonos con el Creador, y alcanzando una mayor semejanza con Él.Creamos cada “roca” y “bloque” necesarios para la construcción y los empleamos para construir la línea media, utilizando el lenguaje de la santidad. Es decir, siempre erigimos el edificio desde abajo hacia arriba con el propósito del otorgamiento. A eso se le denomina construir “con la ayuda de los Ángeles Superiores, las fuerzas de otorgamiento. 

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 15 de diciembre 2009.)

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De la lección del Zohar, 15/12/2009

“Y construyeron una torre con la cúspide en los cielos”

El lenguaje es un programa de conexión humana

El lenguaje de la cabalá es el otorgamiento

La pantalla es todo un sistema

laitman_2009-11_8750[1]La persona es un pequeño mundo, lo que significa que todo el mundo está dentro de mí. Estoy delante de la Luz Superior y del Creador, con todos mis atributos y características internas. No puedo imaginar nada fuera de mi mismo

Ya hemos pasado por suficiente preparación como para poder evitar asociar lo que está escrito en el  Zohar directamente con las imágenes de nuestro mundo,  la historia y  su geografía. Podemos ahora ver que el texto describe al Creador, a nosotros mismos y a la pantalla que se encuentra entre los dos. Ahora debemos intentar ver el sistema y la estructura de la relación que tenemos que construir con Él.

La pantalla no es un cancel entre el Creador y yo, sino que es un sistema entero. Después de todo, yo sólo soy un punto del deseo creado “de la nada”, y el Creador es sólo un punto, una chispa de Luz que me creó: el punto del deseo.

La pantalla se refiere a todo este enorme sistema que existe ente dos puntos: el mío, (un punto negro, y el Creador (un punto de la Luz blanca). La pantalla no está posicionada encima del deseo de recibir el placer, aunque sí está incluida en este deseo. Con la ayuda de la pantalla puedo calcular qué tan cerca puedo alinear mi deseo para igualar a la Luz; es por eso que la pantalla debe abarcar mi deseo por completo.

Rosh (la cabeza) del Partzuf es el lugar en donde yo decido qué parte de mi deseo debe adherirse a la Luz. La parte de mi deseo que puedo alinear con la Luz se llama Toj (la parte interna) del Partzuf.  La parte que no puedo alinear con la Luz se llama Sof (el fin) del Partzuf.

La pantalla opera en todas estas partes ya que es un sistema que me une con el Creador. El sistema se divide en estas tres partes:

  1.  Rosh, la cabeza del Partzuf, que realiza los esclarecimientos y el cálculo.
  2. Toch, la parte interna del Partzuf, que recibe la Luz y alcanza similitud con Ella en la acción.
  3. Sof, el fin del Partzuf, en donde se realiza un cálculo separado respecto a mi incapacidad de ser semejante a la Luz.

No es suficiente que yo decida sencillamente qué parte de mi deseo puedo hacer semejante al Creador y descartar todo el resto. Tengo que verificar qué partes no puedo alinear con el Creador y por qué. El final del Partzuf tiene que ser tan claro como su parte interna.

El Anfitrión me pregunta sobre cada detalle: “¿Por qué no quieres recibir de Mí la Luz adentro?” Y yo debo verificar ese detalle y razonar conmigo mismo por qué no la puedo recibir adentro. Por lo tanto, la pantalla es un sistema entero de conexión entre el Creador y yo; no se trata sencillamente de la división que dibujamos en nuestras ilustraciones.

Cuando estudiamos El Zóhar, estamos todo el tiempo aprendiendo sobre este sistema: la conexión entre el Creador y nosotros. Yo estoy abajo y el Creador arriba, y entre nosotros existe todo un sistema que llamamos “la pantalla”, que consiste de tres partes principales. Este sistema abarca todos los mundos.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 15 de diciembre 2009.)

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De la lección del Zohar, 15/12/2009

¿Qué es la pantalla?

Separar los deseos

Lección virtual sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 13 de diciembre 2009

StudyKabbalahandSpritualWorriesWillOutweighYourCurrentOnes_thumb1[1]El domingo 13 de diciembre 2009, de las 09:00 a las 10:00 Tiempo de Este en Estados Unidos, continuamos con nuestra serie semanal, “Revelando el Zóhar”. Esta es la sexta lección de la serie. Estudiamos el capítulo “¿Quién es tu compañero?”

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A continuación un resumen de la lección:

El Creador creó la creación para llevarla a un estado de equivalencia con Él: un estado de armonía, eternidad y perfección. Existe un “componente de conexión” entre el Creador y la creación, que consiste de Zeir Anpin y Maljut del Mundo de Atzilut. Zeir Anpin del Mundo de Atzilut representa al Creador y Majut del Mundo de Atzilut representa a la creación.

La creación son las almas que ascienden y se integran en Maljut al corregirse y conectarse entre ellas. Por eso es que Maljut del Mundo del Infinito se llama una “asamblea de las almas”. La conexión entre Zeir Anpin (el atributo de otorgamiento) y Maljut (el atributo de recepción) se llama Zivug, una fusión. Esta conexión es posible solamente si los atributos de los dos objetos son equivalentes.

La naturaleza de la creación es recepción, sin embargo, puede cambiar su intención, en cuyo caso recibirá para el Creador en lugar de para sí mismo. Entonces su recepción se convierte en el equivalente a otorgamiento y Zeir Anpin surge con Maljut debido a la equivalencia de forma entre ellos.  

Todo lo que sentimos en este mundo llega de la conexión entre el Creador y la creación. Un contacto mínimo entre Zeir Anpin y Maljut nos deja sentir una pequeña chispa de Luz (Ner Dakik) que nos da un sentimiento de existencia y es lo que sostiene toda nuestra vida. Además, la luminosidad de Zeir Anpin despierta en nosotros un sentimiento de falta de llenado, falta de placer y falta de entendimiento en todos los niveles de nuestro desarrollo. Por consiguiente, nos motiva a aspirar a algo nuevo, desconocido, único y que existe más allá de los límites de este mundo. 

De esta forma, al afectar a Maljut, la Luz Superior atrae las almas a sí misma, invitándolas a ser compañeros maduros del Creador

Lección diaria de Cabalá correspondiente al 16 de diciembre 2009

El Libro del Zóhar, Capítulo Noé, Punto 346

Para estudiar El Libro del Zóhar debe existir entre nosotros una unidad interior. De otra forma no podremos abrir esta puerta.

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Lección 31 sobre el Prefacio a la sabiduría de la Cabalá, Punto 75

La Luz de Jasadím es la satisfacción que la creación recibe por ser equivalente al Creador.

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Lección 1 sobre Ocultamiento y Revelación

Para poder revelar al Creador, primero debemos descubrir por qué Él se oculta de nosotros.

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Descubrir a Aaron y a su hijo adentro

calm.jpg_thumb[1]El Zóhar: Los hijos de Aaron se embriagaron con vino. ¿Quién los dejó beber vino? ¿Será que en realidad fueron tan desvergonzados que se embriagaron con vino? 

Por supuesto, se embriagaron con el vino que se describe en el versículo: “Trajeron un fuego extraño al Creador”. Eso significa que ellos no pudieron resistir la Luz que se suponía debían aceptar para el otorgamiento.

Pero otro versículo dice: “Fue para esconderse de la esposa del otro”. Sin embargo todo eso es lo mismo.

Debemos recordar que todo sucede dentro de una persona. Aaron es la cualidad de Jesed (misericordia) que se desarrolla al vencer el deseo egoísta que aún no está corregido. Sin embargo, este deseo sólo se despierta en una persona que estudia Cabalá.

Cuando lo corregimos, elevamos nuestros deseos y por lo tanto alcanzamos una mayor equivalencia con el Creador. Los hijos de Aaron representan el desarrollo subsiguiente de esta cualidad que también depende de vencer el egoísmo de uno.

El vino representa la Luz de Jojmá. Beber vino y embriagarse significa atraer la Luz de Jojmá de arriba hacia abajo (egoístamente) en lugar de aceptarla de abajo hacia arriba, en la línea media, en la Luz de Jasadím.

Debemos “traducir” todo que se describe al lenguaje de nuestras cualidades interiores. ¿Cómo podemos corregirnos y alcanzar el atributo de otorgamiento por encima del deseo egoísta que crece constantemente? ¿Cómo podemos elevarnos más hacia el otorgamiento al Creador?

Al ir leyendo, tenemos que buscar dentro de nosotros, tenemos que intentar encontrar el fenómeno y las cualidades en nuestro pequeño mundo descritos en cada palabra que leemos. Después de todo, cada persona es un pequeño mundo.

¿Existió Noé realmente?

img_5658_100Durante la lectura del Zóhar debe uno todo el tiempo pensar en uno mismo. En la Torá no se habla nunca de la historia. Pero, cada raíz espiritual debe tocar una rama material, razón por la cual todos estos acontecimientos ocurrieron en nuestro mundo

¿Las personas de las que habla la Torá entendían quiénes eran ellas? Es efectivamente una pregunta que vale la pena plantearse. Baal HaSulam escribe que hubo una época en que alguien “accidentalmente” decidió nombrar a una colina el Monte de los Olivos, porque le pareció que era un buen sitio para cultivar árboles de olivo. La realidad es que le dio a la colina este nombre instintivamente, porque cada persona actúa de conformidad con su raíz espiritual, que le fue dada desde Arriba y todos cumplimos sus órdenes.

¿Así que, Noé realmente existió? Por supuesto que sí. ¿Fue el hombre más justo de todas las generaciones? ¿Entendía lo que hacía? Es una buena  pregunta que discutiremos en algún momento en el futuro. ¿Tuvo unos hijos que se llamaron Shem, Jam y Efet? Si, los tuvo. ¿Eran ellos también hombres justos y entendían al Creador y hablaban con Él? Todo esto requiere de una explicación.

Sin embargo,  a mí, no me interesa esta historia. De alguna manera, todo el mundo espiritual debe quedar impreso en una forma material dentro de mí. Efectivamente ha quedado impreso allí, pero en lo que a mi respecta no es importante. Yo debo arreglarlo todo en forma ordenada para poder progresar.

Todas estas historias bíblicas hablan sólo sobre el mundo interno de la persona. Por lo tanto, no me preocupa nada más El resto podría no existir, como si nunca hubiera habido una historia, la antigua Babilonia y todo este mundo. No existe hasta que lo descubro yo mismo, en lugar de escuchar hablar a alguien más sobre él.

Ahora mismo me encuentro dentro de un espacio vacío en donde no hay nada. Todo ocurre en mi interior. ¿Pero, quién soy yo de pié en medio de este espacio vacío? Soy alguien que siente. ¿Y qué es lo que siento? Siento lo que el Zóhar me dice, y nada existe fuera de eso.

Así es como yo, un punto dentro de un espacio vacío estudio El Libro del Zóhar, construyendo todo un mundo con el material que absorbo. Es el único mundo que existe, ni el Mundo Superior, ni el inferior, sino el único. Realizo esfuerzos para entender cómo está ordenado este mundo y en dónde se encuentra en él cada cualidad y acción que describe El Libro del Zóhar. Eso es lo que siempre estoy tratando de imaginar. Soy tan sólo un punto que intenta descubrir estas cualidades.

(Extracto de la lección sobre El Libro del Zóhar, correspondiente al 15 de diciembre 2009).

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Einstein habla sobre la naturaleza de la humanidad

EINSTEIN-127x150“Todo lo que la raza humana ha hecho y pensado está conectado a la satisfacción de necesidades percibidas como urgentes y la mitigación del dolor. Uno tiene que tenerlo constantemente en cuenta si desea entender los movimientos espirituales y su desarrollo. Sentir y anhelar son la fuerza propulsora detrás de todo el empeño y la creación humana, sin importar en qué elevada apariencia pueda presentarse la segunda.”

Albert Einstein

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