Mis pensamientos en Twitter, 18/may/19

Uno no está obligado a realizar trabajo espiritual, sino a hacer esfuerzos. Es un juego. Permítele romper cosas y aprender de eso. Un niño no aprende sino al romper y descubrir lo que hay adentro. Igual en el camino espiritual. Al hacerlo, debe anhelar a la creación y ascender.

David Ben-Gurión: «Ama a tu prójimo como a ti mismo» es el mayor imperativo del Judaísmo … #Israel merecerá su nombre sólo cuando sus sistemas sociales, agrícolas y políticos se basen en estas 5 palabras eternas.

Cabalá: «Ama a tu prójimo como a ti mismo» es la ley general de la naturaleza.

Su esencia es: queremos unirnos juntos en una sola alma, en una actitud mutua, para sentir que somos un organismo. Con eso nos convertimos en una humanidad espiritual y nos elevamos al grado espiritual

-El certamen musical de Eurovisión se realizó en Israel ¿Afectará la actitud de las naciones hacia nosotros?

-Nunca

-Entonces ¿cómo deberíamos estar en relación con las naciones del mundo?

-Debemos asegurarles un buen futuro y demostrar que existimos en beneficio de la humanidad

Al inicio uno se dirige a la Cabalá a través del deseo del Creador. Después de muchos esfuerzos siente dolor de permanecer en el mismo lugar. Gradualmente se desarrolla un Kli, dolor de estar distante del Creador, a través de decepción y conciencia de mayor distancia del Creador.

La correcta intención del deseo es permanecer firme en los altibajos, en la intención de traer contento al Creador. Porque todos los estados vienen del Creador, y uno debe aceptarlos como perfectos. Y si uno es incapaz ¡Debe pedir ayuda!

Si uno no tiene fuerza para exaltar el trabajo «como un cero» sin sentir sabor en este, por encima de cualquier otro estado, significa que no «honra» al Creador prefiriéndolo a Él sobre sus buenos sentimientos, significa que no tiene fuerza de fe por encima del conocimiento.

Entonces debe rezar, porque esto no está en el poder del hombre, sino en el poder de la luz Superior.

Anhelar ser cero absoluto es aceptar la regla superior del Creador (Maljut Shamaim) de que sólo el Creador puede darte fuerza para estar en alegría siendo «cero» en cualquier situación. Presentas al Creado este estado como resultado del esfuerzo y haces que el Creador sea feliz.

Debe creer y sentir que ha obtenido fe en sus sensaciones, que el Creador gobierna con bondad. Y aunque ve lo opuesto, imagina perfección y cercanía por encima de sus sentimientos. Como resultado, uno es feliz. Acepta con gratitud al mundo como la obra perfecta del Creador

Otorgamiento significa que uno considera al Creador como bueno y en constante gobierno, sobre todo y por lo tanto, es feliz independientemente de sus pensamientos y sentimientos, aunque no sienta la perfección.

Esto se llama trabajar con el fin de otorgar. Así, el objetivo es lograr la felicidad en cualquier estado.

Día significa luz, pero el día del Creador es la luz de la fe sobre la razón. Que la fe en el buen poder del Creador está sobre todo. Y uno no desea verlo, sólo creer en ello, pero con el mismo poder como si lo viéramos. Y eso es llamado «Día del Creador».

Maljut es sólo un punto negro. Pero si la persona lo acepta como importante, se considera que elevó a la Shejiná del polvo. Y ya no puede caer, y la Shejiná se une a él para siempre. Si la luz desciende sobre él, la recibe como si hubiera venido no por su deseo.

La revelación se logra sólo tras el ocultamiento, al no haber diferencia entre ambos, en la misma alegría, otorgamiento. Si el Creador desea que la persona permanezca en ocultamiento por siempre, ella está de acuerdo.

Es decir, si uno acepta el poder superior sin condiciones, con alegría, convierte a Maljut en Kéter, otorgamiento.

Elevar a la Divinidad del polvo: Cada vez se elevan a la corrección deseos rotos. Si se dan las condiciones, hay un embrión. Pequeñez es entrar en el trabajo y ver que uno está lejos del Creador, no tiene Kli. Pero es justo lo que se siente como polvo que se hace espiritualidad.

Si uno se esfuerza por sentirse caído al grado que no desea nada más que someterse al poder del Creador, deseando deleitarlo, esta extrema sumisión debe hacerse con una inmensa alegría ya que este es exactamente el trabajo al Creador.

La luz se reduce y brilla conforme a los deseos de otorgar. Si no hay deseos de iluminación, la luz puede brillar sin restricciones. Esta restricción del yo se llama «cero absoluto». Cuando uno se cancela completamente, el deseo ya no lo domina y uno entra en la espiritualidad.

El estado del cero absoluto es un estado que es imposible de sentir o comprender, completamente desconectado de sensación y pensamientos, ya que no hay luz ahí. Pero si aún hay luz, el deseo puede entrar en contacto con la luz, es decir que la luz no está vestida aún en el deseo.

El estado de pequeñez es más feliz que el de grandeza ya que la pequeñez está mejor protegida contra influencias externas y es más fácil revelar al Creador. También el Creador se deleita más con la pequeñez que con la grandeza tal como un bebé deleita más que un niño grande.
De Twitter, 18/may/19

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