Acciones y mandamientos

Baal HaSulam, “La sabiduría de la Cabalá y su esencia”: De hecho, hay una opinión común de que el objetivo principal de la religión y la Torá es solo la limpieza de las acciones, que todo lo que se desea es observar las Mitzvot (mandamientos) físicas, sin adiciones ni nada que deba resultar de ello. Si hubiera sido así, aquellos que dicen que es suficiente estudiar solo las acciones reveladas y prácticas, estarían bien.

Sin embargo, este no es el caso. Hay un propósito más allá de la observancia de las acciones, y las acciones son simplemente preparaciones para este propósito. Por lo tanto, claramente, si las acciones no están dispuestas para el objetivo deseado, es como si nada existiera. Y también está escrito en El Zóhar: “Una Mitzvá (mandamiento) sin una meta es como un cuerpo sin alma”. Por lo tanto, la meta también debe acompañar al acto.

Las acciones físicas no transmiten nada por sí mismas. Claramente, una persona puede hacerlas, pero puede que no sepa con qué motivos. ¿Y qué? ¿Qué se logra con estas acciones? Eso es lo más importante. Se llama intención.

Pregunta: Está escrito en El Libro del Zóhar: “Un mandamiento sin intención es como un cuerpo sin alma”. ¿Qué significa esto?

Respuesta: Si cualquier acción física se realiza sin la intención correcta de unirse con el propósito de revelar al Creador, entonces esta acción está muerta, como un cuerpo sin alma.

Pregunta: Baal HaSulam escribe que solo hay dos leyes o dos mandamientos: recepción y otorgamiento. Resulta que hay una interacción en la sociedad humana que consiste en dos acciones: yo recibo u otorgo. Deben estar correctamente equilibradas. ¿Cómo deberíamos entender esto? ¿Qué significa balancearse correctamente?

Respuesta: Es bastante fácil de equilibrar: el otorgamiento en aras del otorgamiento es la cualidad de Biná y la recepción en aras del otorgamiento es la cualidad de Kéter.

Pregunta: ¿Cómo podemos saber cuánto recibir de la sociedad y cuánto darle?

Respuesta: Hazlo de manera que sea únicamente para el beneficio de la sociedad, en aras de llevarla a la similitud con el Creador.

Pregunta: ¿Y quién decide eso?

Respuesta: Tú decides. Debes integrarte en la sociedad para absorber todos sus deseos y elevarlos al Creador. Tienes que convertirte en un enlace intermediario, un canal de conexión entre la sociedad y el Creador.

Pregunta: ¿Esto solo  es posible cuando el Creador se revela a una persona?

Respuesta: ¿De qué otra manera puedes interactuar con la sociedad? Solo para ayudarla.
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De la Lección de Cabalá en ruso 18/mar/18.

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