Cuarentena: primer paso para superar la crisis

La responsabilidad mutua global es la ley para todos los elementos, conectados en un solo sistema. Esta ley obliga a todos a saber cómo deben relacionarse con el sistema para equilibrarlo y perfeccionar las relaciones mutuas entre todas sus partes.

Y, por supuesto, ni siquiera podemos comprender esta ley, menos, cumplirla. No puedo hacer un compromiso así, porque si no cumplo con mi función en el sistema integrado, todo se saldrá de balance y yo tendré la culpa.

Todos sentirán que violé la perfección del sistema. Pues cada elemento es equivalente al sistema general, es una responsabilidad terrible. Todos somos responsables del mundo entero. Por eso, se dice: «Es mejor sentarse y no hacer nada».

Así que ahora, se le pidió a la gente ponerse en cuarentena, que no salga a ningún lado ni vuele ni tengan contacto con nadie. Entonces, ¿qué vamos a hacer?

Necesitamos estudiar que estamos en un sistema integral y global, donde opera la ley de responsabilidad mutua, es decir, la dependencia mutua y sabremos cambiar esta dependencia, de obligatoria a deseable. Queremos estar conectados, no porque la naturaleza nos obligue, sino porque nosotros mismos comenzamos a revelar lo bueno que es estar en contacto.

Sería una vida celestial -unirnos, ser una unidad perfecta y comenzar a sentir la perfección de la naturaleza. Así sentiremos todas las partes de la naturaleza, desde las estrellas más distantes hasta formas de vida que ahora no conocemos. El hombre puede convertirse en un exaltado creador de la perfección.

El primer paso para superar la crisis es la cuarentena, es decir, «siéntate y no hagas nada», solo aprende. El problema de la humanidad es que comenzamos a actuar incluso antes de comprender lo que hacemos. Mientras estamos en cuarentena, tenemos tiempo para pensar: en qué mundo existimos, quiénes somos, cuál es el sistema de la naturaleza en el que vivimos, cómo dependemos del sistema de la naturaleza y ella depende de nosotros?

¿Cómo, con nuestras relaciones, influimos en el sistema global de la naturaleza: materia inanimada, plantas, animales y humanos y cómo reacciona la naturaleza ante nuestras acciones? Así, comenzaremos a aprender a construir una hermosa casa para todos: no sólo cómoda, sino eterna y perfecta, por encima de vida y muerte biológica, en un nivel superior.

Al corregir nuestra conexión, nos elevamos a un sistema infinito, ilimitado en tiempo. Comenzamos a vivir en un mundo en el que la muerte no existe y no hay restricciones, solo logros y existencia ilimitada. Ahora tenemos la oportunidad de llegar a esa vida.

En primer lugar, necesitamos estudiar el sistema global de la naturaleza, nuestro papel en él y cómo podemos organizarnos para conectarnos con el sistema global de la naturaleza. Finalmente, todos somos egoístas, lo contrario de la naturaleza, ¿cómo puedo adaptarme al sistema de la naturaleza, que es integral y existe de acuerdo con la ley de responsabilidad mutua, con conexión, amor y siendo complementarios, si fui construido con las cualidades, exactamente opuestas?

Aquí es donde la sabiduría de la Cabalá viene en nuestra ayuda; nos enseña, a los egoístas, a construir una conexión mutua, similar al sistema integral de la naturaleza. Esto se llama «decena», ahí, diez personas se unen para establecer relaciones consistentes con el sistema de la naturaleza.

El ego humano siempre trata de adaptar el mundo a sus necesidades. Pero ese tiempo se acabó. La epidemia revolucionó la conciencia del mundo y comenzamos a comprender que no podíamos usar todo, sólo para beneficio propio, que deberíamos buscar ser útiles para todo el sistema.

Diez personas son como un pequeño laboratorio, donde tratamos de desarrollar un antivirus, ahí acordamos establecer entre nosotros, las mismas leyes que operan en la naturaleza perfecta, integral y global, es decir, otorgamiento mutuo. Todos caen y se elevan por encima de ellos mismos, logran relaciones más altas que el ego personal de todos. Esto sirve como vacuna contra el virus.

Por lo tanto, surgirán nuevos grupos hasta que toda la humanidad reciba una vacuna antivirus y volvamos a un comportamiento que corresponde a una naturaleza saludable. Será un nuevo humano, porque percibirá el deseo de los nueve amigos como suyo y los cuidará más que a sí mismo.

En esta medida, recibirá apoyo de la ley integral de la naturaleza, que lo convertirá en parte integral. La ley de garantía mutua nos obliga a conectarnos con el sistema, por encima del ego.

La naturaleza hizo al hombre el mayor egoísta de todas las criaturas. Pero la naturaleza global quiere mostrarnos con esta crisis, que ha estado esperando para hacernos sus partes inextricables. Es como si la naturaleza nos dijera: «Ya estoy lista para incluirlos dentro de mí como elementos integrales».

Y eso a pesar de que fuimos creado anti-integración y sólo queremos gobernar y usar a los demás. La naturaleza nos hizo contrarios a ella, para que comparemos los estados negativos y positivos y apreciemos la «ventaja de la luz de la oscuridad». Así podremos sentir y conocer el estado integral, perfecto y querer lograrlo. De lo contrario, no entenderíamos dónde estamos.

La naturaleza originalmente instaló un programa egoísta en nosotros y ahora deja de funcionar. Necesitamos entender que un programa egoísta es incompatible con un mundo global y conectado.

La crisis nos empuja a aceptar conectarnos y cumplir con la ley integral de la naturaleza. Necesitamos instalar en nosotros un programa de garantía mutua nuevo y mejor, el único programa que existe en la naturaleza.

Este programa funciona en todo, excepto en el hombre, pero no podemos percibirlo con nuestra mente egoísta y malcriada. Juzgamos el mundo en función de nuestras deficiencias y lo vemos dañado. Tan pronto como comencemos a corregirnos y queramos convertirnos en parte integral de la naturaleza, veremos un mundo totalmente diferente, sabremos  que siempre fue así, sólo que no nos dimos cuenta.

La ley de garantía mutua establece que todos pertenecemos a un sistema y estamos obligados a sentirnos como engranajes de un mecanismo en el que todos dependen de todos. Así tendremos una vida eterna, perfecta y hermosa. No se necesita nada más, la crisis creada por la epidemia del coronavirus nos acerca a esto. Deseemosle a todos éxito y una resolución adecuada.
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De Kabtv “Nueva Vida #1212: responsabilidad mutua”, 10/mar/20

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