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Incendios en el Amazonas: una ardiente necesidad de conexión humana

Mi artículo en Newsmax: «Incendios en el Amazonas: una ardiente necesidad de conexión humana

Altamira, Para state, Brazil, in the Amazon basin, on August 27, 2019. Joao Laet/AFP/Getty Images

El efecto dominó de los miles de incendios en el Amazonas puede percibirse en todos los continentes. Como si la humanidad necesitara un recordatorio de que vivimos en un mundo interconectado, integral y circular, la devastación sin precedentes de la selva tropical sudamericana ha generado protestas a nivel mundial. Existe una creciente presión internacional sobre Brasil para salvar la selva tropical más extensa de la Tierra, un área aproximadamente de la mitad del tamaño de los Estados Unidos, que produce el 20 por ciento del oxígeno de nuestro planeta. Pero restaurar los “pulmones” de nuestro planeta depende exclusivamente de la reparación de las relaciones de explotación y destrucción a nivel humano.

Ahora la atención se centra en los incendios amazónicos, supuestamente provocados por ganaderos y agricultores para despejar tierras para el cultivo y el ganado, pero es importante tener en cuenta que la crisis ambiental mundial nos exige adoptar una perspectiva más amplia. A pesar de que las impresionantes imágenes de los satélites muestran que cada minuto arde un área del tamaño de un campo de fútbol, no olvidemos que el efecto de los problemas ambientales del mundo –como el calentamiento global, la fusión de los glaciares, las altas temperaturas sin precedentes, la contaminación del aire y los océanos o la desaparición de la capa de ozono– no son menos temibles en consecuencias para la calidad de vida de las personas.

Abordar los desafíos climáticos requiere de una amplia perspectiva, porque todo el ecosistema es integral. Hay cuatro niveles en la naturaleza: inerte, vegetal, animal y humano. La crisis climática que actualmente nos afecta tiene su raíz en las interacciones humanas imperfectas y no en las acciones corporales de las personas. Es el resultado de nuestras relaciones rotas y nuestra falta de conexión interna. Como escribieron nuestros sabios: «El hombre es un mundo en pequeño; el mundo es un hombre en grande» (Avot de Rabí Natán, capítulo 31)

Si desarrollamos relaciones recíprocas positivas entre nosotros a nivel de pensamientos, actitudes y comportamientos, causaremos un efecto dominó tanto en la sociedad humana como en la naturaleza la cual, a su vez, responderá más afablemente. Pero si, por el contrario, nos relacionamos entre nosotros de forma negativa, buscando dañarnos y explotarnos mutuamente para el beneficio personal, entonces experimentamos reacciones negativas por parte de la naturaleza. Eso es lo que estamos experimentando actualmente en Brasil.

Lecciones de la naturaleza

Los incendios en el Amazonas le dan a la humanidad una lección esclarecedora sobre nuestras relaciones: por un lado, se revela cuán interdependientes somos y, por otro lado, vemos cómo nuestro ego hace que nos aprovechemos y que explotemos a los demás. La discordancia entre ambas cosas provoca que estalle una crisis en todas las áreas. Esta vez, el punto de atención es ecológico, concretamente los incendios en la Amazonía, pero se manifiesta en todos los niveles de la naturaleza.

Partiendo de esta lección, debemos tomar conciencia del cada vez más evidente sistema integral absoluto en el que vivimos. Asimismo, debemos aprender a estar en sintonía con las leyes de la naturaleza. 

Una necesidad de verdadero liderazgo mundial

Mientras nuestra naturaleza egoísta siga siendo incontenible y desmedida, y mientras a ningún país realmente le preocupe el equilibrio ecológico global, sino solo el de su propio territorio, no hay razón para señalar con un dedo acusador al presidente brasileño Bolsonaro por rechazar la ayuda económica de los líderes del G7 en una iniciativa dirigida por Emmanuel Macron. Bolsonaro entiende muy bien que la motivación de Occidente para ofrecer ayuda proviene del deseo de explotar los recursos naturales de su país, tal como evidenciaron los líderes mundiales que han celebrado la conferencia tan solo para su autopromoción.

Mi recomendación al Presidente de Brasil es que debería exigir a los países ricos al menos $ 20 millones al mes por el oxígeno del mundo producido por los bosques tropicales brasileños. Por cierto, se trata una cifra ínfima: es tan solo la mitad del coste de la cumbre del G7 en Biarritz, sufragada por Francia con el dinero de sus contribuyentes. Aunque esta presión probablemente provocaría entre los líderes mundiales reacciones todavía más explosivas que la selva en llamas, también crearía conciencia sobre nuestra naturaleza humana y la necesidad de solidaridad mutua entre pueblos y países.

Incluso aplicando presión sobre los políticos, donando millones para detener la deforestación, reducimos el consumo de carne y detenemos las importaciones cárnicas desde Brasil, aun así tendríamos que curar no solo los amenazados pulmones del planeta, sino todo el organismo de la humanidad. 

¿Cómo lograr la sanación más amplia posible de la humanidad? Activando la conexión entre humanos: promoviendo la educación y la concienciación de la necesidad de conectar en nuestros días. Así como el método para conseguirlo. 

¿Por qué nos interesaría hacerlo? Porque vivimos bajo un mismo techo común: el mundo es nuestro hogar. Proteger y preservar nuestro futuro común depende de que entendamos que, estando divididos, fenecemos, pero estando unidos, florecemos. Y con nosotros toda la naturaleza que nos rodea. 

Qué hacer con un anhelo si todo está predeterminado

Pregunta: Si todo está predeterminado, ¿qué debemos hacer con los anhelos?, ¿no deberíamos anhelar nada?

Respuesta: Anhela alcanzar rápidamente el estado más perfecto del mundo.

La naturaleza está predeterminada. Nos arrastra hacia adelante, ya sea por un camino bueno, malo o medio. La sabiduría de la Cabalá lo estudia. Lea los artículos de Baal HaSulam, todo se explica allí.

El único problema es acelerar el desarrollo y hacerlo más cómodo. No sólo acelerar y pasar por los baches de un camino malo, también convertir el camino en autopista para pasarlo rápida y cómodamente.

El objetivo futuro ya fue establecido. Estamos dentro de él; sólo tenemos que revelarlo.
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De la lección de Cabalá en ruso 28/abr/19

Material relacionado:
Todo está predeterminado excepto nuestras aspiraciones
¿Por qué la naturaleza nos castiga? parte 2
¿Cómo se realiza la libertad de elección?

Nueva Vida #1137 – Paz entre naciones

Nueva Vida #1137 – Paz entre las naciones
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Nitza Mazoz

Resumen:

La paz entre las naciones ocurre cuando la hostilidad es cubierta por amor, como sucede entre las parejas que se reconcilian después de una pelea. En la verdadera paz no hay límites ni diferencias. La paz es un concepto profundo que nos eleva a la raíz única de todo. Se requiere una larga educación de acuerdo con el método de Cabalá para lograr este entendimiento que se basa en compartir, conectar e integrar como un solo hombre.
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De Kabtv «Nueva Vida #1137 – Paz entre las naciones» 16/jul/19
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La corrección llega de arriba, la petición correcta viene de nosotros

Debemos construir el Tercer Templo y ya no habrá más exilio.  Todo depende de nuestra corrección. Pero no significa que estemos realmente corrigiendo algo, sólo elevamos una plegaria y la corrección llega de arriba. Necesitamos entender que sólo la petición está en nuestras manos, la necesidad de corrección. Tenemos que discernir sobre esta petición, entender que lo que realmente queremos corregir es nuestra naturaleza, deseo, intención, dirigirlos a la unidad. 

La plegaria por la unidad es nuestra principal preocupación. Si elevamos la plegaria correcta, sentiremos que la fuerza superior nos ayuda en la construcción del Tercer Templo para nosotros.1

El Creador creó el sistema y cuando se expandió de arriba a abajo, reveló un inmenso deseo de disfrutar, haciendo que fuera imposible permanecer en la intención de otorgar. Por lo tanto, el sistema primero se rompió al nivel de Mojin de Jayá, Primer Templo y luego al nivel de Mojin de Neshamá, Segundo Templo.  

Después, no quedó santidad, es decir, unidad y otorgamiento. Todas las partes de la Creación se rompieron y se separaron unas de otras. Nuestra tarea es hacer la corrección, juntar y reconectar de nuevo los fragmentos, a nosotros mismos. Entonces, nos daremos cuenta de que es imposible. 

El pueblo de Israel estuvo en alcance espiritual durante el Primero y el Segundo Templos y fue exiliado después de su destrucción, lo que ha estado sucediendo desde hace 2,000 años. Todo lo que queda por hacer después del rompimiento y los intentos fallidos por la corrección, es entender lo que implica la corrección. La corrección radica sólo en la unidad. No somos los que realizamos la unificación, porque no tenemos tal poder; de todo eso, lo único que nos corresponde es la plegaria, la petición. Esto es lo que necesitamos aprender. 

Para alcanzar la plegaria, debemos intentar conectar entre nosotros. No nos debemos desanimar por nuestra incapacidad para alcanzarlo. Cada momento intentamos unirnos, vemos sin frutos esta tarea, pero no podemos ceder. Debemos seguir y continuar hasta que lleguemos a la desesperación y supliquemos ante la derrota.  

No sabemos cuándo sucederá, pero es seguro que en algún momento. Nuestra tarea es seguir repitiendo nuestros esfuerzos hasta estar seguros de nuestra incapacidad para alcanzar y lleguemos a darnos cuenta de que sólo el Creador puede ayudarnos. Porque Él es el único en nuestro camino, que nos impide la unidad. Así que comencemos a gritar y a llorar, elevemos nuestra plegaria y recibiremos la fuerza desde arriba para unirnos. Cuando la fuerza de la unión empiece a trabajar en nosotros, en ella, entenderemos en dónde estamos y lo que está sucediendo. Hasta que esta Luz llegue de arriba, uno no puede entender nada. Pero la Luz sólo llega como respuesta a nuestra plegaria. Por lo tanto, nuestro trabajo está en los esfuerzos constantes por unirnos, intento tras intento, hasta que lleguemos a la desesperación. 

Por un lado, no cedemos y anhelamos la corrección; por otro lado, entendemos que somos incapaces de hacerlo. Esta decepción de nuestra falta de fuerza, se siente al mismo tiempo que finalmente se alcanza la conexión con el Creador, a través de nuestra exigencia a Él. Está escrito sobre esto: “Mis hijos me han vencido”. Así, recibimos de arriba la fuerza de la corrección que todo lo arregla.2

El Primero y el Segundo Templo fueron destruidos de arriba a abajo. Pero el Tercer Templo, debe construirse desde lo más bajo. Al final de la destrucción del Primero y del Segundo Templo, quedamos con los deseos rotos, entrelazados unos con otros. Eso es todo lo que nos queda ahora, para elevar una plegaria por su corrección. 

Pero debemos saber exactamente qué es lo que estamos pidiendo. ¿Qué podemos pedir si nosotros mismos no hemos intentado nada? Nuestra petición debe ser más clara. Queremos convertirnos en un hombre con un corazón, para revelar al Creador en ese corazón único. Esto será el Tercer Templo, a partir del cual la Luz y el entendimiento se esparcen a todos los pueblos del mundo. Todo el mundo comenzará a ascender con nosotros hasta los grados espirituales y la corporalidad desaparecerá gradualmente de nuestros sentidos.3

De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 25/jul/19 lección sobre Tishaa BeAv (nueve de Av)

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