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Los orígenes de la festividad de Pesaj

laitman_2008-08-21_0594_wp[1]Hoy empiezan siete días especiales de la festividad de Pesaj.

Durante todos estos días, debemos tener una intención correcta y constante porque es un tiempo especial.

No celebramos tradiciones ni ceremonias religiosas. Estamos muy lejos de las acciones que la gente hace porque está educada de este modo desde la infancia o está dirigida por los objetivos egoístas de recibir recompensa en este mundo o en el mundo por venir.

Los que estudian la Cabalá desean ante todo revelar el Mundo Superior y las acciones espirituales. Sólo después, viendo sus efectos y sus raíces, están dispuestos a respetar y observar las tradiciones con la misma intención, como las mismas acciones espirituales.

Abraham y sus discípulos fueron los primeros que percibieron la conexión de las ramas y las raíces. Antes Abraham hacia ídolos y era un sacerdote en Antigua Babilonia.

Pero al revelar lo espiritual y su consecuencia en lo material, al descubrir que desde el mundo espiritual a nuestro mundo descienden las fuerzas que ponen en marcha este mundo, él creó el lenguaje de las ramas, que es  una descripción del Mundo Superior, de las raíces, con ayuda de las palabras de nuestro mundo, las ramas.

Entonces él reveló toda la realidad —material y espiritual— como un todo único. Por eso, sus acciones espirituales y terrenales se unieron juntas. Y de este modo enseñaba a sus discípulos.

Sobre esto está escrito que los patriarcas (los primeros cabalistas) cumplían toda la Torá antes de su recepción en el monte Sinaí.

Porque la revelaron de su percepción del mundo espiritual, de las acciones espirituales. Según esto, ellos cumplían las mismas acciones también en nuestro mundo, percibiendo toda la realidad como un todo único.

(Extracto de la preparación a la lección según el libro Shamati, correspondiente al 29 de marzo 2010).

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El elixir de la vida o el veneno mortal

laitman_2009-04_9136_w[1]Después de la destrucción del Segundo Templo (la destrucción de la propiedad del otorgamiento y el amor del nivel de Neshama), las personas han dejado de sentir lo espiritual (la propiedad del otorgamiento). En vez de realización de acciones de otorgamiento y el amor (preceptos), a las personas le quedaron sólo costumbres terrenales (copia de los preceptos) y continuaron observándolas.

Los cabalistas, como líderes de las generaciones, apoyaban la observancia de estas tradiciones y costumbres en el pueblo.

Poco a poco, con el crecimiento del egoísmo y la caída de las generaciones, las personas perdieron la comprensión de la conexión entre las costumbres y su deseable realización espiritual. Cumplían mecánicamente las acciones, considerando que esto es lo que exige de la persona el Creador. Por esto, les prometían la recompensa en este mundo y en el mundo después de la muerte.

Está escrito en el Talmud que si no hay relación entre la realización terrenal y espiritual, que las acciones terrenales son muertas y matan a la persona, es decir, lo alejan aún más de lo espiritual, del Creador, porque lo satisfacen.

También está escrito en el Talmud que “al Creador no le importa cómo matan al animal (se refiere a la matanza ritual), ya que “los preceptos son dados para corregir a la persona a través de ellos”.

Si la persona siente la conexión de sus acciones materiales con sus raíces espirituales, recuerda lo espiritual realizando estas acciones. En este caso vale la pena hacerlas.

Pero si esta conexión no existe, la realización mecánica de las acciones puede alejar al hombre del desarrollo espiritual, ya que él obtendrá satisfacción con las acciones terrenales (“preceptos”) y no sentirá déficit en ellas.

Entonces la Torá de la vida se convierte en un veneno mortal para el hombre. Él se sentirá perfecto, orgulloso respecto de los demás, considerando que todos le deben. En vez de amor al prójimo, el hombre obtiene un veneno de muerte espiritual.

(Extracto de la preparación para la lección sobre el libro del Shamati, correspondiente al 29 de marzo 2010).

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