Crisis múltiples del egoísmo

El ego crece cada vez más y revela deseos tales que pronto la gente morirá de hambre y se matarán mutuamente con bombas nucleares; habrá una guerra global de destrucción de todos por todos. El deseo egoísta se está intensificando más allá de todos los límites. Debe tener todo lo que desea o destruir a los demás, pues los cree culpables de sus problemas. A este estado, inevitablemente llegará el mundo.

Mientras más crece el deseo de recibir, hay más armas, guerras y problemas en el mundo. Incluso la amenaza de guerra nuclear, de la que escribió Baal HaSulam, ya es noticia. Hoy, un ataque cibernético es suficiente para desconectar todas las computadoras y el mundo se sumergiría en la oscuridad. No habría luz, nada funcionaría. Así es como las superpotencias del mundo se mantienen a raya.

Ni siquiera necesitaremos armas nucleares. Incluso sin ellas moriremos de hambre, no habrá oxígeno en los hospitales, no habrá agua en los grifos, las amadas aplicaciones que usamos en nuestro teléfono no funcionarán: ningún sistema funcionará. Será incluso peor que una explosión nuclear. No podemos imaginar un mundo sin red informática.

Así es como el Creador obliga a la humanidad a aceptar su programa. De lo contrario, es imposible llevarnos a nosotros, egoístas pequeños y primitivos, a un mejor estado. No tenemos nada de que culpar al Creador. Él le dio al mundo todas las posibilidades de lograr una vida mejor, le dio un grupo especial llamado nación de Israel y la metodología que puede salvar a la humanidad.

Pero ve lo que está pasando con este grupo: la nación de Israel. Estamos dentro de nuestro deseo de recibir y no queremos sacar la cabeza de este amargo rábano. La humanidad sufre porque la nación de Israel no se da cuenta de las oportunidades que se le ofrecen. Nos dieron los medios para corregir este estado, pero no lo estamos corrigiendo.

Necesitamos cambiar la administración superior, de negativa a positiva. Con la ayuda de un pequeño interruptor, podremos iluminar al mundo.

Un interruptor puede apagar la electricidad en todo el mundo. Pero hay este pequeño elemento en el camino del Creador a la humanidad. Se llama Israel. El destino de la humanidad depende de si este elemento funciona correctamente o no. “Israel” son todos los que tienen el punto en el corazón despierto hacia la conexión para pedir al Creador, obligarlo a cambiar el control superior, del aparente mal, al bien.

Bajo una guía misericordiosa, la creación recibirá más Luz superior y comprenderá de dónde y por qué viene todo y también, anhelará unión. Dado que existe una chispa espiritual en cada uno, todos son parte del alma colectiva de Adam, que fue destrozada.

Sin embargo, la chispa aún no despierta en todos y no puedan sentir la influencia de la Luz. Por eso debemos avivar la Luz y fortalecerla, el único que puede hacerlo es Israel. Así, las chispas en toda la gente despertarán y querrán unirse y existir en unión. En última instancia, también se convertirán en Israel, en otras palabras, lucharán por ir “directo al Creador” (Yashar-Kel).

La Luz que reforma provoca, en la creación, necesidad por el Creador, necesidad de unidad y necesidad de otorgamiento. La chispa espiritual puede estar en uno de cuatro niveles: inanimado, vegetal, animal o humano. Si la chispa está en el cuarto nivel, el humano, para avanzar necesitará superar obstáculos, problemas y dudas.

Pero, en el resto de la humanidad, este avance será mucho más fácil, como el de los ángeles. Solo necesitamos apoyar a la Luz circundante y con su ayuda, la gente podrá ejecutar actos de otorgamiento, conexión y amor. No enfrentará luchas internas; no habrá clases entre Bina y Maljut. Esto sucede sólo entre cabalistas, por lo tanto, todo depende de nosotros.

Por eso, la actitud del mundo hacia Israel empeorará cada vez más y eventualmente, alcanzará el nivel que la Alemania Nazi. Pero, esta actitud depende sólo de nosotros. Las naciones del mundo ya nos culpan por controlar el mundo. Así que empecemos realmente a administrarlo y a traer al mundo más Luz de lo que hay ahora.

Todo el control viene de la Luz; la Luz lleva todo -la naturaleza inanimada, vegetal, animal y humana- al desarrollo. Con más Luz, más rápido será el desarrollo. Si la Luz nos avanza más rápido que los genes de información (Reshimot), se llama “Ajishena“, acelerar el tiempo por el camino positivo, el preferido del Creador y de nosotros.

Si no hay Luz suficiente para iluminar el estado revelado por las Reshimot, se siente como adversidad, incluso como guerra. Realmente espero que no lleguemos a una guerra mundial. Creo que el estado se materializará de manera diferente, pero no nos será fácil.

Imagina que no hay suministros ni empresas ni gas ni alimentos ni agua en la llave. Para el hombre en el mundo moderno, es una catástrofe. Este es el camino del sufrimiento.

Sin embargo, hay un camino de Luz: si la gente siente que existe la metodología de Cabalá, que puede salvarla de la muerte y si está dispuesta a estudiar y aplicarla, es mejor no esperar la crisis y dar así el salto del estado de hoy al espiritual, en este momento. De lo contrario, en un futuro cercano, tendremos crisis en economía, en relaciones humanas: una crisis múltiple.1

De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 13/jul/18, Escritos de Baal HaSulam, “La última generación”

1 minuto 5:00

Material relacionado:
La ley del gobierno del mundo, parte 2
Ya está en marcha una nueva guerra mundial
El futuro del mundo está en la conexión

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: