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El poder del entorno

¿Cómo nos conducimos a un estado donde nos sentimos a nosotros mismos y a los demás como un todo? Se hace mediante la creación de un entorno determinado, y este ni siquiera necesita ser puesto a prueba. Fuera de todo lo que nos rodea, el entorno es la única herramienta capaz de influir en nosotros y con la que podemos influirnos.

Si yo influyo en los demás y organizo todo de tal manera que me influya de cierta manera, esta influencia que pasa a través de ellos y vuelve a mí, yo la percibo como una influencia externa. Y esa influencia externa me cambia.

El entorno cambia a la persona. Si un niño es dejado en el bosque, crecerá de la misma forma en la que lo hacen los animales, como los que lo rodean. Si él o ella son enviados a un buen pre-escolar y escolar, se convertirán en lo que el entorno haga de él o de ella. Por lo tanto, sólo tenemos que preocuparnos por el entorno.

El entorno puede hacer que nos convirtamos en nadie. Un entorno tiene poder sobre nosotros en particular porque nosotros estamos íntimamente conectados. Cada uno de nosotros es parte de todo el sistema, una pequeña célula en un organismo enorme, y es a través de este organismo, que se vuelven nuestros su idea, poder, plan, pensamientos precisos, y sentimientos. No podemos resistirlos porque estamos incluidos en este sistema.

Nosotros construimos juntos un entorno así, pero en realidad, cada uno de nosotros tiene que aprender cómo hacerlo. Nuestra meta es entrar conscientemente al siguiente grado comprendiendo lo que hacemos.

Por primera vez, el hombre se vuelve el creador de un nuevo nivel en la naturaleza. En términos prácticos, él no crea nada, sino que conscientemente se ajusta a este sistema. Se convierte en Adam (hombre). “Adam” viene de la palabra “Dome”, similar al siguiente nivel de la naturaleza.

Por lo tanto, la persona empieza a entender todo el sistema de la naturaleza: Cómo funciona el pensamiento universal, cómo es gobernado, y por qué sucede esto así y no de otra manera. Comienza a alcanzar el propósito de la creación y se eleva por encima de toda la naturaleza que percibimos (inanimado, vegetativo y animado) hasta el nivel de “Adam” (hombre) que es similar a toda la naturaleza en su diseño superior, a la noosfera entera, a la dimensión superior.

Tarde o temprano, alcanzaremos eso, pero la pregunta es ¿a qué precio? Ya sea que vayamos a través de grandes sufrimientos que nos obliguen a cambiar o que construyamos nosotros una sociedad que nos atraiga, que nos ajuste a este carácter integral, y que nosotros conscientemente, con entendimiento, aspiremos a ello con nuestro deseo y por lo tanto hagamos que nuestro mundo sea mejor.

(59517 – De un programa de televisión “El Mundo Integral” del 10/16/2011)

La fuerza que brilla dentro de ti

Comenzamos nuestro camino espiritual por un despertar desde Arriba, desde el llamado “punto en el corazón”. Este se despierta durante una de nuestras reencarnaciones en un momento determinado bajo ciertas circunstancias. No sabemos por qué, pero la persona de repente carece de la sensación de llenado en su deseo por disfrutar de lo que hace en la vida.

Por otro lado, empieza a sentir un deseo nuevo, adicional que lo atrae a alguna parte. Mientras que esto sucede a menudo en nuestra vida, el comienza a sentir los dos puntos al mismo tiempo. Digamos que está desilusionado en algún trabajo, le parece que alguna otra ocupación podría satisfacerlo más. Él se siente insatisfecho en diversas situaciones de la vida y al mismo tiempo, empieza a ver nuevas posibilidades.

Lo mismo se aplica aquí. Con el tiempo, me decepciono de mi vida, y esto no requiere de circunstancias dramáticas, como la bancarrota y otros problemas. Simplemente no me siento satisfecho. Al mismo tiempo, comienzo a seguir una dirección nueva, poco clara, y llego a un lugar que parece llenarme mejor.

¿Cuál es la diferencia? Hasta el momento, no hay ninguna diferencia. Muchas personas se unen a varios círculos, asociaciones, grupos y movimientos espirituales tales como la Nueva Era, o se llenan ellos mismos con la práctica de deportes o la participación en diversas aficiones.

Al principio, cuando la persona encuentra la sabiduría de la Cabalá, no está claro qué está pasando y cómo este es diferente de otros lugares. Él escucha: “Si quieres adquirir algo, debes formar parte del grupo”, pero esta idea no le parece especial, ya que hay muchos otros lugares donde se tiene en cuenta la misma condición.

Muy rara vez se le pide a la persona que se una con los demás, por lo general esto implica un excesivo esfuerzo externo. De vez en cuando se espera que haga un esfuerzo interno para conectarse con otros, por ejemplo, digamos en una unidad militar en la que todo el mundo debería ocuparse de los demás con el fin de lograr el objetivo, que es claramente egoísta.

Esto es muy diferente en un grupo de cabalistas. Ellos dicen: “Sólo al alcanzar el otorgamiento ganarás una fuerza general de dar”. Pero, ¿de dónde la obtienes? No sólo debes esforzarte para conectarte con tus amigos, sino que además debes exigir que una nueva fuerza especial se revele desde el interior de tu unidad.

Esta fuerza se revelará como resultado de tus nuevas actividades, es decir, de tu deseo de conectarte de una forma no egoísta, como en un grupo de militares, sino más bien de acuerdo con el consejo de los cabalistas, de los maestros que nos conducen hacia una nueva dimensión superior. Si tú escuchas lo que ellos dicen y lees lo que escriben acerca de la dimensión superior, tú te unirás al grupo y tratarás de alcanzar la unidad con tus amigos. También aprenderás a amar a tus amigos, y leerás los libros que dilucidan la relación y el amor entre ustedes.

Tú debes esperar que los libros y los esfuerzos para conectarte con otros revelen una nueva fuerza llamada “otorgamiento y amor”. Así crecerás dentro de esta fuerza de amor y otorgamiento. La fuerza superior que brilla dentro de ti te dará esa sensación.

(59528 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/1/2011, Escritos de Rabash)

¡La obligación de un estudiante es ser feliz!

¡Siempre debemos esforzarnos por la perfección! La persona se desarrolla sólo debido a que camina constantemente por la línea correcta, lo cual es expresado por la felicidad. Siempre debemos imaginarnos los buenos estados: los estados de desarrollo, ascenso, espíritu elevado, admiración, la grandeza del Creador, y la importancia de la meta.

Hacia esto debe estar dirigido todo nuestro trabajo y preocupación para no permitir que el ego nos lleve a la desesperación. Esto es muy importante.

A veces puede parecer que nos ahogamos en la autocrítica y en la profundización seria y dolorosa de nosotros mismos. Estos pueden ser considerados como signos de un gran hombre que trabaja en sí mismo. Sin embargo, no estás trabajando en ti mismo, sino más bien siguiendo tu egoísmo.

Ser serio no significa andar por ahí con una cara triste, sino estar en una gran tensión, mantener constantemente la sensación de la grandeza de la meta. Tú debes elevarte a ti mismo a la imagen de la meta deseada, como la imaginas. Esto debe mantenerte en constante anhelo y temor de ser capaz de alcanzar el estado de otorgamiento al Creador, de agradarle a Él como agradar al amado.

Se nos dice: “No tengas otros dioses”. ¿Puedes imaginar una situación en la que sólo el Creador esté frente a ti como tu meta constante? Si es así, debes desarrollar tu actitud hacia Él y entender ¿cómo, bajo qué condiciones, y en qué caso puedes otorgarla a Él? Sólo cuando estás juntos con los amigos, anhelando estar con ellos. Es decir, tenemos un deseo común, una dirección, en la que cada uno se conecta y se atrae a Él para hacerlo feliz. ¡Después de todo, no hay nada más que podamos darle a Él!

Imaginar esta situación y vivir con este anhelo es el estado inicial a partir del cual la persona comienza el movimiento correcto hacia la meta. Esto se llama la línea derecha.

Cuando la Luz de la izquierda aparece frente a esto, entenderemos que esto nos fue dado para que podamos aumentar la línea derecha aún más, hasta que alcancemos el otorgamiento real. Podemos alcanzarlo sólo si la línea izquierda crece, y nosotros avanzamos por encima de esta.

(59428 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/1/2011, Escritos de Rabash)

La llama del amor por encima del odio hirviente

Está escrito que los estudiantes de Rabí Shimón, antes de escribir El Libro del Zóhar, sintieron un enorme odio unos por los otros, que hervía como una llama. Entonces, pudieron  comenzar a trabajar en El Libro del Zóhar que aún no había sido escrito para estudiar la conexión entre ellos, lo cual significa que podrían comenzar a construir una relación entre unos y otros basada en el odio. Luego, con una inspiración y una enorme fuerza de superación, pondría revelar la llama del amor en vez de la llama del odio, como está escrito: “Un fuego blanco sobre la base de una llama negra”.

Por lo tanto, describieron sus revelaciones, las formas de relación entre ellos, dejando al descubierto el amor por encima de odio. De hecho, esa es la esencia de la Torá y del Zóhar.

Si un día nosotros revelamos este tipo de relaciones, entenderemos acerca de qué escribieron ellos en El Zóhar. Hasta entonces tratemos de anhelar la conexión con los demás, y como resultado, revelemos un rechazo aún mayor. Y otra vez, basados en eso, busquemos la unidad y revelamos un rechazo aún mayor. Así sentiremos cada vez esas “entradas” y “salidas”, como se nos dice: “De Sión (“Zion” se deriva de la palabra “Yetzia”, salida) saldrá la Torá”, específicamente de las salidas. De esta manera avanzamos.

Así que, mientras que leemos El Zóhar, pensemos sólo en los estados de separación y unidad. No hay nada más. Los autores del Zóhar escriben acerca de estos estados y de los contrastes entre ellos sólo en los grados espirituales, donde el odio real se despertó y reina el amor verdadero.

(59616- De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/3/2011, El Zóhar)

No tengan en cuenta los lemas

Pregunta: ¿Cómo puedo mantener la visión general en mente, sin importar qué parte de esta estudiamos?

Respuesta: Sólo la Luz que Reforma mostrará esta imagen. Tú puedes escribir en negrita: “Nuestro objetivo es la adhesión con el Creador”. El problema es que los lemas en sí mismos no explican nada, y más bien hacen borrosos detalles. Me gustaría tener una frase en mente y no sacarla de mi percepción. Pero todavía tengo que realizarla.

Además de la Luz, no tenemos otro camino, otros medios para hacer ningún cambio. La Luz funciona todo el tiempo a un ritmo predeterminado, creando constantemente las condiciones internas y externas para nosotros, ya que la dirección general es para empeorar. Si tenemos éxito al atraer esta Luz para que nos reforme, los conflictos dramáticos entre su naturaleza y la nuestra no serán necesarios. Pero todo puede tener lugar en la dirección opuesta.

En cualquier caso, no hay nada que necesitemos, aparte de la Luz, la vasija, y nuestro estado actual. Es la Luz la que nos muestra los problemas y las amenazas cada vez mayores, y es la Luz la que te corregirá y te liberará de esos conflictos horribles si tú así lo pides.

Esta te corregirá por medio del entorno. No hay otra manera. Es hora de que el mundo entienda lo que muchos expertos ya entienden: una conexión mutua clara se ha formado entre nosotros, la cual no puede ser separada, por lo tanto sólo el amor por los demás puede salvar nuestras vidas de una destrucción masiva. Incluso si no la sentimos en un principio, debería haber cooperación, garantía mutua.

Mientras tanto, no todos notan los hilos que nos conectan. Pero cuando cada uno de nosotros sienta en sus huesos que está totalmente conectado con los demás de todas las maneras posibles, la gente necesitará este método.

(59323- De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 10/31/2011, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”)

Cayendo hacia arriba

Pregunta: Cuándo verifico mi integridad, yo veo que no siempre puedo preocuparme por la garantía mutua. Me resulta mucho más fácil tomar algún tema externo concreto y hacer una marca en mi diario.

Respuesta: Esto también es bueno. Las “marcas de verificación” también son necesarias. Después de todo, nuestro camino tiene que ver con el reconocimiento del mal. El problema es que apenas vemos que avanzamos.

Me siento estúpido, pero aun así vengo a estudiar y a participar en las actividades del grupo. Me siento desesperado, impotente y carente de intención, pero aún así sigo. Al mismo tiempo, no entiendo que es la Luz la que funciona en mí de esta manera. Si no fuera por la Luz, yo no sería capaz de moverme. Colapsaría completamente.

Así que experimento subidas y bajadas al mismo tiempo. Aunque te sientas desesperado, aun así puedes seguir adelante. Aunque te sientes irrespetado y apesadumbrado, aún así abrazas a tus amigos y cantas con ellos. Si avanzas constante, cayendo, pero también levantándote, estos no son períodos separados de desesperación y ánimo que cambian de vez en cuando, sino más bien dos líneas que son opuestas entre sí y entre las cuales existe la amplitud de estados en los cuales tú estás. Esto ya es un signo de avance.

Debes entender que si yo reconozco la maldad en mí, de la manera más precisa hoy, ya es un gran paso hacia adelante, ya que es la Luz que revela en mí lo que yo no podía ver antes. Ayer pensé que yo no te hacía daño de manera alguna, y hoy me sorprendo al descubrir que yo te trato mal. Mañana me sentiré triste porque no puedo cambiar.

Por un lado, esto me hace sentir más desesperado, y por el otro, me digo a mí mismo: “Un momento, ¿de dónde viene todo esto? Me siento peor porque una mayor Luz fluye sobre mí. Así que esto es una señal de que estoy ganando, estoy creciendo, y la inclinación al mal está creciendo conmigo, en oposición a mí”.

La cualidad de la maldad que se revela en mí es un signo de avance. No es fácil de alcanzar, y tal descubrimiento cuesta muy caro. Después de todo, yo adquiero un gran tesoro y, finalmente, descubro la ruptura y cómo corregirla.

(59326 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá 10/31/2011, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”)

Otorgamiento sin recompensa

Baal HaSulam: “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”: Debido a ello nos vemos obligados a empezar con Lo Lishma (para uno mismo). Rambam dice, “nuestros sabios dijeron: Uno siempre debe estudiar la Torá, incluso Lo Lishma, porque a partir de Lo Lishma uno llega a la intención altruista de Lishma.

Esto significa que primero tengo que otorgar a los amigos, a los demás, y al Creador, tanto como me sea posible, pensando que gracias a esto me sentiré bien. Aun no tengo la correcta intención, sin embargo, ya realizo acciones de otorgamiento. Estamos acostumbrados también a hacer favores a los demás en este mundo con la esperanza de beneficiarnos de esto. La persona no ayuda a otros a menos que vea un beneficio personal en ella.

Mientras tanto, mi combustible no viene de la Luz que Reforma, sino de mi propio beneficio. Yo recibo un pago egoísta por mi otorgamiento, y esto es claro para mí. Pero gracias a estas acciones yo despierto la Luz que reforma, y ​​esta cambia mi recompensa.

La Luz hace “un milagro”, algo desconocido para mí. Me permite otorgar sin ningún tipo de recompensa. Estoy lleno, pero sólo por el otorgamiento. Se trata de un “movimiento en un solo sentido”. En este momento no podemos imaginar un llenado así, pero cuando la Luz nos cambie, entenderemos lo que es.

Así que mientras tanto, yo actúo con la intención egoísta de Lo Lishma, como si quisiera llegar a la intención de Lishma. Yo otorgo a los amigos, aprendo con el fin de despertar la Luz que me cambiará, pero mientras tanto, encuentro placer personal en esto. De lo contrario no podría comenzar.

Más tarde, la Luz que Reforma me permite actuar sin pensar en mí mismo. Entonces descubro que estoy totalmente fuera de mí mismo, en los demás, o en el Creador, que para mí son lo mismo.

Así que el mundo espiritual, la intención altruista, el otorgamiento, es cuando yo actúo sin ningún tipo de recompensa, sin ningún tipo de beneficio personal, consciente e inconscientemente. Sólo la Luz que nos influye nos habilita para hacer eso, aunque por ahora llevemos a cabo acciones egoístas, a condición de que nuestras acciones coincidan perfectamente con el consejo de los cabalistas.

Estudiamos juntos, entendemos que estudiamos sobre los estados corregidos, y queremos encontrarnos nosotros mismos en ellos. Por medio de nuestro gran deseo de conocerlos, de conectarnos con ellos, nosotros despertamos sobre nosotros mismos las Luces Circundantes.

En realidad, los libros de Cabalá nos dicen cómo estamos nosotros conectados el uno con el otro, cómo otorgamos a los demás, y cómo volvernos una vasija corregida. Así que si anhelamos este estado, por lo menos un poco, entonces a partir de ahí, como de un manantial de agua, la Luz que Reforma viene y nos acerca a la perfección.

(59445- De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/1/2011, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”)

Cuando el Creador está cerca

Baal HaSulam, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”: Pero nosotros aun no sabemos qué es el refinamiento. En cuanto a los criterios antes mencionados, sabemos que, “como un asno salvaje nace el hombre”. Y estamos completamente inmersos en la inmundicia y la bajeza de la auto recepción y del amor propio, sin ninguna chispa de amor por el compañeros y por el otorgamiento. En ese estado uno se encuentra en el punto más alejado de la raíz.

Cuando uno crece y se educa a través de la Torá y las Mitzvot (preceptos), definidos sólo por el objetivo de llevar alegría al Hacedor  y en absoluto al amor propio…

La persona está en el entorno adecuado, en la atmósfera correcta, cerca del grupo, del maestro y de los libros cuando se le dice cuál es la esencia de su deseo, cómo llenarlo, en qué dirección, hacia qué situación, y hacia qué meta ir. Entonces la persona crece y aprende.

Uno llega al grado del otorgamiento del compañero. Uno llega a ese grado por medio del remedio natural en el estudio de la Cabalá con la intención altruista…

En última instancia, nosotros estudiamos la sabiduría de la Cabalá con la correcta intención para alcanzar el otorgamiento mutuo y así ensamblar una vasija, de acuerdo con el principio de “un hombre con un corazón”. Todo lo que es llamado “Torá y mandamientos” sólo sirven para construir la vasija corregida. Es por esto que: “Ama a tu prójimo como a ti mismo es la gran regla de la Torá”. Esto se debe a que esto está destinado a hacer de nosotros una vasija general corregida.

Entonces, ¿por qué necesitamos la unidad? Con el fin de otorgar al Creador y llevarle alegría. Esto significa que tenemos que desarrollar el sentimiento adecuado entre nosotros, desarrollar la actitud correcta hacia lo que llamamos “el Creador” para que Él sea muy cercano y querido para nosotros, para que realmente queramos traerle contento y sintamos placer en esto. El grupo puede transmitir esta actitud cálida a la persona.

Por medio de esto la criatura se desarrolla en los grados de la sublimidad de arriba hasta que pierde cualquier forma de amor propio y de auto-recepción. En ese estado, cada atributo de uno es para otorgar o bien para recibir con el fin de otorgar. Nuestros sabios dijeron acerca de eso, “Los mandamientos fueron dados solamente para purificar las personas con ellos”.

Las acciones que yo realizo para corregir mi naturaleza se llaman “mandamientos”. Su propósito es ayudarme a que me ate, como con cadenas, en todos mis 620 atributos, con todos aquellos que están fuera de mí. Gracias a esto puedo llegar a ser el que otorga y los conecta a todos en uno solo.

Las acciones que me conectan con los demás son llamadas “248 mandamientos positivos” de Bina que pueden estar en todas partes. Entonces yo uso el deseo de los demás y mi deseo para llenarlos, y estos ya son los “365 preceptos negativos”.

Podemos decir que los mandamientos negativos pertenecen a Galgalta ve Eynaim. Hillel dijo: “Haz a los demás lo que  te gustaría que te hicieran a ti”. En primer lugar yo me niego aún a realizar alguna acción porque no tengo el poder de otorgar. Entonces, paso a los mandamientos positivos que se pueden resumir en el principio de “ama a tu prójimo como a ti mismo”. Estos ya son los mandamientos de AHP, las acciones
hacia la conexión actual.

Y entonces uno se une a una raíz de uno, como se nos dice, “y apegarse a Él”.

(59449- De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 11/1/2011, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”)

No desperdicies las oportunidades

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