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El filtro para los deseos

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Si no usamos las almas corregidas de los cabalistas y los libros cabalísticos verdaderos escritos por ellos, no podremos hacer contacto con la Luz.

Los cabalistas del pasado son los amos del sistema que nos entrega la Luz.

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¿Cómo puedo establecer este contacto? ¡Ya que es lo principal! El grupo cabalístico y los libros crean mi contacto.

Los libros me unen a este sistema de almas corregidas. A través del grupo puedo anularme, pedir la Luz de corrección y tomar la dirección correcta hacia la meta espiritual.

El grupo sirve para mí como un filtro. Si puedo pasar mi deseo a través de este filtro ¡significa que mi petición es correcta!

En este caso, ella se corresponde al sistema superior de las almas corregidas y así merece la respuesta desde Arriba.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 26 de marzo 2010)

 

Criar polluelos espirituales

laitman_2008-11-03_0727_wEn su evolución, la humanidad pasó por todas las etapas del desarrollo inconsciente (animal).

De ahora en adelante, debemos evolucionar nosotros mismos hacia Adam (la semejanza con el Creador). No hay otra opción. Dicho objetivo debe cumplirse. Si no lo realizamos, las cualidades que no corregimos provocarán grandes sufrimientos que, de todos modos, nos obligarán a cumplir el programa de la creación.

Por eso, no es posible hacer nada sin la ciencia de la Cabalá ya que ésta nos explica cómo revelar al Creador y, basándonos en estos conocimientos, corregirnos y construimos una “incubadora” para nuestro desarrollo.

Si no lo hago, entonces el Creador viene en mi ayuda de la siguiente manera: las mismas fuerzas que debería haber usado para la creación de la incubadora y que no usé, Él me las revela de modo negativo.

Él me construye esta incubadora pero, aparentemente, parece estar estropeada. Cuando, posteriormente, empiece a revelarla, veré que no era ella la que estaba estropeada, sino mi actitud.

La incubadora está bien desde el principio y, en cuanto yo lo desee, ella de inmediato empezará a actuar y cuidarme; criarme para convertirme en un futuro “polluelo”.

Pero, ahora, debo participar en esto de forma contraria a como actuaba en los peldaños anteriores (inanimado, vegetativo y animal) donde, en lugar de yo mismo, era la Naturaleza la que hacía todo por mí.

Ahora soy yo quien debe poner en marcha este sistema. Es decir, ¡yo construyo una maquina que reemplaza al Creador! Porque, si yo paso a ser su creador entonces, ¡me haré como el Creador! Termino el trabajo sobre mí mismo, trabajo que el Creador no terminó y me dejó encargado.

La incubadora espiritual es el Creador (la Luz que retorna a la fuente), el entorno, el maestro y los libros, es decir, todo lo que influye sobre nuestro desarrollo espiritual. Hay que organizar todo esto de modo óptimo, para que esta incubadora espiritual cuide de nosotros y nos lleve hasta el estado absoluto; es decir, que pueda hacer de nosotros un hombre semejante al Creador.

Así será la incubadora en la que criaremos a los polluelos espirituales. Es la forma en la que debo tratar a mi alma.

(Extracto de la lección según el artículo La Nación de Baal HaSulam, correspondiente al 24 de marzo 2010)

 

La tercera fuerza

laitman_2010-03-12_9584Hoy en día la humanidad ha llegado a tal crecimiento del egoísmo que ya no sueña con un ser humano bondadoso y altruista.

Hubo un tiempo en el que tuvimos la esperanza de poder crearlo, pero el siglo XX acabó con estas esperanzas. Comprendimos que un ser humano, simplemente, no puede hacerlo.

¡Esto es maravilloso porque les permite comprender su mal! Pero, ahora tenemos una pregunta: ¿Podrá el ser humano vivir en este mundo sin ser altruista? Hoy en día se revela el sistema global, una “pequeña aldea” mundial, donde todos están conectados. ¿Podremos sobrevivir si no nos hacemos altruistas?

Está claro que de ahora en adelante no vamos a poder vivir de esta manera. Por tanto, nos encontramos en una especie de tornillo.De un lado, debemos otorgar los unos a los otros y ser como un hombre con un corazón porque, de otro modo, la humanidad no tiene ninguna oportunidad de sobrevivir. Por otro lado, ¡no podemos lograr esto con nuestras propias fuerzas! ¡Porque esto no es posible!

Entonces revelamos que existe la tercera fuerza (el Creador) que puede hacerlo por nosotros. Podemos lograr este entendimiento a través de terribles sufrimientos, guerras y epidemias que nos obliguen a revelar la necesidad de la tercera fuerza, la necesidad del Creador quien “establecerá la paz entre nosotros”. Pero es un camino muy largo y duro del desarrollo natural.

O —por medio de la difusión de la ciencia de la Cabalá— comprenderemos los estados por los cuales debemos pasar y la solución que debemos revelar, extenderemos nuestros conocimientos por todo el mundo y atraeremos la Luz Superior que nos corregirá.

Él nos dará la cualidad del otorgamiento, la cual no poseemos en nuestra naturaleza intrínseca. Entonces, lograremos la corrección por un camino corto y agradable, “acelerando el tiempo”.

(Extracto de la lección según el artículo La Nación de Baal HaSulam, correspondiente al 25 de marzo 2010)