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Vivir significa acercarse al amor

Baal HaSulam, “Introducción al estudio de las Diez Sefirot”: “Los malvados, en sus vidas, son llamado “muertos”. Esto es porque su muerte es mejor que sus vidas, ya que el dolor y sufrimiento que soportan por su sustento son muchas veces más grandes que el pequeño placer que sienten en esta vida.

Si no avanzamos hacia alcanzar la fuente de la vida, entonces la vida se convierte en un escape de los sufrimientos. Todos nuestros pensamientos son sólo acerca de cómo evitar el mal y lo desagradable. Por lo tanto, no imaginamos el bien como un llenado, ya que no podemos llenarnos a nosotros mismos, sino simplemente tratar de encontrar algo de paz entre los malos momentos.

Como resultado, todos los placeres que sentimos no duran más de un corto lapso, y entonces somos llamados “muertos” incluso estando vivos, ya que no recibimos un llenado de la fuente real de vida sobre la cual yacen toda la realidad y la creación.

Por supuesto, cada uno tiene sus propias cuentas, y si ve cuánto dolor y sufrimiento siente, cuánto sufrió y qué esfuerzos ha hecho comparado con los pocos momentos de placer que lo han hecho feliz y le trajeron alegría, entonces descubre que no valía la pena vivir. Toda esta vida sólo puede ser justificada como una preparación para el ascenso espiritual. Pero si uno examina esta vida como es, no tiene ningún sentido.

Ahora cuando somos recompensados con la Torá y Mitzvot (mandamientos), somos recompensados con la verdadera vida feliz y alegre al observarlos, como se dice: “Prueba y ve que el Creador es bueno”. Esto es lo que sienten aquellos que lo han alcanzado. Entonces podemos elegir entre bien y mal. Tras recibir la Torá, el camino, los principios espirituales, comenzamos a trabajar con las dos líneas.

Esto es lo que los escritos quieren decir con: “y debes elegir la vida para que tú y tus descendientes vivan”. En realidad es una repetición: “y debes elegir la vida para que vivas”. Pero se refiere a vivir mediante observar la Torá y las Mitzvot. Entonces uno realmente vive. “Pero la vida sin la Torá y las Mitzvot es más difícil que la muerte”.

Así es como una persona percibe las diferencias entre vida y muerte: La vida significa el avance espiritual, y la muerte significa la carencia de avance. Una persona gradualmente entiende que el avance significa acercarse al amor, al otorgamiento, la auto-anulación, a elevarse por encima del propio ego. Sólo esto es llamado “vida”, sin tomar en cuenta lo que sentimos en nuestros deseos egoístas.
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(De la primera parte de la Lección diaria de Cabalá 11 de diciembre del 2012, “introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

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¿Por qué nuestros deseos están retrasados con respecto a la vida?

Pregunta: ¿Por qué hablamos del fin de la sociedad de consumo? ¿Por qué la era del consumismo ha llegado a su fin?

Respuesta: Existen dos razones:

  1. La primera razón es externa: Los recursos naturales están agotándose.
  2. La segunda razón es interna y es la razón principal: Nuestro deseo está cambiando- los cimientos de la naturaleza humana.

 Podemos analizar las teorías económicas, propaganda, y publicidad, podemos inventar diferentes trucos y tecnologías, como películas tridimensionales, pero todo eso no ayudará. Una persona simplemente perderá el interés en ello, como un gato no está interesado en la TV sobre la cual duerme. En su lugar, simplemente pondremos más atención a la sociedad, a aquellos que están a nuestro alrededor. Todo esto es porque el deseo está cambiando. No hay nada que podamos hacer al respecto, ya que son los deseos los que motivan a una persona.

Esto, por supuesto, no sucederá todo de una vez. Hoy aún es posible promover el consumismo mediante diferentes “ofertas especiales”. Aun así, comparado con el pasado, las cosas están cambiando. La tasa de suicidios y divorcios está creciendo, y la decepción y desesperanza están expandiéndose. Es en realidad el comienzo de una nueva tendencia. Una persona, por supuesto, aún necesitará comida y otras necesidades básicas, pero el problema no está en esas cosas, sino en los deseos que estamos usando de forma incorrecta.

De una manera u otra, el deseo está cambiando muy lentamente. La pregunta es ¿Por qué está retrasado con respecto a los cambios paralelos externos? ¿Por qué nos encontramos con problemas como la crisis si en su lugar podemos dar un salto hacia un nuevo nivel mediante un rápido cambio de nuestro deseo? ¿No es mejor para las personas cambiar de consumismo, a actividades más sociales por su propio libre albedrío? ¿Por qué aún quieren comprar como antes, aun cuando el sistema previo está colapsando?

La razón es que así es como reconocerán el mal, de manera que la situación actual deje un mal sabor. De otra manera, encontrarán una vasija, el deseo, por algo más. Ellos tienen que sentir que son impotentes- que el mundo está lleno y al mismo tiempo que está vacío. Si los deseos previos simplemente desaparecen, una persona no aprenderá una lección del pasado y no entenderá el problema.

Por lo tanto, el deseo está cambiando mucho más lentamente que las condiciones externas. Esas condiciones tienen que presionarnos y gradualmente evocar la respuesta correcta.

Entonces aparece la educación integral, la cual explica que los deseos en exceso del nivel animal, es decir las necesidades básicas, racionales, pueden ser cumplidas sólo en el contexto de las relaciones humana