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Lección diaria de Cabalá correspondiente al 30 de diciembre 2009

El Libro del Zóhar, Capítulo Y Jacob envió, Punto 258

“La noche” es la incapacidad de otorgar. Es una sobreabundancia de la Luz de Jojma  que no está vestida en la Luz de Jasadim

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Lección 39 sobre el Prefacio a la sabiduría de la Cabalá, Punto 97

En cualquier grado espiritual no estoy trabajando con mi propio deseo, sino con el deseo del inferior, que tengo que elevar.

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Lección 6 al Prefacio al Libro del Zóhar,” Punto 21

Mi percepción está formada por los deseos que yo identifico y les doy diversos nombres.

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Soy grande e infinito

privet_s_morya_100_wp[1]Pregunta: ¿El Libro del Zohar nos revela el reino del deseo? ¿A través de este libro podemos revelarlo?

Respuesta: La luz que nos ilumina nos revela diferentes formas del deseo dentro de nosotros, pero que están ocultas. Me parece que estoy creciendo, convirtiéndome de un niño en un adulto, aumentando de peso y adquiriendo altura. Pero esto no es correcto.

En realidad la Luz me influye y revelo un deseo más grande dentro de mí, junto con sus  diferentes formas nuevas. Pero todas estas formas son mías y todas estaban dentro de mí. Nada nuevo puede revelarse; solamente que a mi me parece que las cosas son nuevas.

Soy enorme e infinito, pero me percibo como si fuera pequeño. Debo evocar sobre  mí a la Luz, para que Ella me revele más y más de mis formas, hasta que regrese al infinito con todas mis diferentes cualidades y deseos. Esto significa que crezco, esto es, que asciendo por los peldaños de la escalera.

En nuestro mundo ocurre lo mismo y los niños crecen de la misma manera. No hay nada nuevo bajo el  sol. Hay solamente nuevas revelaciones. Pero todo existe desde el principio, como está escrito: “Comerás lo que ha estado almacenado hace mucho tiempo”.

Resulta que en todo este proceso debo solamente desear que me ocurra la revelación, que se me revelen mis atributos interiores y las formas que están más desarrolladas y cercanas al Creador. Quiero abrirme para que llegue la Luz y me abra todavía más. No revelo la Luz, pero la atraigo para que Ella me abra, para que me muestre  mi verdadero “yo”: ese yo que es más grande y cercano al infinito.

Cuando mi propio yo se revele más y más, esto significará que asciendo por los peldaños de la escalera.

(Extracto de la lección sobre El Prefacio al Libro del Zóhar, correspondiente al 30 de diciembre 2009.)

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Un viaje al mundo de los deseos

La manera de llegar al Palacio del Rey

laitman_2009-12-20_3497_w[1]Pregunta: ¿Por qué sencillamente leemos El Zóhar? ¿Por qué no examinamos el significado de cada palabra?

Respuesta: Si explico el significado de cada palabra, como “montañas, noche, oscuridad y día”, entonces tu pensarás que has descubierto su significado y te relajarás. Pensarás que has leído y entendido una sección y puedes irte feliz a casa. Sin embargo,  no es así que debes sentirte al terminar la lección.

Tienes que terminar la lección de El Zóhar sintiendo que no entendiste nada, ni una palabra. Todo está cerrado bajo llave; el libro habla sobre un mundo que tú no sientes y al que no perteneces. Intentaste sentirlo, pero no lo lograste, y no sabes cómo hacerlo.

Hasta que una persona entra en el mundo espiritual, es incapaz de entender que la única cosa que es importante es su deseo. En cuanto al conocimiento, jugar con las palabras y memorizar la teoría, todo esto construye un sistema artificial dentro de ti, que te tranquiliza y te desvía de la meta.

Mi gran maestro Rabash, tenía la capacidad de hacer que una persona se fuera a casa sintiéndose más vacío que cuando había llegado. Nuestra tarea es despertar ese deseo dentro de nosotros y ver que hasta nuestros sitios más entumidos sientan que el problema radica en nuestra alma, que no siente su estado. Nuestra alma siente que está en la oscuridad porque recibe la iluminación del siguiente estado y no es igual a ese estado.

Cuando siento que no soy capaz de percibirlo, significa que tengo que tomar consciencia de que soy opuesto al Nivel Superior. Es como si estuviera opuesto a una persona de la que dependo totalmente, pero él me ignora como a una pared. Puedo pararme de cabeza y gritar, pero él permanece impenetrable y no reacciona a mis súplicas.

En ese momento tengo que reunir mis fuerzas y entender que esto es el comportamiento del Creador hacia mí, y así es como Él se presenta ante mí para que persista a pesar de todo. Está escrito, “Sólo aquellos que persisten y son verdaderamente pacientes llegan al palacio del Rey”.

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De la lección del Zohar, 30/12/2009

Cada mundo tiene sus leyes

laitman_2009-08_0819[1]Pregunta: En mi vida cotidiana intento imaginar que todo lo que se me presenta es una parte de mi deseo. ¿Esta percepción es correcta o me puede confundir?

Respuesta: Todo depende de los resultados de esta percepción. El mundo funciona según sus leyes determinadas. Hasta que salgas de este mundo al mundo espiritual, y empieces a sentirlo en forma clara con tus sentidos, está prohibido que comprendas el mundo espiritual como si ya existiese en forma lista-para-llevar para ti.

Puedo existir en el mundo espiritual solamente si estoy en un nivel espiritual, mientras que en este mundo vivo en el nivel corporal. Estos dos  niveles existen hasta que alcanzo el fin de la corrección en cuyo momento este mundo desaparecerá de mi imaginación. Pero hasta que llegue este estado de mi corrección total,  viviré y existiré en este mundo según sus leyes, sin  fantasear acerca de que supuestamente debo cumplir en este mundo las leyes de la naturaleza espiritual.

No debo atraer el mundo espiritual a este mundo, y no debo elevar este mundo al mundo espiritual. Este nivel corporal me obliga a cumplir todas sus leyes como lo indican estas normas: “El doctor tiene el derecho a curar”, “El juez no tiene otra cosa más que lo que ven sus ojos”, y  “¿Si no es por mi, quién lo hará por mi?”.

Entretanto, la regla  “No hay nadie más aparte de Él” le corresponde al mundo espiritual. Y no hay ninguna relación entre las leyes de este mundo y el mundo espiritual. Esta conexión existe, pero está oculta de nosotros y por eso “no existe”. Debemos vivir en forma realista, solamente dentro de las fronteras de lo que realmente percibimos.

(Extracto de la lección sobre, El Libro del Zohar correspondiente al 28 de diciembre 2009.)

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De la lección del Zohar, 28/12/2009
Lo material cambia junto con la espiritualidad
El zóhar nos ayuda a crecer

No hay santidad en nuestro mundo

34_100_wp[1]Pregunta: ¿Por qué debemos entender cada palabra de El Libro del Zóhar en su sentido espiritual y no en su simple sentido corporal?

Respuesta: De ninguna manera debemos interpretar las palabras de El Libro del Zóhar en su sentido corporal, porque de esta manera el hombre disminuye la Torá al nivel de este mundo. Debemos ascender desde las ramas hasta los raíces, desde este mundo  hacia arriba, al mundo espiritual. Y tú  preguntas: ¿por qué no rebajamos el mundo espiritual  a nuestro mundo?

Primero, en nuestro mundo no hay las mismas leyes que en el mundo espiritual. Toda la confusión de nuestra realidad viene del hecho que la gente imagina el mundo espiritual sin existir en él, y después, por la fuerza visten lo espiritual  en  lo material, como si tuvieran la fuerza del otorgamiento en la mano derecha y la fuerza de la recepción en la mano izquierda, o como si algunas partes de su cuerpo fuesen más santas que las otras, etc. Todo esto es falso. Para nosotros está prohibido conectar lo espiritual con lo que entendemos, sentimos y hacemos en nuestro mundo. Entre ellos no debe existir ninguna conexión.

No hay nada sagrado en nuestro mundo, incluyendo los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano. No hay ninguna santidad en nada de lo que hacen los seres humanos en este mundo. El Libro del Zohar se denomina el libro sagrado, porque con su ayuda puedo ascender de nuestro  mundo, del egoísmo, hacia la santidad, el otorgamiento y el amor al prójimo.

Yo soy un punto en el corazón que pertenece al mundo espiritual, al mundo de la santidad. Este es el único punto en mí que es distinto de toda mi naturaleza y con la ayuda de este medio, “el libro sagrado”, puedo ascender al mundo de la santidad, al otorgamiento. Sin embargo, no es el papel ni su tipografía que son sagrados. Tampoco las letras en el libro son sagradas. La santidad es la conexión entre la Luz y la vasija (Kli) que simbolizan las letras. Pero, en nuestro mundo no hay nada sagrado.

El problema es que la gente empieza a atribuir santidad a una persona o a sus acciones. No obstante, todo esto no son sino meros símbolos. Todos los atributos para cumplir los preceptos: el Talit, el Tefiiín, el libro de la Torá, el Arón Kodesh (el armario donde se guarda el pergamino de la Tora) son simplemente los símbolos de la interacción de las Luces y los Kelim, las relaciones entre ellas, los estados de las almas. Por lo tanto, los estados de las almas son precisamente lo que es sagrado, porque tienen el atributo de otorgamiento.

 El libro de la Tora que está en el “Aron Kodesh” es simplemente un símbolo de  la esencia espiritual que se denomina Zeir Anpin y que afecta el deseo, Maljut, (la unión de todas las almas)con la luz de la santidad, volviéndolo otorgante. De esta forma corrige nuestras almas y nos eleva.

Además de los símbolos no hay nada en nuestro mundo.  Todos nosotros  “somos similares a los animales mortales”. Y la persona que subdivide los objetos y las acciones de este mundo en más o menos sagrados, solamente desvía del camino de la corrección.

Todo esto son acciones “Erev Rav”, porque impiden el avance al mundo espiritual y la corrección del alma.

(Extracto de la lección sobre, El Libro del Zohar correspondiente al 28 de diciembre 2009.)

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De la lección del Zohar, 28/12/2009

El lenguaje de la santidad
 La cabalá es el lenguaje más preciso para expresar la espiritualidad

El lenguaje es la unión de la Luz y el deseo

sidur_rashash_100_wp[1]El hebreo es un idioma muy especial formado por la unión de las Luces y los Kelim.

Maljut se une con Bina y de este modo se presenta un borde inclinado (Parsa) en la letra Alef.

La Luz de Jojma desciende a Maljut desde la Sefira Jojma arriba. Desde arriba y es representada por la letra Yod. La parte que se expande hacia abajo forman la parte baja de la letra Yod. Y si abajo no hay Luz abajo, entonces el lugar de la letra Yod estará ocupado por la letra Dalet. De este modo se forma la letra Alef.

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La letra Dalet es la combinación de dos ejes (Delet – la puerta), las puertas que cierran y abren Rejem (el útero del Partzuf espiritual). El eje horizontal  es la propagación de la Luz de Jasadim y el eje vertical es la propagación de la Luz de Jojma.

La letra Shin  representa tres líneas. El  Ari explica e número de formas de las coronas que son necesarias sobre cada letra. Toda la TANTA (Taamim, Nekudot, Tagin, Otiot): las luces, las letras, los puntos, las coronas sobre las letras, todo esto es el reflejo de la conexión directa entre las Luces y los Kelim.

Por eso es tan  importante saber, como se expresa esta conexión, porque es no simplemente un idioma, sino que es una conexión entre la Luz  y el Kli, que es el fundamento de todo el universo. Por eso, estas letras y el mismo lenguaje se denominan sagrados, porque muestran cómo el Kli quiere asemejarse a la luz.

Cuando Maljut asciende a Zeír Anpin y Bina, ella se une con ellos y de esto proceden  22 letras, expresando la semejanza de Maljut a las Sefirot Superiores, hasta ZAT de Bina, donde Maljut recibe los atributos de Bina.

Ascendiendo desde Maljut de Maljut, (del punto negro) ella empieza a decaer y ocasiona una línea hacia derecha o a lo largo, de ancho y de largo, así como todas las diferentes formas o círculos, cuando alcanza la perfección.

Sobre cada peldaño del ascenso, Maljút conecta con Bina y atrae las formas de su unificación. De este modo se forman las letras.

Un cinescopio funciona con el mismo principio.  En él hay un sistema de desviación: un más y un menos por la vertical y más y menos por la horizontal y en el medio hay un rayo eléctrico, el cual se desplaza hacia donde lo atraen estos campos de más y menos; de esa forma el se mueve y dibuja todas las formas posibles. Con el tiempo estas formas consecutivas  se sobreponen y se visten una sobre otra.

Con este trabajo conjunto de dos pares de fuerzas (potenciales): Jasadim (a la derecha y a la izquierda) y Jojma  (arriba y abajo) el punto se atrae de la izquierda a la derecha y de arriba hacia abajo formando todas las diferentes letras. Estas formas se visten una sobre otra y resulta la secuencia de las letras, el alfabeto.

(Extracto de la lección sobre, El Libro del Zohar correspondiente al 28 de diciembre 2009.)

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