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El coronavirus está cambiando la realidad, parte 3

¿El coronavirus es el comienzo de las plagas egipcias?

Pregunta: Estamos en el umbral de la fiesta de Pésaj y el símbolo de esta fiesta son las diez plagas enviadas al faraón ¿la epidemia de coronavirus es el comienzo de una serie de cataclismos?

Respuesta: Sin duda estamos en una etapa muy interesante en nuestro desarrollo, hoy requiere que nos acerquemos más y de manera más correcta. Lo que se requiere de nosotros no es comercio mutuo ni ingreso mutuo ni que nos usemos para obtener ganancias, sino una relación con buena conexión. Así podremos volar y conectarnos tanto como queramos.

Pregunta: ¿Habla usted de algún tipo de relación sensorial interna?

Respuesta: De intenciones.

Pregunta: De hecho, hoy sentimos nuestra gran dependencia. Si un glaciar se derretía en algún lugar o había una guerra, no lo sentíamos en absoluto. Sin embargo, hoy nos afecta a todos y naturalmente, todos estamos preocupados. Hay una solidaridad relativa, pero aparentemente es negativa: no quiero depender de los demás.

¿Cómo podemos pasar de una integración forzada, cuando sentimos esa dependencia a una integración positiva?

Respuesta: No hay nada que hacer. Sólo podemos aprender del ejemplo del antiguo Egipto. Allí también, todo se hizo con golpes, con las diez plagas egipcias.

Imagina que no hay coronavirus, pero que hay algo más. Digamos que vivimos tranquilos como hace un par de meses. Y de repente hay una guerra en algún lugar de África o de América, no importa dónde, pero se detiene la extracción de algunas materias primas, por ejemplo, metales de tierras raras. Por sólo un par de kilos producidos al año, toda la economía puede detenerse ¿qué harás entonces?

Inmediatamente todos los gobiernos empezarán a perseguir a los países que están en guerra y detienen la exportación del material necesario para el mundo. El mundo seguirá descubriendo la dependencia global y tendrá que tomar medidas para garantizar que sus relaciones sean fluidas y buenas. De lo contrario, no habrá nada.

Comentario: Por cierto, Wikipedia da esta definición de interdependencia: «es la acción de ser dependiente, responsable y de compartir un punto común de principios con otros y del mismo significado.

Mi respuesta: Sí, se manifiesta en todos los niveles.

Pregunta: ¿Significa que en la sociedad hay falta de comprensión de esta dependencia?

Respuesta: Es lo principal. Por eso, si queremos destruir la vida de los demás, paramos el comercio, incluso en detrimento propio, pero sabemos que es aún peor para el otro.

Pregunta: ¿Qué clase de dolor cree que la gente siente? ¿cómo afecta el virus a las personas? ¿en qué estado se encuentra la humanidad?

Respuesta: La humanidad aún no percibe toda la esencia del problema. Lo digiere, pero aún no se siente ahogada, por así decirlo; no está realmente preocupada, “Desde luego que hay un virus. Pero, de cada 100 millones 100 personas mueren. ¿Y qué?» Esta no es una escala que puede impresionar al mundo.

Comentario: Pasó lo mismo en Egipto, los golpes también comenzaron lentamente. Sin embargo, tenemos oportunidad de actuar con más responsabilidad.

Mi respuesta: Sí. Si enseñamos el método de conexión integral, podemos explicar que todo se puede detener.
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De Kabtv «El coronavirus está cambiando la realidad» 12/mar/20

El virus ablanda nuestro corazón

Estamos en un período especial, nos preparamos para salir de Egipto. Es una preparación multilateral, porque nos darnos cuenta de que estamos en la esclavitud egipcia, bajo el gobierno del faraón, nuestro ego que nos enreda y nos impide escapar.

Necesitamos sentirnos conectados, como en camisas de fuerza, en el cautiverio de nuestro propio ego, que gobierna todos nuestros pensamientos, deseos y acciones. Mientras más sentimos este poder extraño, más lejos estamos de la salida y de tener el deseo de escapar.

Cada día sentimos más el poder del ego. El coronavirus nos ayudará a darnos cuenta de que siempre hemos sido esclavos del faraón, aunque no lo notamos. Nuestra vida pasada la vivimos de acuerdo con leyes, reglas de conducta y programa del faraón.

Todo el mundo es Egipto, pero no nos sentimos esclavos de un gobernador malvado. Pensamos que la vida es normal, que tenemos un buen rey, que se preocupa nosotros. El faraón no nos exige nada, sólo honrar sus leyes y adorar sus valores.

Así era todo. De repente, apareció un poder extraño llamado coronavirus y nos muestra lo desagradable de nuestras relaciones y lo insoportable del poder del faraón. Esto es evidente si salimos de nosotros mismos y lo vemos de lejos, en lugar de aceptarlo como inevitable y como ley de la naturaleza.

Tenemos que revisar los lazos industriales y familiares que construimos, también nuestra actitud ante la vida y la muerte. No debemos volver a nuestras viejas costumbres. Este virus nos da oportunidad de resolver nuestro estado pasado. Analicemos y descubramos si queremos continuar con nuestra vida como si nada hubiera pasado.

¿Nos gustó esa vida? ¿qué alegrías tuvimos al viajar de un lugar a otro, comprando todo lo que los anuncios nos decían? Nuestra vida se construyó de acuerdo con la plantilla que nos impusieron los medios y los anuncios, que nos decían cómo pensar, qué comprar y cómo actuar.

Una revisión completa es el primer paso en nuestra corrección. Intentaremos evaluar qué fue bueno y qué fue malo. Ahora, imaginaremos un nuevo estado, una nueva vida y cómo podemos lograrla. Pues, incluso antes de la epidemia, nuestra vida no era tranquila.

No elegimos cómo vivir; el ego eligió por nosotros y nos empujó a construir esta sociedad, medio ambiente y mundo, pues era conveniente para él. Nos convirtió en enemigos de la naturaleza. La destruimos; quemamos y matamos plantas y animales, ahora, ya no haya ningún lugar en la tierra donde podamos vivir normalmente.

Construimos casas de concreto en las que nos escondimos y tememos a los demás. Nuestros niños van más lejos, se ocultan tras su computadora y no les queda más que el mundo artificial que les creamos.

El coronavirus que nos está sacudiendo, nos da oportunidad de ver dónde estamos, hasta dónde hemos llegado y quiénes somos. Tan orgullosos de nuestra mente, iluminación y libertad, pudimos habernos construido una vida diferente.

¿Quizá sólo somos animales desarrollándonos de acuerdo con el programa egoísta que la naturaleza instaló en nosotros? El ego nos obliga a tener relaciones que nos conducen a la guerra, a la destrucción y a la crisis mundial.

Hace tiempo que esperábamos que estallara una crisis. Y de repente, el coronavirus apareció. Es algo nuevo: no una crisis financiera ni guerra, sino la crisis de nuestras relaciones. En primer lugar, el virus está rompiendo nuestros lazos. nos obliga a aislarnos y a temer esta amenaza común. Hoy, toda la humanidad tiene un temor común, es bueno que no tengamos miedo de otros, sino de un enemigo común.

¿Quizá, con el miedo al coronavirus podamos conectarnos mejor, ayudarnos, estar cerca y sentir que pertenecemos a una humanidad? Así, ¿el coronavirus es nuestro amigo, nos ayuda, es la acción del Creador desde arriba y pudiera resolver la discordia y unirnos?

Imagina que tienes muchos hijos que constantemente pelean entre ellos, riñen y maldicen y no sabes cómo calmarlos. Ahora, de repente, aparece algo que resuelve las disputas, separa a los niños y en lugar de sus peleas, algo externo los inquieta. Una desgracia común nos une y nos da una razón para pensar y sentir lo mismo.

Veamos en este virus un medio para acercarnos más; suavizar nuestro corazón. Aunque lo asociamos con privación y miedo, no es así, surge del amor. Nos llega con amor, no con palos ni odio ni amenaza.

En lugar de separarnos, el virus nos da oportunidad de construir nuevas relaciones. El virus expresa nuestro ego, porque viene a donde hay egoísmo. Pues no necesitamos curar un virus, sino nuestro ego y así revelaremos nuestra maldad cada vez más y la dejaremos. Al convertir en buena nuestra actitud, lo curaremos todo.

Podremos abrazarnos sin temor ni a infecciones ni a virus. Todos estaremos conectados con buenos lazos de amistad. Todos pensaremos, primero, en lo que es bueno para los demás, después y en consecuencia, nos acercaremos unos  a otros.

Es decir, me elevo por encima de mi ego, descubro qué es bueno para los otros y así, formo conexiones con ellos. Es como en el orden del trabajo espiritual: auto-restricción, pantalla (no trabajo con mis deseos) y Luz reflejada (deseo de otorgar para hacer bien).

Resulta que todas las crisis fueron para nuestro beneficio. Está escrito «Nadie es cruel en el dominio del rey». Lo único que necesitamos es avanzar rápido y lo más importante son las acciones espirituales, no las físicas.

De lo contrario, la oportunidad de corrección que nos trae este virus, se disipará. Y la naturaleza nos empujará con medidas más duras, no debemos esperarlas. Avancemos en su dirección y ayudémosla por nuestra propia voluntad.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 18/mar/20, lección sobre:»Pésaj (Pascua)»

Coronavirus: boomerang de la naturaleza

Garantía mutua es un concepto familiar para todos, desde la infancia. Siempre nos enseñaron que necesitamos apoyarnos mutuamente, de lo contrario estaremos perdidos. Pero hoy, la garantía mutua, nuestra conexión, se está convirtiendo en un tema inusualmente renovado y relevante.

La epidemia de coronavirus que cubrió al mundo, nos da oportunidad de aprender algo nuevo sobre nuestra vida y nuestras relaciones, en el mundo global. Por otro lado, nos muestra el poder que, incluso el elemento más pequeño de la naturaleza, posee. El mundo parece muy grande, pero de repente, un pequeño virus puede sumergirlo en caos y oscuridad.

Esto nos muestra nuestra responsabilidad personal ante el mundo, en nuestro tiempo, de no ser parásito ni infectar a otros. Piensa, un comerciante simple de un mercado chino cambió dramáticamente el mundo. Esto muestra nuestro poder en el mundo global y la responsabilidad que recae en cada uno, en relación con todos.

Hay una ley simple en la ciencia de la Cabalá: lo general y lo particular son iguales. Lo general es sólo un conjunto de elementos privados y por lo tanto, depende de cada uno. No se puede extraer ni siquiera el elemento más pequeño del general sin destruirlo. Sin una partícula, el sistema es defectuoso, porque carece de esa parte.

Por eso, observamos el coronavirus y no entendemos que una partícula microscópica logró crear tantos problemas en el mundo. Pero, de hecho, el virus nos muestra el daño que el nivel más alto de la naturaleza le hizo al sistema a nivel biológico. Por encima del nivel humano sólo están los pensamientos e intenciones del hombre.

Debemos entender que todo inicia en la cabeza. Por lo tanto, si hay una falla en el sistema biológico, es consecuencia del mal funcionamiento en el sistema de deseos y pensamiento que están por encima del nivel biológico. Debemos aclarar qué tipo de problemas hay en la relación dentro de cada uno, con otros y con la humanidad en general, eso crea distorsiones, como el virus a nivel biológico.

Aparentemente, hay un problema en nuestras relaciones: no son integrales. Ya violamos todas las leyes de la naturaleza integral y rechazamos su existencia normal. Por eso, la destrucción que creamos en la naturaleza, donde todo está conectado y armonioso, se volvió tan importante que nos afecta a todos en forma de virus.

La epidemia realmente nos afecta a todos porque vivimos en un mundo integral. Por eso, no importa dónde vives, todos sufren, ya sea un campesino chino, un corredor de bolsa en Hong Kong o un italiano, pues estamos en un sistema común y conectado.

Una vez vivimos más aislados y dependíamos sólo de nuestra área local, el mundo no era global. Pero el mundo de hoy es tan integrado que cualquier pueblo chino está vinculado a lo largo de una cadena a una red de relaciones comerciales con toda la humanidad. Estamos acostumbrados a que el destino del mundo es administrado por gobiernos, pero de repente, las riendas están a disposición de un pequeño virus.

Todos somos parte de un sistema integral llamado «Adam«, ser humano y dependemos unos de otros, no hay excepción. Y si el sistema nos muestra cada vez más nuestra dependencia y nos obliga a mejorarla, debemos aprender a encajar en este sistema o nos irá muy mal. Pues, se revelarán nuevos virus mortales cada día.

El sistema indica que estamos obligados a conectarnos con conexiones positivas. Pero necesitamos descubrir qué significa «positivas» porque nuestro egoísmo considera que sólo lo que le beneficia es positivo.

Para descubrir lo que realmente es positivo, necesitamos estudiar el sistema y luego, todos juntos, actuar para mantener su integridad. Aparte de eso, no se requiere nada, sólo cuidar a los demás, como a nosotros mismos.

Entre nosotros debe haber garantía mutua global, por encima de cualquier separación y objetivo personal. El cuidado mutuo y nuestra conexión positiva deben determinar todos nuestros lazos individuales existentes. Garantía mutua es la ley más alta de la naturaleza, existe sólo en la naturaleza. De ahí se derivan todas las demás leyes y formas de comportamiento.

Gracias al coronavirus, la ley de garantía mutua se está divulgando por el mundo. La naturaleza decidió mostrarnos quiénes somos y lo opuestos que somos a ella.

Quizá durante esta crisis, aprendamos lo que se debe hacer para convertirnos en parte integral de la naturaleza. Al cumplir la ley de garantía mutua, los humanos llevaremos a la naturaleza al equilibrio. Si logramos equilibrio total y armonía con las fuerzas de la naturaleza será un verdadero paraíso.
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De Kabtv «Nueva Vida #1212» 10/mar/20

Esencia y raíz de la unidad, parte 4

¿Por qué debemos unirnos?

Pregunta: «Naturaleza» y «Creador», en Gematria tienen el mismo valor numérico. Puedes llamarlo «naturaleza», puedes llamarlo «Creador», puedes llamarlo «leyes de la naturaleza» o «leyes o mandamientos del Creador». Todos es igual ¿cuál es el propósito de la naturaleza?

Respuesta: La naturaleza tiene sólo un propósito: acercar a la creación, especialmente la creó separada, no en la misma coordinación y sistema integral, para que pueda, gradualmente, a través de su desarrollo, determinar que su unión, entre ella misma y con la naturaleza, en el mejor estado posible.

Pregunta: Resulta que hay dos tendencias o dos fuerzas que nos desarrollan. La primera fuerza emana e integra, la segunda recibe y absorbe. Pasa igual en todos los niveles.

En el nivel inanimado, los átomos se unen en moléculas y las moléculas se combinan en organismos más complejos. La misma integración sucede en el nivel humano, donde gente de pequeñas tribus se integraron en mega ciudades.

Por otro lado, vemos que el ego crece constantemente. Es decir, la materia se vuelve cada vez más compleja, diversa, dividida y renovada, ¿por qué es importante entender estas dos tendencias? ¿por qué debemos unirnos?

Respuesta: Debemos unirnos porque debemos volvernos como la naturaleza que es integral y global en todas sus manifestaciones. Vemos que, aunque las galaxias se separan, las estrellas explotan, los planetas se forman, todo ocurre con una tendencia general.

Primero, todo está interconectado. Por eso, si en algún lugar del universo sucede algo incluso con la partícula más pequeña, casi todo el universo lo siente. Todo viene de una raíz y bajo la influencia de una fuerza llamada «Big Bang«.

Pase lo que pase, todo tiene su raíz y emana del Big Bang. Todo se dispersó del Big Bang hacia afuera. Y, todas las partes de la materia que conocemos y desconocemos, en todos los niveles, todos los eventos, todas las leyes, están interconectados.

En cosmología, el proceso que ocurrió después del Big Bang se llama Época de Gran Unificación cuando todos los elementos comenzaron a conectarse, integrarse y a formar toda la materia.
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De Kabtv «Análisis sistemático del desarrollo del pueblo de Israel» 24/mar/19

Cabalá: el único método para revelar al Creador

Pregunta: ¿Por qué sólo hay una verdad y se encuentra en Cabalá? ¿por qué no hay otros caminos diferentes para descubrir el mundo espiritual?

Respuesta: El ego fue creado en oposición a la Luz superior. No hay nada más que el Creador (Luz, cualidad de amor, otorgamiento) y el ser creado (cualidad de recepción, preocupación y sensación de sí mismo).

Eso es todo lo que se necesita para construir la conexión correcta, para que el ego (deseo de disfrutar) adquiera la forma del Creador. Es tan simple como uno más uno, es todo. Por eso, no puede haber muchas metodologías.

Por su naturaleza, el método de Cabalá es muy rígido y categórico. Dice: «¡Haz esto y eso es todo!» No podemos ofrecerlo de otra forma. Por ahora, tenemos que suavizarlo, estructurarlo, colocarlo en algunos parámetros socialmente aceptables, para que sepa más sabroso, como una píldora amarga con una capa dulce.

Pregunta: Pero las demás metodologías también vienen del Creador: «No hay nada más que Él». Hay alrededor de 3,800 prácticas espirituales ¿es un juego de su parte para que la humanidad se acerque a Él?

Respuesta: Hay una enorme cantidad de almas diferentes que se acercan a su corrección final de manera diferente. Sin embargo, la corrección final será con ayuda del método de Cabalá.

Necesariamente deben adquirir una pantalla sobre su ego y volverse similares al Creador. Pero por ahora, no se sienten atraídos. Hay muchas religiones, creencias, filosofías y prácticas místicas para ellos.

Pregunta: Entonces, ¿para establecer conexión con el Creador, se debe «vestir» el deseo, adquirir una pantalla sobre el ego?

Respuesta: Sí. Igual que en la tecnología: debe haber un más, un menos y una resistencia en medio. De lo contrario, se producirá un cortocircuito.
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De Kabtv «Fundamentos de Cabalá» 25/mar/19

Restaurar el sistema roto

Pregunta: Las gente está organizada de tal manera que cada uno tiene un sistema inmunológico diferente. Unos nacen con algunos tipos de enfermedad genétic, desviaciones, etc., ¿hay tales desviaciones en la espiritualidad? ¿la ciencia de la Cabalá enseña cómo deshacerse de eso? Pues, hay cosas que son invisibles para el ojo humano.

Respuesta: Todo está determinado por nuestro punto de partida. Cada uno es una célula de un solo organismo llamado «Adam«. Este sistema fue creado por la Luz superior y, junto con él, participa en todo lo que sucede y en lo que existe.

La Luz superior actúa sobre este sistema y ​​cambia gradualmente, revela sus propiedades y, a su vez, afecta a la Luz con su retroalimentación. Somos partículas de este sistema.

Atravesó un gran camino de desarrollo bajo la influencia de la Luz que lo creó, lo llenó y lo destrozó. Y ahora todas sus partículas se encuentran en diversos estados de vida media y descomposición. Debemos reunirlos nuevamente en el mismo sistema en el que existían antes de la destrucción, es decir, restaurarlo.

Imagina un juguete ensamblado con cubos y se rompe, ahora tienes que recoger los cubos en el mismo sistema que antes. Este es nuestro trabajo y es muy difícil.

Debemos cambiar nuestra naturaleza para acercarnos unos a otros, «cubo a cubo»; debemos desear esta conexión, entender con cuales cubos trabajar, cómo necesitamos interactuar y por qué lo hacemos, porque de lo contrario, no habrá unión.

Pero nosotros mismos no tenemos la fuerza para hacerlo. Sólo deseamos que suceda. Por lo tanto, nuestro trabajo es invocar la influencia de la Luz superior, la fuerza de unión que gradualmente nos unirá en un todo, como era antes de la destrucción.

El proceso de nuestra restauración es esta misma secuencia de estados por los que debemos pasar. Es nuestra vida espiritual.

Nuestra vida corporal está mucho más rota y dispersa. Durante esta vida, hacemos sólo una pequeña cantidad de acciones espirituales, aunque no lo entendemos. Pero si revelamos la ciencia de la Cabalá por nosotros mismos, podemos atraer la influencia de la Luz superior que nos unirá intensamente, nos juntará, condensará y conectará con aquellos estados en los que existíamos antes.

La Luz superior sabe cómo hacerlo. Desarrolla genes espirituales en nosotros que nos conectan. Podemos ver que una combinación de varias estructuras químicas y proteicas, forma algún tipo de sistema, ​​de la misma manera que nos unimos en nuestras estructuras internas.

Externamente no lo sentimos. Pero si nos esforzamos por la unidad interna, comenzaremos a sentirnos atraídos o desconectados unos de otros. Aquí ya tenemos libre albedrío: lo pasamos solos o invocamos la influencia de la Luz superior. Esta es la forma en que actuamos. Este es nuestro destino.

No necesitamos esperar a que, con todo tipo de golpes y castigos,  la naturaleza nos enseñe que vale la pena estar más cerca uno del otro. Si comenzamos a ir correctamente hacia la Luz superior, para que realice estas acciones en nosotros, pasarán rápidamente y podremos sentir nuestra unidad.

En esta unidad, revelaremos todo el sistema, la fuerza superior y nuestros estados actuales y futuros, ya corregidos. En principio, incluso en pequeñas asociaciones, podremos sentir cierta semejanza con el estado final corregido. Ya lo podemos revelar y desearlo.
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De Kabtv «Fundamentos de Cabala» 2/feb/20

«¿Qué enseña la naturaleza a los seres humanos?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Qué enseña la naturaleza a los seres humanos?«

La naturaleza nos hace comprender que somos parte de un sistema único, interconectado e interdependiente y que necesitamos alcanzar un mayor nivel de conexión para descubrir la perfección y la eternidad de la naturaleza.

Somos egoístas por naturaleza. Es decir, todos nuestros pensamientos y acciones los motiva, en última instancia, el deseo de disfrutar a expensas de lo que nos rodea.

Como egoístas, percibimos una realidad estrecha. Nos sentimos separados de todos y de todo, nuestra preocupación principal son nuestros problemas personales y perseguir constantemente placeres efímeros.

Además, como egoístas, la forma en que nos comportamos choca cada vez más con la forma opuesta en que se comporta la naturaleza.

En contraste con la cualidad egoísta humana, la naturaleza tiene como objetivo conectar a todos y todo en un solo conjunto armonioso. En un todo armonioso, cada parte recibe lo que necesita para su sustento y de acuerdo con su capacidad para beneficiar al todo, de manera similar a cómo funcionan las células y los órganos de un cuerpo humano sano.

Como, nuestra cualidad egoísta choca cada vez más con la cualidad altruista de la naturaleza, experimentamos más y más golpes. Los golpes de la naturaleza pueden aparecer como pandemias globales, como el coronavirus actual o como una miríada de otras formas, desde grandes desastres ecológicos hasta nuestros sentimientos personales, donde depresión, ansiedad, estrés, soledad, vacío, falta de sentido y otras emociones negativas nos desgarran cada vez más, desde hace años.

¿Cuál es el propósito de los golpes que la naturaleza nos da? ¿qué trata de enseñarnos con tantos dolores y problemas que nos envía?

Es para que hagamos una pausa y comencemos a contemplar nuestra vida, su propósito, por qué sufrimos y repensar la dirección en la que iremos.

Podremos usar esa introspección para elevarnos de nuestra existencia egoísta actual, donde se oculta la causa de nuestros dolores, a un modo de existencia más conectada y altruista, donde se revelen las razones de nuestros dolores.

La sabiduría de la Cabalá nos da la capacidad de: descubrir las leyes ocultas, conectadas y altruistas de la naturaleza y de equilibrarnos con estas leyes. Al enviarnos golpes, la naturaleza nos enseña que necesitamos revisar la forma en la que vivimos, reconocer el error de tratar de seguir viviendo de manera egoísta como hasta ahora y, que si cambiamos nuestra actitud mutua; de egoísta a altruista, que en lugar de siempre buscar nuestro beneficio, tratamos de beneficiar a los demás, entramos equilibrio con la naturaleza, experimentaremos una existencia armoniosa, plena y eterna.

Dos clases de sufrimiento

Pregunta: ¿Es el sufrimiento una manifestación del egoísmo?

Respuesta: Naturalmente. ¿Qué es sufrimiento? Quiero algo que no tengo. El ego no satisfecho causa sufrimiento.

.Hay otro tipo de sufrimiento: sufrir por amor, cuando quiero algo bueno para otro y sufro si no puedo dárselo. No es para que me quiera ni me responda, sino porque quiero dárselo incondicionalmente

Por lo tanto, hay sufrimiento egoísta y altruista. Y necesitan ser resueltos.

Pasamos de un sufrimiento a otro: de sufrir por nosotros mismos a sufrir por los demás.
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De Kabtv “Fundamentos de Cabalá”, 26/ene/20