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Mis pensamientos en Twitter, 1/jun/19

Israel es una nación que se eleva para otorgar, amar al prójimo, garantía mutua y empatía.

Jerusalén es la capital, el corazón de la nación, la cima del espíritu, el punto focal del poder sobre sí mismo, sobre el ego.

Sin anhelo de unión, de amar al prójimo, Jerusalén es Klipá

Para que Jerusalén sea una verdadera capital, centro de una nación unida, debemos conquistarla EN NUESTRO INTERIOR, tener una buena conexión, aprender a superar conflictos y peleas. Sólo así, al unir nuestros corazones, podremos construir la nación de ISRA-ÉL, aspirar al Creador

#Jerusalén indica el estado espiritual de la nación. Es una ciudad muy dura, pues demuestra una actitud genuina hacia la unidad en el corazón de cada uno. Jerusalén puede ser el centro de fragmentación de la nación de Israel y del mundo o el centro de su unidad.

El resultado se logra por la súplica al Creador para que ayude a ir con fe por encima de la razón, en alegría, como si hubiera alcanzado la razón espiritual. Y aunque el cuerpo no desea ir contra la razón, pide alegría, como corresponde al trabajador del Superior. Pide no ver la grandeza sino alegría por encima de la razón, como si estuviera en la razón.

Ves que el mundo es malo, pero con tu esfuerzo, desea verlo como lo hace el Creador, un mundo perfecto, que recibe todo de un Creador perfecto, como si percibiera así en sus sensaciones. De este modo, siente la fuerza de la vida y alegría al acercarse al Creador que hace el bien.

El hombre entró en una nueva era geológica llamada Antropoceno, la era humana en la que la gente comenzó a infligir daños irreversibles al planeta.

El hombre puede equilibrarse con la naturaleza sólo corrigiendo su propia naturaleza.

Hay un método para corregirla: Cabalá.

El mundo vive de acuerdo con sus leyes. Quien quiera revelar al Creador, aunque vea un mundo malo, debe verlo bueno y transferir las faltas del mundo y del Creador a sí mismo, a sus cualidades. Al buen Creador lo veo malo (mi YO no corregido).

¡Por eso veo el mundo así!

Línea izquierda es razón, tus fallas y las del mundo.

Línea derecha es ir por encima de la razón, tu perfección y la del mundo.

Línea media es que pese a la línea izquierda vas por encima de la razón. Es decir, necesitas ambas líneas para ir en medio, fe por encima de la razón.

Estar en la espiritualidad significa ser humano y superarlo en fe por encima de la razón. Incluso si puedes ver al Creador en tu razón prefieres ir en fe por encima. La fe es el arma para revelar al Creador porque todo es para que otorgues y no para ti mismo sino para el Creador.

Para que la criatura alcance al Creador debe lograr otorgar, fe por encima de recibir/razón. El Creador ayuda con el vacío. Se debe ir por encima del vacío, crear la cualidad de grandeza y sensación del Creador en el interior, por encima de la razón. Desear en fe, no en razón.

Lo que recibo en el ego/deseo es razón. Para alcanzar al Creador, debo ir por encima de la razón/ego. Para eso se creó el ego, la cualidad de este mundo. Por encima de él logramos fe contra la recepción, así es como el Creador ve mi ego/cualidad

Dos logros: terrenal y espiritual.

El Creador aviva el mal en la mente para ayudar al hombre a ir en fe por encima de la razón, a entender que su dolor es porque trabaja «para él mismo» si no, sentiría bondad. Si tiene fe en el bien por encima de la razón, siente el mal que lo lleva a corregirse y a pedir otorgar.

El hombre no tiene fuerza para ir en contra del deseo de disfrutar, pues es en lo que siente satisfacción. Pero el Creador le quita el gusto y le deja sólo la oportunidad de pedir fuerzas para trabajar por el Creador.

Imagina que tu fe en el Creador es plena, sabes que el Creador gobierna el mundo en bondad y que eso reciben las criaturas. Si ves tu sufrimiento y el del mundo, di que lo ves en tus cualidades no corregidas para que puedas corregirlas hasta ver una providencia absoluta y amable.

Zóhar, Hayei Sarah 21: Feliz quien se anula en este mundo, ¡pues es grande en el mundo eterno! Pero el que es grande en este mundo, es pequeño en el mundo eterno.

El Creador exalta al que se anula.

Feliz el que se anula en este mundo: ¡grandes son sus méritos en el mundo eterno!

Ir en fe por encima de la razón es, no considerar ni sentimientos ni mente. El Creador observa y sabe lo que es bueno para mi. Por eso si quiero deleitarlo a Él, no importa como me siento. Aunque no sienta perfección en mi trabajo, en la perspectiva Superior estoy en perfección.

Maljut, base de la creación, es un punto negro. Si no deseas aumentar tu estado, no puede caer. Una vez que aceptas el trabajo en un punto negro en cualquier estado, logras adhesión con el Creador y recibes Luz desde arriba, pues tu intención no es recibir ni es disfrutar la Luz.

La meta del trabajo es estar en el grado más bajo, aceptar el poder del Creador en fe por encima de la razón, con candor y con alegría, como si lo comprendieras. Lo pruebas si nunca caes y siempre estás contento, porque, por encima de la razón, lo aceptas todos en deseos y mente.

Debes gozar más el estado pequeño que el grande. Si estás en el grande, debes cubrirlo turbando el ego. En estados pequeños logras la revelación, pues ya no hay miedo a ser derrotado por los trastornos del ego. Pues el Creador tiene más alegría en estados pequeños que en grandes.

De Twitter, 1/jun/19

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Mis pensamientos en Twitter, 28/may/19

Ninguna otra realidad más que la decena

La materia de la creación es el deseo de disfrutar y todo nuestro trabajo es revestirla con la intención de otorgar, del amor por el prójimo. La intención es lo más importante, porque da testimonio de la esencia de la acción. El punto no es si recibo o doy, sino lo que espero de esta acción: ¿recibir u otorgar?, es lo que determina todo.

Si llega a la Tierra un extraterrestre y mira cuán duro trabaja un individuo a lo largo del día y al fin del día entrega todo el dinero que ganó a un vendedor de una tienda, o a un cajero en un banco, le sorprendería: “¡Qué acto de otorgamiento!” Pero entendemos que entrega porque después recibe algo aún más valioso para él.

Resulta que la acción misma no dice nada y todo está determinado por la intención. Esta es la diferencia entre un animal y un ser humano: el animal capta sólo la acción misma. Es imposible hablar con él sobre la intención, sin embargo, es posible entrenar a un animal y explicarle algo sobre las intenciones del dueño, con la ayuda de acciones. Pero, en general, un animal capta sólo la acción: si le das, eres bueno, si no, eres malo.  

El individuo actúa con una intención y es distinto a los animales. Somos animales por naturaleza, pero cuanto más nos sobreponemos al nivel animal -por la educación y los hábitos adquiridos-, mayor importancia tiene la intención. Toda la ficción, el cine y las bellas artes hablan de las intenciones, no de los actos mismos. Cuánto más difiera la intención de la acción, surgen evidentes dramas, conflictos y confrontaciones y por lo tanto, es difícil entender y sentir la intención y es complicado expresarla. Y cuando finalmente la intención se conecta con la acción, lleva a una solución, a un desenlace.1

La intención con el fin de otorgar, sólo puede alcanzarse desde la luz que reforma, porque esta luz viene del sistema donde todos estamos interconectados. Resulta que comienzo a sentir al otro de forma inseparable a mí y por lo tanto, mi actitud hacia él cambia y le otorgo como si yo mismo recibiera. El otorgamiento hacia él se convierte en recepción, como si yo estuviera otorgando a mi propio niño.

Entendemos el ejemplo con un niño; es incluso mucho más placentero para nosotros darle a un niño, más que a nosotros mismos. De forma similar, debemos percibir a un extraño, como si fuera nuestra parte inseparable. Con este propósito existe la luz que retorna a la fuente, la cual tiene el poder de mostrarme que mis amigos y yo somos partes de un solo cuerpo y que al otorgarles a ellos, parece que yo mismo recibo.  

Por lo tanto, el cambio de la intención sólo es posible dentro de un grupo y con la ayuda de la luz que reforma.2

La enseñanza debería ser una acción práctica dentro de la decena, más que especulaciones mentales. Debe entrar a nuestra materia, en nuestra conexión, porque la unidad es la matriz de toda la realidad. No existe otra realidad, más que la decena. Si practico todas las escenas dentro de mi decena, integrando en ella todos los materiales de los artículos —las diez Sefirot, los mundos superiores, los Partzufim, el rompimiento y la corrección —éste es el estudio verdadero de la ciencia de la Cabalá en práctica, la Cabalá práctica.

Después de la lección, soy completamente distinto a cómo era antes y mi decena es también diferente, porque dimos un salto en el camino.3

¿Qué me impide sentirme en perfección, completa abundancia y unido al Creador? El mundo se disfruta y es bello, está lleno del Creador y soy eterno y perfecto en él. ¿Por qué me siento diferente ahora? La diferencia entre estos dos estados está solo en mi sensación. Si no hago cálculos con mi deseo egoísta de disfrutar y quiero estar en el deseo de otorgar, entonces doy placer al Creador diciendo: “Siento la eternidad en lo que Tú me has dado. No necesito nada más y estoy feliz de que Tú existas y cuides de mí”.

¿Quién me impide sentir tal gozo y llenado, excepto mi egoísmo y orgullo?4

Al final de la corrección, todo el mundo se vuelve absolutamente bueno, como está escrito, que “El lobo habitará con el cordero”. Israel (aspirando al Creador) es el Rosh (cabeza) del Partzuf, el alma común de Adam HaRishon. Adam no tenía Rosh; nació como animal, como ángel. Un ángel es el nivel animado de la santidad y un animal no tiene mente, no tiene Rosh.

Ahora, debido a las clarificaciones, el Rosh empieza a crecer sobre los niveles de Shoresh, Alef, Bet, Gimel y Dalet. Nosotros somos Rosh, luchando para la revelación del Creador, para la unidad. El Guf (cuerpo), existe debido al Rosh y no puede vivir sin él.  Adam tenía Rosh al nivel de Jassadim, es decir, al nivel animado. Cuando quiso tener Rosh con la luz de Jojmá (sabiduría), es decir, al nivel del humano, se fragmentó. La corrección consiste en volver a unir el Rosh y el Guf —ésto será la corrección del mundo, de la realidad. Todos gozarán de las buenas conexiones en la luz de Jassadim y serán llenados con la luz perfecta de Jojmá. Ésto se conoce como el fin de la corrección.5
De la primera parte de la lección diaria de Cabalá 30/abr/19, “No hay nada más que Él” (Preparación para el Congreso América Latina 2019)
1 Minuto 30:12
2 Minuto 34:00
3 Minuto 1:03:57
4 Minuto 1:16:40
5 Minuto 1:58:57

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Baños de sol bajo los rayos de la Luz que Reforma
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Nueva Vida #239- La sabiduría de la felicidad de Abraham

Nueva Vida #239- La sabiduría de la felicidad de Abraham
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Tal Mandelbaum ben Moshe

Los humanos tienen preguntas existenciales. Abraham explicó que estamos controlados por el poder de recepción y podemos descubrir y desarrollar el poder del amor y entrega a través de la bondad. Con el fin de llevar al mundo entero a la corrección, Abraham y sus seguidores tenían que acercarse a toda la humanidad. Cayeron en el egoísmo como todos los demás. Hoy en día, debemos regresar a ser como un hombre en un corazón para convertir el odio en amor. La verdadera felicidad sólo puede ser lograda a través de la ascensión hacia la fuerza superior.
De Kabtv “Nueva Vida #239- La sabiduría de la felicidad de Abraham”, 10/oct/13

¿Qué hacer cuando no hay fortaleza?

Pregunta: ¿Qué debes hacer cuando no hay fortaleza? ¿Pelear contigo mismo?

Respuesta: ¿Por qué pelear contigo mismo? No puedes sobreponerte a ti mismo porque no eres tú, sino tu egoísmo, el cual es mucho más fuerte que tú, y no tienes nada excepto eso. Esta es una batalla perdida de antemano.

Lo único que tienes que hacer es aferrarte a tu grupo tanto como sea posible. Entonces tendrás fortaleza, una dirección, todo lo que necesitas para sobreponerte a tus problemas.

Pregunta: ¿Cómo no caer en una trampa, pensando que me estoy desarrollando, pero en realidad desde hace mucho me he desviado y estoy retrocediendo?

Respuesta: Sólo al aferrarte al grupo, no puedo dar ningún otro consejo. Si tienes una decena, entonces tienes una cuerda de salvación. Si no tienes una, entonces estás ahogándote.
[246489]
De la lección de Cabalá en ruso, 20/ene/19

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