entradas en '' categoría

Escalando los niveles de los mundos espirituales

Pregunta: ¿Es egoísta el amor de la madre hacia su hijo y el amor entre esposo y esposa?

Respuesta: Este amor no es considerado egoísta. Todos nuestros deseos se dividen en los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano (1, 2, 3, 4) los deseos del nivel inanimado que surgen en la persona son similares a los deseos de los animales, sólo que estos son más desarrollados. Esto incluye los deseos de la madre en relación con su hijo o los deseos que aparecen entre esposos.

La actitud instintiva de la madre hacia su hijo no es egoísta. La naturaleza obliga a un ser humano (la madre) a comportarse de esta manera para satisfacer el deseo de otra persona (el hijo). Por otro lado, el ego es el deseo de disfrutar a expensas de otro ser humano. Es decir, es cuando quiero sentirme bien a expensas de otro. Incluso el hecho de que alguien esté en una mala situación puede darme placer.

Este tipo de placer podría dividirse en muchos niveles. Por ejemplo. Puedo conseguir placer de hacer del otro, mi esclavo. También, el placer existe en la posibilidad de lastimarlo, humillarlo, y causarle sufrimiento. Los placeres de explotar a los otros, más que un deseo natural de disfrutar, se considera egoísta.

Mi deseo de lograr placer de los alimentos sabrosos, de la comunicación con mis hijos, o de algo en la vida que no lastima a nadie no se considera egoísmo. Las acciones egoístas están dirigidas a usar a los otros para un beneficio personal.

Revelamos nuestro ego verdadero (espiritual) en el nivel “humano” cuando llegamos al grupo. Entonces, empezamos a sentir una hostilidad especial hacia cada uno y ponemos una pared entre nosotros mismos.

Según la medida en que queramos llegar a acercarnos a cada uno, a estudiar juntos, a tener comidas en común, y a unirnos con el fin de alcanzar el atributo de otorgamiento, en esa medida sentimos incluso un odio más grande hacia uno y otro, una aversión y repugnancia de conectarnos. Nuestro ego se manifiesta en este momento en particular. Este no está presente en la gente común; sólo aquellos que quieren conectarse para alcanzar la espiritualidad lo tienen. Estas personas descubren que no pueden hacer nada con este. ¿Por qué? Esto es porque más tarde desarrollarán una necesidad por la fuerza superior.

¿De dónde viene esta fuerza? Esta presente inicialmente en un sistema perfecto y desaparece (se oculta) más tarde (como resultado de) su rompimiento. Esta fuerza existe pero se esconde dentro. Si trato de unirme con mis amigos y no seré capaz de ello, mi nivel de egoísmo se me revelará más y más (hasta cierta medida). Este será mi primer nivel espiritual, 1 / 125avo del ascenso total.

Estoy trabajando en esto durante meses, hasta que alcanzo el estado en el cual no seré capaz de  sobreponerme a mí mismo. Entonces, desarrollaré la necesidad por la Luz la cual solía llenarnos y ahora está oculta dentro, y querré que llegue, que se revele, y que nos conecte juntos.

Este requisito libera el primer nivel espiritual para mí; mi amigo, yo  y la Luz superior entre nosotros. Más tarde, mi meta será alcanzar el próximo nivel, en  el que el ego crecerá aún más y estallará un odio que no sabía que existía.

Seré irritado y repelido por pequeñas cosas en mi amigo. Juntos, tendremos que trabajar duro y ascenderemos al segundo de los 125 niveles, y así hasta el fin de la corrección.

(44827 – De la Lección 1, Convención en España del 6/3/2011)

La antena que recibe la señal del Creador

Pregunta: Usted da muchos ejemplos de la ciencia cuando hablamos de Cabalá. Hubo un famoso inventor en Italia llamado Guglielmo Markoni quien perfeccionó el primer receptor de radio, mejorando su sensibilidad a tal medida que permitía una conexión a gran distancia. Entonces, ¿Necesitamos mejorar la sensibilidad de nuestra alma de la misma manera para desarrollar una conexión con los demás? ¿Es la fe esta misma antena que asegura nuestra conexión con el Creador?

Respuesta: Guglielmo Markoni fue un gran científico, y tenía muchos secretos. Él sólo nos reveló una pequeña parte de sus descubrimientos. Descubrió ondas que nosotros aun no conocemos, lo cual fácilmente envuelve nuestro globo e incluso lo penetra completamente. Él fue un genio único.

Cuando salimos “fuera” de nosotros mismos, empezamos a percibir el campo de energía general  el cual llena todo el espacio entre nosotros, este campo es Bueno, el Creador. Percibirlo significa alcanzar al Creador, la fuerza superior que conecta todas las almas. Entonces, nosotros, juntos, y Él, esta fuerza superior, el pensamiento llamado “El Pensamiento de la Creación” llegan a ser como un todo. Es por esto que el hombre es llamado Adam, de la palabra Dome (similar al Creador).

Alcanzamos un estado donde simplemente nos unimos con Él, es decir existimos en Él siendo conscientes y comprendiéndolo. Esta fuerza que juntamos se llama el poder de la fe.

Fe es la Sefira de Bina (de la palabra “Havana” o entendimiento). En otras palabras, “creer” no significa cerrar tus ojos y moverte como un ciego, apoyándote en algo que alguien dijo. ¡No es así del todo! La fe se basa en la fuerza de otorgamiento. Cuando soy capaz de cambiar el canal de mi “receptor de radio” interno, yo sintonizo la misma onda, y la información que recibo de esta se llama fe.

(44663 – De la lectura en Roma del 5/20/2011)

La Convención en Moscú: Un esfuerzo por la unidad

Pregunta: ¿Cómo podemos avanzar más rápido antes de la convención de Moscú para no estar contentos con la inercia de las convenciones anteriores?

Respuesta: Esta convención tiene lugar en una región muy importante. Muchas personas miran hacia Europa del Este, sin embargo, allí exactamente el método de corrección recibió un nuevo impulso para el desarrollo. Unas condiciones especiales de tiempo y lugar que se materializaron, dieron lugar a la forma moderna del método el cual nos esforzamos por hacer realidad ahora.

Al menos la mitad de las personas que activamente estudian con nosotros, venimos de allí. Y esto no es casual: de manera secreta y abiertamente, los cabalistas actuaron allí durante siglos, suministrando a la nación una formación sólida y trayéndola más cerca de la espiritualidad.

Y es por ello que es vital prepararnos para la próxima convención. Una gran fuerza se esconde allí, así como en el mundo de habla rusa. Esperemos que seamos capaces de unir firmemente y dar un giro para que la convención sea un evento de gran alcance.

Tendremos tres días intensivos, siete lecciones, diversos acontecimientos, reuniones de amigos, y así sucesivamente. Tenemos que tratar de estar juntos con todas nuestras fuerzas. Si alguien se conecta con nosotros de manera virtual, trate de conectarse en vivo tanto como le sea posible.

Las convenciones aceleran en gran medida nuestro progreso. Ayer, por ejemplo, tuvimos una noche maravillosa dedicada a la festividad de Shavuot. Sentimos que no pasó en vano, que la gente se está impregnando de nuestro mensaje. Y no importa que hayamos invertido muchos esfuerzos y medios, valió la pena. Había un sentimiento de unidad, de cohesión, un deseo de unión, de cambiar hacia la espiritualidad. Hemos oído extractos de las obras de Baal HaSulam y Rabash, y sus melodías. Todo tiene un gran impacto en la gente.

En nuestro mundo, no hay otro medio más poderoso y efectivo que ese. Ahora, hablamos más abiertamente, también usamos un lenguaje más sencillo. Nuevas palabras están llegando a la superficie, mientras que anteriormente las condiciones aun no eran las adecuadas. Aparecen como una respuesta a la necesidad interior de las personas.

Todo eso alegra el corazón. Espero que esto traiga a nuestro mundo grandes cambios, reales, y que veamos la crisis como un trampolín para el futuro de la humanidad. Hoy nos encontramos en el umbral del nuevo paradigma para toda nuestra vida. Baal HaSulam escribe que esto ya es evidente y está respaldada por la investigación.

Así que hagamos nuestro mejor esfuerzo.

(44993 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/7/2011, Escritos de Rabash)

Es hora de empezar a cuidar del mundo

Cuando una persona comienza a practicar en el grupo, tratando de salir de sí mismo y de unificarse con los deseos de los demás en el amor y otorgamiento, trabajando por encima de su egoísmo, descubre una distancia que le separa de ellos: la plena medida de su odio y resistencia egoísta. Gradualmente, empieza a ver cómo esta distancia es infinita: Así de distante es él de los demás.

Sin embargo, cuando una persona trabaja sobre sí mismo y adquiere una cierta cercanía, descubre que la distancia, la Luz superior, la fuerza superior, está oculta. Resulta que la distancia entre él y los demás se divide en 125 estados o pasos. Con todo, este camino se divide en cinco mundos, cada uno de los cuales consta de cinco Partzufim, mientras que cada Partzuf está compuesto por cinco Sefirot, que también se cuentan como diez.

Con cada nuevo paso, la persona se ajusta con mayor precisión a la forma considerada como un Partzuf espiritual que incluye diez Sefirot. Avanzamos al vestirnos en ellas y al estructurarnos de manera interna para coincidir con ellas. Gradualmente, crecemos acercándonos a su forma ideal, hasta que toda la estructura del Árbol de la Vida se viste en la persona. Por eso que se dice que el hombre es el Árbol de la Vida.

Hoy en día, en la etapa final de la evolución de la humanidad, nuestro egoísmo está saciado. No tiene mayor desarrollo. Por lo tanto, nos sentimos deprimidos, cansados, y recurrimos a las drogas y al terror, insatisfechos con la forma en la que vivimos.

En esencia, nuestra saciedad egoísta es el impulso para salir a una realidad más elevada, para ser enriquecidos por el amor. De hecho, no tenemos otra opción. Creemos que estamos limitados por el mundo integral que nos bloquea, pero esto está más allá de este punto. Es que ha llegado el momento para que la humanidad se eleve a otro nivel de existencia, a una dimensión superior. Es por esto qué el mundo está cambiando tan rápidamente ante nuestros ojos.

Esperemos que podamos educar al público con respecto a cómo alcanzar el amor y la unidad para que ellos puedan entrar en la nueva dimensión al tomar un atajo agradable, sin dramáticas sacudidas. Es la única razón por la cual estamos trabajando en todo el mundo y hablando a todos acerca de nuestra experiencia.

Nuestra percepción del mundo dicta que expliquemos a la gente tan pronto como nos sea posible, que el mundo está entrando en un nuevo estado, que la naturaleza es totalmente global. Debemos explicar que la naturaleza nos pone en una especie de «burbuja» en la que trabaja sólo una fuerza, y si no nos armonizamos con esa fuerza, enfrentaremos enormes problemas.

Pero ¿cómo podemos armonizarnos con la fuerza unificada? Para ello, debemos estar conectados de la misma forma en la que los niveles inanimado, vegetativo, y animado de la naturaleza están unidos de manera instintiva. Toda la ecología no es más que una red integral de relaciones, donde sólo el hombre en su egoísmo destruye este balance. Si no nos armonizamos con la naturaleza, no sobreviviremos.

Por lo tanto, estamos circulando la Cabalá y explicando a la humanidad la necesidad de unirnos, para elevarnos por encima del egoísmo y alinearnos lo mejor que podamos para coincidir con la naturaleza. De lo contrario, somos un tumor canceroso en el cuerpo, que consume su entorno y muere.

Es evidente que hay una diferencia entre el progreso interno, personal, individual y nuestro trabajo a escala mundial que ofrece una menor calidad. Sin embargo, llevamos a cabo esta tarea, simplemente porque es el momento de empezar a cuidar de todo el mundo. Para esto está destinada la sabiduría de la Cabalá.

(44749 – De la lectura en Roma del 5/20/2011)

La decadencia del desarrollo egoísta

Vivimos en la primera generación de personas que se despiertan para descubrir el significado de la vida, para comprender por qué viven. En las generaciones anteriores, solíamos vivir como animales. Sólo teníamos el egoísmo, el deseo de disfrutar que constantemente nos empujaba hacia adelante, y a través de esto tratábamos de llenarnos en una carrera sin fin desde un placer al otro. Sin embargo, nunca estuvimos satisfechos porque el placer es opuesto al deseo de recibir, como los dos polos en un circuito eléctrico que son opuestos el uno al otro.

Tan pronto como la Luz la toca, la vasija desea entrar en ella, de inmediato se produce la aniquilación, un «corto circuito», y se anulan entre sí. Cada vez que queremos disfrutar de algo, basta con tocar solamente el placer, y este desaparece. Sentimos el sabor de los alimentos, pero se va. Vemos algo bello, pero se disipa el encanto. Los sentimientos positivos no se quedan con nosotros, y no somos capaces de acumularlos, de añadirlos a nuestra «alcancía» de día en día.

Al final, vemos que nuestra generación está en la desesperación. Las personas no tienen nada con que llenarse; no sienten el sabor, el placer. Usan drogas para escapar y se calma con medicamentos y antidepresivos. ¿Por qué?

Nuestro deseo egoísta que fue creciendo a lo largo de la historia, ha detenido su desarrollo. Durante miles de años, fue ganando fuerza, y nos pareció podríamos continuar encontrando mayor placer en nuevos deseos. La sensación de placer es el sentimiento de la vida. Pero hoy, nuestro deseo de recibir se ha saciado completamente, y hemos caído en la desesperación de la impotencia, sin ver ninguna posibilidad de trasladarnos a otra parte.

Este es un momento especial, una condición especial, y es por eso Baal HaSulam escribe que se alegra de haber nacido en la época en que es posible dar a conocer la sabiduría de la Cabalá. ¿Por qué es posible esto? «Cabalá» es sinónimo de recepción, en hebreo. Esta nos enseña cómo alcanzar la sabiduría para llenarnos de placer infinito, en vez de sentir cómo desaparece y muere, como todos los placeres se desvanecen. Por lo tanto, la sabiduría de la Cabalá nos lleva al placer infinito, lo cual significa vida eterna.

Por otra parte, la Cabalá nos lleva a tal punto que llegamos a ser los amos de nuestras vidas. Junto con el deseo de recibir más que satisfecho, el «punto en el corazón» (•) se revela en la persona, el cual es una propiedad más, el deseo de otorgar.

El más y el menos, el deseo de otorgar y el deseo por los placeres existen en la misma persona, y ella adquiere la libertad de elección. Ahora tiene dos fuerzas, y al desarrollarlos, uno contra el otro, comienza a controlarlos, es decir, a controlarse a sí misma. La persona decide qué camino tomar y qué grado de deseo de utilizar.

Así, evoluciona en tres líneas: hace la línea media a partir de las líneas de derecha e izquierda. De hecho, esta línea media se llama un «humano» (Adam), porque él la hizo, formó su esencia interior, y como resultado, esta le pertenece. Antes de eso, en todas nuestras reencarnaciones nos desarrollamos de manera similar a los animales, empujados por el deseo egoísta, y recibiendo más placeres de acuerdo a sus órdenes.

Hoy en día, no podemos controlar todavía nuestros deseos, porque sólo tenemos un pequeño punto en el corazón. Nos reunimos y estudiamos la sabiduría de la Cabalá, la cual explica cómo desarrollar este punto para que tengamos dos grandes deseos. Entonces, ya no somos gobernados desde Arriba por la fuerza del egoísmo, sino que tendremos agarradas dos fuerzas en nuestras manos y seremos capaces de elevarnos por encima de esta vida.

(44844 – De la Lección 1, Convención en España del 6/3/2011)

Los cabalistas en el amor por los demás y el amor por el Creador, Parte 6

Queridos amigos, por favor, hagan preguntas acerca de estos pasajes de los grandes cabalistas. Los comentarios entre paréntesis son míos.

El amor por los demás es el medio para alcanzar el amor por el Creador

En general, sólo hay dos mandamientos:

1.      Entre el hombre y el Creador, y

2.      Entre el hombre y el hombre.

Sin embargo, ambos tienen por objetivo llevar a la persona al propósito final de Dvekut (adhesión) con el Creador. Además, incluso el lado práctico de ambos es el mismo. Es así porque cuando uno realiza algo sin ninguna mezcla de amor propio, es decir, sin encontrar ningún beneficio para sí mismo, entonces uno no se siente ninguna diferencia entre estar trabajando para amar al amigo o para amar al Creador.

– Baal HaSulam, Matan Torá (La Entrega de la Torá), ítem 13

(44195)

La «caída de la gracia» planeada con anterioridad

Pregunta: ¿Qué dice la Cabalá sobre el pecado original, y qué significa caerse de la virtud?

Respuesta: la Cabalá afirma que todo el relato de Adam y Eva y su caída de la gracia es una alegoría. Se refiere a los eventos que tuvieron lugar en las Sefirot superiores antes de la creación de esta realidad: nuestro universo y nosotros dentro de este.

No hay ningún «pecado» en esto. Lo llamamos así porque caímos del grado espiritual en el cual fuimos creados inicialmente hasta nuestro grado actual, a este mundo, a través de todos los 125 grados. Esto es llamado el «pecado», pero no fue algo que nosotros hiciéramos. Sucedió en nuestra raíz.

Más tarde, cuando nos desarrollamos por miles de años en el nivel de este mundo, esto tampoco fue algo que hiciéramos. Nos hemos desarrollado inconscientemente todo este tiempo, sin saber cómo y dónde nos estábamos desarrollando. El egoísmo nos empujó hacia adelante.

Sin embargo, ahora es la primera vez en la historia que llegamos a la libertad de elección. O nos desarrollamos conscientemente y nos corregimos porque vemos y sentimos un beneficio y propósito en ello, o vendrán problemas muy grandes los cuales nos forzarán a hacerlo a través de enormes sufrimientos. En otras palabras, en este punto, estamos ante una intersección en el camino. Podemos elegir el camino del sufrimiento o el camino del alcance de toda la realidad. Naturalmente, existe una gran diferencia entre esas dos direcciones.

En cualquier caso, debemos alcanzar la completa corrección del mundo antes de que expiren los 6000 años que comienzan con el primer hombre, Adam. Entonces, tenemos aproximadamente 230 años. En otras palabras, todos debemos completar la corrección y todas las personas deben adquirir un alma. Entonces todas esas almas se conectan en un alma común y se elevan al siguiente grado.

Si seguimos el camino consciente al alcanzar el universo y hacemos el trabajo nosotros mismos, seremos capaces de completar esta corrección en varios años, ¡Aquí y ahora! Si no, aun avanzaremos, pero de la forma mala, la cual no durará más de 230 años.

Esto es determinado por la estructura espiritual de las seis Sefirot superiores: Jesed, Guevura, Tifferet, Netzaj, Jod y Yesod. Es por ello que debemos alcanzar la corrección a lo largo de 6.000 años.

(44665 – De la lectura en Roma del 5/20/2011)

Momentos de Cabalá- «Dictado de la naturaleza»

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=aOf25sZh-Cg]

El embrión del alma y su crecimiento

Pregunta: ¿Puede explicar la conexión entre una persona, su alma, y el Creador? ¿Está usted diciendo que una persona no tiene alma hasta que la desarrolla?

Respuesta: Cada persona tiene un punto del alma, similar a una gota de semen. Necesitamos la fuerza para desarrollarla. Justo como una gota de semen se adhiere al útero, recibe nutrición de la madre, y comienza a crecer, nosotros necesitamos además adherirnos a la sociedad y cancelarnos en relación con un grupo adecuado, como si fuera al vientre de la madre.

Si yo me cancelara, no sería un cuerpo extraño dentro del grupo, justo como una gota de semen no es percibida como algo extraño. Es por eso que el cuerpo no la rechaza, y el embrión puede crecer.

Similarmente, yo me cancelo ante el grupo y recibo su fuerza. Entonces, mi punto espiritual, el principio de mi alma, comienza a crecer. En su crecimiento, sigue exactamente las mismas etapas que un embrión dentro de su madre. Esto es explicado a través de miles de páginas en los libros cabalísticos. Esas etapas de nuestra alma son nombradas en consecuencia, tales como «concepción, lactancia, madurez», (Ibur, Yenika, Mojin).

Si una persona no comienza este proceso, en otras palabras, si no revela la dimensión superior que existe fuera de él de una manera u otra dada su conexión con otros, entonces su cuerpo muere, y este punto del alma permanece simplemente como un punto. Una vez más, se viste en un cuerpo y lo acompaña, dándole la oportunidad de crecer.

Sin embargo, cuando una persona alcanza incluso el grado más pequeño, el primer grado espiritual, ya siente que pertenece a otra dimensión, a una espiritual y eterna. Es eterna porque existe por encima de nuestro egoísmo corporal, bestial que le concierne a nuestro cuerpo. Entonces, el cuerpo puede morir y descomponerse; la persona ya no se asocia a sí misma con este, sino con el estado espiritual que ha alcanzado.

Debemos alcanzar al menos el primer grado. Entonces se vuelve mucho más fácil avanzar porque la persona comienza a ver los pasos que necesita dar.

(44669 – De la lectura en Roma del 5/20/2011)

Cuando la crisis se vuelva insoportable

La crisis que experimentamos hoy es una indicación de nuestra falta de unidad de unos con otros. En esencia, la crisis nos deja ver que somos totalmente egoístas e individualistas y que vivimos en un mundo global. Y este es todo el problema. La naturaleza nos está revelando la globalidad del mundo, pero nuestra naturaleza egoísta es completamente opuesta a ello.

Esta diferencia o abismo entre las dos la sentimos como una crisis. Por eso sentimos  dolor y confusión en todo lo que hacemos, y es la razón por la que nos persiguen las enfermedades y las desgracias. Esto viene de la falta de similitud entre nuestro deseo egoísta y la Luz superior.

Por lo tanto, debemos ver la crisis actual como el punto inicial del ascenso  de la humanidad hacia un estado especial del cual una vez descendió, de acuerdo con el programa contenido en la partícula informacional que nació por la Luz. Nacimos aquí, en nuestro universo, y ahora estamos regresando a ese estado perfecto.

La parte de la humanidad en la cual el punto en el corazón ha surgido se está desarrollando con la ayuda de dos fuerzas. Todo lo que necesitamos son las condiciones correctas: el grupo, los estudios, y el maestro. La segunda parte de la humanidad está atravesando un proceso de desarrollo y llegando a un estado de crisis que está volviéndose insoportable. Ahí surge la pregunta: ¿Qué significa «insoportable»?

La sensación de un horrible sufrimiento puede llevar a la humanidad a las guerras, la aniquilación, y todo tipo de problemas. Esto es exactamente lo que está sucediendo: Una parte de la población se está olvidando de todo mediante drogas, otros se involucran en el terrorismo, y otros aun no están preocupados por nada, se han hundido por completo en el robo. El egoísmo está surgiendo en todas direcciones por la ausencia de satisfacción interna que sienten las personas, no saben qué hacer consigo mismos.

Esos fenómenos negativos están exponiendo la medida completa de la angustia y la desesperación que siente hoy la humanidad. Y las personas no son culpables de esto. Sienten una enorme presión interna que está causando explosiones de violencia ¿Entonces qué puede hacerse para aliviar la situación?

Hemos hablado ya de la diseminación de la ciencia de la Cabalá. Esa es la salvación. Si diseminamos el conocimiento de la ciencia de la Cabalá antes de que el ego de las personas salga a la superficie, entonces salvaremos al mundo de grandes problemas. Por lo tanto, todo depende de las personas con el punto en el corazón.

Nada depende del mundo y no debemos esperar que otras personas, que no tienen el punto en el corazón, tomen ninguna acción. No tienen la fuerza positiva que es capaz de complementar sus egos. Ellos son sólo portadores de un gran deseo egoísta, y sólo nos dan una adición de su insatisfacción y dolor.

Tenemos que procesar este enorme deseo, sintonizarnos con él, y junto con este, aspirar a la unidad. Debemos continuar estudiando y, en respuesta, incrementar la diseminación, con énfasis especial en la necesidad de unirnos. Somos los que tenemos que unir nuestro deseo común roto en uno, nuestra vasija espiritual común. Incluso si está rota, contiene partes que están interconectadas, a pesar de que ellos tienen cualidades de deseo completamente diferentes. Por lo tanto, si todos los otros se unieran a esos deseos interconectados, también serían incluidos en esta conexión.

Así es como una parte de la humanidad construye activamente una conexión entre sí, mientras la otra parte de la humanidad participa pasivamente en este proceso.

(45046 – De la 2º lección, Convenció en Madrid del 6/4/11)