El mejor momento para construir el Kli

Debemos entender que después de una reunión tan grande y fuerte y del ascenso que tuvimos en el congreso mundial en Moldavia, puede haber grandes descensos, mayor oscuridad, frustración y sensación de impotencia. Los ascensos y descensos deben ser equilibrados. Por eso, mientras más valioso fue el ascenso, más severo será el descenso subsecuente, pues será preparación para un ascenso aún mayor.

Es necesario tenerlo en cuenta y tratar el descenso con determinación, entender que es parte de nuestro trabajo. Por eso, debemos volver nuevamente al tema principal de «No hay nada más que el Creador».1

Por mí mismo, puedo tener la sensación inicial de estar dentro del Creador. Pero no puedo tener ni acción ni actitud hacia Él. El Creador existe dentro de la decena. De lo contrario, no es el Creador, es un ídolo que yo creé.

Puedo expresar mi actitud hacia el Creador sólo en mi actitud hacia los amigos. Al trabajar en la conexión en la decena, construyo mi actitud hacia el Creador.

Sentimos oscuridad en los amigos, porque somos diferentes. Pero, no es oscuridad sino el reverso de la Luz que nos lleva hacia el Creador. Nuestro aliado más leal es la oscuridad. Aférrate, porque sólo así llegarás a la verdad.

La oscuridad nos ayuda a no perder la cabeza por lo que recibimos en nuestros sentimientos y mente. La mente y el corazón no actúan, sólo la oscuridad funciona y es de gran ayuda. La oscuridad es una nueva creación; el Creador creó la oscuridad. La oscuridad nos guía en la dirección correcta y nos conecta con el Creador.

La decena son diez personas, cada una dispuesta a anularse, a sacrificarse, para unirse a los demás y apoyarlos. Nadie exige nada para sí mismo, sólo se busca un lugar de trabajo. Luego se convierte en un hilo que une a todos. Sólo quiere ese trabajo, porque al unir a todos, da satisfacción al Creador.

Por lo tanto, ni la decena a la que me uno ni el nombre de los diez me importan. Lo que importa es que tengan el deseo, que estén dispuestos a dármelo para que yo los junte e invierta mi esfuerzo en ese trabajo.

Si sentimos oscuridad y vacío, es el mejor momento para construir el Kli. Debemos amar los estados de oscuridad. Ahí no tengo a nadie en quien confiar, sólo en el Creador y me aferro a Él. Al principio, es sólo el deseo egoísta de protegerme: «Es bueno que exista el Creador que controla todo y lo hace todo, me adhiero a Él, no hay otra opción».

Después, incluso sin ningún interés propio, sin ninguna recompensa, estaré dispuesto a adherirme a este punto único. La vasija de otorgamiento comenzará a desarrollarse aquí. Todo lo que esté por encima de el punto de auto anulación se convertirá en Jasadim (misericordia), en otorgamiento. No quiero nada más. Así construimos la vasija de otorgamiento y cuando aparezca, podré sentir la Luz de Jojmá, el otorgamiento.

De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 10/sep/19, «No hay nada más que Él»

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2 minuto 24:25

3 minuto 2:18: 35

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