Hacer de Bnei Baruj, a nivel mundial, un recipiente espiritual: el embrión espiritual

El gobierno superior nos empuja a unirnos en un grupo cabalista mundial, para ser el recipiente espiritual. Para este propósito, es necesario superar todas las diferencias, entenderse y sentirse mutuamente a pesar de la diferencia de idioma, zona horaria, mentalidades, nivel de preparación, interferencia técnica en la comunicación, etc.

Lo más importante es entender que vamos hacia la unidad universal, bajo la demanda del gobierno superior y lo estamos haciendo paso a paso, nivel por nivel. El primer paso es entrar al mundo espiritual, se llama embrión. Este embrión debe ser perfecto, es decir, reconstruir el alma común de Adam HaRishón que se fragmentó.

Actualmente estamos reuniendo las partes de esa alma en una sola y ​​debemos entender que el embrión es el primer paso de la unión. El embrión se construye con concesiones y anulándose en relación al grupo. La participación sincera es necesaria, pero el hombre no es el amo de su corazón, este está en manos del Creador. Por lo tanto, debemos aprender a influir en el Creador para que Él una nuestros corazones en uno solo. Así nos convertiremos en embrión espiritual.

No basta con sentarse juntos y estudiar: es necesario, de alguna manera, unir los corazones, esto es lo más difícil. Al construir un grupo mundial, tenemos una nueva fuerza de conexión, porque se revelan muchas interferencias adicionales que deben superarse. En nuestro grupo parece que hemos hecho todo lo posible, realizado todas las acciones físicas, pero el corazón no está en nuestro poder. Al esforzarnos por unirnos a escala mundial, en el Kli mundial Bnei Baruj, estamos dando un paso más hacia la apertura de nuestro corazón, agudizando nuestros sentimientos mutuos.

Debido a la extensa unidad de los 80 grupos en todo el mundo, de muchas personas de mentalidad y cultura diferente, podremos despertar y estar en contacto, para así completar las impresiones que nos faltan para crear un Kli común, que será el embrión espiritual dentro del sistema superior.

Todo lo que necesitamos es conectar las partes separadas del alma. Pues, una vez existimos como una sola alma, Adam HaRishón, en un sistema perfecto. Sin embargo, este sistema se rompió, ahora debemos salir de nosotros mismos y volver a unir las partes perdidas, para que la Shejiná reine para siempre en un cuerpo espiritual perfecto.

Suena muy simple: salir de ti mismo, juntar las partes del alma que están fuera, que esencialmente son mis propios órganos y unirlos de nuevo a mí. Luego, en esta conexión, similar a la estructura de Adam HaRishón, revelaremos al Creador que llena este Kli.1

Necesito tres acciones y el Creador terminará el trabajo:

  • salir de mí mismo
  • juntar las partes separadas de mi alma.
  • implantar estos órganos en mí mismo para que se conviertan en un solo cuerpo.

Lo más difícil es sentir que realmente carezco de estos órganos para desear unirlos e implantarlos internamente en mí. Actualmente no siento que los necesito, así como no siento necesidad de un sexto dedo.2
De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 11/oct/18, preparación para el congreso virtual 2018
1 minuto 1:50
2 minuto 20:00

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