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Todo regresa al punto de perfección

Una plegaria colectiva que permanece sin respuesta es una plegaria “para la sociedad”, una petición para unir a todas las almas que anhelan al Creador en una sola alma de Adam. Esta plegaria es de inmediato aceptada por el Creador (el sistema de las Fuerzas Superiores del Mundo del Infinito, en donde todo es inamovible y perfecto) porque aspira a la perfección.

Si las personas de todo el mundo sienten la necesidad de conocer la fuerza Superior y unen todos sus deseos, entonces no se sentirán separados por los continentes, porque están, de hecho, en un rango común de la espiritualidad. Ellos existen en un solo plano espiritual sin sentir la distancia geográfica en nuestro mundo, pues sienten una cercanía por la espiritualidad. No saben y no pueden explicar como sucede esto, pero sus aspiraciones hacia una sola meta los empujan y los unen dentro de un campo espiritual común.

De esta manera, todos ellos  entran a “Knesset Israel” (la unidad de aquellos que aspiran al atributo de otorgamiento del Creador). “Knesset” (reunión, asamblea) es el lugar en donde todos nosotros nos unimos como un solo hombre, que significa Maljut del Mundo de Atzilut. De igual forma, “Israel” (Yashar-El– directo al Creador) se refiere a las almas que aspiran a la meta. En consecuencia, se convierten en una asamblea llamada Knesset Israel, la reunión de las almas que desean alcanzar al Creador.

Ellos se sienten como uno, totalmente conectados por un solo deseo, una sola meta, y un solo propósito. Por lo tanto, hay un retorno a un solo cuerpo del alma colectiva, como era antes del rompimiento de los Kelim (las vasijas, deseos) y antes del surgimiento de este mundo imaginario y corrupto, que percibimos como nuestra realidad actual.

(Extraído de la primera parte de la lección diaria de Cabalá, correspondiente al  13 de julio 2010, articulo La Importancia de la plegaria colectiva.)

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Vamos a hacerlo voluntariamente

El Zohar, capítulo Lej Leja (Vete por ti) Ítem 7: Las dos se coronan e iluminan, es decir, se vuelves tres – JaGaT – a través de la línea media que decide entre ellas. Por lo tanto tres entran en una porque la línea media, Tiferet, recibe y se esparce en otras tres líneas por sí misma, NeJY. Esto se debe a que el inferior es recompensado con la medida completa que causa en la iluminación del superior, ya  que es su causa.

Si no puedes despertar al Superior, para que el Superior te otorgue, significa que no has acumulado el deseo necesario para recibir el llenado espiritual. En la medida en que el inferior puede despertar al Superior, él es corregido, dispuesto para recibir desde el Superior, y por tanto recibe. De hecho, no hay acción por parte del Superior; es el inferior que abre la puerta y recibe.

Sin embargo, en todo el proceso de llevar a la perfección a toda la creación, hay un programa llamado «Beito« (a su tiempo) , por ende, debemos alcanzar el propósito de la creación en un cierto periodo de tiempo, uniéndonos en un solo deseo llenado con la Luz, así como lo fue en el Mundo del Infinito antes del Tzimtzum (restricción). Por ello, hay una secuencia de acciones que debemos realizar, voluntaria o involuntariamente.

Momento a momento, surgen nuestras Reshimot no corregidas (datos de información) y la fuerza que las corrige. Este proceso de corrección nos lleva desde el principio de la creación a la corrección final, esto es, a la total equivalencia con las propiedades del Creador. Por esta razón, todo comienza cuando la criatura y el Creador se encuentran distanciados y separados como dos polos opuestos. El impacto de la fuerza en el deseo no corregido (Reshimo) hace que se acerquen a través de propiedades similares.

El Inferior no lo desea y no está consciente de su aproximación al Creador, y al avanzar hacia algo no deseable, el Inferior lo siente como sufrimiento. Por ello, nuestra vida entera se siente como sufrimiento. Estamos avanzando hacia el Creador, no obstante sentimos que nos acercamos al mal.  

Por otro lado, hoy en día, al estudiar la Sabiduría de la Cabalá, aprendemos el programa de nuestra corrección automática, llamada Beito, conectándonos con él, y corrigiéndonos voluntariamente. De esta forma nos integramos en el proceso llamado «Ajishena» (acelerar nuestro tiempo de corrección), primero por la desesperación y luego voluntariamente.

 La ley de equivalencia de forma entre nosotros y el Creador, que es el estado del Mundo del Infinito que debemos alcanzar, nos afecta y nos lleva a este estado con o sin nuestra participación. Por lo tanto, sería bueno aprender cómo llevar a efecto esta ley. De otro modo, todas las fases en las que entramos con la carencia de equivalendia con el Creador, nos causará gran sufrimiento.

Ahora pueden entender cuánto sufrimiento provocan en este mundo aquellos que se oponen a la Cabalá.

(Extracto de la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de julio 2010, El Zohar).

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Como recibir la abundancia Superior

 El Zohar, capítulo Lej Leja (Vete por ti), punto 6: Este es el heraldo que surge a la medianoche, al comienzo de la iluminación de la línea izquierda desde el punto de Shuruk para que los justos eleven MAN para la extensión de la línea media. El heraldo sale y proclama fuerte porque está en la obstrucción de los Dinim del punto de Shuruk. Es debido a esto que se discierne que sale con gran vigor y convoca a los justos para corregirlo.

Ante nosotros se encuentra la aclaración del orden de la extensión de las tres líneas de Biná a ZA, desde ZA a la Nukva, y desde la Nukva a las almas de los justos.

En la medida en que el inferior puede despertar al Superior en línea media con la elevación del MaN (una plegaria), el Superior puede llenar su deseo. Tú solo debes llevar tu deseo al Superior, un deseo semejante a Su deseo, un deseo de ser llenado con Su llenado;  entonces recibirás este llenado.

Por parte del Superior no hay condiciones especiales. Él sólo está esperando que, de acuerdo a la ley de la equivalencia de la forma, tu deseo sea apropiado para Su llenado. Y por eso todas nuestras plegarias, nuestras peticiones, no deben hacerse para que el Superior nos llene, sino para que nos ayude a crear en nosotros mismos el deseo correcto, una necesidad, una intención que sea apropiado al llenado que existe en el Superior.

No pido al Superior que me llene, porque según se ha dicho, “entre más el ternero quiere alimentarse de la vaca, más la vaca quiere alimentarlo”. Toda mi petición debería consistir en que yo esté preparado para recibir del Superior, ser apto para Él.  Entre nosotros debe existir una semejanza en nuestros atributos. En el momento mismo que ésta aparezca, fluirá la abundancia desde Él hacia mí.

(Extracto de la lección sobre el libro del Zohar, correspondiente al 13 de julio 2010).

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Una plegaria por la sociedad

Se cree que una plegaria colectiva ocurre cuando una persona eleva su plegaria entre otros que están rezando al mismo tiempo. Pero, aquellos que están más conscientes espiritualmente creen que una plegaria colectiva es una petición por la sociedad. Tal plegaria es aceptada inmediatamente por el Creador, mientras que un plegaria egoísta (cuando una persona reza para sí mismo) no es escuchada.

No obstante, incluso una petición al Creador por la sociedad no es perfecta. De hecho, si el Creador «es el bien que hace el bien,» mi petición implica que la sociedad está sufriendo por causa del Creador, ¿no es así? Parece que pienso que el Creador está maltratando a la sociedad, y yo debo rezar por ellos. Sin embargo, si el Creador es siempre benevolente hacia todos, ¿por quién estoy pidiendo?

Se deduce que yo no puedo pedirle al Creador cambiar Su actitud hacia mí (una plegaria personal) o hacia la sociedad (una plegaria colectiva). Dado que el Creador es absoluta e invariablemente bueno; puedo pedirle sólo que me corrija y a todos los otros de tal manera que sintamos que Él es sólo bien.

Si todos los que desean ser conectados al Creador en la propiedad de amor y otorgamiento están dispuestos a unirse con otros en la misma propiedad, entonces a través de la misma aspiración, crean un lugar donde el Creador es revelado. Ese lugar es nuestro amor mutuo.

Sin embargo, tal estado puede ser logrado solo a través de la corrección de los 613 deseos de cada individuo, lo cual es llamado «cumplimiento de 613 mandamientos«. En el grado de nuestra corrección, nos acercamos unos a otros, dado que la corrección de los deseos yace en su unificación.

Por esto los sabios dijeron que «el amor de otros es la más grande ley de la Torá,» y todos los mandamientos son necesarios sólo para alcanzar el último, el mandamiento universal: amor. Como resultado, en esas correcciones individuales y colectivas, sentiremos el poder del amor y el otorgamiento llenándonos.

Pero si no estamos corregidos y unidos, y cada uno quiere recibir para sí mismo, nuestra plegaria es solamente por cosas materiales. (Material es lo que es recibido de manera egoísta, mientras lo espiritual es lo que es recibido con el propósito de otorgar). En este caso, recibiendo para nosotros mismos, nos volvemos «las naciones del mundo», y no «Israel» (directo al Creador).

Esos términos no están relacionados con alguna nación o nacionalidad. Describen los estados de una persona en el camino espiritual. De acuerdo a esto, nuestra plegaria es ya sea para mejorar nuestro estado personal de existencia o para corregir nuestra actitud hacia los otros y el Creador. 

(Extracto de la primera parte de la lección diaria de Cabalá el 12 de Julio 2010, Artículo, La importancia de la plegaria colectiva.)

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Una licencia de conducir para controlar la vida

Toda persona es un trabajador del Creador aun cuando no conozca o sienta esto. Supón que tu «carro» tiene una máquina que causa que avance. En realidad, es el Creador quien la mueve al suministrarte sufrimiento por detrás y atrayéndote con el placer por delante. Por lo tanto, tu «carro» rueda ya sea que quieras o no, dado que huye del sufrimiento en dirección del placer.
Sin embargo, viene el momento cuando tienes un «Jeep» que el Creador no mueve. Necesitas pedirle tú mismo que Él lo encienda. Y cuando recibes una fuerza de Él, puedes moverte de tu sitio sólo al grado en que se lo pidas. En otras palabras, tú y Él trabajan como socios.

Inicialmente no sabías hacia adónde iban, por qué, o con qué propósito. Simplemente rodabas hacia adelante sin pensarlo. Viviste muchas vidas de esta manera inconsciente. Avanzaste, pero sólo como un animal que huye de los golpes. Está escrito que tal vida es una existencia animalesca, es decir que no sabes de dónde vienen tus deseos y por qué actúas como lo haces. Todas las personas viven así, por ahora.
Sin embargo, recibes el punto en el corazón y surge una conexión con el Líder. Comienzas a pedirle conscientemente que te haga avanzar. Ahora deseas aprender el camino y alcanzar la meta en lugar de sólo deshacerte del sufrimiento y recibir placer. Es la verdad lo que te interesa ahora. Este objetivo no está conectado con el placer; lo que importa es que es la verdad. Por el momento, estás siendo movido por una mentira. Por lo tanto, pides se te de la fuerza de la Luz para poder avanzar hacia la verdad a pesar de tus sensaciones.
Una persona viene a estudiar, dejando mediante esto el avance de «amargo a dulce» y entra al movimiento de «falsedad a verdad.» A pesar de sus sensaciones, se mueve de las consideraciones de los sentimientos a las consideraciones de la mente.

Sin embargo, se requiere tiempo hasta que «enciende el carro y comienza a moverse». El necesita además pasar la «prueba» y obtener la «licencia de conducir». Esto es llamado «el periodo de preparación» que dura hasta que finalmente eres capaz de sentarte en el carro y conducir.

(Extracto de la cuarta parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de Julio 2010, Introducción al Libro Panim Meirot uMasbirot.)

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Paz en el mundo

Desde El Jardín del Edén y…vuelta a empezar

El Creador creó el deseo de recibir como «la existencia desde la ausencia» y lo desarrolló a través de cuatro fases, por la exposición de la Luz Directa. Cuando el deseo de recibir llegó a la última fase de desarrollo y se volvió tan grande como la luz que lo llenaba, la Luz le había pasado al deseo de recibir todas sus propiedades. Luego, en la última capa (Dalet de-Dalet, la cuarta parte de la cuarta fase), la criatura lo discernió como recepción.

Esto despertó una ardiente vergüenza en la criatura, quien vio hasta qué punto era opuesta al Creador, al Otorgador. Como resultado de esto, se restringió a sí misma y se negó a recibir. Esta sensación horrible de la vergüenza se llama «el resplandor de Maljut.» Es la oscuridad imposible de soportar, el «vacío» donde no hay Luz que pueda brillar. Es en este último punto, la  cuarta parte de la fase cuarta, donde tiene lugar la restricción (Tzimtzum). Todas las fases anteriores pueden lograr similitud con la Luz, ya que no son del todo opuestas a ella.

La cuestión es, ¿qué hacer con esta cuarta parte? No se puede anular o descartar porque, al hacerlo, la criatura dejaría de existir. La criatura que no está «enchufada» al Creador y que es opuesta a Él, en sus propiedades, no puede existir. La cuarta fase, el punto de independencia, debe ser preservada dentro de la criatura como su fundamento. De hecho, si no fuera por la vergüenza, la criatura (el huésped) se convertiría, por completo, en subordinada al Creador (el anfitrión) y haría lo que el Creador deseara, al igual que ocurre en el inanimado, vegetativo, y los niveles animados de la naturaleza; de la misma forma que una mascota es leal a su dueño.

Así que, ¿cuándo se convierte la criatura en un «invitado»? ¿Cuándo se siente esa persona como extraña y opuesta al anfitrión? ¿Y cuándo se siente como un invitado, con quien el anfitrión se siente feliz y emocionado de tener como tal y al que constantemente le pregunta: qué más se le ofrece, a fin de poder complacerlo? Cuando el huésped escucha al anfitrión decir: «¡Sírvete tú mismo! ¡Es todo tuyo!» Y el invitado contesta: «¡No es mío sino tuyo!» El invitado no puede evitar sentir esa vergüenza en la fase Dalet de-Dalet; la criatura debe mantener la sensación de vergüenza a fin de conservarse como criatura.

Así que, si residimos en el Jardín del Edén, es decir, en el otorgamiento puro (Biná), sigue siendo el nivel de los ángeles y no el de verdaderos humanos. Hasta que no llegamos a sentir ese vacío enorme, que no puede ser llenado, el hombre no está listo para su misión. El vacío no puede ser llenado hasta que no se revela toda la vergüenza que nos hace sentir la necesidad de cubrirnos con «prendas», lo cual significa que sentimos la necesidad de corrección.

Por lo tanto, con el fin de ayudar al hombre, una «mujer» se deriva y se desprende de él. Ésta es su «esposa» (Nukva) que está “hecha a partir de su costilla». Es ella la que le imparte este vacío a él y,  juntos (Zeir Anpin y Maljut, Adam y Eva), sienten la necesidad de «prendas» (la Luz Reflejada, la intención de otorgar). Se sienten como el invitado en relación con el anfitrión. De esta manera  pueden lograr la corrección, es decir, actuar exclusivamente con el fin de otorgar al Anfitrión y convertir la vergüenza en dignidad y honor.

Este camino es largo y complicado. Todo el mundo conoce la historia de Adam y Eva, aunque, nadie entiende lo que oculta.

(Extracto de la cuarta parte de la Lección Diaria de Cabalá correspondiente al 13 julio  2010, Introducción al libro Panim Meirot Umasbirot.)

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El Libro del Zohar, Capítulo Lej-Leja (Vete por ti), Ítem 20

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Rav Yehuda Ashlag, Talmud Eser Sefirot, Vol. 2, Parte 7, Ítem 3, Lección 11

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Escritos de Rabash, Igrot – Carta 39

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El sistema del futuro, parte 3

Una pregunta que recibí: Existen sistemas de Internet donde uno descarga la información que necesita. ¿Tal vez es así como deberíamos atraer la atención sobre el método de corrección?

Mi respuesta: Digamos que una persona visita nuestro sitio y descarga información. ¿Y qué? ¡Queremos que visite el sitio en aras de la comunicación! Evidentemente, podemos mostrar información sobre la necesidad de comunicarse entre sí. Pero, ¿qué pasará después? Supongamos que hemos facilitado a nuestro usuario información adicional acerca de lo que enseñamos en las clases. ¿Y ahora qué?

¿Cuál es la mejor manera de proporcionar a las personas información acerca de la Cabalá? Tenemos que involucrarlos en el sistema y darles el ejemplo de la necesidad y la posibilidad de comunicarnos. La gente debe ver que nuestra forma de resolver los problemas mundanos se basa en hacer las conexiones correctas entre nosotros. Tenemos que mostrar a nuestros usuarios que activamos la confianza, seguridad y amor en nuestras vidas; tienen que ver de qué forma avanzamos y encontrar nuevas propiedades dentro de nosotros mismos que permitan a nuestra percepción, además, dar lugar a una nueva dimensión, hasta el nivel de detección del Creador.

¿Dónde se encuentran estas propiedades? Solamente dentro de la correcta comunicación entre nosotros.

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Jugando nos desarrollamos

Pregunta: ¿El juego es la mejor forma de desarrollo?

Respuesta: Sí, un juego es la mejor forma de desarrollo. Es el fundamento del progreso en la naturaleza. Pensamos que un juego es sencillo y simple. Pero un juego, de hecho es la cosa más seria en el mundo.

Cuando dejamos de jugar, detenemos nuestro desarrollo. Evolucionamos sólo a través del juego. Cuando jugamos no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo y como resultado expandimos nuestras sensaciones y habilidades. Más adelante, cuando dejamos de jugar y empezamos a aprender, tan sólo estamos llenado las posibilidades que hemos creado con la ayuda del juego.

Esto es lo que convierte a un buen juego en el fundamento del ser humano. Solamente a través del juego es posible el desarrollo gradual de la persona de un nivel a otro, conforme a la ley de “negación de negación”, y el ascenso de un estado desde el inferior hasta el Superior.

Cuando jugamos, la persona no se da cuenta de cómo será el siguiente paso, puesto que no ha llegado hasta allí, pero se esfuerza por conseguirlo, lo moldea, y “lo intenta” de diversos modos. Este elemento se llama “un juego”. Se trata de falta de certeza, de previsión, intentos intuitivos para descubrir cómo hacerlo, actuando como un niño. Esto es el crecimiento.

Cuando dejamos de indagar cómo y empezamos a estudiar lo que ya está descubierto, preparado, y procesado para nosotros, este estado de ánimo único (indagar cómo) desaparece y nosotros dejamos de progresar. Sencillamente llenamos nuestras células cerebrales con información que detiene nuestro desarrollo. Nos convertimos en “chicos aplicados”. Con respecto a elevarse a una nueva dimensión y ascender a nuestro siguiente nivel, naturalmente, la única forma de subir por esta escalera es “jugando un juego”.

Las personas están muy conscientes de esto. He aquí un ejemplo: durante mis exámenes de doctorado, uno de los jueces me pidió que describiera los elementos del juego en el desarrollo de la naturaleza y de los seres humanos. También me pidieron que respondiera esta pregunta desde la perspectiva de la Cabalá. Así es que tuve que hacerles una presentación de todo el sistema. (Lo aceptaron, pero me dieron una “B”. ¡Tuve una “B” en mi examen de Cabalá!). ¿Por qué lo menciono aquí? Es sólo una ilustración de que tan corriente es en estos días la aceptación del juego. 

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