Mis pensamientos en Twitter, 13/mar/20

La epidemia de coronavirus es el primer golpe de toda una serie de golpes que se revelarán uno por uno. Creamos espacio para el virus al tratarnos mal unos a otros. El virus emerge en el lugar donde falta la garantía mutua, que deberíamos haber establecido.

La humanidad es interdependiente en todas las áreas de la vida. Pero las relaciones humanas no mejoran. Cada vez nos volvemos más opuestos a nuestra interdependencia. Nos conectamos para explotarnos. Cuando las malas conexiones se vuelven insoportables, la naturaleza las separa.

Si pudiéramos ver que una mirada amable nos cura del coronavirus, todos en la tierra nos volveríamos justos al instante. 

Pero se requiere que tengamos conciencia y aspiración de otorgar, en lugar de querer obtener ganancias egoístas; pensar en todos en lugar de en mi mismo. Así, dejaremos de estar enfermos cuando todos se sientan bien.

#COVID19 Hoy nuestra dependencia mutua se expresa en que, por temor a infectarme, me alejo de los demás, nos desconectamos de la conexión negativa. ¡Pero revelemos nuestra dependencia positiva! ¡Si nos unimos adecuadamente, comenzaremos a producir virus positivos!

La humanidad ha pasado un largo camino de desarrollo y comienza a sentirse como un solo cuerpo. Debemos agradecer al coronavirus: ha llevado al mundo entero a tal unidad. Si la epidemia continúa, la humanidad revelará que pertenece a un sistema en el que dependemos unos de otros.

El cabalista siente la vida del cuerpo animal de manera similar a cambiar de camisa. Si lo más importante soy yo (alma) y no la camisa (cuerpo), cada vez que me cambio la camisa, recibo ropa más hermosa.

La muerte no implica nada más que la pérdida de oportunidades para hacer correcciones.

Si los países de América y los de Europa cierran fronteras, volveremos a barreras fronterizas. La única solución es analizar cuál es nuestra conexión adecuada y cómo crear buenas relaciones para que no se infiltre ningún virus ¡El virus muestra la brecha de nuestra conexión!

Los problemas que se revelan a la humanidad sirven como medicina, nos obligan a unirnos. No nos deseamos lo mejor. El virus se transmite de persona a persona, de una mirada mal intencionada y palabras de condena, que se materializan en forma de virus.

El virus provocó despidos masivos. Esto desarraigará a la humanidad, estamos en la «línea roja», la naturaleza no nos permitirá continuar existiendo así. 

Por primera vez nos damos cuenta de que esto es un golpe desde arriba. Todos sentirán que es un castigo divino, que estamos siendo enderezados desde arriba.

Todo el mundo debería entender: el #coronavirus no es accidente. Las fuerzas de la #naturaleza guían a la sociedad humana, aspiran a unirnos en un solo sistema. En ese sistema hay leyes que la naturaleza nos obligará a cumplir; por voluntad y con comprensión o, por la fuerza.

El coronavirus es un problema compartido por toda la #humanidad. Nos exige unirnos de forma correcta y con garantía mutua. La #naturaleza trata de enseñarnos que la garantía mutua es una necesidad, sólo así, una vez más, nos convertiremos en un hombre, en un sistema.
De Twitter, 13/mar/20

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