La tierra de Israel: dispersión y asimilación, parte 1

El que compra un esclavo hebreo, es como si comprara un amo.

Comentario: Después de ingresar a la tierra de Israel, la nación se las arregló durante varios miles de años sin rey ni ejército regular. Había una forma especial de tratar a mujeres, niños e incluso esclavos. Según la ley, se podía tener un esclavo hasta por seis años, después debía ser liberado.

Lo más importante, si el amo tenía sólo una almohada, tenía que dejar que el esclavo la usara. Esa actitud desafía toda lógica.

Respuesta: Esto significa que la vida del esclavo no pertenece al amo. Un esclavo sólo podía estar con él durante un cierto período de tiempo. En cierto modo, el amo pagaba por su trabajo, dentro de un estricto marco de reglas y sólo podía exigir cierto esfuerzo a cambio. En todo lo demás, no era un esclavo sino un compañero, incluso un amigo que vivía con él, alguien a quien el amo tenía que cuidar.

Como está escrito: «El que compra un esclavo hebreo, es como si comprara un amo». Es decir, el esclavo no era una especie de «animal sin hogar» con el que el amo podía hacer lo que quisiera, a diferencia de la forma en que en otras partes eran tratados los esclavos y los prisioneros.
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De Kabtv «Análisis sistemático del desarrollo del pueblo de Israel», 8/jul/19

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