Bnei Baruj—Somos responsables de todo el mundo

Vivimos un momento especial, cuando el mundo comienza a sentir que debe cambiar su actitud ante la vida, la realidad, la humanidad, la sociedad, la familia, ante todo. Todos entienden que es necesario, pero nadie sabe cómo hacerlo. Las declaraciones de políticos y legisladores muestran su total impotencia. La humanidad agotó todas las opciones y no queda ningún lugar a donde ir: la gente ya no es atraída por opiniones ni de extrema izquierda ni de derecha ni del centro. La nueva generación es totalmente indiferente a todo.

Esta es una señal de que llegó el tiempo de la última generación, cuando estamos obligados a descubrir la esencia de la vida para todos. El Creador eligió a nuestro grupo Bnei Baruj para lograr este objetivo, nos dio ese deseo. El deseo viene de la Luz. Si una persona es iluminada un poco por el mundo espiritual, el deseo por la espiritualidad se despierta en ella. Si la Luz, de pronto. comienza a atraernos a la vida corporal, nos ahogaremos en la corporalidad. Despertamos sólo gracias a la Luz.

Por lo tanto, si recibimos ese despertar, somos responsables del mundo entero y somos llamados Isra-El (directo al Creador). El Creador no nos cuidará si fallamos en nuestra misión hacia la humanidad. Nos reunimos en el congreso no sólo por la conexión interna, sino para generar una fuerza con nuestra unidad, que pueda atraer a toda la humanidad. Necesitamos unirnos muy fuertemente en el congreso para atraer la Luz que reforma, esp nos hará avanzar y el mundo sentirá que tiene a alguien a quien seguir, que hay un grupo en el que habita la fuerza superior, Israel, «directo al Creador «, el grupo dirigido por Abraham.1

El mundo evolucionó a un estado en el que debe recibir nueva fuerza, aspiraciones y objetivos, que antes estaban ausentes. Hasta ahora, el mundo avanzó hacia una meta material y egoísta, un logro a la vez. Ese tipo de desarrollo se agotó. Esto es evidente en la generación joven, que se siente mucho menos atraída por los valores materiales. Para un despertar total, sólo faltan algunas epidemias más, como el coronavirus. Y por supuesto, vendrán, porque nosotros mismos las despertamos con nuestra actitud.2

Quiero ser incluido en Adam HaRishon, en el sistema común donde todas las almas están conectadas. Quiero sentir almas, no cuerpos, vivir en una sola alma. Debo ser consciente de mi despertar, si lo tengo, porque es un regalo genuino de arriba, el despertar de una parte de la divinidad desde arriba.

El mundo necesita un cambio de dirección porque está perdido y no sabe a dónde ir. Estos no son sólo signos de la última generación. Esta es nuestra realidad.

Todos los que quieran conocer su alma, están obligados a conectarse con otras almas. Así reunimos el alma de Adam HaRishon y después de unir todas las partes, sentiremos la vida espiritual dentro de ellas.3

De la 1ra parte de la lección diaria de Cabalá 25/ene/20, Preparación para el congreso, parte 1

1 minuto 30:30

2 minuto 46:55

3 minuto 1:11:05

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