entradas en '' categoría

Mis pensamientos en Twitter, 17/mar/19

¡En el proceso de construir un Kli, ¡empiezo a sentir que el Superior me ayuda! Se transforma en mí y me ayuda, como una madre que juega con su hijo le ayuda a construir una casa con bloques. Cuando trato de hacerlo y no puedo, siento que Él me ayuda a entender correctamente…

Es útil cuando parece que alguien más trabaja mejor para el Creador, pues la envidia nos aumenta y fortalece en el trabajo. En la medida en que veamos al amigo más grande, la llama de envidia y celos por el trabajo y el logro del Creador se encenderá en nosotros.

La importancia del trabajo se expresa en el estado más bajo, cuando nos sentimos anulados, como si no existiéramos ni tuviéramos poder sobre nuestros deseos, así entraremos en la espiritualidad.

Así como el Creador que no piensa en Sí mismo, si existe o no, si gobierna o no ni tiene dudas. El que desea equivalencia con el Creador no debe pensarlo, ya que eso haría mayor diferencia entre ellos. El que piensa en sí mismo está separado del Creador y no logra equivalencia.

Lo más importante es que nadie en la decena piense en su propia importancia y todos se anulen, porque el Creador está presente en la decena. Cuando cada uno siente que es último y su amigo es la cabeza, abre el camino para la Luz superior. La Luz brilla para el que se anula más.

La restricción significa restringirse uno mismo y no desear nada más. Deseamos permanecer eternamente en cualquier estado en el que estemos en ese momento. No importa qué tan perfecto sea, deseamos morar ahí para siempre. Cuando es así se llama «adherencia» permanente.

Todas tus acciones deben dirigirse al Creador, a adherirte a Él, otorgando a los amigos. Así alcanzarás similitud con el Creador: así como Sus acciones están dirigidas a hacer bien a todos, así serán las tuyas. Desde este punto llegarás a la adherencia.

De Twitter, 17/mar/19

Material relacionado:
Mis pensamientos en Twitter, 28/feb/19
Mis pensamientos en Twitter, 21/ene/19
Mis pensamientos en Twitter, 15/ene/19

Regresar en reverencia

Arrepentimiento (Tshuvah) significa que puedo sentir, en cierto grado, al Creador y relacionar a Él mi existencia.  Él crea todos mis estados y me lleva de uno a otro, a mí y a toda la humanidad. Deseo estar constantemente conectado a Él, como mi Creador, el que crea cada momento de la vida. El Creador es el que crea cada momento de la realidad. 

El regreso sucede después de mi separación de la fuerza superior, la que creó toda la realidad: a mi y al mundo. No me daba cuenta del gobierno superior. Si no sentimos más allá de nuestra vida animal, existimos como en un sueño, en un mundo ilusorio. De pronto, emerge una fuerza que me saca de ese sueño y me lleva a otra comprensión, a la consciencia y a sentir la verdad; que Él es la causa raíz y es llamado Creador, lo controla todo: a mi y al mundo. Ese despertar es llamado arrepentimiento (Tshuvah).  

Lógicamente, esto también es causado por el Creador. Él juega conmigo, me lleva a través de distintos estados, me obliga a salir de la sensación del Creador y de Su mundo verdadero y me regresa de nuevo. Debido a estos ciclos de parar-seguir, entrar-salir, Él desarrolla mi sensibilidad hacia Él. 

Algunos regresos suceden por mi miedo o sensación de perder al Creador y de olvidar que Él gobierna al mundo, que todo tiene una razón y que todo tiene una respuesta. No dependo de mi vecino ni de mi vida ni de la policía ni de mi jefe, sólo del Creador que controla toda la realidad. 

La sensación de conectar todo lo que sucede con el Creador, es tan maravillosa, que no quiero dejarla. Tal vez me da consuelo en la vida corporal. Si todos los problemas llegan del Creador, no tengo de qué preocuparme, porque Su propósito e intención es buena y Él sabe lo que hace. Esto hace la vida mucho más fácil para el hombre y se conoce como “regresar en reverencia” 1

Si entiendo que voy contra los deseos del Creador y continúo haciéndolo, oculto al Creador. Al final, pareciera que quiero que el Creador desaparezca de mi horizonte y no interfiera conmigo. El Creador dice: “¡Eso no debe hacerse! No quiero que lo hagas” y Lo hago a un lado, sin querer verlo y hago lo que yo quiero. Así, un crimen intencional niega al Creador. 

Antes, sabía que el Creador se ocultaba de mí, pero entendía que Él existe. Cuando intencionalmente cometo un crimen contra Su deseo, tomando ventaja del hecho que no lo siento completamente, obligo al Creador a desaparecer. Luego, me “libero”, no creo en recompensa ni en castigo, me considero libre para hacer cualquier cosa.2

Si se quiere satisfacer el deseo del Creador, se considera un mandamiento, mientras que lo opuesto, ir contra Su voluntad, es un crimen. El Creador desea que corrijamos el alma común fragmentada, es decir, que recuperemos nuestra unidad, la que se extienda hasta los niveles más bajos de la creación. Es nuestro mandamiento principal.3

Tenemos que entender que existimos en un sistema de fuerzas. Si me influye la fuerza que me sostiene en cierto nivel, me comporto como persona justa. En cuanto esta fuerza desaparece, inevitablemente me vuelvo pecador, según el balance de las fuerzas. Por lo tanto, necesito que el Creador se convierta en mi garante, para no caer más en pecado. Dependo constantemente del equilibrio de las fuerzas internas y externas que me sostienen en cierta condición: el entorno, el Creador y yo.4

Paso por una serie de estados, a través de ocultamiento y revelación, hago esfuerzos y me parece que todo depende de mi. Sin embargo, cuando el Creador se revela, entiendo que Él jugó conmigo para que haga la cantidad necesaria de esfuerzo y alcance mayor comprensión y sensación de Él. El Creador no me exige pago ni me culpa de nada. Pero, sin esfuerzo, es imposible adquirir la impresión correcta de lo que son luz y oscuridad, pros y contras del Creador, dar y recibir o mi propia fuerza y la fuerza del Creador.

Debido a que el Creador juega conmigo, me lleva a través de ocultamiento y revelación, entiendo mis deseos. Así enseñamos a nuestros hijos. No queremos que lloren y gustosamente haríamos todo por ellos, pero sin esfuerzos, los hijos nunca crecerán ni se harán sabios. No ganarían paciencia ni comprensión. Por lo tanto, no podemos evitar que el niño realice ejercicios, aplique esfuerzos, trabaje y sude para que crezca y llegue a nuestro nivel. 

Es lo mismo aquí. Cuando regresamos al Creador y revelamos Su gobierno, entendemos que la vida fue un juego para hacernos crecer. Nos quejamos de que toda nuestra vida es sufrimiento continuo. Pero el niño pequeño, también llora y grita cuando algo no funciona, es la mayor tragedia para él. 

La vida acaba y no queda nada de nuestro gozo y tristeza. Lo único que perdura es nuestro esfuerzo en el camino espiritual, como el niño que ganó conocimiento. Esos esfuerzos no se pierden, porque los usamos para hacer correcciones en el sistema del alma común, Adam HaRishon.

De hecho, ninguno de nuestros esfuerzos en la vida corporal desaparecen. Su impacto está en un nivel tan bajo, en una escala tan insignificante, que es una pena gastar energía en ellos. Se dice que hasta un piojo minúsculo, que se esfuerza por sobrevivir y comer, contribuye a la suma común. Sin embargo, es imposible comparar la insignificancia de los esfuerzos corporales, con el deseo de adaptarse a la voluntad del Creador y establecer relaciones mutuas con Él. Es un nivel completamente distinto. 

Dedico mi vida a ser como el Creador, mirándole y preguntando si estoy haciendo lo correcto al desear que mis acciones sean precisamente como Sus deseos. Si realmente lo deseo, el Creador se empieza a revelar, para que yo pueda imitarlo y actuar conforme a Sus pensamientos, como el niño que aprende de su padre. Esto se conoce como ser sirviente del Creador, aprender de Él.5

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 4/mar/19, Escritos de Baal HaSulam, Introducción al estudio de las diez Sefirot, punto 57

1 minuto 6:00

2 minuto 19:36

3 minuto 22:30

4 minuto 23:38

5 minuto 26:17

Material relacionado:
Juega el juego del otorgamiento
Recompensa y castigo en nuestra vida, parte 1
La recompensa de percibirte como pecador

De una pequeña habitación hacia un mundo enorme

Pregunta: ¿Por qué los cabalistas ocultaron Cabalá por muchos años?

Respuesta: Mírate. Has estado estudiando Cabalá por años ¿cómo podría revelarte todo lo que estudia de una sola vez? Incluso cuando comienzas a estudiar cualquier ciencia, se te revela gradualmente porque necesitas reunir datos, almacenarlos, adaptarlos a tí mismo y masticarlo dentro de ti.

Y Cabalá es una ciencia que simultáneamente incluye sensaciones dentro de ti. Es decir, tú mismo debes cambiar y adaptarte en tus sensaciones al material con el que trabajas. Gradualmente te acostumbras y cambias de acuerdo con lo que estudias; lo sentirás y lo absorberás de forma diferente. Son etapas muy serias y largas para incorporar a la persona en Cabalá y a la Cabalá en la persona.

Esta no es una ciencia usual que las personas dedujeron a partir de sus conclusiones. Bajo la guía de los cabalistas descubres un mundo, a ti mismo, tus sensaciones y comienzas a aplicar tu conocimiento al mundo que existe a tu alrededor. Lo acercas cada vez más a ti mismo y lo sientes.

Y esto toma tiempo, no es posible pasarlo instantáneamente. Por ejemplo, no puedes llevar a un niño pequeño al ballet clásico o a un experimento científico, no lo entenderá. Lo puedes llevar contigo, pero no recibirá nada. Al contrario, se asustará o lo entenderá todo de forma incorrecta.

Por lo tanto, el problema no es que los cabalistas no quieran revelar todo de inmediato. Ellos, como verdaderos metodólogos, entienden que requiere un camino muy largo de crecimiento interno de la persona. Ese es el problema.

Esa maduración puede tomar 20 o 30 años. Después de todo, te adaptas al sistema que funciona de acuerdo a leyes diferentes a las de tu cuerpo animal, nuestro mundo inferior primitivo.

Eres como un niño pequeño que sale de su guardería, que encapsulaba todo su mundo, hacia el gran mundo. Existen interacciones completamente diferentes, existen extraños y otras leyes.

Por lo tanto, necesitas adaptarte. Justo como en nuestro mundo tenemos padres y maestros que nos guían y crean sistemas especiales de maduración e incorporación en este mundo, es lo mismo en Cabalá.

Sin embargo, todo es mucho más difícil en espiritualidad, porque en el mundo corporal tenemos deseos naturales y órganos sensoriales, pero en Cabalá debemos desarrollarlos. Esto significa que debemos estar unidos en decenas en las cuales seremos capaces de comenzar a sentir el mundo superior y adaptarnos a él.

Hasta ahora estamos comenzando este proceso, gradualmente salimos de nuestra pequeña “guardería” y ni siquiera al gran mundo, sino al “patio”. Esto es precisamente lo que estamos comenzando a hacer ahora.
[240978]
De la lección de Cabalá en ruso 5/feb/19

Material relacionado:
Lo principal es no desviarse del camino
El asunto de la habitación
El enorme deseo que determina nuestra vida.

Nueva Vida #172 – El libro de los Salmos

Nueva Vida #172 – El libro de los Salmos
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Nitzah Mazoz

Resumen

El libro de los Salmos proporciona un programa especial y cordial que nos conecta a la fuerza general de amor que está en la naturaleza. Agita nuestro interior y nos ilumina con la luz de la fuerza superior que actúa directamente contra la inclinación malvada. El Rey David era un gran cabalista. “Rey” significa servir a todos, llevar a todos a la conexión. Sus guerras simbolizan nuestro trabajo para conectarnos el uno con el otro por encima de rechazo y odio. Representa una fuerza que nos eleva, un paso a la vez, hasta el clímax de la conexión, el amor, la redención definitiva.

De Kabtv “Nueva Vida #172 – El libro de los Salmos”, 23/abr/13
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora

Lección diaria de Cabalá -17/mar/19

Preparación para la lección
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora

Escritos de Baal HaSulam, “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora