entradas en '' categoría

Confiando en los méritos de nuestros predecesores

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “Arvut” (Garantía mutua): Por lo tanto, el Creador no encontró una nación o lengua calificada para recibir la Torá, excepto los hijos de Abraham, Isaac y Jacob, cuyo mérito ancestral se reflejaba en ellos, como nuestros sabios dijeron: “Los Patriarcas observaron toda la Torá, incluso antes de que les fuera entregada”.

Los “antepasados” son el primer nivel, el más puro, en el que el deseo de recibir es aún muy pequeño. Por lo tanto, no era necesario que ellos superaran la inclinación al mal, porque el verdadero mal no había sido plenamente revelado.

En ese momento el trabajo era agregado a la separación, al rechazo del mal, pero no al descubrimiento y a la aclaración del mal. Esto era fácil: Por un lado, estaba Abraham, y por el otro estaba Ismael; por un lado estaba Jacob, y por el otro Esaú. Todos estos estados son simples, “transparentes”: Ellos eran pequeñas Luces, Aviut del nivel cero. Por lo tanto, los patriarcas actuaron de acuerdo a la Torá, es decir, ellos realizaron el principio de “y amarás a tu prójimo como a ti mismo”, y a partir de este, descubrieron “Y amarás al Señor tu Dios”. El trabajo fue fácil, porque fue hecho en los más altos “estratos” del deseo, con densidad refinada, en la que aún no se habían descubierto todos los problemas graves.

Entonces esta red corregida ayudó a corregir el Aviut del primer grado, las “capas” profundas. De este, se nos dice que el mérito de los patriarcas se quedó con ellos, incluso para sus descendientes. Así que el proceso es el siguiente: Nosotros siempre permanecemos y confiamos en las correcciones que nuestros predecesores espirituales realizaron.

Además, como escribe Baal HaSulam en la “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”, los sabios talmúdicos hicieron correcciones nuevas y adicionales. Con esto, ellos insertaron para nosotros la Luz que Reforma en el método. Entonces, nosotros avanzamos hacia adelante específicamente a través de la Luz, mientras que las penitencias previas fueron más o menos suficientes, como está escrito: “Coman pan con sal, beban un poco de agua, duerman en el suelo, lleven una vida de aflicción, y laboren en la Torá”. Es decir, a pesar de todo esto, nosotros necesitamos un método, la Torá, pero esto fue junto con los tormentos físicos, puesto que ellos están conectados al Aviut del nivel cero, del primero y parcialmente del segundo.

Y finalmente, desde el tiempo del exilio en adelante, los hijos de Israel, quienes se convirtieron en el GE, comenzaron a mezclarse con las naciones del mundo, es decir, con el AHP,  entonces requerimos la Luz que Reforma, a fin de llevar a cabo las correcciones. Los sabios talmúdicos nos dieron esta posibilidad, eliminando la necesidad de penitencia y dándonos la Luz que Reforma, junto con el mérito de las correcciones que ellos hicieron en la red común. Su ayuda es suficiente ahora y podemos corregirnos a nosotros mismos.
[106928]
De la 4º parte de la Lección diaria de Cabalá del 5/7/13, “Garantía mutua”

Libre de mí mismo

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “La libertad”: La muerte es necesariamente una ausencia y negación de la existencia de cierto objeto. Pero sólo mientras exista una chispa que desea existir por su propio placer es posible decir que esa chispa no existe porque se ha ausentado y ha muerto.

Sin embargo, si no existe tal chispa en un hombre, sino que todas las chispas de su esencia se invisten en otorgamiento de contento a su Hacedor, entonces no está ni ausente ni muerto. Porque incluso cuando se anula el cuerpo, sólo se anula con respecto a la auto gratificación, en la cual el deseo de recibir se inviste y sólo puede existir en esta.

Sin embargo, cuando él logra el objetivo de la Creación y el Creador recibe placer de él, dado que se hace Su voluntad, a la esencia del hombre, la cual se viste en Su contento, se le concede la eternidad completa, como la de Él. Así, él ha sido recompensado con libertad del ángel de la muerte.

Nosotros tenemos que proporcionar la deficiencia, la vasija, la necesidad de darle contento al Creador. A partir de nuestro lugar, de nuestra naturaleza, existe sólo una manera en la que podamos expresar tal deseo: en una aspiración a conectarnos con otros, a ser incorporados en los deseos de otros, y ayudar a que esos deseos sean llenados con el Creador.

Este es el nivel de Bina, el nivel de fe, de otorgamiento, el cual trabaja de esta manera con sus partes superior e inferior: GAR (las tres primeras) y ZAT (las siete inferiores). La parte inferior, ZAT, es incorporada en los deseos del inferior, y la parte superior, GAR, puede alcanzar al Creador. Esto es lo que tenemos que recibir: Maljut debe recibir desde Bina su forma.

Entonces, si nosotros nos conectamos, digamos en grupos de diez personas, en los cuales ahora estamos trabajando, cada uno pierde su yo egoísta y se incorpora en otros, así que, a través de eso, él sale de sí mismo y se vuelve parte de nuestra conexión. De tal manera, él ya tiene un nuevo punto de nacimiento, libertad de su ego.

Sin embargo, ¿a cuenta de qué puede él nacer? Después de todo, él no tiene una deficiencia propia. Todos piensan: “¿Cuándo llegaré finalmente al estado de embrión espiritual y después al de amamantamiento, cuándo me alimentaré de la Luz? ¿Cómo avanzaré un poco más?” No obstante, esto sólo es posible si recibimos deficiencias de los demás, del AHP.

Al anularme ante el grupo, yo sólo anulo mi ego y me vuelvo como GAR de Bina que no necesita nada. Estamos en otorgamiento mutuo, pero ¿cómo podemos darle contento al Creador? Sólo podemos descubrir Su Luz en las vasijas de recepción, y esas vasijas deben ser ajenas a nosotros. Resulta que tenemos que acudir al mundo externo y hacer contacto con el público general, como está escrito: “Yo habito entre mi pueblo”. Así es como descubrimos la vasija correcta para la revelación del Creador.

Tenemos que aceptar esto, vivir con este pensamiento, y entender que precisamente de esta forma llegaremos a un estado especial. Es especial puesto que nosotros nos abandonamos totalmente cuando nuestros deseos de recibir están completamente vacíos de todas las adquisiciones materiales, y nos fusionamos con el Creador mediante nuestra equivalencia de forma. Por lo tanto, no quedan pensamientos acerca de mi propia existencia, sino sólo el pensamiento de darle contento al Hacedor.
[107072]
De la preparación para la Lección diaria de Cabalá del 5/7/13

Directores para el colectivo

Dr. Michael LaitmanPregunta: Existen personas con un deseo muy fuerte de controlar, de manejar a otros ¿Cómo debe uno cooperar con ellas durante el proceso de formación integral?

Respuesta: Pienso que si obtienen una comprensión correcta de las leyes de la naturaleza, de la educación adecuada en el entorno correcto, ellas no serán capaces de usar esto en detrimento de la sociedad. Junto con esto, si son grandes organizadores, si reúnen personas en grupos integrales donde se complementan entre sí como partes de una sociedad, entonces ciertamente necesitamos personas así.

Observen, ¿cuántas personas pueden ser en realidad organizadores? Hay muy pocos, como máximo un 5%.

Me gustaría mucho que el 5% de nuestro colectivo fueran organizadores, pero sólo hay un total del 0.5%. A dónde quiera que miren, siempre son las mismas personas porque todos los demás sólo pueden llevar a cabo las cosas; sólo unos cuantos pueden crear.

Entonces, es necesario educar correctamente a esas personas. Si podemos formar un equipo colectivo común y trabajar constantemente con ellos, dándoles la guía e ideología correctas, entonces después de un tiempo, finalmente se convertirán en directores para todo el gran colectivo.

Comentario: Durante el proceso de educación integral, es necesario ser lo más abierto posible, elevarnos por encima de nuestro ego, separarnos de este, y conectarnos con otros. Un modelo de comportamiento como este es contrario al espíritu del liderazgo. Los líderes no pueden entrar a un grupo como este, todo el tiempo permanecen al margen.

Respuesta: ¡No lo necesitan! Ellos ven al grupo desde un nivel diferente. Lo organizan, se preocupan por este, y se relacionan con el grupo como con si fueran sus hijos.

En esto existe una diferencia entre la educación tradicional con la cual están familiarizados y la educación integral. Si ellos tratan a su grupo, a la sociedad que ellos organizan, como a sus hijos, deben estar separados de ellos y observarlos “desde arriba”, con una mirada cuidadosa y organizadora. Entonces, esto es bueno.

Este es un grupo de personas completamente distinto y separado, que están  siendo educados para ser organizadores.
[106881]
De una Charla sobre Educación Integral del 4/4/13

La danza armónica

Dr. Michael LaitmanPregunta: Durante el proceso de educación integral para parejas casadas, ocurren procesos muy interesantes. Al comienzo, se desarrolla una nueva sensación de cercanía y euforia entre el esposo y la esposa. Pero después de dos o tres meses, se sienten enojo o incluso se odian uno al otro.

Respuesta: Ellos tienen que discutir este problema. Después de todo, el rechazo mutuo es el tema más natural, porque nuestro egoísmo crece. A través de nuestros intentos de conexión, nosotros desarrollamos nuestro ego, y éste comienza a crecer específicamente en contra de la unidad. Este es un nuevo ego que no existía previamente, no se había manifestado de ninguna forma en las personas. Y está revelándose ahora.

Hoy en día, cada pareja tiene que aprender a trabajar con su ego compartido. Cada uno tiene que entender a su pareja, dado que en cada uno de ellos se manifiesta el ego y el enojo hacia el cónyuge, y ellos necesitan ayudar a los demás a través de su conexión mutua.

Cuando una pareja baila, el lado derecho de uno, está frente al lado izquierdo del otro y viceversa. Así es como tenemos que ayudarnos y complementarse entre nosotros, y entonces tendremos una danza armónica. Y si tú me produces enojo, entonces está bien, elevémonos juntos por encima de eso. Si por mi parte viene rigidez, entonces por la otra parte tiene que venir ternura. Así es como esto sucede: La mano derecha contra la izquierda, y de esta manera nos complementamos. Después de todo, abrazarnos también es similar a esto.

La persona está construida de tal manera que ella interactúa constantemente los demás, no por medio de los mismos atributos, sino más bien por medio de los atributos opuestos. Entonces, la parte “convexa” encaja en la parte “cóncava” y se hace contacto, es decir, es como si las partes masculina y femenina se conectaran una con la otra. El contacto puede existir sólo entre el más (+) y el menos (-), puesto que los más y los menos se rechazan entre sí. Esto es algo que tenemos que aprender.

(106999 – De una charla sobre Educación Integral del 4 de Abril del 2013)
Material Relacionado:

Nada personal
La necesidad de comunicarnos
Estamos tan cerca que las palabras no son necesarias