entradas en '' categoría

Mis pensamientos en Twitter, 5/jun/19

Debes esperar que pase el estado de «polvo», bajar la cabeza como R. Akiva durante la tormenta en el mar. Esperar es esforzarte, observar lo que pasa, superar el cuerpo, eso es Shejiná en el polvo. Sólo así alegras al Creador, pues lo haces sin gusto ni significado ¡y eres feliz!

Un mandamiento es un esfuerzo para ir en fe por encima de la razón, dar al Creador, aunque no quieras ni sientas nada lo aceptas «como buey al yugo y como burro a la carga», sientes dicha y orgullo porque así otorgas al Creador, ese es el Mandamiento; «Alegría en el Mandamiento».

El deseo de recibir se puede vencer sólo al ir contra el deseo, como si no vieras nada, con ojos cerrados, como si no necesitaras nada, hazlo todo sólo en bien del Creador a pesar de la resistencia, es decir, por auto-anulación total.

Pide siempre ayuda al Creador en esta guerra.

Lo principal es orar para que la fuerza sea por encima de la razón, con alegría, merecer pedirlo, aunque nuestro deseo se niegue a otorgar. Pero pedimos sentir la grandeza del Creador para trabajar sobre la razón con alegría, con importancia, como si lo sintiéramos en la razón.

Avanzar es descender más y más bajo hacia el ego, este mundo y después elevarse más hacia el mundo espiritual: de -1 a +1, de -2 a +2. Como está escrito, «El que es más alto que otro tiene un ego mayor». «Otro» es mi estado anterior, pues el ascenso es ascenso de deseos rotos.

Subir al Monte Sinaí es ir por encima del ego universal, vencer la resistencia a unirnos en la decena. Se logra si hay grandeza del Creador como Moisés pidió: «Muéstrame tu grandeza». El deseo se vacía, la fe por encima de la razón es plena. La recompensa es el gozo del Creador.

encima de él es cada vez más difícil, a pesar de la experiencia. Nuestra tarea es revelar el mundo superior en esta vida. Crecemos en unidad y en ego. Pero construimos la conexión por encima.

El crecimiento espiritual comienza cuando la persona se divide en dos partes:

La terrenal, egoísta, recepción, razón-Daat

La superior, altruista, otorgamiento, fe-Emuná

No ve contradicciones entre ellas, percibe estos dos mundos con cualidades diferentes, deseos, intenciones.

El propósito de la vida, de la creación, es lograr la adhesión con el Creador.

Se obtiene por equivalencia de forma, «otorgamiento y amor». Entre las personas, y después entre ellas y el Creador.

Entre las personas se logra con la luz de la Torá por los esfuerzos de conectar en la decena, en garantía mutua (Arvut)

En este grado el Creador es revelado.

Nuestro maestro, Egoísmo, «nos tuerce de todas las formas» e inconscientemente cumplimos todas sus órdenes. Vive dentro de nosotros, nos hace preocuparnos constantemente por todo excepto por el propósito de la creación.

Mientras seguimos sus órdenes, quemamos nuestras vidas sin lograr nada. Pero hay alguien que deliberadamente nos desvía de la meta…

Al unirnos cada vez más, es como si «escaláramos el Monte Sinaí», superando el Siná-odio, el ego. Ascender es conectar cada vez más por encima de los problemas que el Creador nos pone en el camino para ayudarnos a unirnos más y crear un deseo-vasija, un alma para todo el mundo.

El sistema del mundo se logra al ir a la meta sin participar (Beitó). Nos comprometemos y en la medida de nuestra adhesión al estudio e influencia (recibir y dar) conforme a sus leyes, aceleramos el desarrollo de la realidad (Ajishena), agregando la fuerza positiva de la Torá.

Torá es el sistema en el que existimos, el programa y esquema de la realidad, su motor. Al comprender la Torá, la ley de otorgamiento y amor, restauramos nuestra conexión rota, alcanzamos el plan del Creador y a Él mismo, como está escrito, «Conoce al Creador y sírvele».

La ley principal de la Toráes «ama a tu prójimo como a ti mismo» y se logra en un grupo (decena, Minyán) que aspira a unirse, «como un corazón», en amor mutuo, otorgar, revelar la cualidad del Creador en equivalencia. Así, cada uno puede comprobar si está trabajando en la Torá.

El «Monte Sinaí» (ego-odio mutuo) sólo puede superarse con la Cabalá, método para unirnos en el trabajo por encima del ego. Ascender es ir por encima del ego creciente. Los grados de ascenso por sobre el ego son los grados para revelar al Creador, cualidad de otorgamiento y amor.

Comprender la Torá, alcanzar «amar al prójimo» sólo se logra en un grupo que aspira a cambiar rechazo en atracción, para en su centro lograr la unidad total, la calidad de otorgamiento y conexión entre todos, ahí el Creador será revelado en el amor por los amigos.

Las acciones mecánicas no cambian la naturaleza del hombre, de ego a amor por los demás, la meta de la Torá. La ley principal de la Torá es «Ama a tu prójimo».

Sólo unidos en el grupo para evocar la Luz de la Torá cambiamos nuestra naturaleza a otorgamiento. Este deseo se llama Alma, es parte del Creador, es la cualidad del amor.

¿Qué le pasa al cuerpo al morir? -Lo mismo que a todos los cuerpos vivos.

¿Dónde está el alma del hombre? -Es parte del Creador, la cualidad de otorgar y amar. La creas dentro, con ayuda de la Luz superior, al trabajar en el ego.

Se dice: alcanza tu mundo viviendo en este mundo.

De Twitter, 5/jun/19

Material relacionado:
Mis pensamientos en Twitter,23/feb/19
Mis pensamientos en Twitter,21/feb/19
Mis pensamientos en Twitter,19/feb/19

Conocer la esencia de las cosas en las letras

Pregunta: ¿Qué significa conocer la esencia de las cosas en las letras?

Respuesta: Primero, es necesario entender cada letra, de qué elementos se compone.

Sin profundizar en los detalles, cada letra es una combinación de la Luz de Jojmá y de la Luz de Jasadim, recibir y dar, variación y participación mutua.

En otras palabras, ¿cuánto puedo dar para recibir algo? o viceversa, ¿cómo puedo recibir y qué debo dar para hacerlo? Es diferente, aunque parece lo mismo. Depende de lo que esté por delante.

Segundo, las letras no pueden seguir arbitrariamente una a otra. Hay letras que no pueden estar juntas, debe haber cierta secuencia.

Las letras representan luz. De acuerdo con la estructura del sistema espiritual, existen cinco Sefirot: Kéter, Jojmá, Bina, ZA y Maljut. Hasta la mitad de Bina, no hay letras, sólo luz abstracta.

A partir de la mitad de Bina, la Luz superior entra en los Kelim (vasijas), deseos. Por lo tanto, hay nueve letras en la parte inferior de Bina, nueve en ZA y cuatro en Maljut, veintidós letras en total.

No pueden ser más ni menos porque ese es el número de Sefirot entre Bina y Maljut, es decir, cada Sefirá corresponde a una letra determinada. Además, en diferentes niveles, las Sefirot se pueden denotar con letras diferentes. También hay cinco letras adicionales (Mantzipaj) y se colocan al final de las palabras para completar el desarrollo de arriba hacia abajo.

Según la Gematría (valor numérico de las letras) las primeras nueve letras de Alef a Tet son unidades, de Yod a Tzadik decenas y las últimas cuatro Kuf, Reish, Shin y Tav, representan centenas.
[244839]
De la lección de Cabalá en ruso 6/ene/19

Material relacionado:
Cada letra es un recipiente espiritual
¿Por qué la Torá fue escrita en un lenguaje histórico?
Una invitación a una reunión

El pensamiento es la mayor fuerza

Pregunta: ¿Se puede medir un pensamiento en nuestro mundo? ¿es una onda electromagnética o algo más?

Respuesta: Nuestros pensamientos son absolutamente inmateriales. Naturalmente, nos dan alguna imagen material. Podemos medir distintos potenciales con ayuda de encefalogramas, etc., pero no son los pensamientos mismos, sino más bien una consecuencia de conductores materiales que reaccionan ante algún estímulo.    

El pensamiento es la mayor fuerza con la cual se puede derribar el mundo entero. Están por encima de nuestro mundo, pero desciende como señal de control.

Pregunta: ¿Significa que lo que menos se ve, es lo más poderoso?

Respuesta: Definitivamente. Por ejemplo, ¿qué hay vivible en una bomba atómica? Un kilogramo de alguna materia. ¿Qué pasa cuando explota? Si conectas los elementos opuestos, es decir, positivo y negativo, ¿qué energía resulta?!

Pregunta: ¿Podemos comparar esta energía liberada con un pensamiento?

Respuesta: No, el pensamiento es mucho más fuerte, porque no está limitado por fuerza ni por distancia. Todo depende sólo de quién lo usa y para qué lo usa.

Pregunta: ¿Puede ser negativa la fuerza del pensamiento? por ejemplo el mal de ojo, ¿es también un pensamiento?

Respuesta: Sí, hay muchos pensamientos dañinos que no deben ser usados, pero existen.

Pregunta: Decimos que la espiritualidad está separada de la corporalidad. Pero aunque pensemos que un pensamiento no es material, nos afecta ¿esa influencia unilateral?

Respuesta: No. Al decir que la espiritualidad no afecta a la corporalidad, hablamos de algo totalmente distinto. Sin embargo, la espiritualidad controla a la corporalidad ¿qué más puede controlar la materia, si no el espíritu?

Pregunta: ¿Quiere decir que pensamientos inmateriales controlan la corporalidad?

Respuesta: Seguro. ¡Si supiéramos cuánto arruinamos el mundo con nuestros pensamientos, no puedo ni imaginar lo que podríamos hacer!  Mira en qué condiciones físicas existe la gente y cuánto sufren sus cuerpos! Es sólo debido a nuestros malos pensamientos.
[246062]
De la lección de Cabalá en ruso 3/feb/19

Material relacionado:
¿De dónde proceden nuestros pensamientos?
¿Cómo nacen las palabras?
¿De dónde vino la Torá?

Lección diaria de Cabalá – 5/jun/19

Preparación para la lección
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora

Lección sobre: «El Cero absoluto»
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora

Escritos de Baal HaSulam, «Arvut” (Garantía mutua)
Video: Reproducir ahora  Audio: Reproducir ahora