entradas en '' categoría

Lección Diaria de Cabalá – 04.23.10

Shamati #1 “No hay Nadie mas aparte de ÉL”
Descargue:WMV Video|MP3 Audio


Prefacio a la Sabiduría de la Cabalá, Artículo 44
Descargue:
WMV Video|MP3 Audio


El Libro del Zohar – Selecciones, Capítulo “BaHar (En el  Monte Sinai),” Artículo 14
Descargue:
WMV Video|MP3 Audio

Lección Nocturna del Zohar – 04.22.10

El Libro del Zohar – Selecciones, Capítulo “BaHar (En el Monte Sinai),” Artínculo 1

Descargue:WMV Video|MP3 Audio

¡Todos son iguales en el otorgamiento!

laitman_2009-08-04_9975 Pregunta: ¿En qué me ayudará el recuerdo (Reshimo) sobre el deleite pasado, si hoy no soy capaz de recibir del Amo mi plato querido y debo limitarme con menos?


Respuesta: ¡Es una pregunta justa por parte del egoísmo sano! Pero hacer el cálculo no por cuanto es posible llenar el estómago, sino por cuanto deleitar el Amo.


El recuerdo pasado te permitirá no equivocarte ahora y hacer la acción del otorgamiento.


Llego de visita a Él y sé que puedo recibir solamente aquel deleite que podré devolverle. Hice todo lo que podía y me fui. ¡La próxima vez, llego aún más débil! ¡He conocido el deleite y ahora lo quiero, ya que el apetito llega durante la comida!


La Luz me ha debilitado y ahora quiero continuar este deleite. Hubiese sido más fácil no comenzar en absoluto, que comenzar y detenerse. Es decir, cuando llegas al Amo por segunda vez, no puedes recibir el mismo deleite para el otorgamiento. Por eso, estás obligado a recibir menos, para poder otorgar placer (y no para deleitarse).


¡El mismo deleite que has recibido antes, lo estimas conforme a las fuerzas que tienes ahora, para no equivocarte!


Esta diferencia entre la impresión de la Luz y del deseo (Reshimo de Hitlabshut y Reshimo de Aviut) me permite recibir el máximo posible y sólo para el otorgamiento.


Recibo menos Luz (por ejemplo, Luz de Jaya en vez de la Luz de Yejida), pero recibo el mismo deleite. Aunque tengo menos fuerzas, otorgo al 100%.


¡Desde el punto de vista del egoísmo, hay una diferencia en el deleite, pero desde el punto de vista del otorgamiento, no hay tal diferencia! Ya que la fuerza de la pantalla anti-egoísta no depende de mí.


Hago lo máximo posible en mi estado. En tal otorgamiento todos son iguales ¡el pequeño y el grande!

(Extracto de la lección sobre el artículo La esencia de la sabiduría de la Cabalá de Baal HaSulam, correspondiente al 23 de abril 2010)

Material Relacionado:

El enorme deseo que determina nuestra vida

El efecto Cazimir o el paso hacia la dimensión superior

rav_2008-11-07_blackpool_lesson_12_wPregunta de un físico especialista en física nuclear: Si vamos a considerar la dirección hacia la Luz como positiva y la dirección hacia la oscuridad espiritual (la noche) como negativa, y tenemos que trabajar para pasar del negativo hacia el positivo ¿dónde se encuentra el cero espiritual? ¿Qué estado es?


Respuesta: En lo espiritual no hay cero, no podemos imaginarlo.


Pero existe un estado que se llama Klipat Noga, cuando no soy capaz de decidir hacia donde inclinarme: hacia la recepción o hacia el otorgamiento.

Este estado no equilibrado e intermedio se llamacero”.


Me encuentro entre dos fuerzas de la Naturaleza (la tercera fuerza no existe). Por eso ese estado es inestable y me exige hacer una elección inmediata.


¡Es decir, el estado “cero” existe solamente en mi percepción personal y solamente en aquel instante cuando debo al fin decidir que hacer!


Y debo sentir este cero como un abismo… ya que no tengo ni lo uno, ni lo otro.


Este estado es muy bueno porque en este momento, siento el cero completo, no tengo donde agarrarme.


En el tiempo restante me encuentro o en el otorgamiento (santidad), y no tengo sobre qué preocuparme, o en los deseos egoístas (Klipa, suciedad), sintiéndome el cómplice del Faraón. Uno de los dos: o gozo de la vida espiritual o de la vida material.


El hombre que alcanza Klipat Noga, siente que no tiene razones para la elección: no hay ni negativo ni positivo.


De repente me encuentro en el cruce de caminos y no hay a donde ir. Se trata de un estado completamente indefinido.


Me parecía que delante de mí había una grieta pequeña. Y de repente ¡se abre y veo un abismo ante mí!


Pero justamente aquí existe una entrada hacia la dimensión superior, si agarro al Creador y entiendo que no tengo otra opción y que debo elevarme a un nivel de energía superior.


Es como si entráramos al vacío espiritual y reveláramos allí al Creador. En aquel instante cuando estés listo para entrar ahí, Él saldrá hacia a ti…


En la física cuántica el fenómeno semejante se llama el efecto Cazimir. Si colocan dos conductores no cargados en el vacío —en distancia corta uno del otro—, comenzará a correr energía hacia a ellos desde vacío, creando una fuerza que los atrae entre sí.


¡Haz tal ensayo físico y recibirás la prueba evidente de la existencia del Creador!


(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 22 de abril 2010)

Material Relacionado:

El intermediario entre el creador y el ser creado

El microscopio espiritual

Cuando el viento del norte toca el violín

v_okno_100_wp El Zóhar, capítulo BeHar, punto3: A la medianoche, un viento del norte se despierta, y una llama de fuego emerge del altar inferior, Maljut.


Entonces las puertas se abren y los Dinim de abajo, Dinim de Nukva se reúnen en sus agujeros y esa llama marcha y deambula, y los portones del Jardín del Edén se abren.


Por último, la llama se extiende y en su pasaje se divide en varias direcciones del mundo y entra bajo las alas de ese gallo que canta.


Las correcciones más especiales se cumplen en el estado que se denomina “la noche”, cuando el hombre siente la oscuridad, la incapacidad, la ausencia de interés hacia todo lo espiritual. Se siente cansado y quiere dormir y olvidar, porque está harto de todo. No siente la importancia de la meta espiritual.


Este trabajo en “la noche” es el más importante. Está escrito que el rey David “se despertaba” a “media noche” y recibía sobre sí “el viento de noche”, es decir, unas fuerzas de redención concretas de corrección del egoísmo (“Gvurot” y “Dinim”). Precisamente con ayuda de estas desagradables fuerzas “del norte” “tocaba el violín”, y de este modo “madrugaba”. Es la manifestación de la Luz en el alma.


Durante todo este trabajo “por la noche”, él atraía hacia sí dentro de sus deseos (Kelim) aquellos estados en los cuales sentía la oscuridad, incapacidad, separación del Creador y en los que “lloraba y gritaba”. Así convertía dichos deseos en “vasijas” para la Luz y, entonces, “amanecía”.


Porque en lo espiritual no existe una mañana, una noche o un día. Percibimos toda la realidad dentro de nuestro deseo.


Por eso, en nuestro deseo anterior oscuro y vacío —y ahora corregido, revelamos “la Luz”.


Cuando en él brilla la Luz de Jassadim, a esto se denomina “el día”. Y cuando la Luz de Jassadim no puede brillar, es decir, que no tenemos la intención del otorgamiento, entonces a esto se le denomina “la noche”.

(Extracto de la lección nocturna sobre el libro del Zóhar, correspondiente al 22 de abril 2010)

Material Relacionado:

Cuando amanece

Cuando llega el amanecer

La oscuridad esta llena de luz

El sistema binario de cálculo: el deseo y la Luz

laitman_2009-05-28_8348_w Cada estado se determina con dos parámetros: la Luz y el deseo (Kli).


Y cuando ya no hay Luz ni deseo de recibir esta Luz (porque la Luz se fue), entonces me queda el recuerdo, “la grabación” (Reshimo) de esta Luz y deseo.


Supongamos que tenía un deseo y yo recibía placer en él, y que ahora el estado ha cambiado: la Luz anterior y el deseo ya no están.


Estoy en un nuevo estado y tengo un nuevo deseo. ¿Pero cómo puedo determinar qué Luz debo recibir en él?


Tengo un determinado deseo, que estoy sintiendo ahora mismo, pero aún no he recibido la Luz en él, porque la Luz debe llegar desde fuera.


Entonces uso la información (Reshimo) sobre la Luz del estado anterior y la información sobre el deseo del estado actual.


Supongamos que ayer estaba en un restaurante disfrutando de una comida que valía 100 shekels, pero hoy regreso al mismo restaurante y sólo tengo 80 shekels y no sé qué puedo pedir con este dinero.


Por eso debo hacer un cálculo basándome en lo que ocurrió ayer. Entiendo que hoy no puedo pedir lo mismo que ayer, y por lo tanto deberé pedir menos. Y tendré que calcular cuanto menos puedo pedir.


El placer (la Luz) es un recuerdo del ayer y no tengo nada más sobre lo que basarme, porque esto siempre llega desde fuera. Sólo sé que la cantidad de dinero (Kli) que está en mi bolsillo es menor.


Por eso cada estado espiritual siempre incluye en sí la información sobre el deseo (Reshimo de Aviut) y la información sobre la Luz que está vestido en el deseo anterior (Reshimo de Hitlabshut).


Basándose sobre estos dos Reshimot siempre se puede entender que es lo que ocurre. Pero sin estos Reshimot (recuerdos), es como si el hombre hubiese perdido la memoria y con ella también la razón.


Porque él no podrá saber que pasó un instante atrás y no entenderá cómo debe comportarse a continuación.


Actuamos sólo según los Reshimot: es la información puesta en nosotros mismos y en base a ellos hacemos todos los cálculos y comparaciones.


(Extracto de la lección sobre el artículo Preámbulo a la sabiduría de la Cabalá (Ptijá), correspondiente al 23 de abril 2010)


Material Relacionado:

Los estados espirituales nunca desaparecen