«¿Qué fue lo que más le sorprendió cuando Trump declaró que los judíos son una «nación»? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Qué fue lo que más le sorprendió cuando Trump declaró que los judíos son una «nación»?

Nada me sorprendió de esta declaración. Fue una estrategia para combatir el antisemitismo y el creciente movimiento anti israelí, en los campus universitarios de EUA. Pero, esas acciones no se interpondrán en el camino de la expansión del antisemitismo.

Estoy seguro de que el antisemitismo continuará siendo un problema creciente si no lo tratamos desde su raíz, es decir, que el pueblo judío tome consciencia de lo que nos hizo judíos: nuestra inclinación a unirnos. («Ama a tu prójimo como a ti mismo») por encima de las divisiones («el amor cubre todas las transgresiones») para difundir la unidad a la humanidad (“ser luz para las naciones»).

Mientras más se desgarre la sociedad actual y más sufra por la división social, más antisemitismo habrá.

¿Por qué? Porque nosotros, el pueblo judío, originalmente fuimos formados con la base de la ideología de unidad: un grupo que vivió en la antigua Babilonia, hace unos 3.800 años y que siguió a Abraham y al método de unión que él descubrió y aplicó.

Cuando logramos estados sublimes de unidad por encima del clima social divisivo de esa época, se nos conoció como «nación de Israel». Es decir, nuestra nación nunca fue biológica, como con otras. Fue ideológico, basada en la idea de unión con conexiones positivas de amor y otorgamiento.

Después del tiempo de Abraham, recibimos el nombre de «Judíos» (Yehudim) de la palabra hebrea para «unidos» (Yihudi). Sin embargo, desde la ruina del Segundo Templo, entramos en un largo período de exilio, que continúa hasta hoy. Dejamos de sentir nuestra unidad y nos alejamos, por el mundo y en nuestra actitud mutua.

Hoy, a medida que la humanidad está cada vez más interconectada a nivel mundial, en tecnología, economía y cultural, llegó el momento de que nuestras actitudes internas estén tan conectadas como nuestros sistemas externos.

Mientras más nos desarrollemos, sin tratar de mejorar nuestra actitud mutua, más sentiremos nuestra conexión de manera negativa. Podemos ver esas paradojas en nuestra era, donde mientras más aumenta la población a números nunca antes vistos, más aislada y solitaria está la gente; y mientras más construimos grandes redes sociales globales, hay más depresión y estresa.

Todos estos problemas indican la necesidad de una conexión positiva en la sociedad. Por eso, cumplir con la misión de unidad que tiene el pueblo judío, se vuelve cada vez más necesaria y urgente.

Nosotros, los judíos de hoy, necesitamos comprender la necesidad de una gran transformación: mejorar la unión, consideración, preocupación, apoyo y estímulo mutuos, pues tenemos la clave para ser pioneros de un cambio monumental en la sociedad, divulgando la unidad al mundo, hasta el punto donde la humanidad se sienta como una nación.

Hasta que seamos conscientes del método de conexión que tenemos, el mundo seguirá presionándonos. Incluso si, por el momento, el actual presidente de EUA tiene una actitud favorable hacia nosotros, eso no tiene ningún efecto en la corrección a escala global que tenemos sobre nuestros hombros.

De hecho, sucederá lo contrario. Es como un enfermo al que se le dan analgésicos. Se sentirá bien por un momento, pero la enfermedad seguirá extendiéndose. Mientras tanto, duerme, habla y ríe, todos piensan que está bien, pero no siente la enfermedad, que gradualmente se filtra bajo la superficie hacia un brote irreversible.

Es similar a Alemania en la década de 1930, donde hubo un período de relaciones positivas entre nazis y judíos (como lo expliqué aquí). Es un período latente en el que necesitamos digerir el desarrollo del proceso, nuestra misión en el proceso y actuar en consecuencia, no sólo pensar que todo es como siempre, porque así, nada sanará. La historia muestra que los nazis rápidamente se volvieron contra los judíos y con facilidad se libraron de nosotros

La historia se repite ante nuestros propios ojos. Aunque, al parecer, vemos algunas señales alentadoras hacia los judíos en acciones como la orden ejecutiva de Trump que reconoce a los judíos como nación o la elección británica de Brian Johnson en oposición a Jeremy Corbyn, es sólo por tiempo limitado.

Si no aprovechamos este período de relativa tranquilidad para convertirnos en el canal positivo de unidad hacia el mundo, podemos esperar que el odio antisemita crezca y alcance el punto de ebullición en el futuro. Trump y Johnson, eventualmente serán reemplazados por nuevos líderes y todo lo que necesitan es presionar algunos botones y perderemos toda la ayuda que tenemos ahora. Es similar a cuando Hitler, de pronto, cambió de rumbo hacia la Solución Final. También tenía consultores pro-sionistas cerca, pero luego se revelaron como antisemitas.

Por lo tanto, aunque por ahora, vemos signos de apoyo de algunos líderes mundiales, el sentimiento antisemita continúa creciendo bajo la superficie. Aún tenemos algo de tiempo para ajustar nuestro enfoque y dar prioridad a la unidad: implementar el método de conexión, que se extenderá a la humanidad. Si lo hacemos, veremos florecer un nuevo y armonioso equilibrio de fuerzas en el mundo y podremos evitar que se materialice un futuro de sufrimiento masivo y derramamiento de sangre.

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