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La vergüenza es un grado espiritual

laitman_2009-11_8747[1]Pregunta: ¿Si ahora mismo no siento la vergüenza ante el Creador, significa esto que no tengo la necesidad de ser independiente?

Respuesta: Por supuesto, ahora mismo no sentimos la necesidad de ser independientes, porque no sentimos que dependemos del Creador. Para esto debemos pasar por un proceso gradual de desarrollo causa-efecto, que es un proceso de desarrollo de la criatura.

Lo vemos en el ejemplo de nuestros hijos que desean desarrollarse pero no quieren escuchar a sus padres, pues aspiran a hacer todo por sí mismos. La naturaleza les obliga actuar de esta forma, pues de otra forma ellos no crecerían. El mismo principio se aplica a nosotros.

 Pero, nuestro desarrollo espiritual  está condicionado a que sintamos nuestra dependencia  del Creador, y Él lo hace todo por nosotros en lugar de que nosotros lo hagamos. ¡Y nosotros no  queremos  quedarnos en este estado, queremos ser independientes, adultos, hacer algo por nosotros mismos!

Por eso la creación empieza a sentir la vergüenza, la dependencia del Creador, y se separa de Él. En otras palabras, estamos dispuestos a asumir el ocultamiento, deseamos sentirlo y cuidar que no desaparezca. Y sobre el ocultamiento estamos construyendo nuestra semejanza con el Creador. Y este ocultamiento, la Primera Restricción, no pasa. La asumimos. No quiero ser anulado ante la inmensa fuerza del Creador.

(Extracto de la lección sobre el artículo de Rabash  correspondiente al 29 de junio 2010).

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Cuán grandes son las obras del Creador

thumbs_Laitman_122[1]El Zohar, capítulo “Vaietze (Y Iaacov salió),” Item 190) “Cuán grandes son Tus obras, Oh Señor. Todas las has hecho con sabiduría”. “Cuán grandes son Tus obras, Oh Señor”, indica que son innumerables, es decir Mojin De Jasadim (la luz de la misericordia). “Las has creado con sabiduría”, indica los Mojin de un número, de Jojmá.

Es imposible contar Jasadim, porque no existe restricción en el atributo del otorgamiento y del amor; no existe espesor (Aviut) del deseo, pantallas o altura. Incluso si no contamos Jasadim, sí contamos de acuerdo a la Luz de Jojmá, los deseos de recibir (Kelim) en cuya base adquirimos Jasadim. Pero, no hay cuenta para la Luz de Jasadim misma; no existe restricción o medida en ella.

(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá el 29 de junio 2010. El Zohar)

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La religión es la conexión inversa a lo espiritual

thumbs_Laitman_115_03[1]Se entregó la religión al pueblo de Israel durante el periodo del exilio para desarrollar en la nación  la comprensión de la mala naturaleza del egoísmo y la necesidad de la Luz que Reforma.  Todos los otros pueblos tuvieron que desarrollarse por medio de sus religiones y creencias.  En la antigua Babilonia, Abraham “dio regalos (los sistemas de las creencias) a los hijos de sus concubinas y les envió al Este”. Los pueblos cercanos recibieron estos “regalos”, bajo la forma de las religiones del mundo, el Cristianismo y el  Islam. Se denominan regalos porque proceden del Creador y su misión es acercar a los pueblos al Creador. Sus seguidores también están convocados para llevar al ser humano a la comprensión de la naturaleza mala de su egoísmo.

Todas las religiones son la conexión “inversa” a lo espiritual que al final nos muestra cuán opuestos somos a la espiritualidad.  Poco a poco  revelamos que nuestro egoísmo se ha desarrollado hasta el punto de donde no hay retorno;  es como un tumor canceroso que nos devora. Y todo esto se nos revela con la ayuda de la Luz.  Todo nuestro desarrollo histórico sucedió bajo la influencia de la Luz Superior. Todo lo hace la Luz, con la influencia directa o en su forma inversa.

La Luz desarrolla nuestro egoísmo, explicándonos gradualmente nuestra naturaleza: que existimos en la naturaleza mala y egoísta, como un murciélago en la oscuridad, y sólo vemos en esta oscuridad  aquello que nos beneficia. Gradualmente percibimos al egoísmo como malo, como la causa del mal en el mundo y en virtud de esto nos esforzaremos por llegar al bien.

Todo esto son las etapas necesarias de nuestro desarrollo.

 (Extracto de la lección sobre el artículo Prefacio al comentario de la escalera, correspondiente al 29 de junio 2010).

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Lección diaria de Cabalá del 29 de junio 2010

Rabash, Shlavei HaSulam, La necesidad del amor por los amigos

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El Libro del Zohar, Capítulo Vaietze (Y Iaacob salió) Ítem 184

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Del Rav Yehuda Ashlag, Prefacio al comentario de la escalera, Ítem 87

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Del Rav Yehuda Ashlag, Introducción al Libro El Árbol de la Vida, Ítem 3, lección 4.

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La influencia del creado

El amor es más fuerte que una explosión nuclear

laitman_2009-09_2145_w[1] Pregunta: ¿Por qué se dice que la fuerza de la luz espiritual, que atrae la ciencia de la Cabalá, es incluso más potente que una explosión nuclear?

Respuesta: Sabemos que las fuerzas más poderosas en nuestro mundo son imperceptibles y ocultas.  Para reemplazar  la simple fuerza del puño, bastón o cuchillo, llega la fuerza de las armas de fuego y las explosiones. Pero actúa el mismo principio: dar un golpe.

Existe una actuación todavía más fuerte, cuando sentimos no el golpe en sí, sino sus efectos, como con la radiación. En nuestros días apareció incluso el armamento psicotrópico que actúa ya no sobre el cuerpo del hombre sino sobre su psique. La humanidad, en la medida de su desarrollo, utiliza cada vez una energía más potente que ya no sentimos y no distinguimos con nuestros órganos de la percepción. Sentimos sus efectos cuando nos enfermamos.

Pero por encima de todo está la fuerza espiritual. Se encuentra en la materia, en las ondas e incluso en los pensamientos. Esta fuerza es imperceptible para los detectores de este mundo. ¡Es imposible utilizar esta fuerza para el mal! Aquí actúa la prohibición de la primera limitación (Z”A). Se la puede utilizar solamente con la intención del otorgamiento, o sea para el bien de los demás, (del prójimo).

Todos los milenios de desarrollo nos sirvieron para llegar a la conclusión de que no podemos utilizar la fuerza del mal y que tenemos que limitar nuestro egoísmo utilizándolo sólo para el otorgamiento, por el bien del prójimo. El arma espiritual es el arma del amor. Es un arma muy poderosa. Tiene que enseñar al hombre que tiene que pasar a la otra percepción de la realidad, del mundo, de su vida. No es un bastón perfeccionado en la mano, sino, supongamos, una flor… Y tiene una fuerza extraordinaria si la sabes utilizar.

Cuando empieces a utilizar esta fuerza espiritual, la fuerza superior que rige todo el universo, va a actuar a tu lado y cumplir junto a ti este trabajo. Sólo tienes que atraerla para que te ayude y no buscar estas fuerzas dentro de ti. Tú atraes al Creador para que Él actúe.

Todo en este mundo depende del hombre que atrae la luz desde arriba y su “arma” es la difusión de la Cabalá.

 (Extracto de la lección sobre el artículo Introducción al Libro, El Árbol de la Vida, correspondiente al 27 de junio 2010).

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Todo comienza por un secreto

thumbs_Laitman_721_04[1]Está escrito, “Toda la Torá comienza con un secreto (Sod)”. PARDES (acrónimo del alcance secuencial de la espiritualidad) comienza con Sod (secreto) y termina con Pshat (conocimiento, una interpretación sencilla).

Por el momento, no sentimos que nos encontramos frente al secreto; todo está estrictamente oculto de nosotros. Pshat quiere decir que todo se vuelve sencillo, claro y abierto, que es el último paso hacia el alcance. Cuando comenzamos a alcanzar la espiritualidad, ascendemos de nuestro mundo al Mundo de Asiyá en donde revelamos Sod (el secreto); esto es, nos damos cuenta que todo es un misterio para nosotros y que toda está oculto. Esto es lo que revelamos en el Mundo de Asiyá.

Cuando ascendemos al Mundo de Yetzirá, revelamos DRUSH (la explicación) y si llegamos al Mundo de Beriá, allí revelaremos REMEZ (indicio). Si ascendemos al Mundo de Atzilut, revelaremos PSHAT (el conocimiento) y se abrirá todo delante de nosotros: la sencilla Luz Superior que llena la realidad entera.

 (Extracto de la tercera parte de la lección diaria de Cabalá del 25 de junio 2010. El Zohar.)

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