Matzá: Para escapar

La pascua está a la cabeza de todas las festividades y todos los tiempos en el proceso espiritual porque simboliza la salida del deseo de disfrutar al deseo de otorgar o más precisamente del deseo de recibir por tu propio bien hacia el deseo de recibir por el bien del otorgamiento. Es por eso que la pascua es tan importante; después de todo, es una entrada al mundo espiritual, a la sensación de entendimiento de la espiritualidad.

Antes de esto, una persona pasa por muchas etapas, comenzando desde su naturaleza original cuando está dentro del deseo de disfrutar y ni siquiera se da cuenta. Después, comienza a preguntar porqué vive. Es decir, una simple existencia animal no le satisface y quiere entender el significado de la vida, su fuente, su causa y propósito. Un animal no se hace esas preguntas, este es el comienzo del nacimiento de un humano.

Entrar a la espiritualidad comienza con el hecho de que una persona de pronto siente que ya no puede pensar en sí mismo y quiere llevar a cabo acciones fuera de su egoísmo. La pascua simboliza la entrada a un nuevo mundo, el comienzo de un nuevo estado, Lishmá, el comienzo del otorgamiento, la fe, adquirir la propiedad de Bina de acuerdo a la cual comenzamos a trabajar.1

Sólo cuando una persona siente y entiende que es incapaz de actuar en aras del otorgamiento puede ser considerada como en exilio. Es un exilio de la propiedad de otorgamiento, la cual quiere adquirir y no puede. Sólo esto mide el grado y la severidad del exilio. 2

La humanidad está dividida en tres partes. La primera parte son aquellos en quienes un punto en el corazón ya se ha manifestado y dirige a una persona hacia la Cabalá o hace que la busque. La otra parte aún no entiende por qué es todo esto necesario. La tercera parte pelea exclusivamente por la realización corporal, sin tocar la intención, para mantener la intención en aras de sí mismo. En base a esto, la humanidad puede ser dividida en muchos grupos, naciones y todo tipo de corrientes.3

El egipcio dentro de mí me convence que lo principal es llevar a cabo las acciones que la Torá demanda de nosotros sin prestar atención a la intención, es decir, exclusivamente mandamientos corporales. Si no pregunto por los resultados de mi trabajo, significa que soy un egipcio, que trabajo de acuerdo al egipcio dentro de mí. Si comienzo a cuidar de la intención, entonces me encuentro en Egipto como un esclavo, en exilio del mundo espiritual.

Existe una realidad espiritual en la cual todo es en aras del otorgamiento, pero yo existo en mi egoísmo. El grado al cual este me molesta, más o menos, determina mi lugar en el proceso espiritual hasta que llego al estado en el que una vida así se vuelve peor que la muerte para mí y siento que debo salir de la intención egoísta. Esto significa que ya estoy al borde de la liberación, en la salida del exilio egipcio.

Mis egipcios interiores me detienen y me convencen que debo continuar como antes y todo estará bien: lo principal es la acción y la intención no importa. Si estoy de acuerdo con esto, me convierto en un egipcio. Pero si la lucha interior por la intención se despierta en mí, entonces veo que estoy bajo el poder de los egipcios y deseo salir de esta esclavitud. Me doy cuenta que lo principal no es la acción, sino la intención, y debo deshacerme de la intención en aras de mí mismo. Esto significa que necesito la luz que reforma y huir de Egipto.

Estoy dispuesto a cualquier cosa, excepto permanecer en la intención egoísta. No necesito nada sino la habilidad de llevar a cabo esta acción. Ya he roto con la intención por mi propio bien, pero aún no he llegado a la intención por el otorgamiento. Aún no sé qué es el otorgamiento y a quién otorgar, pero ya estoy en la salida. 4

El cambio de un egipcio a Israel significa que ya no tengo la fuerza para llevar a cabo una acción. No quiero llevarla a cabo en aras del ego, pero aún no sé cómo llevarla a cabo en aras del otorgamiento; por lo tanto, no sé qué hacer. Esta es la salida de Egipto, en total oscuridad, cuando no sé qué hacer. Viene la salvación.5

Está escrito que los egipcios trabajan con bloques blancos sin una pizca de polvo. Si añado bloque tras bloque de forma egoísta a mi trabajo cada día, entonces construyo un edificio hermoso blanco como la nieve sin ningún polvo o sombra de duda, sintiéndome completamente santo. Los egipcios en Egipto no pueden experimentar ninguna conciencia del mal porque toman un ejemplo de lo que todo el mundo está haciendo; ¿Qué más necesita una persona?

Esos son los siete años de abundancia- cuando una persona se une al trabajo de los egipcios con auto-complacencia y seguro de mi éxito. Ni siquiera se da cuenta que está actuando de forma egoísta. Esa toma de conciencia ya es el resultado del impacto de la luz que reforma que constantemente ilumina en pequeñas porciones, promoviéndolo gradualmente. “Muchos centavos se reúnen en una gran cantidad”. 6

Si no hay fuerza para trabajar, entonces sólo queda una cosa: una plegaria. Dirigirse al Creador resuelve todos los problemas. Después de todo, el propósito de todo lo que sucede con nosotros es obligarnos a contactar al Creador. En Egipto adquirimos todo tipo de medios y métodos de conexión con el Creador. Debemos encontrar la solución a cada dificultad que Egipto presenta ante nosotros a través de una nueva conexión con el Creador.7

La severidad del trabajo depende sólo de la intención. Si la intención es en aras del Creador, en aras del otorgamiento, entonces vuelas como sobre alas, sin sentir pesadez en el trabajo, como si hubieras abandonado el campo terrestre de gravedad y te remontaras en el espacio. Si el trabajo es difícil para ti, entonces estás llevando la maleta equivocada y no estás apuntando hacia el Creador.8

Recibimos la influencia del Creador a través de toda el alma rota de Adam HaRishón. El Creador percibe sólo el alma junta como un todo. Mientras tanto, puedo tener una conexión inicial, personal y muy limitada conexión con el Creador, pero aún así llega a mí a través del alma común.

“…La Luz superior está en reposo completo”, es decir, llena el Kli común. Pero alcanzo una conexión con el Creador en la medida de mi conexión con el alma común. Supón que me he conectado con  uno de los veinte mil millones, a este grado alcanzo un contacto que siempre pasa a través de la conexión común. El Creador está dentro de todos los seres creados en una forma perfecta porque cada uno ya ha llegado al final de la corrección, y yo me conecto con este estado.9

¿Cuál es la diferencia entre Matzá y pan? Matzá también es pan, sólo que el pan de la pobreza, hecho sólo con harina y agua. Incluso el agua es en cantidades limitadas. No puedes hacer pan si nada de agua, y por lo tanto, se añade agua en una cantidad mínima, sólo para amasar la masa y que no se agrie. Esta es una señal de que aún no podemos trabajar con nuestros deseos en aras del otorgamiento, pero ya no queremos trabajar en aras de recibir. Es decir, es una especie de estado intermedio: ni allá ni aquí. Matzá simboliza el llenado con el fin de escapar .10

De la primera parte de la lección diaria de Cabalá 21/abr/19, Escritos de Rabash, volumen 1, artículo 14, “La conexión entre Pesaj, Matzá, y Maror (1987),
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