Bnei Baruj: conducto espiritual para el mundo

Luz y deseo son completamente opuestos entre sí en su esencia, pero con el desarrollo del deseo, deben terminar en similitud de forma y en adhesión. En este proceso, se manifiestan como línea y círculo. 

La relación entre el Creador y la creación, Luz y deseo, fuerzas de otorgamiento y recepción, se desarrolla en cuatro etapas que descienden desde el Creador. Se le llama “línea” porque es una flecha muy precisa, restringida y bajo total control de arriba, al descender hacia la creación. La creación en sí misma es como un “círculo” porque está en completa esclavitud de su deseo de disfrutar y debe transformarse de esclava del faraón en esclava del Creador. Su conexión con el Creador, con la Luz, cambiará de un extremo a otro. 

La influencia de la Luz sobre el deseo, del Creador sobre la creación, forma una línea directa, como un conducto que Israel debe construir a partir de sí mismo: como una parte del deseo creado por el Creador que tiene la habilidad de ser un canal de luz. La otra parte del deseo no posee esa habilidad, pues no tiene propiedades para volverse como la Luz. Por lo tanto, todo lo que puedo hacer es esperar que la Luz llegue. 

Se concluye que el deseo tiene dos partes: activa y pasiva. La parte activa avanza hacia la similitud con el Creador y tiene la habilidad de entender el propósito de la creación, su misión y la habilidad de cumplir con esa misión. Mientras que la parte pasiva del deseo general es incapaz de hacerlo. 

La parte superior del deseo que trabaja para el Creador, es decir Israel, en realidad tiene que ser la peor, la más egoísta y opuesta al Creador. Así es más probable que sienta su oposición y la necesidad de cambiar. La otra parte no reacciona ni se esfuerza por acercarse a la Luz, este espectro incluye a las “70 naciones del mundo”. 

Israel está justo en la cima del deseo, con el máximo egoísmo. Por lo tanto, es más malicioso, inteligente, corrupto y siente con más fuerza que otras naciones su vasta diferencia con la fuerza superior. Esto le ayuda a lograr gran éxito en la vida corporal; dinero, fama y conocimiento, 

En conclusión, el pueblo elegido por el universo entero, como la cereza del pastel o como filtrado a través de una malla, son los más grandes egoístas y están conscientes de su maldad, se organizan en un grupo para acercarse al Creador. Quieren eliminar su oposición al Creador y lograr similitud con Él, convertirse así en conducto para transmitir la influencia del Creador hacia el mundo. 

Existen aquí dos opuestos operando, como sucede a menudo en las leyes espirituales y frecuentemente lo observamos también en nuestro mundo. Necesitamos verlo como el sistema completo de la creación y debemos hacia él como un todo, porque vivimos en la era del fin de la corrección, en la generación del Mesías (Mashiaj).

La Luz que pasa a través de Israel hacia las naciones del mundo atrae (Moshej) el deseo egoísta hacia la corrección. Por lo tanto, todos nosotros, que tenemos el deseo despierto por revelar al Creador, debemos entender nuestra misión y nuestro papel para convertirnos en el conducto espiritual para el mundo. Existen otros grupos que estudian Cabalá, pero aquí discutimos el grupo Bnei Baruj, cuya misión es convertirse en el conducto espiritual capaz de acelerar la corrección colectiva y al hacerlo, traer contento al Creador. 1

De la lección diaria de Cabalá 1/nov/19, “Bnei Baruj. Conducto espiritual para el mundo” (Preparación para el congreso de Bulgaria)

1 minuto 0:40

Material relacionado:
¿Qué es Bnei Baruj?
Bnei Baruj como un estado de transición
Mapa mundial de Bnei Baruj

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta