Diferencia entre miedo corporal y miedo espiritual

El miedo puede ser miedo a morir o miedo a la incertidumbre. ¿Cuál es la diferencia entre el miedo y la inquietud?

Cuando trabajo con mi deseo de disfrutar, con miedo por mí mismo, por mi egoísmo, se llama miedo. Si trabajo con mi deseo de otorgar al Creador y dudo si le doy o no a Él, sin pensar en mí mismo, es ansiedad.

Miedo es donde está mi egoísmo (para mí) y ansiedad es donde está el Creador (para Él). El miedo es consecuencia de la falta de fe.1

El miedo corporal muestra que carecemos de miedo espiritual. Si tengo miedo del Creador, no hay espacio para el miedo corporal; lo elevo a nivel espiritual. Es importante el motivo por el que lo hago: ¿quiero deshacerme del miedo corporal o me alegro por ello porque es un incentivo para mí, para sentir ansiedad por el Creador?

El miedo es una sensación en el deseo de recibir, la ansiedad es el deseo de otorgar. Por eso, es necesario usar el miedo de forma muy prudente, lo menos posible, pues no corresponde al buen deseo hacia los amigos ni al buen deseo hacia el Creador.

Necesitamos elevar al máximo la grandeza e importancia del Creador, para que sea la fuerza motriz que nos haga avanzar y no el miedo que nos empuja por detrás.

Me imagino la grandeza del Creador y me esfuerzo por ir hacia Él, no para ocultarme del problema sino para descubrir la fuente de la bondad. Es decir, debemos dirigirnos hacia el otorgamiento al máximo.2

Lo único que debes temer es dejar de pensar en el Creador, en que no hay nada más que Él, en que es bueno y hace el bien y, te dejes caer en este mundo y descuides al Creador en lugar de apreciarlo y te desconectes de la decena y olvides a tus amigos

Estoy dispuesto a conectarme con el Creador, pero mi conexión con Él, a través del grupo se interrumpe constantemente. El Creador es la fuerza inmutable, pero el alma, es decir, la decena, cambia todo el tiempo, por eso la pierdo a cada segundo. Por lo tanto, tengo miedo de perder mi alma (Kli), la decena. De pronto, caigo y me dejo llevar por la corriente turbulenta, el grupo no podrá salvarme ni excavar y sacarme de mi prisión egoísta.

Si me alejo de la decena, me alejo del Creador. Si me separo de la decena, pero creo que estoy conectado al Creador, quiere decir que no es el Creador sino que estoy en dirección totalmente opuesta y que he perdido los 180 grados, como está escrito: «No me llamaste a mí, Oh Jacob”.3

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 10/feb/19, “Aumentar la grandeza del Creador ante nuestros ojos”
1 minuto 1:21:40
2 minuto 1:27:15
3 minuto 1:44:11

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