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Entrenamiento bajo la supervisión del Creador

Pregunta: Siempre hay obstáculos interiores presentes a nuestro lado, el Faraón que nos hace olvidar del Creador. ¿Cómo podemos luchar contra él?

Respuesta: ¡Hay que amar  los obstáculos! ¡Es decir, tenemos que odiarlos, pero con amor! Es como si hubieras revelado una enfermedad y, por un lado, estás feliz de que  la has descubierto, mientras que por el otro lado lo odias.

Cualquier perturbación es el mensajero del Creador, la intención de dirigirte, te «moldea», para ponerte en orden, y para darle una forma específica. Todo viene de Aquel que es Bueno y hace el bien. Por lo tanto, si ahora recibo algún tipo de mala respuesta, reacción, o sobrecargando del corazón, entonces, aunque yo no lo amo, debería por lo menos darle la bienvenida con alegría.

Sin embargo, tampoco debemos profundizar dentro de todos estos molestias, sino ascender por encima de ellas. Tenemos que aceptarlo todo como ayuda.

¿Cómo más podemos actuar? Imagina que eres un atleta y hay un entrenador de pie junto a ti que te dice que tienes que saltar diez veces. Pero, tú comienzas a objetar y a argumentar que no quieres saltar.

Entonces él te da más ejercicios y tú, una vez más, te rehúsas a hacerlo. ¿Crees que este tipo de atleta logrará algún resultado? Pero así es exactamente cómo nos comportamos.

(29811 – De la lección una carta del Baal HaSulam del 10 de Diciembre 2010)

Yo otorgo: ¿qué más puede haber?

Pregunta: ¿Qué son las «letras» en el sentido espiritual?

Respuesta: Las letras son fuerzas, atributos de la influencia superior en Maljut. Maljut, per se, es la asamblea de todas las almas. Su unidad tiene que absorber todas las 22 letras y cinco de sus formas finales (MaNTzePaCh), incluyendo sus múltiples formas en la Torá: comenzando con la primera palabra «en el principio» (Bereshit) y finalizando con la última palabra «Israel«.

La pregunta es: ¿Cuál es la letra básica, la «señal» básica, sobre la recepción de la cual, una persona definitivamente alcanzará la corrección? Incluso las propiedades integradas en la estructura de Bina, que manejan todas las correcciones, e incluso las formas de comunicación con el Creador y la conexión con Él que se incluyen en Bina, como Samej (ס) y Mem (מ), no nos garantiza éxito.

La letra Samej significa la parte superior de Bina. A primera vista, ¿que podría ser más exaltado que eso? No quiere nada para sí mismo y sólo necesita otorgamiento, quiere solamente ser incluido en el Dador, existe por encima de su deseo, sin importar su erupción interior.

La letra Mem contiene Samej en ella y, además, es llenada con los deseos de los demás para ser capaz de otorgar a ellos. ¿Qué más puede haber, si yo ya no deseo nada y, sobre todo, si me ocupo de todos los demás como una madre?

Las propiedades de Samej y Mem cumplen todos los requisitos de otorgamiento: Ella corresponden al arrepentimiento por temor y el arrepentimiento por amor como corresponde. ¿Por qué entonces no podemos ser reformados por ellas? ¿Que falta en esta lista?

Lo que falta es la letra Bet (ב) que simboliza la bendición, es decir, la propiedad mágica, una fuerza especial de lo Alto. Esto nos muestra que nada importa: ni mente ni corazón, ni el tiempo que inviertes estudiando las cosas, ni, hablando francamente, nada de lo que podamos considerar. Nada de esto nos lleva al mundo espiritual.

Esta es la idea principal del artículo sobre las letras de la «Introducción de El Libro del Zohar”: sólo necesitamos una bendición.

(29723 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 14 de Diciembre 2010, «Introducción de El Libro del Zohar», artículo «Las Cartas de Rabí Amnon Saba»)

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Una superstición común

Pregunta: Los sabios dijeron que la Cabalá no puede ser enseñada a cualquiera que no ha abandonado «la idolatría y la superstición». ¿Qué significan estas?

Respuesta: «Superstición» es pensar que nuestra vida depende de cambiar la fuerza superior singular del «Bueno que hace el bien» fuera de la cual no hay nada más. Todo lo demás es considerado como superstición: fe en el gobierno, poder propio, las fuerzas de la naturaleza, suerte, demonios y espíritus, o sea lo que sea, excepto el único Creador quien nos trae sólo el bien.

Por lo tanto, la superstición es cualquier condición del hombre donde no se ve a sí mismo viviendo en un mundo mutuamente conectado, cerrado, un sistema integral, donde el único poder gobernante es la fuerza de amor y otorgamiento. Si él no tiene una clara percepción de este tipo, significa que él no tiene fe. Cualquier otro tipo de percepción y carencia de deseo por alcanzar la fe, es llamado superstición o creencia en fuerzas diferentes, extrañas.

Sin embargo, claramente, establecemos expectativas de cada persona de acuerdo con su desarrollo, al igual que esperamos de cada niño más y más con cada año según su edad. Por lo tanto, no culpes a un laico por no estar en el mundo del Infinito ni sentir un único Creador. Sin embargo, cada uno tiene que encontrar una manera de visualizarlo de alguna manera en su propio nivel, si es un ser humano.

(29665 – De la parte 4º de la lección diaria de Cabalá del 13 de Diciembre 2010, «Una sierva que es heredera de su ama»)

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