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¿Qué tienes en tus manos: Una vara o una serpiente?

Shamati # 59, “Acerca de la vara y la serpiente”: “Y Moisés respondió y dijo: Pero, he aquí, ellos no me creerán”, etc. “Y el Señor le dijo: ¿Qué tienes en tu mano? Y él dijo: Una vara. Y Él dijo: Arrójala al suelo… y se convirtió en una serpiente, y Moisés huyó de ella “(Éxodo 4).

Debemos entender que no hay más que dos grados, ya sea Kedushá (santidad) o Sitrá Ájra (Otro lado). No hay un estado intermedio, sino que la misma vara se convierte en una serpiente, si es arrojada al suelo.

… Este es el significado de la pregunta, “¿Qué tienes en tu mano?” Una mano significa alcance, de las palabras, “y si una mano alcanza”. Una vara (Mate en hebreo) significa que todos los alcances son construidos en el discernimiento de la importancia inferior [Mata en hebreo], que es la fe por encima de la razón. Esto es porque la fe es considerada como si tuviera importancia inferior, y como bajeza…

Hay un discernimiento muy fino que se hace constantemente, y que la persona tiene que hacer de antemano por el camino de la corrección del alma. Este es llamado “la vara y la serpiente“. Tú puedes controlarte de esta manera: Si tengo un fuerte deseo de hacer algo y está claro que es por mi propio bien, y me doy cuenta que así es como mi egoísmo se expresa, el cual arde dentro de mí, entonces en el momento mismo en el que entiendo esto, tengo que tratar de elevarme por encima.

Aunque tengo un gran deseo interno de juzgar a mi amigo para decidir si debería acercarme a él o alejarme, aun por encima de todo esto, tengo que hacer un esfuerzo y elevar todo mi odio, repulsión, decepción y lo que espero de los demás, de los amigos, del maestro, y del Creador, y avanzar con la fe por encima de la razón.

Yo en cambio debo comprender que precisamente las condiciones que me han dado son la “vara” que tengo que recoger y tener en mis manos. Entonces esta se convertirá en un símbolo de mi fe y me ayudará a avanzar.

Sin embargo, si arrojo la vara al suelo de acuerdo con mi deseo (“tierra”, Áretz, es “deseo”, Ratzón), entonces se convierte en una serpiente.

Tengo que hacer este discernimiento para sentir estos dos puntos dentro de mí, que están constantemente presentes y se contradicen entre sí. Mi ego es ardiente y quiere juzgar a todos, a los amigos, al maestro, y al Creador. Y sus quejas e ira están completamente justificadas. Este está sinceramente indignado en el interior contra todos ellos. Pero por encima de este, yo trabajo en amarlos, justificarlos, y darles a ellos con todo mi abierto corazón por medio de la fe por encima de la razón.

Cuando siento estos dos puntos juntos, eso significa que yo me equilibro correctamente en mi estado actual. Estos puntos son los que componen mi camino hacia la meta de la creación.

En este camino veré que estoy continuamente superado por nuevos cálculos y críticas, nuevos desacuerdos entre el entorno y yo, y esto ocurre para hacerme pensar una vez más que estoy en lo cierto y ellos están equivocados. Este trabajo comienza de inmediato, tan pronto como el grupo se organiza.

Ya sea que las personas avancen por la fe por encima de la razón, o se ahoguen en estos desacuerdos y caminen junto con la serpiente, arrojando su vara al suelo, es decir, en lugar de la fe por encima del conocimiento en el camino, ellos irán por medio de la fe dentro de conocimiento o por debajo de él. Entonces lo único que queda por hacer será esperar que ellos despierten, y esto puede tomar una gran cantidad de tiempo, de hecho, nadie sabe cuándo podría ocurrir.

(40554 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de Abril del 2011, Shamati)

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Los problemas de Faraón

Pregunta: Cuando una persona trata de salir de Egipto, es decir del amor propio, recibe golpes que puede superar sólo pidiendo ayuda al Creador. Pero además de eso, también existe el egoísmo material, terrenal que recibe los golpes en su nivel, tales como problemas con la familia, con la salud, con los ingresos, y así sucesivamente. ¿Cómo debemos relacionarnos con estos problemas?

Respuesta: No importa qué tipo de problema surjan en mi vida, antes que nada tengo que verlos como una molestia que viene del Creador. Incluso si tengo dolor, aún así debo elevarse por encima de las molestias a través de la fe por encima de la razón. A pesar de todo, sé que tengo que hacer cálculos por encima de la molestia y no bajo su peso. Tengo que estar en contacto con su “remitente”, con el Creador.

En cuanto a las acciones responsables, en el reino de este mundo que tengo que resolver todos los problemas por los métodos comúnmente aceptados. Cuando se trata del banco, trabajo, familia y salud, tengo que cuidar de todo como cualquier persona en nuestro mundo.

Por lo tanto, construyes una actitud de dos lados para los problemas:

 – En primer lugar, vienen del Creador y negocias sólo con Él. Tú quieres tener estas molestias porque te dan la oportunidad de elevarte por encima del conocimiento y estar en contacto con el Creador. Entonces estás tratando las molestias correctamente e incluso comienzas a amarlas y a respetarlas. Después de todo, no importa cuánto te molesten, no importa cuanta sal ponen en tus heridas, y no importa cuánto te destruyen los nervios, esto es exactamente lo que te ayuda a elevarte por encima de ellos.

 – En segundo lugar, resuelves los problemas de ingresos de la forma en la que se acostumbra en el mundo material.

Ambas dimensiones deben estar presentes en tu actitud. Tú atribuyes los problemas al Creador, y al mismo tiempo deseas trabajar con ellos. No sacamos a Faraón de nuestras vidas, sino que disfrutamos de sus problemas. Después de todo, sólo a través de ellos podemos rechazarlo y separarnos de él, y así ascender más y más alto.

Faraón es mi carne más preciada, mi alma, mi punto más sensible, mi hijo, el collar más importante y fino dentro de mí.

Pregunta: Pero Faraón se resiste a la unidad de los amigos. ¿Qué tienen que ver los problemas materiales con él?

Respuesta: Ellos también te distraen del trabajo interior. No es accidental que tantos cabalistas experimentaron problemas materiales. El Creador deliberadamente los causó ​​para que estuvieran enfermos y fueran despreciados por la gente alrededor de ellos. Fue para darles un lugar que ellos pudieran superar.

 Al final del día, todo esto es el resultado de la dureza del corazón de Faraón. El deseo se revela gradualmente dentro de ti y de conformidad con ello experimentas diversos problemas, tanto en los demás como en ti mismo.

Pregunta: ¿Tengo que pedir ayuda en estos casos? Después de todo, el Creador nos ayuda en un solo sentido, en la unificación.

Respuesta: Es correcto, y los problemas te obstaculizan para hacer esto. Cuando estás enfermo, es difícil que puedas centrarte en el amor por los amigos. Lo más probable es que te olvides de todo. Y eso significa que tienes que pedir ayuda. No hay nadie más aparte de Él. Todo viene del Creador, pero esto pasa a través de diferentes canales.

Tienes que alcanzar la meta, pero tu cuerpo, tu “burrito” está enfermo y no puede llevarte. Entonces, ¿qué debes hacer? ¿Dejarlo morir? Pero lo necesitas en el camino.

¿Por qué consideras que este mundo está separado del trabajo espiritual? Incluso las pequeñas molestias pueden ser útiles si trabajas correctamente con ellas. No importa lo que nos suceda, es importante recordar que esto viene de una Fuente única, hasta que realmente lleguemos a sentir que estamos en el exilio espiritual.

(40571 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de Abril del 2011, Shamati)

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Pregunta: ¿Por qué el camino hacia el amor  es tan difícil y confuso?

Respuesta: Somos nosotros los que estamos confundidos.

Yo estoy regido por el deseo egoísta y todo lo que siento y pienso esta dentro, por el bien de mi propio beneficio. Entonces ¿Cómo puedo hacer un cálculo diferente, no para mi propio bien?

Imagina que tú te “vistes” en alguien más y comienzas a hacer un cálculo desde su perspectiva.  Fue sólo hace 100 años que la gente comenzó a agarrar tales conceptos. No es un accidente que este periodo fue resumido por Freud y Einstein, quienes no solo hicieron descubrimientos de gran influencia, sino que además tuvieron conexiones amistosas entre ellos.

Después de cientos de miles de años de desarrollo, fue solo hace un siglo que las grandes mentes de la humanidad finalmente inventaron el sicoanálisis, o en otras palabras, comenzaron a analizar al hombre internamente en el nivel material. Solo entonces ellos comenzaron a investigar la percepción humana, “El mundo que me rodea y yo, el vecino y yo”.

Esto no es simple. Tomó un largo periodo de tiempo aproximarse al alma animada del hombre y esto ni siquiera se acerca a la espiritualidad. Todo el problema es que no podemos y no queremos vestirnos en otros. La sociedad tiene que asegurarse de que cada persona haga esto, que cada persona trate de hacerlo y comience a discernir como él aparece ante los ojos del vecino y que quiere el vecino.

Esto en muy difícil aun que solo implica ejercicios sicológicos en el plano de nuestro mundo, el cual no se relaciona aun con la espiritualidad. ¿Quieres más? Adelante. Organiza un entorno que finalmente comience a influirte.

El camino es largo precisamente porque nadie influye en ti. No hay progreso sin la influencia social. ¿Dónde puede obtener una persona los detalles espirituales de percepción? Solo del entorno.

(40585 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de Abril del 2011, Shamati)

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Aprendiendo a Volar

Un principio crucial del trabajo espiritual es que todo está hecho en contra de tu deseo, distinto al trabajo egoísta en nuestro mundo. Cuando soy forzado a trabajar en nuestro mundo, yo peso cuidadosamente si realmente esto vale la pena en primer lugar. O, me gusta el trabajo en sí y entonces este no puede ser llamado trabajo, sino una aventura, un viaje, cuando disfruto el proceso mismo. O bien, podría ser una ardua labor pero yo disfruto su resultado, cuando obtengo una recompensa, un pago por ello.

Yo siempre tengo que ver el beneficio de mi trabajo, que mi mente y corazón pueden agarrar. Todo depende solo de cuanto yo valoro la recompensa anticipada y de acuerdo con esto deseo ejercer un esfuerzo.

Pero en el camino espiritual, nosotros trabajamos en contra de nuestra naturaleza y nada nos sostiene. Por esto, nosotros no tenemos ninguna motivación, el “combustible”, para tomar la acción que parece sin sentido.

Y es obvio que nosotros avanzamos poco a poco, desde “Lo Lishmá” (para uno mismo) hasta “Lishmá” (para otorgar). En las palabras de Rambám, para las “mujeres, niños y esclavos,” es decir nosotros, quienes por ahora estamos en estos niveles, los secretos (el verdadero propósito) son revelados gradualmente. Ellos son considerados como secretos por qué hasta aquí la persona no puede imaginar cómo obtener energía y movimiento para trabajar.

Es tan imposible como lo es que yo ¡comience a volar! ¡Está por encima de mi naturaleza! Y así, nosotros atravesamos un camino largo de desarrollo, yendo de estado a estado y gradualmente adquiriendo algún entendimiento, una sensación que viene a nosotros por el camino de la Luz que Reforma.

Esto no ocurre de manera natural, de forma racional; por el contrario, mientras más me esfuerzo en ello, mas lejos voy del propósito, ¡así es como lo evaluó en mi percepción! Y solo en ciertos momentos raros descubro ocasionalmente que esto solo me pareció en mi percepción egoísta como sí caminara hacia atrás, mientras desde el punto de vista de los deseos otorgantes  yo de hecho estaba avanzando. Así es como nos movemos hacia adelante.

(40430 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 12 de Abril del 2011, Shamati Nº 86)

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Un corazón fundido

Uno debe enviar flechas de amor al corazón de los amigos en sus intenciones internas. En el exterior debe mostrar a todos que tan inspirado está por la espiritualidad y tratar de motivar a los amigos a sentir lo mismo. Pero, internamente una persona siempre debe pensar en cómo puede penetrar en el corazón del amigo.

Regalos materiales no le harán daño, pero no deben substituir los propios esfuerzos internos y su verdadero deseo de conectarse. Después de todo, nuestro trabajo está en despertar las fuerzas internas, la red de fuerzas o el alcance de una sola fuerza del Creador. Esta es la fuerza a la que nos conectamos con el fin de penetrar en todos los corazones y almas.

Regalos materiales pueden ayudar en nuestro trabajo, pero el objetivo principal es tratar de sintonizarse con este sistema conectivo que nos une unos con otros. En él, se revela nuestra conexión y la penetramos. Esto se conoce como penetrar en el corazón del amigo.

Mientras más profundo sea mi deseo de penetrar en el corazón de un amigo, más fundo  mi propio corazón. A medida que mi corazón se vuelve más suave, comienzo a ver que el corazón del amigo se está revelando más y más y soy capaz de entrar en él y unirme en un solo corazón.

Cuándo comienzo a trabajar con el corazón del amigo, pienso en él como en un extraño.  Sin embargo, con el tiempo empiezo a ver que él no es un extraño, sino más bien un crisol en el que puedo fundir mi corazón. Al relacionarme con él y al desear unirme, estoy realizando el trabajo en mi propio corazón. En esta conexión no dependo del amigo o del grado de su apertura hacia mí. Más bien, dependo de mi corazón, en la medida en que fui capaz de suavizarlo para poder entrar en el “corazón extraño”.

Y en el final de este trabajo, revelo que ni mi corazón ni su corazón existen, que hay un solo corazón y un deseo, y que siempre ha sido así. Sólo me pareció que se trataba de corazones separados, de corazones que eran extraños y diferentes, distantes unos de otros.

(40448 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/12/2011, Shamati Nº 86)

El maestro me conecta con la vida

Pregunta: ¿Cómo se diferencia la manera en la que nos relacionamos con las palabras escritas en el TES (El Estudio de los Diez Sefirót) de la manera como nos relacionamos con las explicaciones que usted nos da del texto?

Respuesta: Es difícil explicar la razón por la cual el Creador lo hizo de manera que necesitemos de alguien para que nos conecte con la realidad superior en nuestro mundo.  Es parecido a la madre y al padre que tenemos en este mundo, ellos nos conectan con la vida. De hecho, si no fuera por la madre, no habría nacido en primer lugar y no hubiera existido hasta alcanzar la madurez.

Lo mismo sucede con el nacimiento espiritual: necesito a alguien que me haga nacer, me apoye ¡hasta que yo madure en la espiritualidad! Esto se manifiesta con el nacimiento en el cuerpo material en nuestro mundo y de la misma manera sucede en el nacimiento de las almas, todo esto se deriva de las leyes que rigen el mundo espiritual donde existe cierto orden de los Partzufím espirituales y Aba Ve Íma (el Padre y la Madre superiores) estos dan a luz a ZON y lo extienden hasta las almas.

Pero hasta el momento, no he vinculado mi alma rota con ZON del mundo de Atzilút y no puedo lograr que Aba ve-Íma trabaje sobre mi; así que ¡necesito un guía espiritual! Y él, en este momento, también me parece una persona material ya que no puedo verlo en el mundo espiritual.

Lo mismo se aplica a los amigos: no puedo percibir sus deseos espirituales y pienso que estoy rodeado de algunos cuerpos físicos. Pero después, veo que no es así.  El maestro y los amigos son mecanismos, fuerzas espirituales con quienes trabajo.

Esa es la manera cómo debo tratar al maestro y a los amigos, con el entendimiento de que son parte de lo que el Creador me ha dado para ayudarme a conectarme con Él. Según la medida en la que valore al maestro y al grupo y me rebaje ante ellos, en esa misma medida alcanzaré el contacto con el Creador.  No tengo otra oportunidad de conectarme con Él y ninguna posibilidad de acceder a Él de ninguna otra manera.

(40465 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/12/11, Talmud Eser Sefirót)

La primera innovación

Escritos de Rabásh, “la primera innovación”: Todas las innovaciones comienzan sólo después que la persona sale del amor propio. Por lo tanto, la Torá no puede ser enseñada a los idólatras. Cuando una persona está en Egipto, no puede ser judío porque es esclavo de Faraón, el rey de Egipto. Y mientras él es un esclavo de Faraón, no puede ser un esclavo al Creador.

Está escrito sobre esto, “Los hijos de Israel son para Mí”, ellos son Mis esclavos y no esclavos de los esclavos. Cuando una persona se sirve a sí misma, no puede ser esclava del Creador, porque es imposible servir a dos reyes al mismo tiempo. Sólo después de que una persona sale de Egipto, es decir, del egoísmo, puede ser siervo del Creador. Y entonces él puede recibir la Torá. De ello se deduce que la primera innovación es la salida de Egipto.

La persona que está dentro de su deseo egoísta es llamada un “no Judío”. La persona que se eleva por encima de su deseo egoísta, es decir, que viene de Egipto, es llamada un “Judío” (Iehudí) porque él alcanza la unidad (Ijúd) con la Luz, el Creador.

Es posible estudiar la Torá, es decir, las formas del otorgamiento, sólo al ascender, al salir de Egipto. Por eso está escrito que la Torá no puede ser enseñada a los idólatras, donde “no puede” significa “es imposible”. Es así porque, mientras que permanezcas en el deseo egoísta, no entiendes nada acerca de la espiritualidad y no tienes la menor posibilidad de alcanzarla. En tus deseos y pensamientos no puedes agarrarte del final de ningún tema que se extienda desde el mundo espiritual.

Tú necesitas medios auxiliares, y sólo por medio del uso correcto de ellos alcanzarás lo que deseas. Por lo tanto, todas las innovaciones y los cambios espirituales son posibles sólo después de salir de Egipto, es decir, del egoísmo. Hasta entonces, es imposible entender algo. Hasta entonces estamos en la oscuridad total y sólo podemos avanzar con los ojos cerrados o siguiendo las indicaciones de los cabalistas.

Esto es todo lo que nos queda, entender cuan opuesto es nuestro mundo al mundo espiritual. Para salir de la oscuridad a la Luz, no nos ayudará hacer un giro de 180 grados. Es así porque nuestra oscuridad es la oscuridad de Egipto, la cual no tiene una dirección hacia la Luz. Sólo gradualmente, al hacer las acciones correctas, podemos llegar al deseo correcto. A pesar de que este es egoísta, sin embargo, en virtud de la influencia de la Luz podemos salir de Egipto en la intención altruista de Lishmá.

Esto nos habla sobre estados que están absolutamente divididos entre sí. La persona que está en el mundo inferior, es decir, en el estado egoísta, en la intención “por el bien de la recepción”, es incapaz de comprender los planes y acciones de aquellos que son movidos por el otorgamiento. Una no tiene ningún contacto con la otra. Son programas totalmente diferentes que no se cruzan entre sí de ninguna manera.

En relación con el mundo espiritual, nuestro mundo no existe. Este se expresa sólo en la imaginación de la persona como una realidad previa, imaginaria que es necesario para entrar en la realidad espiritual, la cual es la única que existe. Todo lo que vemos e imaginamos aquí es similar a las visiones de una persona que está inconsciente.

Por lo tanto, todas las innovaciones, los alcances, y los cálculos verdaderos, comienzan con la salida de Egipto.

(40487 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá de 4/12/11, Escritos de Rabásh)

TES: Diario personal de un cabalista

Pregunta: Si la clave es atraer la Luz sobre nosotros, ¿por qué discutimos tan a fondo la estructura de los mundos descritos en el TES (El Estudio de las Diez Sefirót) durante la lección?

Respuesta: No es nuestra meta hablar de la estructura de los mundos en detalle, simplemente tratar de captar algunos detalles para aprovechar lo que los cabalistas nos hablan. Pero cuando estudiamos los TES, como cualquier otra fuente, en primer lugar debemos pensar en el alma, porque es allí donde residen todos estos elementos sobre los cuales estoy leyendo y donde ocurren todos los fenómenos.

Los cabalistas, quienes revelaron en su interior el atributo de otorgamiento disciernen qué acciones pueden realizar dentro de él, y escriben sobre ello. Además de esto, no hay nada. O estamos en una realidad imaginaria de este mundo, que en realidad no existe y se disuelve más adelante, y vivimos en él como en un sueño, o alcanzamos la auténtica realidad del otorgamiento, la realidad del Creador.

Después de todo, no hay “nadie más aparte de Él”, y si hay algo existe realmente, es sólo allí. Y el TES describe en qué forma se revela a nosotros esta realidad auténtica dentro de nuestros deseos.

Como cabalista, puedo describir hasta qué punto entraré en esta realidad y descubriré que en efecto, opera en mí, qué tan bien me conectaré y comenzaré a identificarme con ella. Y los otros cabalistas hacen lo mismo. En otras palabras, todos escribimos acerca de la misma unificación con la eterna Luz superior y lo que encontramos en ella desde nuestro punto negro de la creación, el “punto de ausencia”.

Cuando me pongo en contacto con la Luz y logro una equivalencia con ella, siento cómo comienzan a ocurrir en mi interior diversos fenómenos, que se visten en mí desde Arriba hacia abajo (la Luz de Jojmá) o la extensa sabiduría (la Luz de Jasadím). Estos fenómenos producen diversas sensaciones en mí, y yo los describo, después de haber recibido la oportunidad de expresarlos con palabras y sonidos.

Pero todas las impresiones que tenemos se derivan del encuentro de este punto negro con la Luz, donde el primero se hace similar al último. Y esta es la esencia de la sabiduría de la Cabalá: encontrar la Luz dentro del punto negro de la creación.

(40468 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/12/11, Talmud Eser Sefirót)

Momentos de Cabalá- “Sentimientos de libertad”

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Esto aun no es la Torá

Pregunta: En uno de los artículos en Dargót HaSulám (Peldaños de la escalera), Rabásh escribe que está prohibido enseñar a los gentiles, es decir egoístas, la Torá, ¿qué estamos haciendo aquí entonces?

Respuesta: “Prohibido” en Cabalá significa imposible. Sería similar a decir que los egoístas no deben obtener la Luz superior. Trata de romper esta ley y veremos qué sucede.

Estamos hablando de las leyes de la naturaleza, y la naturaleza no ejerce un veto sobre nada. Pero si vas en contra de ella, serás castigado. “Prohibición” significa inhabilidad. Si los cabalistas escriben “no”, significa que eres incapaz de hacerlo.

Los egoístas no pueden aprender la Torá, o en otras palabras, no pueden estudiar la Torá porque un egoísta no puede hacer eso en principio. No tiene medios para ello, ninguna herramienta. Después de todo, es un gentil y adora su propio ego que no le permitirá establecer una conexión con las Luces.

La Torá, o la sabiduría de la Cabalá, es el método que conecta las vasijas y las Luces. Pero si no tienes las primeras, no podrás encontrar las últimas. Y por lo tanto, no podrás aprender la Torá ya que la Torá es el paso de las Luces que se expanden dentro de los deseos de acuerdo con la ley de equivalencia de forma.

Continuación de la pregunta: ¿Entonces qué hacemos durante las lecciones?

Respuesta: Nos movemos hacia ello. Empleamos la Torá como la Luz que Reforma; la usamos como si esta estuviera a la distancia.

En un grado espiritual más alto, hay Luces y vasijas, y estoy separado de ellas. Pero deseo estar en este peldaño y según el grado de mi motivación, atraigo de este una pequeña iluminación que me prepara para un ascenso.

Así, uso la Torá como la Luz Circundante pero no como la Luz en todo el sentido de la palabra. Aun no estudio la Torá de esa manera. El estudio real es la expansión de las Luces en las vasijas reformadas (deseos), la interacción entre la Luz y el deseo mediante la pantalla. Eso es la Torá.

Mi “yo” espiritual es el deseo receptor que es reformado por la intención de otorgar y es capaz de recibir la Luz. Deseando lograr esto, leemos libros cabalísticos, anhelamos con todas nuestras fuerzas, y trabajamos en el grupo para expresar de alguna manera nuestro deseo dirigido al otorgamiento.

Pero llega una respuesta sólo en la forma de la Luz Circundante. Ni siquiera sé qué es, pero una vez tras otra, siento cambios dentro de mí: un poco más de entendimiento, un poco de sensación. Aun no es la Torá. La Torá real es algo concreto: el deseo, la pantalla, y la conexión entre ellas, lo que lleva a la revelación del Creador, o la Luz en la vasija.

Pero aun así, incluso ahora estamos usando la fuerza de la Torá. Esto es descrito como: “Creé la inclinación al mal y creé la Torá como especia ya que la Luz en ella Reforma”.

(40478 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/12/11, Escritos de Rabásh)