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Gracias

De mi página de Facebook Michael Laitman 26/feb/19

Gracias al fotógrafo checo, Vladimír Brunton, que me obsequió una fotografía artística elaborada por medio de una técnica original de su propia especialidad: estratos de fotografías que fueron reveladas sobre lienzo japonés por medio de un trabajo manual.

Spacecraft To The Moon: cheque, Oscar: cheque, antisemitismo: cheque

De mi página de Facebook Michael Laitman 24/02/19

El orgullo israelí resaltó esta semana, caminó por la alfombra roja para recibir un premio Oscar y lanzó una nave espacial a la luna. Todo lo que la creatividad israelí toca, se convierte en oro. Todo lo que produce la mente judía, rompe fronteras. Y así es, efectivamente, los judíos nos lo merecemos y en grande. Desde siempre fuimos exitosos en prácticamente cualquier ámbito: medicina, política, agricultura, ciencia, cultura, ¿en qué no? ¡Bravo! Realmente, ¡hurra!

Solo que la humanidad espera más de nosotros. La humanidad espera que le presentemos el producto especial que tenemos la capacidad de producir, el producto que se encuentra profundamente en nuestro ADN judío, el cual es también el producto relevante para su vida en esta era: la sabiduría de cómo conectar entre las personas.

La depresión en el mundo va en aumento. Muchos países están sumergidos en una crisis profunda, política, económica y moral, y esto produce un estado amenazante capaz de estallar a cada momento. La riqueza fluye pero es repartida de forma insensata; se va perdiendo la seguridad laboral; los gobiernos zigzaguean; las olas de inmigración enturbian la sensación de identidad y alimentan a los movimientos racistas y la violencia; el sistema internacional de alianzas que estabilizaba al Occidente desde la Segunda Guerra Mundial, se está desmoronando.

La tecnología ha conectado al mundo en una pequeña aldea global, pero creó una maraña de interdependencias que dificulta la existencia común. Hay todo de todo, pero falta solo un valor: la conexión. Todos están de acuerdo en que la unión es imprescindible para mantener las relaciones entre nosotros, especialmente desde que nuestras vidas se han mudado a las redes sociales, pero nadie sabe bien cómo unir los pedazos.

Según la Sabiduría de la Cabalá, las naciones del mundo esperan de nosotros, los judíos, que les proveamos del ejemplo de un nuevo orden social basado en la conexión y la unión entre personas diferentes y opuestas. Tienen la profunda sensación respecto a los judíos, ya sea consciente o inconscientemente, que ellos pueden orientar a la humanidad hacia ese tipo de forma de vida. “La nación israelí fue fundada y formada como un pasaje por el cual fluirán chispas de purificación para todo el género humano en el mundo entero”,  explicó Baal HaSulam en su artículo “La Arvut”, en el cual está detallada la estructura de relación entre Israel y las naciones del mundo, “hasta que puedan comprender la paz que se halla en el núcleo del amor al prójimo”.

Por esto, toda película emotiva, cualquier invento de medicina que salva vidas, todo desarrollo tecnológico brillante, no cubre realmente la exigencia impresa en ellos hacia el pueblo judío. Por lo contrario, esto solo les pincha en los ojos y les produce rebeldía en el corazón. Aún después de que Israel ganara el primer puesto en el festival musical Eurovisión, lanzara exitosamente una nave espacial a la luna y se hiciera con un premio Oscar al mejor cortometraje, sale un capitán de avión y le dice a un empleado israelí en el aeropuerto internacional de Ben Gurion: “yo no le doy la mano a un judío”. Antisemitismo 2019.

Los múltiples éxitos que consiguió el genio judío a lo largo de las generaciones, tienen que dirigirnos hacia una revolución humana que traiga la conexión y la compleción de las relaciones entre las personas. Cuando obremos por la unión entre nosotros, cualquier canción que cantemos o cualquier película que proyectemos serán dirigidas directamente como una flecha al corazón del mundo. De momento que la humanidad dé un paso de un milímetro hacia la unión y el amor, ésta nos colmará de respeto y aprecio hasta que no quede espacio vacío del orgullo israelí.

Cabalá práctica: Atribuir todo al Creador

La ciencia de la Cabalá tiene el propósito de enseñarnos cómo alcanzar la revelación del Creador, no sólo para revelarlo a Él en la mente, sino para fundirse con Él, de modo que “Todos mis huesos dirán”, lo cual significa revelar la fuerza superior en toda la percepción propia: en las sensaciones y en la mente, en cada célula sensorial e intelectual.

El estudio de la Cabalá sucede en tres etapas. En la primera, estudiamos de qué trata la ciencia de la Cabalá: sobre este mundo, sobre la naturaleza humana (el egoísmo), sobre cómo el egoísmo arregla toda nuestra vida en este mundo -histórica y geográficamente.  

Luego estudiamos el mundo superior, comenzando desde arriba -a partir del primer punto en que todas las creaciones se originan. Esta es una realidad espiritual separada de nosotros. Existe un deseo de disfrutar y la fuerza opuesta: la restricción, la pantalla y la Luz superior, el Creador, el deseo de otorgar. Estas dos fuerzas pueden acercarse e interactuar entre sí, alcanzando la conexión y la adhesión a distintos niveles, llamados la escalera espiritual. Los peldaños espirituales muestran cómo la fuerza de superación permite al deseo de disfrutar, parecerse a la fuerza de otorgamiento del Creador.

Al principio, estos dos mundos parecen estar completamente sin relación uno con el otro. Existe este mundo, gobernado por el egoísmo primitivo, que controla todas las partes de la creación: la naturaleza inanimada, las plantas, los animales, las personas. Existe también el mundo espiritual, en donde opera el deseo de disfrutar, ayudado por la Luz superior y la fuerza de superación.

Sin embargo, en la tercera etapa, entregado al trabajo del Creador, el individuo estudia cómo a partir de este mundo puede gradualmente elevarse hacia la realidad superior y asemejarse al Creador. Ésto ya es acerca de Él.

Mientras permanece en el nivel de este mundo, sólo enfocado hacia la similitud con el Creador, organizado en un grupo, una decena, sin que aún sepa de lo que trata el trabajo espiritual; ésto se conoce como el tiempo de la preparación. Enseguida, viene el período de ingresar a la espiritualidad —el trabajo de la práctica espiritual. En esta fase, empezamos a trabajar, no en cómo organizar el trabajo dentro del deseo de disfrutar, sino en cómo sobreponernos a éste, es decir, elevarnos por encima de él, hacia el deseo por otorgar, la fuerza de Biná.

Para ésto, ejercitamos la fe por encima de la razón, relacionando todos nuestros estados a la fuerza superior, al Creador. Así es como intentamos separarnos de nosotros mismos, separarnos de la fase del deseo de disfrutar, de la sensación y la comprensión dentro del egoísmo y elevarnos a nosotros mismos hacia el siguiente nivel, a la fe, al deseo por otorgar.

En nuestros intentos de saltar, de nuestro deseo de disfrutar, al deseo de otorgar, somos como pájaros pequeños aprendiendo a volar: saltando, intentando volar, pero errando. Al final, tienen éxito y empiezan a flotar en el aire. Y así nosotros, intentamos saltar por encima de nosotros mismos. El ejercicio es simple: todo lo que entiendo y siento, en mi mente y en mis sensaciones, debo relacionarlo al Creador, como que viene de Él. Así es como cambio la fuerza del Faraón, por el poder del Creador.1

Sin recolectar el público externo alrededor nuestro y adherirlo a nosotros, seremos incapaces de ascender. Debemos estar conectados con todos, como está escrito: “Yo moro entre mi pueblo”. Es a través del AJaP, de los círculos externos, que el Creador se revela, si no los desatendemos por orgullo y egoísmo y  los cuidamos. Al final, cuidar de las personas es equivalente a cuidar del Creador. El Creador mora dentro de la gente y si tratamos a las personas como la casa del Creador, podremos alcanzar el mundo superior, la fe por encima de la razón y todos los niveles espirituales.2

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá 11/feb/19, sobre el tema “Aumentar la grandeza del Creador ante nuestros ojos” (Preparación para el congreso mundial 2019) 

1 Minuto 0:20

2 Minuto 15:30

Material relacionado:
El Creador no existe fuera de nosotros
Si no hay nada más que el Creador, ¿quién soy yo?
El principio cabalístico fundamental

Conexión con el mundo superior

Pregunta: Cuando una persona alcanza al Creador y se vuelve similar a Él en cualidades, ¿deja de vestirse en un cuerpo físico?

Respuesta: Hay una cantidad de cabalistas en nuestro mundo que están con nosotros en la misma sensación de este mundo y podemos tener una conexión con ellos.

Al mismo tiempo, existen en el mundo espiritual y nos permiten estar conectados con este. Hay pocas personas así, pero no hay necesidad de un gran número de ellas. Esto es innecesario porque tenemos poca necesidad de espiritualidad en nuestro mundo.
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De la lección de Cabalá en ruso 10/jul/18

Material relacionado:
Conexión entre los dos mundos
El Creador nace en la conexión entre nosotros
Conexión con el mundo superior

Nueva Vida #156 – La visión de una familia y la raíz judía

Nueva Vida #156 – La visión de una familia y la raíz judía
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Nitzah Mazoz

Resumen

¿Qué clase de atmósfera crearemos aquí, si todos intentamos relacionarnos con los demás como una familia y, cómo está conectado ésto a las raíces del pueblo judío? El judaísmo está basado en el principio enseñado por Abraham, nuestro patriarca: “Y amarás a tu amigo como a ti mismo” (Levítico 19:18).  Abraham enseñó cómo superar la frialdad que nos separa y a activar el poder de la conexión. La base del judaísmo es la unidad y la conexión. Construir aquí una sociedad como una familia, es la conexión con nuestra raíz judía.

Al conectarnos como uno sólo, con un corazón, nos unimos con toda la naturaleza, con toda la realidad. Contactamos con la eternidad y sentimos la completitud. ¡Debemos alcanzar este estado sublime ahora y traer la Luz al mundo!
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De Kabtv “Nueva Vida #156 – La visión de una familia y la raíz judía”, 14/mar/13
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