Trabajando con obstáculos

Si mi objetivo es otorgar al Creador, no me debe importar si lo hago desde el estado de ascenso o descenso. Me restrinjo como si yo no existiera y sólo busco cualquier oportunidad para complacer al Creador. Constantemente vivo como en un “sándwich”: Sólo pongo atención a mi objetivo de dar contento al Creador, ya sea que me encuentre en subida o en bajada.  

Así mi actitud hacia subidas y bajadas se vuelve constructiva: Las evalúo en términos de lo que más me ayude. Tal vez me sea más útil revelar mayor oscuridad y todo tipo de defectos. Ya, al agradecer al Creador por el mal revelado, le doy placer a Él, porque entiendo que es la preparación para mi adhesión con Él.  Deseo ser fiel a Él en los malos estados, así como en los buenos y no esperar que Él corrija nada.  

Si resuelvo los problemas y permanezco en alegría, es señal de que estoy en el camino correcto y mantengo la dirección correcta. No hay bien sin mal. El mal es una base sólida con la que puedo avanzar con confianza hacia el trabajo perfecto. Siempre reviso dónde y cómo, en qué forma y con qué fuerza puedo complacer al Creador, hasta donde puedo sujetarme a Él.  No aspiro a Él para sentirme bien, sino porque toda mi intención es adherirme a Él, con el fin de otorgar a Él. Por lo tanto, podemos sentir la perfección en cualquier estado, de modo que la oscuridad brille como Luz y no haya diferencia entre oscuridad y luz, día y noche y todo esté unido en un gran día.  

Si no me veo en dicho “sándwich”, la vida constantemente me lanzará hacia arriba y hacia abajo, no sentiré que esos saltos son dirigidos y no estaré tan feliz por las bajadas, como por las subidas.  

El Creador es el que cura todos los padecimientos. Por lo tanto, si localizo algún tipo de ruptura, ya tengo la medicina correcta. Descubrir la enfermedad, ya significa que tengo una cura: estos dos procesos están intrínsecamente unidos. El gozo importante llega al revelar los defectos. Cuanto más los descubro, más placer puedo entregar al Creador. 

Si ya estoy preparado, siempre estaré agradecido de cualquier caída: “Mira, ahí queda un defecto! Y aquí está otro más y otro más!”  Disfruto y me regocijo al descubrir los defectos, me lamento por aquellos que aún no han sido revelados. Finalmente, un problema oculto no tiene oportunidad de resolverse y descubrirlo es una gran bendición desde arriba. Si se manifiesta, significa que existía desde antes, pero encubierto. 

Si el Creador nos revela cualidades y condiciones malas, relaciones fracturadas, es señal de nuestro progreso. Las debemos aceptar todas con alegría, porque nos fueron enviadas con amor por el Creador. Debemos inmediatamente responder a Él con amor, gratitud y bendecir el mal, tanto como el bien..1

No es bueno que todo vaya tranquila y suavemente en el grupo. Es como en una familia: si el esposo y la esposa nunca discuten, no hay vida. Según la naturaleza, debe haber conflictos para que entendamos la fragilidad mutua y el amor hacia el otro. Debe haber separación y conexión y sólo su intermitencia da sentido de vida.  

No debemos esperar que la relación sea buena, como una línea recta. Finalmente, sabemos que la línea recta en el electrocardiograma, significa la muerte. La vida significa latidos, golpes y recuperaciones: debe haber subidas y bajadas.2

De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 13/ago/19, clase con tema “Aprender del descenso en tiempo del ascenso”.
1 minuto 2:40 – 11:24
2 minuto 16:00

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