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No hay castigo, sólo hay corrección

Dr. Miçhael LaitmanLa Torá, “Éxodo” 21:18-21:19: Y si los hombres se pelean, y uno hiere al otro con una piedra o con el puño, y él no murió, sino que queda confinado a [su] cama, si se levanta y camina con su apoyo, el agresor será absuelto; él dará sólo [el pago] de su [forzada] ociosidad, y él se encargará de su cura.

Desde el punto de vista corporal, nosotros entendemos de qué se trata, pero si nos adentramos más profundamente, descubriremos que es mucho más complicado. Se trata de una persona que puede ser incorporada en la sociedad para ser una parte integral y normal de ella, después del daño que le causaron a ella, y quienquiera que le haya causado el daño debe compensarla.

Pregunta: ¿Cuál es el significado de “y uno golpea al otro” en el trabajo interno?

Respuesta: La persona incluye al mundo entero dentro de ella, y cuando hay una guerra en su interior, ella debe ser su propio juez y considerar con claridad y precisión dentro de ella qué está “a favor” y qué “en contra”, de acuerdo a su nivel.

Existe un tribunal superior, uno local, uno regional, y así sucesivamente, es decir que hay diferentes niveles de acuerdo a la profundidad de los problemas que surgen. Hay problemas que pueden resolverse con un simple diálogo entre las personas, y hay problemas que requieren de la intervención de un tercero. La Torá habla de la intervención de un tercero, en el que el juez decide qué hacer en un caso concreto.

Se trata de las tres líneas en nuestro comportamiento. Hay acciones que se resuelven por medio de la intervención de las fuerzas especiales superiores, condiciones, y así sucesivamente.

La Torá no se refiere a la cárcel. De acuerdo a la Torá, ésta no sólo es inútil, sino que es incluso perjudicial para la persona puesto que ustedes la desconectan de la sociedad. No hay mayor castigo que cortar a la persona de la sociedad, dado que es en la sociedad que ella se llena a sí misma, y si ustedes la cortan de esta, a ella se la considera muerta. Por lo tanto, no puede haber ningún aislamiento. Nosotros podemos expulsar a la persona de una sociedad y llevarla a otra más baja, que sea más adecuada para ella.

En el pasado, había ciudades de refugio hacia las cuales la persona podía escapar si hubiera cometido un pecado sin intención. Sin embargo, si dejaba la ciudad, podría ser capturada y castigada. Escapar hacia una ciudad refugio, a un asilo, era su corrección.

Esto significa que la Providencia superior operó sobre la persona de tal manera que ella mató accidentalmente o le causó daño a otra persona. Esto significa que ella no participó en esta acción y que en un principio no fue intencional de su parte, pero internamente, en todos sus pensamientos e ideas, ésta todavía era parte de su naturaleza o de su relación con esa persona. Resulta que ella causado daño o la muerte de otra persona, aunque no fuera intencional. Ahora, con el fin de corregir esto, debería escapar. La palabra “castigo” no existe en la Torá en absoluto; sólo existe la palabra “corrección“.

(111909 – Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” del 29 de Abril del 2013)
Material Relaçionado:

Preguntas acerca del castigo y el orgullo
Recompensa en vez de castigo
Castigo espiritual

Yo envidio significa que crezco

Dr. Miçhael LaitmanLa persona no tiene la fuerza para realizar una sola acción. Necesitamos darle un serio vistazo a la realidad, entendiendo que actuamos dentro del marco de leyes y fuerzas estrictas, las cuales tenemos que organizar por nosotros mismos. Es por eso que si ella no se conecta correctamente con el entorno, con el fin de conectarse a través de este con la fuente del método de corrección, es decir, con el maestro, y a través del maestro con la Luz que Reforma, entonces ella estará constantemente girando dentro de sus deseos y aspiraciones que la encierran en este mundo.

Ella nunca irá más allá de los límites de este mundo. Y mientras aprende algo, en última instancia permanecerá en la misma naturaleza con la cual nació y permanecerá en el mismo nivel. Es posible elevarse a un nivel más alto sólo bajo la condición de que la persona reciba un deseo adicional, cualitativamente nuevo, en lugar de incrementar sus necesidades mundanas comunes por dinero, una casa familiar, poder, y conocimiento.

Ella puede obtener todo en este mundo. Pero si necesita moverse del plano terrenal de “dinero, familia, poder, conocimiento” a la siguiente dimensión, más elevada, entonces necesita un deseo completamente diferente, la necesidad de la propiedad de otorgamiento, porque nuestro mundo está basado sólo en el deseo de recibir. El mundo espiritual está basado en el otorgamiento, hacia el cual la persona debe ser atraída y aspirar a ello como hacia el más grande tesoro: el deseo que será capaz de servir como una palanca, como un trampolín para ella.

Ella tiene que sufrir porque no es capaz de amar, ni de dar, ¿pero esto es posible? Sólo la envidia a otras personas que parecen ser grandes, atractivas, e importantes para ella puede ayudarla. Ella descubre que ellas están contentas de tener la habilidad de otorgar, que encuentran algo inusual en esta propiedad de otorgamiento, y en comparación a ellas, ella no es nada.

Si no tiene punto en el corazón, ella comienza a envidiarlas. Sin este punto no tiene nada a qué aferrarse, no tiene ningún órgano sensorial para sentir que ellas tienen algo especial que ella no tiene. No sentirá la carencia de algo. Es como una persona que ama la música y sueña con ser músico y no envidiará al que quiere ser físico. La física y la poesía son mundos completamente diferentes.

Esto también funciona en la aspiración espiritual. Sólo si la persona tiene el punto en el corazón, tiene al menos una oportunidad de envidiar a las personas que están en la propiedad de otorgamiento. Al principio es atraída porque parece algo místico, promete ciertas habilidades sobrenaturales, el poder de la mente, la habilidad de manejar su propia vida y la vida de otros, poder sobre toda la creación.

Es decir, al principio, la propiedad de otorgamiento está vestida en todo tipo de vestimentas materiales, no en el nivel corporal de “comida, familia”, sino a nivel de “dinero, poder, conocimiento”. En esencia, todo se resume a una cosa: el poder de dominio (el poder del dinero, el poder del conocimiento). Este es un deseo puramente egoísta, pero uno espera llegar al éxito en la revelación del mundo espiritual.

Si ella tiene un deseo fuerte, entonces inicialmente le parece que avanza rápido y de forma exitosa, pero más tarde, de pronto descubre que está retrasada, y que no puede conectarse realmente con otros. Por otra parte, escucha que la conexión es la herramienta principal para el avance. Comienza a odiar este método, pero no tiene a dónde ir.

Ahí tiene lugar una batalla decisiva de la cual muchos escapan. Pero existen aquellos que permanecen. Ellos incrementan el punto porque debido a la impotencia se rinden ante el entorno. Finalmente comienzan a entender que la espiritualidad no está en el dinero, poder, o conocimiento, sino que sólo se vistió temporalmente en esas vestimentas materiales, con el fin de llevar más allá a la persona.

Y ahora la espiritualidad la jala hacia más arriba, porque ella comienza a apreciar por cuenta propia la propiedad de otorgamiento y amor por el otro. Siente que justo esta fuerza, esta propiedad, es inusualmente exaltada y única; está por encima de este mundo y posee la esencia divina. Precisamente esas fuerzas de otorgamiento gobiernan en el mundo.

Gradualmente, la persona inclina más bajo su cabeza y cancela su naturaleza egoísta, acordando anularse ante la propiedad de otorgamiento. Todo este trabajo tiene su lugar en el grupo. La influencia del entorno es el único factor para tal cambio de valores en el cual el otorgamiento y el amor por otros se vuelven más importantes para la persona que las cosas buenas usuales: comida, dinero, familia, poder y conocimiento.

Ella está cada vez más imbuida en el deseo de otorgar del entorno, y así llega a la etapa del camino que es llamada “Lo Lishmá”. Invierte todos sus esfuerzos y hace todo lo posible por incrementar la porción de “Lishmá” en “Lo Lishmá”; es decir, ella otorga y otorga, queriendo estar involucrada en la propiedad de otorgamiento, pero aun así espera obtener algo a cambio. Por el momento, aún es otorgamiento egoísta, en aras de la recepción; sin embargo, está acercándose al otorgamiento altruista.

En esto, ella necesita humildad; auto anulación; la grandeza de la meta, del grupo, del maestro, del Creador. Todo esto se vuelve muy importante para ella, y a excepción de esto, no hay nada más…Todo lo que soñó antes, es gradualmente devaluado: primero el dinero, después el honor, después el poder ¿sobre quién necesita mandar y con qué propósito? Ella quiere que la Luz superior la gobierne. Es decir, no se trata sólo del deseo de dominarse a sí misma, sino del deseo de inclinar su cabeza ante la Luz para que esta pueda hacer su trabajo.

Esta persona descubre su debilidad en todo: no puede cancelarse ni adquirir la propiedad de otorgamiento. No encuentra ni un poco de otorgamiento y amor por el otro dentro de sí misma, pero tampoco puede gobernar sobre su egoísmo. Siente que está desnuda e indefensa porque ya no está interesada en riqueza, honor y conocimiento, no le queda nada excepto un punto en el corazón, que es llamado la señal del pacto con el Creador. Supongan que aprende todo lo que sucede en el mundo, toda la ciencia inventada por la humanidad, pero todo esto está incluido en la misma Luz, y en su forma verdadera, directa, en lugar de la forma inversa, en la cual está basada toda la ciencia y el conocimiento terrenal.

Como resultado, permanece dependiente  sólo de la Luz que Reforma que viene hacia ella a través de toda la escalera de mundos espirituales, a través del maestro, a través del grupo, bajo la condición de que ella quiera retornarle de vuelta al Creador todo lo que tiene, a través de todos ellos. La Luz directa y la Luz reflejada se visten una en otra.

(111003 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 24 de Junio del 2013, Shamati # 175)
Material Relaçionado:

¿Cómo aspirar a un objetivo espiritual de valor avanzado?
Lo que mostrará tu sombra
La oscuridad está llena de luz

El progreso es fácil cuando todo está listo

Dr. Miçhael LaitmanLas personas tienen una característica única que no existe en ningún animal, si quieren comer algo dulce, lo mezclan con algo salado, es decir con un sabor opuesto. El principio de “ventaja de la luz sobre la oscuridad” se expresa en ella de forma significativa. Incluso en el nivel animal existe un fenómeno como este, pero en un grado muy limitado.

Lo mismo sucede en los estados por los que nosotros pasamos, y entre ellos hay estados muy buenos y placenteros, pero más tarde los perdemos sin prestarles atención. La sensación gradualmente decae y yo no siento la pérdida. Carezco de la consciencia de su importancia y de la preocupación incesante de que debo proteger esta sensación.

¿Entonces por qué se me arrebata este estado y se me impide darme cuenta de su importancia y permanecer en este? Es para que yo alcance un estado más elevado. Aun así no siento ninguna necesidad de un estado más elevado; no tengo apetito por ello; no hay “aperitivos” que incrementen mi apetito. Por lo tanto debo construir el deseo adicional dentro de mí, de manera que yo no esté satisfecho con el estado presente.

Esto es muy difícil. Sólo si quiero expandir mi deseo por el otorgamiento, existirá una posibilidad como esta, gracias al entorno. Pero si estamos hablando del deseo de recibir, esto es totalmente imposible. Por lo tanto se nos da un estado de descenso.

Un descenso puede suceder de esta manera; yo no puedo estar satisfecho en el estado presente y quiero añadirle a este. Me comparo con el entorno y veo que otros avanzan en el otorgamiento más que yo. De esta manera se forma el vacío en mí y aspiro a un mayor otorgamiento sin un descenso. Es decir, el entorno forma una impresión de descenso en mí, y ya no necesito un descenso real.

Y si no siento el descenso a través de la comparación con otros, ni veo que ellos otorgan más que yo, entonces se me da un descenso real y se añade ego a este, un deseo por placer por encima del cual debo tener éxito en trabajar y llevarlo a la forma correcta. Este es un proceso largo que continúa durante mucho tiempo.

Ese deseo que finalmente alcanzo después de trabajar en mi ego, luego de la caída y de llevarlo a la forma de otorgamiento del siguiente nivel, ¡podría haberlo recibido ya listo, hecho por el entorno y haberlo usado inmediatamente! ¡Piensen en ello!

Específicamente en este lugar necesitamos hacer un esfuerzo. Y no tomar la ruta larga para caer primero y sólo entonces ser despertado por lo que es malo para mí. Porque entonces yo seré forzado a caer a este mundo, a sus deseos egoístas, hasta que finalmente sea despertado, recuerde que necesito aspirar al otorgamiento, y acuda al grupo a estudiar, este es un camino muy largo.

En contraste con esto, si yo me expongo a la influencia del entorno, entonces la envidia y la ambición me sacan de “este mundo”, de la situación previa. Incluso si me encuentro en un estado excelente y ahora he llegado a un ascenso, puedo describir esto para mí como un descenso en relación al estado del entorno, que me parece más elevado y más exitoso. Todos los amigos me parecen grandes, se elevaron más.

Podría ser que en este momento despierte en mí,  la desesperanza, una sensación de mi bajeza en relación a otros, una envidia mundana material de que ellos tienen éxito y yo no. Aun así esto sólo me aguijonea y me despierta, y a partir de ahí es muy fácil pasar hacia la envidia espiritual y ser llevado por ellos, querer trabajar con ellos y ser como ellos. Esto ya es un estado de “Lo Lishmá” tras el cual aparece inmediatamente la Luz que Reforma y nos ayuda a avanzar.

Sea como sea, puede conocerse la ventaja de la luz sólo a partir de la oscuridad, y no crean que es posible encontrar el mundo espiritual sin esfuerzo. Y viceversa, ¡no crean que alguien hace un esfuerzo y no lo encuentra! El llenado se determina sólo mediante el Kli, vasija, y no importa dónde obtengamos este Kli: ¿Lo construimos nosotros mismos durante el trabajo difícil sobre nosotros mismos con la ayuda del entorno, o lo recibimos ya hecho del entorno?

En última instancia mi Kli se encuentra entre los amigos, en el entorno; ahí es donde mi alma se encuentra. Por lo tanto no hay diferencia si estoy inmerso en mí mismo, en mi ego que despierta en mí estados opuestos y a través de esto me obliga a acudir al entorno, a pasar por actividades externas por fuera de mí mismo con el fin de estar conectado para algo con todos los demás, o si inmediatamente recibo de ellos la aspiración correcta, gracias a la envidia, y entonces fácilmente alcanzo la misma meta.

(111147 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 28 de Junio del 2013, Shamati # 117 “Se esforzaron y no encontraron, no lo crean”)
Material Relaçionado:

Una escalera en blanco y negro hacia las altura
“Yo duermo pero mi corazón está despierto”
La separación trae un descenso, la unidad un ascenso

Convención en San Petersburgo “Lección de preparación” – 07.11.13

Convención en St. Petersburg, “Lección de preparación”

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