Me hago responsable

La nación de Israel es un grupo inusual, porque nuestra conexión no está en un nivel corporal y, por lo tanto, es muy inestable. Aparentemente nos conecta en algún lugar por encima, pero no sentimos conexión entre nosotros. Todo esto se debe a nuestros grandes egos que nos separan unos de otros. No hay conexión natural, corporal, mundana; solo hay una espiritual que evade nuestros sentidos.

Por lo tanto, nuestra única esperanza es una educación pública, un movimiento hacia la unidad nacional capaz de encender el amor por la nación dentro de las personas, para que podamos sentirnos como un solo cuerpo.

Debemos sentirnos no como hermanos en la desgracia, como lo hacemos hoy, sino que debemos sentir la conexión natural y eterna que existe dentro de cada uno de nosotros de la que nadie puede esconderse. Es la luz superior que nos mantiene unidos. Otras naciones están conectadas instintivamente por la naturaleza misma, sintiendo un sentido de pertenencia a su nación. Pero para el pueblo de Israel, esta conexión requiere nuestra participación, debemos extraerla desde arriba por  nosotros mismos.

Este amor existió entre nosotros en la época de Abraham, el fundador de la nación de Israel. Pero después de la destrucción del Templo, comenzó a desvanecerse y se perdió por completo durante los años del exilio. Debemos reconstruir este amor ahora para que sea natural y espiritual. Después de todo, no hay amor corporal entre nosotros y no queremos la conexión entre nosotros como las otras naciones. No queda nada del amor nacional después de los dos mil años de exilio.1

Tengo que hacer todo lo posible para despertar al grupo. Independientemente de su respuesta, sigo haciendo todo lo posible para unirlos: rezando en silencio por mis amigos y haciendo varios actos que todos pueden ver, liderando con el ejemplo. Al hacerlo, no dependo de nadie más que del Creador, por lo que le pido que me de la fuerza y el deseo. Luego, me dirijo a mis amigos e intento inspirarlos. Me hago responsable: «Si no soy para mí, quién es para mí»2

De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá  17/jul/19 , Escritos de Baal HaSulam, Periódico, «La Nación»

1 Minuto 1:00 – 1:19

2 Minuto 12:00

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