entradas en '' categoría

Es imposible construir un Partzuf espiritual sin unir a las personas

thumbs_laitman_938_04Pregunta: ¿Cómo está conectada la tarea de unir a las personas con la construcción de nuestro Partzuf espiritual?

Repuesta: Antes que nada, organizamos una pequeña parte, todos los que pertenecen al Israel espiritual: todos nuestros amigos en todo el mundo, todos los grupos. Si anhelamos conectarnos entre nosotros, estamos construyendo el Partzuf espiritual, pero este Partzuf es muy pequeño. Este es sólo Galgalta ve Eynaim (GE).

Para que GE tenga poder, debemos conectar a nosotros el AHP. En GE, existe la Aviut (grosor) 0,1, 2, 3, 4. Además, en la Luz de Jassadim está su NRHNY. Entonces, estamos obligados a organizar la diseminación externa. Está escrito acerca de esto que las personas tomarán a los hijos de Israel en sus hombros y los traerán a Jerusalén para construir el Templo. Como está escrito, «Y las personas los tomarán, y los llevarán a su lugar; y la casa de Israel los tomará en posesión en la tierra del Creador» (Isaías 14:2), así como, «…y ellos traerán a tus hijos en su pecho, y tus hijas serán llevadas sobre sus hombros». (Isaías 49:22).

De esta forma, nos elevamos hasta la altura del Templo. Sin embargo, cuando comencemos a construirlo, las naciones del mundo, que nos trajeron aquí, entrarán y se integrarán dentro de esta construcción del verdadero Partzuf espiritual que se construye a partir de diez Sefirot en la Maljut del mundo de Infinito.

Nosotros no podemos construir nuestro Partzuf espiritual sin el pueblo de Israel y sin el mundo entero. Pero antes que nada, necesitamos conectarnos con el pueblo de Israel como el AHP de nuestro GE.

Entonces, estamos involucrados en la diseminación. Simplemente no tenemos opción porque si no diseminamos, nosotros mismos no creceremos. No estamos hablando de crecimiento como si las personas se nos unieran y fueran como nosotros como resultado de nuestros esfuerzos de diseminación. En su lugar, gracias a servirles a las personas, nuestro GE crecerá hacia la meta superior.

Pregunta: ¿Qué obtendrán las personas de nuestra diseminación?

Respuesta: Si las personas nos apoyan, recibirán Ohr Makif (Luz Circundante) a través de nosotros e incluso un poco más que esto. Todo depende de cuánto se conecten con nosotros. Es incluso posible recibir iluminación interna. Sin duda, aparecerá una fuerte sensación de apoyo, seguridad, y protección.

No hay diferencia en la Luz, si es Jojma o Jassadim. Todo depende sólo de aquellos que reciban la Luz. Si las personas se anulan y se conectan con nosotros, entonces llegan al primer nivel, al inanimado, y comienzan a sentir el poder espiritual en este.

Pregunta: ¿Qué más requerimos de las personas aparte de alinearse con nosotros y darnos apoyo?

Respuesta: Necesitamos proporcionar la educación a las personas, no sólo una vez, que les expliquemos qué estamos haciendo, y después reclutar su apoyo. Debemos involucrarlas a todas en un proceso sistemático de educación. Gracias a esto, creceremos. 

(132928 – De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 4/16/14, Escritos de Rabash)

Material relacionado: 

Construyendo un “partzuf espiritual” entre nosotros
Recuerden que fueron esclavos en egipto
La Torah, el libro de devarim, capítulo vaetjanan

Este momento fue creado por un poder superior

thumbs_Laitman_524_01 (1)Todas las dificultades en nuestra vida se derivan de no organizar el apoyo para nosotros mismos que nos recuerde que en cada momento se nos da una situación que un poder superior arregla para nosotros. Y cada situación como esta es una condición en la que debemos descubrir que viene del Creador para que nosotros lo descubramos a Él.

Debemos relacionarnos con cada momento de nuestras vidas como con algo proveniente del Creador y entender que todas estas son las diferentes formas de ocultamiento que se nos dan para que a través de nuestros esfuerzos, tratemos de salir de ellos.

El poder superior organiza para nosotros cada momento en la vida, y en todo momento nos pide sólo una cosa: descubrir al Creador con el fin de adherirnos a Él en cualquier condición, ya sea, otorgamiento o recepción, con el fin de otorgar bajo un Tzimtzum (restricción) sin importar cuál sea.

De hecho, nuestro trabajo está dividido en varias partes. La primera parte y la principal, es organizar todo tipo de apoyo para mí mismo, de tal forma que no olvide de donde proviene todo. Por mí mismo, nunca seré capaz de aclarar que todo proviene del Creador.

Para descubrir el Creador tiene que haber un grupo, porque el Creador es un poder colectivo que se revela entre nosotros. Por lo tanto, tiene que haber una red de conexiones entre nosotros, y al comenzar a estar en ella, yo no seré capaz de olvidar que tengo todas las condiciones provenientes del poder superior, y que desde el comienzo existe una especie de pequeña iluminación en nuestro sistema.

Entonces, el grupo me corrige a tal estado que yo siento cierta iluminación dentro de nuestra conexión que viene de lo Alto. Un mayor desarrollo de este estado me trae cada vez más profundamente hacia adentro de él, y allí dentro de esta profundidad, entiendo que tengo que descubrir al Creador en este estado, a través de una petición.

Esta petición es nuestra petición compartida y está compuesta por varios amigos con quienes estoy conectado, y a través de ellos, nos preocupa de que este sistema comience a vivir y a revelar en su interior el poder interno que lo creó y le dio forma desde el principio y se revela entonces de acuerdo a nuestra petición. Lo principal es volver lo antes posible en todos y cada uno de los momentos a una «conciencia» de que este momento lo puso ante nosotros un poder superior.

(133166 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 04/14/2014) 

Material relacionado: 

La naturaleza del bien es hacer el bien
Un paso adelante y otro más
El mundo espiritual está justo aquí

La educación en el mundo real

thumbs_laitman_563Opinión (Nina Erofeeva, PhD. Educación, Profesora de la Universidad Estatal de Udmurtia, Rusia): «La estrategia de aprendizaje en todos los niveles de la educación está diseñada más para las niñas. Una de las principales razones para esto es un mayor porcentaje de mujeres docentes, y el tipo de pensamiento de la mujer es diferente. Los colectivos pedagógicos son femeninos en la cultura organizacional».

«Las siguientes cualidades son dominantes: el deseo de ser una persona común (el deseo de ser el primero domina en la cultura masculina); interés por los problemas dirigidos hacia el uso de lo nuevo (y no de crear algo nuevo); se le presta más atención a las opiniones de los demás (en lugar de prestarle atención a los hechos); se valora más el cuidado de las personas (no el éxito); se tienen en cuenta en la toma de decisiones la intuición y el consenso (en vez de acciones decisivas); las relaciones son más importantes que los resultados (y no al revés) «.

«Las lecciones de la Escuela son en su mayoría verbales, orientadas hacia el hemisferio izquierdo. A las niñas les va bien con las tareas típicas, requiriendo de algoritmos para resolverlas, y a los niños les va bien con las tareas creativas. Muy a menudo, sólo hay tiempo suficiente durante la lección para resolver problemas con algoritmos, pero no el tiempo suficiente para los problemas creativos».

«La falta de métodos de enseñanza para los niños de ambos sexos facilita la educación de las niñas. Los niños comienzan a sentirse desafortunados, no adquieren las competencias clave, y pierden el interés en el aprendizaje. El sistema educativo hace que sea imposible realizar el potencial investigador del sexo fuerte».

«Los profesores hombres, enseñan matemáticas y ciencias naturales, enseñan sus temas en total concordancia con la estructura de su cerebro masculino, por lo que las chicas que estudian matemáticas y ciencias en la escuela secundaria van atrás de sus compañeros de clase. La estructura del discurso de los hombres es una cadena lógica de tres partes: introducción, contenido y conclusiones».

«El discurso de la mujer es multifacético; puede llevar múltiples historias e incluso intervenir simultáneamente en conversaciones ajenas; los hombres no pueden hacer un seguimiento de su estructura y pierden el interés. Cuando una maestra enseña una lección, ella oye simultáneamente a los estudiantes hablando. Al hacerles comentarios, ella se aparta del tema de la lección; los chicos pierden inmediatamente la historia y les resulta difícil volver al tema».

«Una profesora puede comenzar con un tema y saltar a otro en mitad de la frase, y luego de nuevo a la primera, mencionando algo extraño. Tal diversidad agota a los chicos, cuyo cerebro sólo puede mirar a una línea a la vez y procesar información en un solo tema».

«El flujo de información entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro femenino es más potente, por lo que las niñas pueden hablar y escuchar al mismo tiempo. Los niños pueden hablar o escuchar, pero no puede hacer ambas cosas al mismo tiempo, de tal forma que es difícil para ellos escribir un dictado. Para ellos, el texto debe leerse primero y luego dictarse.

«Las premisas básicas para la introducción de una educación separada:

  • La mayoría de los métodos y técnicas de enseñanza están diseñados para una persona promedio.
  • La educación de los niños y las niñas de la misma edad, pero de una edad psicológica diferente (debido a la diferencia en el desarrollo físico), trae un impacto negativo en la cultura de su comunicación;
  • Contrario a la creencia popular de que la coeducación les ayuda a construir relaciones interpersonales óptimas, no es así. Las relaciones interpersonales entre niños y niñas en la educación tradicional son extremadamente limitadas.

«Estos factores no les permite encontrar comprensión en las relaciones familiares».

Mi comentario: Según la Cabalá, los hombres y las mujeres son tan diferentes que deben estar separados desde la edad de dos años, y los niños deben ser criados por cuidadores del mismo sexo. Sólo entonces seremos todos capaces de cumplir con nuestra misión, que es lograr la semejanza con el Creador a través de nuestra conexión correcta: «Un hombre y una mujer, y la revelación del Creador entre ellos».

(133327) 

Material relacionado: 

Coeducación o educación sexual individual
El lado opuesto de la competencia sin restricciones
Aprendiendo a vivir en un mundo global

Buscando a los hermanos

thumbs_laitman_740_01De Rabash, artículo «Amor de amigos«: «Y el hombre le preguntó, diciendo: ¿Qué estás buscando?», es decir, «¿Cómo puedo ayudarte?» «Y él dijo: «Busco a mis hermanos». Al estar junto a mis hermanos, es decir, al estar en un grupo donde hay amor de amigos, yo seré capaz de remontar el sendero que conduce a la casa de Dios.

«Y el hombre dijo: «Ellos se han ido de aquí». Y Rashi interpreta que ellos mismos se marcharon de la hermandad, lo cual significa que no quieren relacionarse con ustedes. Esto, al final, provocó el exilio de Israel en Egipto. Y para ser redimidos de Egipto, debemos tomar esto sobre nosotros mismos y entrar en un grupo que quiera estar en el amor de amigos, y con ello seremos recompensados ​​con el éxodo de Egipto y la recepción de la Torá.

Nosotros debemos entender todo lo escrito en la Torá en su auténtico sentido espiritual. No es importante qué pasó con sus personajes reales, ya que los cuerpos no tienen importancia. La materia de la creación es un deseo de fue roto deliberadamente en muchos pedazos. Nosotros tenemos que encontrar por medio de qué fuerzas, programas, demandas, efectos, ajustes y acciones pueden conectarse nuevamente todas las piezas en un solo deseo.

Tenemos que mirar sólo nuestros deseos y buscar cómo conectarlos entre sí. Cada uno quiere algo diferente, porque de lo contrario estaríamos unidos en un solo deseo. Pero debido a que somos diferentes, sólo podemos conectarnos en intención por encima de los deseos por medio del apoyo mutuo.

Nosotros tenemos que sentir los deseos, las necesidades, las expectativas y las metas de nuestros amigos, y ayudarles a alcanzar sus objetivos con lo mejor de nuestras capacidades. Debemos ayudar a nuestros amigos a implementar sus deseos; esta es la única manera en que puede lograrse la unidad.

A pesar de que ninguno de nosotros es como el otro y cada uno es muy diferente, aun así todos nos esforzamos por ayudar a los demás. Y así, repentinamente vemos que al elevarnos por encima de nuestros deseos con la intención de ayudar a los demás, nos conectamos. La unidad no ocurre en los deseos; sucede en la intención. Por lo tanto, construimos una nueva vasija de intención que está por encima de nuestros deseos. Es como la cabeza (Rosh) del Partzuf.

Cuando nos damos cuenta de que este trabajo no está en los órganos corporales o dentro de nuestros deseos, sino sólo en las intenciones, entonces comenzamos a sentir la necesidad de los amigos. Es por eso que está escrito lo siguiente en la Torá acerca de José: «Yo busco a mis hermanos». En este caso, se vuelven vitales para nosotros.

Si nuestra aspiración es correcta, se nos concede la unidad. Anteriormente, nunca pensamos que podríamos alcanzar la unidad, ni nos esforzamos alguna vez por ella hasta que se manifestó en nosotros la propiedad llamada «Yosef». Esta propiedad recoge (Osef) todas nuestras intenciones. En este momento, estamos actuando con la ayuda de esta fuerza llamada Yosef (José) que actúa entre nosotros.

Nosotros elevamos a José por sobre todas las cosas; la extendemos más allá de nuestro egoísmo y la dejamos gobernar nuestra naturaleza; en otras palabras, su reinado se impone sobre nosotros nombrándolo el asistente principal de Faraón (del deseo de recibir). El deseo de recibir es nuestra naturaleza, y José se encuentra por encima de ella para controlar este deseo y reinar sobre todo este deseo sobre todo Egipto.

En este punto, somos capaces de trabajar correctamente con nuestro deseo de recibir placer. Este período es llamado los siete años de la saciedad. Esta es la medida completa que posiblemente revela nuestra unidad bajo el liderazgo de José.

Después de eso, desciende a Egipto (es decir, entra en el deseo de recibir) un peldaño superior llamado Jacob, debido a que éste empieza a adquirir una estructura que conecta juntos a todos los hermanos, a todo tipo de deseos. Así es como se construye por encima de los deseos una vasija llamada Joseph.

Dado que nosotros seguimos trabajando con el deseo de recibir en los niveles superiores, nos llegan siete años de hambre, se construyen las ciudades pobres Pitóm y Ramsés. Se nos vuelve claro que es imposible lograr la unidad dentro de un deseo incompleto. Entonces viene el período de hambruna, la imposibilidad de utilizar el deseo de recibir para alimentarlo sin mantenerlo bajo la pantalla, bajo el gobierno de la fuerza de otorgamiento.

Después se hace posible adquirir y trabajar con la pequeña fuerza del deseo (Aviut). Cuando se incrementa la Aviut, es decir, cuando surge un nuevo rey que no conocía a José en Egipto, este trabajo se hace imposible nuevamente, puesto que se revela un deseo de recibir más grande como resultado de ruptura. La propiedad de José desaparece, y aparece un nuevo escenario llamado Moisés, para continuar con el proceso de corrección.

Todo se centra en torno al hecho de recolectar y juntar de los fragmentos de los deseos. Pero dentro de ellos crece una fuerza que es opuesta al deseo de recibir, la intención de otorgar, como asistencia por medio de la regla de opuestos. Cada vez decidimos qué es más importante para nosotros, por lo tanto avanzamos hasta el punto de darnos cuenta cuán esencial es la Fuerza Superior que nos controla. Entonces, nos elevamos por encima de nuestro deseo de recibir placer y nos reunimos en el Monte Sinaí.

(130881 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 3/24/14)

Material relacionado: 

La fórmula interna de un sistema integrado
Un nuevo rey en Egipto es una buena cosa
El exilio es la separación de los hermanos

 

Nuestro mundo, una estación en el camino

thumbs_Laitman_115_04Pregunta: ¿Cómo estoy ayudando en la corrección de una persona si le explico la idea de Abraham?

Respuesta: Hace tres mil quinientos años la humanidad vivió en Babilonia. Algunas personas comprendieron que era imposible seguir viviendo como lo habían estado haciendo. La crisis que se desarrolló, los obligó a buscar una respuesta al por qué y al para qué vivían.

Sus vidas enteras estaban destruidas y ellos estaban muy confundidos. La Babilonia de aquellos tiempos era un gran imperio con alrededor de tres millones de habitantes. Algunos de ellos, cerca de cinco mil personas, entendieron que existe algún tipo de proceso en la naturaleza, una fórmula particular para el desarrollo de la materia.

Dentro de la materia hay una fuerza de desarrollo que lo guía y lo pasa a través de todos los niveles de desarrollo y en última instancia lo lleva al siguiente nivel de existencia.

Todo nuestro mundo es una estación de paso. Llegamos aquí, realizamos nuestro trabajo, y seguir adelante. Algunos de los babilonios descubrieron esto y entendieron que es posible hacer una transición de aquí a otro nivel de existencia humana junto con los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza, que se combinan juntos en el nivel del Adam (humano).

Estamos hablando de deseos. Nosotros sólo vemos los deseos y sólo actuamos dentro de ellos. Toda la materia de la creación es el deseo de recibir, incluyendo el inanimado, vegetativo, animado, e incluso la esencia de Adam. Ellos entendieron que deben cambiar la forma de trabajar con la materia, alineándola con el poder superior que la maneja, es decir, con la naturaleza dentro de la cual nos encontramos.

Podemos ser controlados directamente por la naturaleza, y podemos evitar esto y querer ser como la fuente de la naturaleza. Esta es toda la diferencia.

Our-World-Is-A-WaystationOur-World-Is-A-Waystation

Yo puedo ser activado de forma egoísta por alguna fuente, que es el Creador. Si existo de esta forma, entonces siento los niveles inanimado, vegetativo, y animado de la existencia, y carezco del nivel de Adam.

El nivel de Adam es cuando yo borro todo lo que recibo del Creador y me vuelvo como Él. Este es un nivel de existencia totalmente diferente. Este no es el inanimado, vegetativo, y animado, sino el cuarto nivel, el nivel de Adam.

El principio importante es que yo puedo recibir constantemente del Creador, ser activado por Él, y esta es la primera forma de existencia. Pero también puede haber una segunda forma de existencia en la que no sólo quiero existir de acuerdo a los mandamientos del Creador que activan mi ego. En este caso, yo no lo llamo «Creador» en vez de eso lo llamo «Faraón«, el Ajoráim (posterior) del Creador. Yo quiero parecerse al Creador y ser como Él. Para hacerlo, cancelo Su control, no estoy de acuerdo con Su activación. Esta es una verdadera revolución en la mente de las personas. Algunos de los babilonios llegaron a este descubrimiento y aceptaron este enfoque. Ellos vieron que la vida estaba empujándolos hacia esto. El Creador los obligó gradualmente, enviándoles problemas, crisis y malas sensaciones.

Hoy en día, estamos nuevamente como si estuviéramos en Babilonia; la vida es muy mala. Y el problema es que somos como los antiguos babilonios que no conocían al Creador. Incluso entonces sólo un pequeño grupo aprendió que al parecer esta acción de la naturaleza era deliberada y su origen estaba en el poder superior. Hoy en día, tenemos que aprender a entender esto en nosotros mismos y entonces enseñárselo al mundo entero.

(132560 – De la lección diaria de Cabalá del 4/10/14, Charla sobre difusión: Preguntas y respuestas con el Dr. Laitman)

Material relacionado: 

El trabajo único del adaptador espiritual
Una nación unida por medio de chispas
¿Cómo puede uno trasladar su atención hacia el creador?

El trabajo sin intención también es trabajo

thumbs_laitman_249-03No está bien pensar que no hay ningún beneficio de nuestro estudio y diseminación si aún no tenemos la intención correcta. Esas acciones también nos hacen avanzar. La acción de la persona no puede estar completa sin la intención. Ella debe ver la meta deseada ante sí; esto le da combustible sin el cual no podría avanzar.

Si actuamos con el fin de recibir, entonces tenemos combustible para esto, pero en aras del otorgamiento, ni siquiera podemos movernos. Entonces en la primera etapa llevamos a cabo acciones en Lo Lishmá con la misma intención egoísta que tenemos, y esas acciones son útiles y nos ayudan a avanzar. Mientras tanto, estamos conectados con nuestro ego por medio de una conexión inseparable; la Luz superior no hace ninguna separación entre nosotros.

Dado que estamos en un estado roto, a través de nuestras acciones aún podemos atraer y convocar desde encima del Parsá, desde el mundo de Atzilut, la Luz que Reforma que nos llega a través del centro del grupo, influyéndonos y haciéndonos avanzar. En un trabajo como este le parece a la persona que no avanza y que no lleva a cabo las acciones correctas. Pero a pesar de que ella ve que todos los frutos de su trabajo se los lleva Faraón, así tiene que ser, porque el avance hacia la redención en Egipto es servicio bajo el dominio del Faraón.

Nuestro ego nos domina y se lleva toda nuestra energía. Y algunas veces nos da energía, pero después de eso, toma todos los resultados de nuestro esfuerzo. Pero no hay nada qué hacer si estamos en su servidumbre; este es el exilio Egipcio.

Yo no debo pensar que las acciones hechas bajo el control del ego son inútiles y no traen nada. La persona debe superar (Itgabrut) esto, como un hombre de verdad (Guever), con el fin de avanzar a pesar de todo.

Los hijos de Israel tenían que entrar a Egipto con el fin de sacar los Kelim, deseos de recibir, de esta  servidumbre. Si no hay deseo, incluso si es destructivo, no hay nada qué corregir y no hay dónde descubrir el poder superior porque la Luz se corresponde con el Kli.

Entonces es necesario respetar el trabajo en Lo Lishmá, el cual nos entregan ahora en el periodo del exilio Egipcio, y ver que adquirimos Kelim precisamente a través de este. Necesitamos observar todo esto de una manera equilibrada y, por una parte, respetar a Faraón. Como se nos dice, cuando Jacob entró a Egipto, bendijo a Faraón, porque específicamente con la ayuda de Faraón nos elevamos del nivel de Jacob al nivel de Israel a través de la Aviut adicional del deseo que añadió Egipto. Entonces no piensen que es inútil trabajar sin intención, es decir sin una verdadera intención de otorgar. 

(132826 – De la 1° parte de la lección diaria de Cabalá del 4/16/14, Escritos de Rabash)

Material relacionado: 

El Creador en el centro del grupo
El centro del grupo es un lugar para resolver todos los problemas
Un salto hacia la espiritualidad