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Estoy pidiendo por mis hermanos

thumbs_arava-convention_931-01 (1)Cuando cada uno anula su ego y trata de conectarse con los demás, significa que cada uno trata de incorporarse en el otro. Por supuesto, descubrimos en el camino que es imposible que nos incorporemos y alcancemos la conexión por nosotros mismos, y entonces nace en nosotros una plegaria.

Cada uno debe alcanzar un cierto grado de otorgamiento hacia los demás e incorporarse en ellos, pero eventualmente, todos deben alcanzar el nivel de «Jacob» que es llamado la línea media. Gracias a nuestros esfuerzos colectivos, alcanzamos nuestra raíz, la red que nos conecta a todos. Esto es llamado querer otorgarle a Maljut desde Yesod.

Cuando nosotros alcanzamos este estado, elevamos MAN, una plegaria, para que la Luz Circundante nos conecte correctamente. Entonces, bajo la influencia de Yesod en Maljut, alcanzamos Keter, y entonces el Creador se revela en nuestras vasijas.

En este proceso, nosotros nos conectamos en una Sefirá de Yesod desde todas las distintas Sefirot que representan a cada uno de nosotros, dado que cada uno se anula a sí mismo. Por medio de la anulación general, alcanzamos Maljut y otorgamos hacia esta, y por medio de esto nos convertimos en una vasija para recibir la Luz de Keter, es decir que logramos el alcance del nivel de Keter.

Este proceso incluye toda la realidad hasta el final de la corrección, pero nuestra misión ahora es que cada uno de nosotros ascienda por encima de sí mismo y se incorpore en los demás. Por medio de esto, somos incorporados en el esfuerzo colectivo. Esta debería ser nuestra preparación ahora, antes de la convención. En este esfuerzo colectivo, nosotros descubrimos el rezo de muchos en el que todos son conscientes, entienden y sienten el esfuerzo de los amigos quienes quieren conectarse, y yo quiero ayudarlos.

Yo siento qué gran deseo tienen para conectarse con el fin de otorgarle al Creador. Por consiguiente, como está escrito, «En aras de mis hermanos y compañeros» ahora diré: «La paz sea contigo». Esto significa que pido por mis amigos para que ellos alcancen la vasija corregida en la cual serán capaces de otorgarle al Creador.

(111539 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/04/13, Escritos de Rabash)

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Dos niveles del deseo: Padre e hija

thumbs_laitman_232_04«Si un hombre vende a su hija como criada, ella no saldrá libre como salen libres los esclavos». (La Torá, Éxodo, 21:07)

La Torá solo habla acerca de la corrección de los deseos. Esclavitud es cuando un deseo pertenece a otro deseo más fuerte que puede corregirlo. Así, en la antigüedad, las personas vivían una vida social colectiva.

«Mi hija» son los deseos que yo descubro, pero que no puedo corregir por mí mismo. No puedo casarme con mi hija, no puedo dar a luz a los próximos niveles de mi descendencia. Así que, al desarrollar mis deseos, yo no me conecto con los deseos llamados «hija» como un padre, no voy a ella con mi Masaj (pantalla), puesto que otro Masaj, otro deseo tiene que controlarla. Esto significa que ella le pertenece a otro. Yo la vendo para que ella le pertenezca a alguien más.

Por eso dice que «ella no saldrá como lo hacen los criados», dado que el deseo femenino debe pertenecerle sólo a Bina donde éste está.

(111539 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/04/13, Escritos de Rabash)

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¡Nos prepararemos y lograremos todo lo que queramos!

thumbs_Laitman_045Pregunta: ¿Es necesario que en los días que quedan antes de la convención nos enfoquemos en la idea de que está prohibido pedir para uno mismo, porque entonces daña su alma o en ir allí para elevar nuestra oración colectiva?

Respuesta: Antes de la convención, es necesario que se enfoquen en la idea de que una oración sólo puede ser colectiva, así como en el simple principio de que comeremos allí lo que hemos preparado para la convención. Como se nos dice, «Aquel que no trabajó en la víspera de Shabbat (Sabbath),¿qué comerá en Shabbat?»

¡Ustedes no deben poner sus esperanzas en mí, ni en un uno por ciento! Todo depende sólo de la vasija de ustedes, de su deseo.

Pregunta: ¿Tengo que imaginar ahora cómo estoy conectado allí con los amigos?

Respuesta: ¡Comiencen a hacerlo ahora mismo, para qué esperar hasta comienzo de la convención! Preparación no significa que ustedes estén a punto de llorar allí, sino que están gritando en este momento y que durante este grito ustedes hacen mejores discernimientos de sus deseos. Si dejan esto para mañana, ¿qué les sucederá hoy? ¡Nosotros debemos aspirar a la unidad en este preciso momento!

Preparación para la convención significa que ahora mismo con todas sus fuerzas, ustedes tratan de unir todos nuestros deseos, vasijas. Entonces, llegarán a la convención de manera más consciente y averiguarán los deseos. Y si es así, entonces ¿por qué tenemos que empezar a pensar en esto hoy en día, con un mes de antelación? Lo habríamos pensado por adelantado, y eso sería suficiente.

La tarea no es esperar el momento deseado, contando en el calendario los días que faltan. La preparación es que en cada momento, todo el tiempo antes de la convención, todos los días, avancemos en la unificación, en la comprensión, en la sensación, atención, inspirando más a los amigos y siendo inspirados en ellos. ¡Estamos construyendo la tensión dentro de ustedes cada día para que lleguen a la convención y exploten allí! O tal vez logremos todo lo que deseamos en el camino.

(111792 – De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/8/13, El Zóhar)

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Todos son capaces de esto

thumbs_Laitman_165Baal HaSulam, Carta 57: No hay situación más feliz en el mundo del hombre, que cuando él se encuentra desesperado de su propia fuerza. Es decir, que ya ha trabajado y ha hecho todo lo que podía imaginar, pero no encontró ningún remedio. Es entonces cuando es apto para la oración sincera pidiendo Su ayuda porque sabe con certeza que su trabajo no le ayudará.

Aquí se nos habla sobre el factor decisivo, sin el cual no tendremos éxito. Antes de venir al grupo y ser integrado en los amigos, a través quienes atraeré la Luz que Reforma, yo necesito la corrección preliminar que también realiza la Luz.

Por lo tanto, su influencia en mí está dividida en varias etapas:

  • Al principio, con su ayuda, yo aplico los esfuerzos para ser incluido en el grupo.
  • Entonces, después de haber sido incluido, trabajo en él tanto como la Luz me permite hacerlo. Ahora bien, ésta no funciona en mí de manera personal, sino en la relación entre nosotros.
  • Cuando logramos la conexión correcta, ésta nos da una pantalla común y nos enseña cómo formar la cabeza del Partzuf, mediante el cual creamos el formato del alma colectiva.

Pregunta: ¿Cómo podemos atraer la Luz que Reforma?

Respuesta: Esta viene en respuesta a los esfuerzos que ustedes realizan con el fin de entrar en un estado espiritual. Y esto ya es una solución: Están obligados a realizar las acciones que son capaces de hacer, y la Luz los llevará de vuelta a la fuente.

Aunque ustedes no sientan mucho la unidad; no obstante siguen el consejo de los cabalistas y trabajan en el grupo, a pesar de que su corazón tiende hacia algo más. Además, incluso si están en descenso y los amigos les parecen repulsivos, si permanecen entre ellos a pesar de todo, la Luz los afecta. Esta fuerza «trabaja» en cualquiera de sus estados, sin importar cómo se manifiesten: «mecánica», física o internamente, sin importar que afecte, el espíritu, los nervios, etc. Lo más importante es que ustedes se esfuerzan, al menos un poco, por el otorgamiento, la unidad y la auto anulación, a pesar de su resistencia.

Algunos llegan al grupo, como ellos dice «en piloto automático», algunos se quedan dormidos en clase, y con todo y eso la Luz que Reforma actúa. Incluso si la persona se arrastró casi en cuatro patas, pero aplica esfuerzos, la Luz responde.

Pregunta: ¿Cómo puedo saber que responde?

Respuesta: Por el momento sólo pueden creerles a los cabalistas. De la misma manera que un niño cree que su madre que le dice qué hacer. En la vida, ustedes primero deben escuchar a los adultos y luego ver los resultados. Aprendemos de los maestros de escuela y profesores universitarios, en un principio creyendo en sus palabras. Por lo tanto, yo también creo en las personas que son más sabias que yo y gano su sabiduría, a fin de verificar posteriormente su verdad.

De lo contrario, es imposible: Nosotros necesitamos orientación, instrucciones, en cada etapa de desarrollo. La sabiduría de la Cabalá no es una excepción. Resulta que ustedes vienen a estudiar en su formato estándar, de la misma forma que en el colegio o en cualquier otro lugar. No hay nada «sobrenatural» aquí. Los consejos que ustedes obtienen son alcanzables. Pueden llevarse a cabo; todo lo que necesitan es una chispa, un impulso interior y todo está abierto ante ustedes.

Nosotros siempre estamos buscando dónde obtener el máximo beneficio con la mínima inversión. Aquí actuamos de manera egoísta; no están obligados a ser mejores de lo que son. Por lo tanto, es posible, y todos son capaces de hacerlo.

(111860 – De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 7/7/13, Preparación para Convención en St. Petersburgo, «Principios para construir un mejor entorno», Lección 4)

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thumbs_laitman_537Aunque nosotros sabemos que sólo existe una fuerza que actúa en nuestras vidas, a pesar de todo, si vemos algo que no nos gusta, si experimentamos algo indeseable, olvidamos de inmediato que nuestra visión, nuestros pensamientos, nuestros deseos, y nuestras emociones son manejados y moldeados por el Creador. Por el contrario, creemos que nosotros somos independientes.

Alguna sensación, acción o pensamiento excepcional y que no cumpla con mis expectativas es suficiente para no estar dispuesto a vincular el evento con el Creador. Yo puedo mantener la conexión con Él sólo si pienso bien acerca de Él, y por el contrario, en el momento en que pienso mal de Él, esto nos separa; entonces pienso en otra fuerza y ​​le atribuyo esto a las demás personas, a mí mismo, a la naturaleza, pero no la Fuente única.

Sin embargo, posteriormente, yo vuelvo a pensar nuevamente en el único poder que actúa en todo. Esta es la manera en la que aprendemos a conectar todos los estados y todo con el Creador. Él despierta dentro de nosotros diversos estados desagradables para que, a pesar la separación o por encima de ella, nosotros nos conectemos con Él, de tal forma que no dependamos de nuestras sensaciones, de nuestra comprensión, sino que queramos conectarnos con Su emoción y poder.

La persona no tiene ninguna otra corrección, sino solo atribuirle directamente al Creador todos momentos por los que pasa ahora y en el futuro. De esta manera, ella justifica la creación porque todos los mundos y todos los tiempos fueron creados sólo para darle forma dentro de ella a una sensación del Creador. Todo está diseñado únicamente para dirigirnos hacia el descubrimiento del Creador.

Suponemos que la realidad actual oculta el Creador de nosotros. Sin embargo, esto no es así, dado que si nos relacionamos correctamente con todo lo que está sucediendo, en vez de una realidad que oculta, vemos una realidad que revela. Todo depende específicamente de nuestra relación con esto. Es precisamente a través de la ayuda de los poderes del rechazo que nosotros podemos avanzar.

En consecuencia, la sabiduría de la Cabalá divide a las personas en «malvadas» y «justas». Dondequiera que el malvado rechaza, allí el justo avanza, porque quiere justificar que todo lo que le sucede, ha sido hecho para su avance.

La meta principal de la persona es alcanzar la sensación de la realidad del Creador quien lo llena todo, la fuerza única que actúa en todo el sistema, en toda la realidad. Le corresponde a la persona invertir toda su energía en esto sin involucrarse en ninguna otra cosa, sin dejarse confundir por otras metas.

Sentir al Creador significa adquirir la fuerza de otorgamiento. Por lo tanto, no vale la pena pensar en nada más, porque la recompensa para todos nuestros esfuerzos durante toda la vida es que, en cada momento en esta realidad, nosotros tengamos el privilegio tener el poder del otorgamiento por el cual comenzamos a entender y a sentir al Creador. Nosotros lo vemos a Él como el otorgante.

Con el fin de que la persona pueda acercarse correctamente a este asunto, ella no existe sola. Por el contrario, ella se encuentra en el marco de los sistemas sociales que le ayudarán. No es por casualidad que a lo largo de la historia, las personas se reunieron en pueblos, ciudades y naciones, y hoy están mezcladas en ciertas unidades sociales.

Sin embargo, allí existe un tipo de conexión que nosotros debemos construir artificialmente. A diferencia de las otras formas, esta no se deriva del proceso evolutivo natural, incluso sin este, el avance es imposible. Esto nos habla de una sociedad o grupo único, dentro del cual, específicamente, nosotros tenemos que ver los cambios a través de los que pasamos en el camino hacia el Creador.

Además de esto, Rabash escribe que, a pesar de que yo vea las caras de las personas que me rodea, debo creer que, detrás de ellas, se encuentra el Creador, quien hace todas estas acciones que las obligan a hacer lo que yo estoy viendo. Alguien sonríe, llora, me grita o se ríe de mí; esto no importa. Depende de mí el ver en todo esto al Creador, que se presenta ante mí de esta forma. En la vida normal, a través del entorno, yo tengo que penetrar a través de ellos hacia la fuente que hace que ellos funcionen.

El Creador lo hace todo, escribe Rabash, pero la persona juzga de acuerdo a lo que sus ojos ven, de acuerdo al comportamiento, de acuerdo a las caras, de acuerdo a las leyes de la naturaleza, y así sucesivamente, y no de acuerdo a su creencia.

Al estar entre los miles de millones de personas, yo debo entender que todo lo que sucede, desde las noticias hasta los más pequeños eventos mundiales que ocurren a mi alrededor, son una presentación del Creador hacia mí. Eso es lo que tengo que entender y aceptar, tratando de descubrir la buena voluntad detrás de las «cortinas», acercarme más a Él, descubrirlo a pesar de todo este «teatro».

Rabash continúa y dice que alguien que ve el rostro de su amigo, de hecho, está viendo al Creador. Por fuera de su cuerpo, sólo existe el Creador. Así que, en consecuencia, la persona es un verdadero ser creado.

Específicamente, yo soy el ser creado y todo lo demás es una parte del Creador, quien a través de esto quiere que me sienta separado de Su realidad. Sin embargo, aparte de mí, sólo Él lo llena todo. De esta forma, veo ante mí al Creador, la Luz superior, y todas las formas que recibo son atraídas por mi ego, que lo divide a Él en partes con diferentes formas y tamaños. Al final, éstas presentan ante mí las diversas partes de la naturaleza: el inanimado, el vegetativo, el animado, o los seres humanos.

Aparte de esto, el Creador lo llena todo, y, por lo tanto, si estoy mintiéndole a un amigo, estoy mintiéndole al Creador. Si le hago daño a un amigo, le hago daño al Creador. Si me relaciono con los amigos de forma más sustancial, puedo avanzar rápidamente hacia una comprensión correcta. Yo veré el mundo entero como si estuviera completo, perfecto y sujeto a la guía superior, veré que todo está dirigido para llevarme a la Raíz.

Si es así, entonces realmente no existe ninguna otra persona en toda la realidad. Sólo existimos el Creador y yo. Todos los otros componentes actúan en la capacidad de un enlace de transición, de un «tampón», de un adaptador entre nosotros.

Por lo tanto, Baal HaSulam escribe que, antes de cada acción, yo mismo debo decirme que estoy actuando de forma independiente y que el éxito depende de mí, y después del trabajo, debo darme cuenta de lo sucedido. Tengo que tratar de entender que todo fue construido desde el principio por el Creador. El resultado se sabía desde el principio. Por lo tanto, depende de mí el aceptarlo todo sin reservas, porque fue establecido de esta manera desde el principio.

Sin embargo, está prohibido declarar que todo era conocido desde el principio y que no hay necesidad de hacer nada. Si nosotros aceptamos la conducta del Creador sin llevar a cabo acciones sólo porque es posible atribuírselas a Él, entonces no cambiamos. Así, vemos el mismo resultado de forma diferente, porque si yo no he cambiado, me siento y me cruzo de brazos o hago algo sin conexión con mi independencia y sigo el «re direccionamiento» del Creador, al seguir, entonces avanzo a través del sufrimiento y los golpes.

Sin embargo, si en el trasfondo de la conducta del Creador, yo le dedico tiempo a actuar por mi cuenta, y después de eso, traigo todo eso de vuelta hacia la «autoridad suprema», hacia el Creador, si actúo con el fin de equilibrar mi participación con Su participación, entonces, de esta manera, yo soy cambiado. De un salto, yo mismo me elevo a un nuevo nivel mediante la forma de «Yo lo aceleraré».

Esta es toda la diferencia. El mundo soporta mucho sufrimiento, porque quiere cambiar algo por su cuenta. El cambio es necesario, pero le falta la otra mitad, y esto es lo que nosotros queremos explicarle a la humanidad.

(107339 – De la Convención en Nueva Jersey del 5/11/13, Lección 3)

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thumbs_laitman_232_06Aquel que golpea fatalmente a un hombre será condenado a muerte. Si él no lo hizo a propósito, sino que se produjo por un acto de Dios, yo le asignaré un lugar al que pueda huir. (La Torá, «Éxodo» 21:12-21:13)

Pregunta: Hay un gran debate a nivel corporal con respecto al asesinato de un hombre y si condenar a muerte a un convicto por matar o no. Cada estado tiene sus propias leyes. Hay estados que tienen la pena de muerte, y hay estados que no. La Torá dice claramente: «El que golpea a un hombre, y éste muere, indefectiblemente ha de ser muerto».

Respuesta: A nivel corporal ustedes primero deben probar que se cometió intencionalmente un crimen, si fue un asesinato premeditado y si hay evidencia de que la persona murió realmente de un determinado golpe, etc. Tal vez hubo ocasión para tales casos en la antigüedad puesto que este es un indicador del nivel moral de una sociedad y eso, en principio, no debe ni puede ocurrir.

No hubo tales casos en los que la persona fuera obligada a matar a alguien y, como resultado, tanto el asesino como la víctima, tuvieran que ser condenadas a muerte. En este caso, tiene que haber un gran deseo egoísta de ambos lados para que el Creador deba arreglar esto por ellos, y como resultado ambos sean condenados a muerte. Si hubo una sentencia de muerte una vez cada setenta años, era considerada como algo horrible.

En términos espirituales, en nuestra réplica interna, significa que un deseo anula otro deseo, ya que estos no pueden coexistir en su forma actual y se complementan entre sí en un acto espiritual. Por lo tanto ambos deben morir.

Un deseo mata al otro deseo, lo anula, y también desaparece, y parece que hay una destrucción de los dos. Nada desaparece así no más. La anulación mutua de los dos deseos abre un espacio, puesto que no ellos pueden coexistir de forma tan opuesta. En el siguiente nivel ellos nacen en forma de un deseo unificado y crecen juntos. Esta es una corrección. Nosotros debemos entender que cada acción es un acto de corrección. No es algo malo de ninguna manera como lo percibimos egoístamente. Si en el nivel corporal la persona mata por casualidad a otra (como lo percibimos de manera egoísta), se lleva a cabo una determinada acción y es castigada en consecuencia.

A nivel espiritual, sin embargo, esto se refiere a dos deseos opuestos entre los cuales no puede haber una línea media y así, ellos mismos tienen que anularse mutuamente. Pero esta anulación es el comienzo del siguiente nivel, de la línea media, y esta crece a partir de ahí.

Estos dos deseos están dentro de mí para que yo no pueda destruir uno sin destruir al otro. Yo quiero matar el deseo egoísta dentro de mí y lo hago con la ayuda del deseo altruista, que también desaparece en este deseo, dado que éste no puede existir si no es compatible con el deseo egoísta; el más (+) no existe sin el menos (-).

Hay un deseo altruista en contraste con cada uno de los deseos egoístas y el movimiento hacia la línea media que hay entre ellos, está siempre en tales pares. Pero en este estado es imposible conectarlos entre sí en la línea media, y por eso ellos deben destruirse uno al otro y convertirse en un vacío del que surge el siguiente nivel. Este vacío es físico; es un estado físico, un tamaño, un objeto.

Pregunta: ¿Está usted a favor o en contra de la pena de muerte en el mundo físico?

Respuesta: ¡Creo que nosotros podemos corregir el mundo: a todos! Por cierto, esta es la ley de la que habla la Torá. Si ustedes pueden corregir un cierto deseo, entonces bajo ninguna circunstancia deben matarlo. La muerte, el asesinato, incluyendo nuestra muerte, es una de las acciones de corrección.

(111698 – Del Kab.TV «Los secretos del Libro Eterno» del 3/11/13)

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Adhiriéndonos cara a cara

thumbs_laitman_572_02Pregunta: ¿Cómo puedo yo descubrir el juego que el Creador hace conmigo si no entiendo nada y examino Su comportamiento basado en mi egoísmo?

Respuesta: En cada momento de mi vida, yo necesito evaluar mi estado no por la forma en que lo percibo con mis sentidos sino pensar cómo actúa el Creador dentro de mí, como la mano dentro de un guante o de un títere. Esto significaría que yo me conecto con el Creador, el esclavo con el amo y quiero revelar la fuerza que actúa en el esclavo. Esta fuerza superior es el Creador.

Yo me esfuerzo por revelarlo a Él no desde la curiosidad ociosa, como un investigador, ni con codicia, como un ladrón. Yo quiero estar seguro de que Él actúa en todo para mi beneficio. Y si creo que algo no es de este modo, entonces allí tengo que corregir mi actitud. Así, yo llego a la adhesión con Él.

Nosotros necesitamos estar constantemente de forma simultánea entre los dos principios, «Nadie me ayudará, excepto yo mismo» y «No existe nadie más aparte de Él». Yo realizo todas las acciones y no existe nadie más aparte de Él, quien está dentro de mí. Su mano controladora me mueve desde dentro y lo dirige todo.

Pero al mismo tiempo, mientras yo lo obedezco a Él en todo, soy como un caballo que es uno con el jinete, yo mismo realizo mi trabajo. Tengo muchas preguntas, pensamientos y dudas que me sacuden de lado a lado, pero junto con el Creador, yo tengo que alcanzar el estado en el que no nos interfiramos uno al otro. Él me manejará con Su mano de la forma que a Él le plazca, y yo me sentiré completamente libre como si Él no me controlara.

A nosotros nos resulta difícil de entender cómo es posible esta división pero no hay distancia entre estos dos conceptos. Por consiguiente ustedes deben entender qué significa unidad. Yo actúo 100 por ciento por mi cuenta y el Creador actúa 100 por ciento sobre mí y al mismo tiempo nosotros no nos interferimos uno al otro y participamos juntos en cada acción, idealmente sincronizada. A esto se le llama adhesión.

Yo no estoy renunciando a mis sentidos y mente sino que los uso completamente, uso todo mi juicio crítico. No me cancelo a mí mismo para que el Creador haga conmigo lo que Él quiera. Sólo entonces a esto se le llama adherirse cara a cara.

(111780 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/8/13, Escritos de Baal HaSulam)

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La corona de la Convención

thumbs_laitman_936Pregunta: En El Libro del Zóhar, «La noche de la novia», leemos acerca de cómo la novia (la Divinidad) se adorna a sí misma antes de la reunión con el novio (el Creador). ¿Qué joyas hemos preparado para nosotros en el grupo con el fin de decorarnos a nosotros mismos antes de la convención que viene?

Respuesta: La decoración de la novia es la corona de la boda, Keter. Eta es la Sefira superior, que no tiene nada que ver con las demás Sefirot, y que en realidad es el origen de ellas. El término Keter (corona) significa otorgamiento y no tiene forma concreta ni atributos. Esto es todo lo que debemos saber acerca del otorgamiento, y todo lo demás son expresiones de la Sefirá de Keter que Maljut recibe.

Una corona es el otorgamiento sin una forma definida. En realidad, es lo que debemos anhelar, como se nos dice: «una corona sobre la cabeza del justo». «Un justo es la Sefira de Yesod (fundamento), que conecta en ella las otras Sefirot. Si nosotros queremos conectarnos, sentimos la necesidad de una corona en la cabeza del justo», en sus pensamientos, en sus deseos y sus planes. Aquí es donde debe estar y dónde está la corona.

Un justo, la Sefira de Yesod es el lugar de acoplamiento con la Luz. Después de la segunda restricción que no hay lugar para el acoplamiento en Maljut mismo, sino sólo en Yesod. (Esto se debe a que los hijos de Israel no querían que el acoplamiento de la Sefirá de Yesod, en José, y así bajaron a Egipto). Los justos son aquellos que reúnen dentro de ellos todos los discernimientos con los que pueden trabajar, con excepción de Maljut. Todos estos discernimientos se conectan en Yesod. Maljut que asciende a Bina es llamada Yesod.

Todo nuestro trabajo es estar incorporados en el grupo de todas las formas posibles, con todo nuestro corazón. Antes de la convención yo me preparo para anularme yo mismo por completo, es decir para sentir que mis movimientos son conjuntos con todos los demás, con todos los pensamientos y los deseos.

¡Debo recordar que no puedo volverme hacia el Creador con una oración personal! La persona que eleva una oración personal destruye su alma. En realidad ella lo destruye todo a pesar de que quiera darle contento al Creador. Así que la incorporación en el grupo precede a cualquier otra acción. Esto es llamado Yesod, puesto que es la base para el trabajo y porque es con la Sefira de Yesod que trabajamos, en vez de Maljut.

(111789 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/08/13, El Zóhar)

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