Evolución de los deseos, parte 1

Cuatro niveles de deseo

Pregunta: La historia de la humanidad es un proceso de desarrollo del deseo humano. Baal HaSulam escribe en sus artículos que tanto en la naturaleza como dentro del hombre hay cuatro niveles de deseo: inanimado, vegetal, animal y humano. Por eso, vemos estos cuatro niveles fuera de nosotros ¿cuál es este deseo y cuántos hay en calidad y en cantidad?

Respuesta: En principio, el deseo por satisfacción es común en todos los niveles de la naturaleza. Lo que se necesita depende de la deficiencia que siente el deseo y de lo que le dé sensación de satisfacción y placer.

Si el deseo es en el nivel inanimado, quiere satisfacción quedando como está. Al mismo tiempo, no puede sumar ni restar nada de su deseo, solo actúa de la forma en la que existe. Este deseo se llama inanimado. No puede desarrollarse, pero quiere tener lo que siente que le falta, es decir, acercarse a algo, distanciarse de algo. Así funciona.

Luego, el deseo se desarrolla del nivel inanimado al vegetal.

En el nivel vegetal ya hay cambios en el deseo mismo. Crece, cambia su forma, crea todo tipo de deseos auxiliares y herramientas para su propia construcción. Se desarrolla en longitud, en amplitud, crece, busca sol, aire y agua. Adquiere la capacidad de controlar su deseo inicial para realizarse. Este deseo se llama vegetal.

Pero, no puede moverse de su lugar; la planta crece en el mismo lugar donde fue plantada. Puede extenderse desde allí, pero su raíz inicial permanece donde fue plantada por la fuerza superior, algo o alguien externo. Se desarrolla en ese estado.

Este tipo de deseo puede reproducirse, influir y ser influido por el medio ambiente. Como las plantas que interactúan con los cuatro estados de la naturaleza: invierno, primavera, verano y otoño. El deseo inanimado, sin embargo, no tiene esta habilidad.

El deseo vegetal difiere del inanimado por que puede extenderse, pero hasta ahora, permanece en el mismo lugar donde existe.

El siguiente deseo es el animal. Ya puede moverse de un lugar a otro, es decir tiene libertad de movimiento. Su reproducción es mucho más complicada y no tiene los mismos estados de las plantas, requiere conexión con otros.

En el deseo animal hay individuos masculinos y femeninos que se mueven, forman familia, buscan activamente su sustento, etc. Luchan por un lugar, por su especie y por la hembra. Es decir, este deseo tiene un conjunto completo de herramientas para realizarse de manera óptima.

El siguiente nivel de deseo es el humano, contiene todos los deseos anteriores. Además, tiene libre albedrío y puede moverse, combinarse, alejarse, acercarse y cambiar el objetivo de para qué y cómo puede desarrollarse.

El humano no está limitado ni en deseos ni en satisfacción, todo depende sólo de él. Por lo tanto, sus deseos: inanimado, vegetal, animal y humano, le dan total libertad. Él es el líder, es el rey de la naturaleza.
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De Kabtv «Conceptos básicos de Cabalá» 3/dic/18

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