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Mis pensamientos en Twitter, 26/abr/20

Individualmente todos somos impotentes frente a nuestro ego, no podemos hacer nada contra él. Pero si vemos a los demás, obtenemos la fuerza para actuar física y moralmente. Sólo necesitamos ser conscientes de la necesidad de una solución y un ejemplo común, como en la #decena

Ante el #coronavirus todos somos igual de vulnerables. Todos tenemos que quedarnos en casa, someternos al nuevo estado del mismo modo. Pero cuando nos acostumbremos al mismo sentimiento, al salir de la cuarentena descubriremos lo diferentes que seremos: tanto ricos como pobres…
De Twitter, 26/abr/20

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“¿Cómo afectará el coronavirus a la economía mundial? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo afectará el coronavirus a la economía mundial? 

Para empezar, tras este prolongado periodo de condiciones que dio el coronavirus, nuestra actitud hacia el mundo se volverá diferente y habrá cambios importantes. 

Cambiaremos psicológicamente, en correspondencia, nuestros sistemas, conexiones y percepciones cambiarán tanto que no habrá retorno al mundo pre-coronavirus. 

El mundo post-coronavirus será nuevo. Nuestros comportamientos y conexiones serán diferentes a lo que fueron antes del coronavirus. 

Pienso que tendremos mejor sensación de lo que es y no es, esencial en la vida y que valoraremos una definición más interna de la conexión y cercanía mutua. El grado de nuestro cambio psicológico determinará el grado de cambio en nuestros sistemas, la economía incluida. 

Durante el periodo del coronavirus, mientras estamos en un largo distanciamiento social y condiciones de quedarse en casa, pienso que la economía debe operar a modo de emergencia: que el gobierno de lo básico para vivir a cada uno -comida, vivienda, agua, electricidad y servicios municipales. También pienso que al enfocarnos cada vez más en lo básico para vivir, caerán muchos negocios que realmente no necesitábamos. 

Mientras más soportemos este periodo, más incrementará nuestra conciencia de lo que es más importante en la vida. En su turno, esto calmará nuestra carrera de ratas egoístas-competitivas que solíamos correr. 

En términos de cómo será la economía mundial al final del periodo del coronavirus, no pienso que podamos describir los cambios por el momento, porque el tiempo juega su papel. Hemos estado en esas condiciones por poco más de un mes. Digamos que estaremos en esas condiciones por otros seis meses. Aún no podemos imaginar los cambios por los que habremos pasado al final de ese periodo. 

Idealmente, operaremos más en equilibrio con la naturaleza, es decir, con más consideración y responsabilidad mutua. Actuar como una gran familia que observa los medios que tiene a su disposición y los asigna de la mejor manera a cada miembro en forma benéfica mutua. 

En correspondencia, las situaciones que vemos actualmente, donde, por ejemplo, que un miembro de la familia no puede pagar la renta y otro reciba millones para sostener su reserva personal de mansiones y yates, ya no tendrá sentido y encontraremos maneras de suavizar las diferencias en esas situaciones para el beneficio común. 

Esa lógica no es ni socialista ni capitalista ni comunista. Su base es entender las leyes de la naturaleza y lo que la naturaleza nos requiere con el fin de equilibrarnos con ella. 

Sin embargo, para legar a ese tipo de economía, necesitaríamos pasar por un cambio importante en nuestras actitudes mutuas -un cambio en nuestra prioridad de beneficio propio, hacia beneficiar a otros. 

De la misma manera, si no avanzamos hacia este cambio de actitud, podemos esperar que nuestra economía no cambiará para ser más equilibrada con  la naturaleza. 

Es por eso que pienso que aún es muy temprano para decir cómo será la economía y el mundo, al final del periodo del coronavirus. Es como si estuviéramos en un tren que abandonó su parada previa y nos dirigimos a la siguiente, la cual nunca hemos visitado. 

Llegar a esos cambios requiere de un aprendizaje que enriquezca la conexión. 

Este aprendizaje tiene como objetivo mejorar nuestro entendimiento del mundo interdependiente en que nos encontramos hoy y cómo la interdependencia de hoy requiere de consideración, responsabilidad, apoyo y estímulo mutuos para sobrevivir y vivir vidas satisfactorias. 

Más aún, mientras más incrementa el desempleo debido a que muchos negocios no esenciales quiebran, por una parte y además debido a que los medios tecnológicos reemplazan a los recursos humanos, por otra parte, más estamos preparados para una solución económica diferente a las que tenemos hoy. 

He escrito extensamente de mi apoyo por el ingreso básico universal como la solución, pero sólo bajo la condición de que el ingreso básico sea entregado a cambio de participar en un aprendizaje que enriquezca conexión, para que las conexiones sociales sean más positivas y la gente aprenda a aceptar, entender y relacionarse bien con todos y se involucre en crear una nueva atmósfera de consideración, apoyo, conciencia y sensibilidad mutuas. Si el ingreso básico no es dado junto con ese aprendizaje, la sociedad se paralizará. 

Por lo tanto, pienso que las condiciones del coronavirus nos acercarán a ese tipo de economía, incluso si sólo nos prepararnos psicológicamente para ello. 

Mientras más pronto lleguemos a actitudes de consideración mutua y a una economía que refleje ese cambio de actitud, más pronto veremos en la sociedad, menos violencia, crimen y abusos, junto con una cada vez mayor felicidad personal y social. 

En última instancia, es una cuestión de a qué le damos valor. 

En Hebreo, la palabra para “dinero” (Kesef) tiene la misma raíz lingüística que la palabra “cubrir” (Kisui). Por lo tanto, si cambiamos la cubierta sobre nuestra sociedad de una valoración consumista, de mi valor propio que va de acuerdo a la cantidad de riqueza, estatus y poder que uno tiene, hacia uno donde no valoramos la riqueza individual ni el estatus ni el poder, sino la contribución hacia una sociedad conectada positivamente, estaremos en nuestro camino hacia un mundo más equilibrado con la naturaleza y experimentaremos vidas más armoniosas.

“¿Pudiera algo como el coronavirus ser el fin del mundo?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Pudiera algo como el coronavirus ser el fin del mundo?”

No. No hay fin del mundo. La materia continuamente cambia y se actualiza, nunca muere. 

El coronavirus, así como otras epidemias, desastres naturales y literalmente cualquier forma que aparenta ser negativa para nosotros, de parte de la naturaleza, sale a la superficie para, en última instancia, acercarnos a la naturaleza. 

Podríamos pensar que es absurdo, porque ¿cómo podría, un problema que mata y enferma a tanta gente, acercarnos a la naturaleza? 

Foto de 🇨🇭 Claudio Schwarz | @purzlbaum on Unsplash

La naturaleza es un sistema interconectado e interdependiente y se relaciona con todas sus partes -inanimada, vegetal, animal y humana- como un todo único. No se relaciona con cuerpos físicos, sino con lo que nos hace humanos: la actitudes de uno hacia otro. 

El dejar que nuestras actitudes mutuas permanezcan egoístas y centradas en nosotros mismos, enfocados sólo en beneficiarnos a nosotros mismos a expensas de los demás y de la naturaleza, despierta una respuesta negativa de la naturaleza. En última instancia, llegan golpes de la naturaleza para despertarnos hacernos sentir la necesidad de cambiar nuestra actitud egoísta por una actitud balanceada con la naturaleza. 

Si nos relacionamos con la respuesta de la naturaleza -fenómenos aparentemente negativos como el coronavirus y miles de otros golpes que soportamos- como un sistema totalmente interconectado e interdependiente, si queremos e intentamos llevarlo al equilibrio, nuestra respuesta correcta sería fusionar nuestras actitudes para estar en correspondencia con la integralidad de la naturaleza. 

En otras palabras, nuestra respuesta correcta a los golpes de la naturaleza, especialmente al coronavirus, es tratar de relacionarnos mejor entre nosotros, con el fin de volvernos más unidos y llegar al equilibrio con la naturaleza. 

Por lo tanto, especialmente mientras estamos bajo las  condiciones de distanciamiento social que nos da el coronavirus, usemos esas condiciones de forma ideal si emprendemos un auto-escrutinio, para llegar a entender que la crisis del coronavirus llegó a nosotros como respuesta a nuestro desequilibrio con la naturaleza, además, para buscar cómo podríamos usar el tiempo que estamos aislados para volvernos más unidos y equilibrados con la naturaleza. 

“Si el coronavirus tiene un 95% de porcentaje de recuperación, por qué todo este revuelo? (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “Si el coronavirus tiene un 95% de porcentaje de recuperación, por qué todo este revuelo?”

En realidad, la humanidad ha experimentado muchas pandemias, pero nunca nada recibió tal respuesta global como vemos hoy con el coronavirus. 

La globalidad del coronavirus es su cualidad única.

Fpto de Martin Sanchez on Unsplash

Muchos millones de personas mueren de virus y otras enfermedades cada año ¿por qué es tan importante el coronavirus? 

Pienso que no es tanto del aspecto de salud del virus sino de una reevaluación por parte de la humanidad. 

No tenemos ninguna sensación de que esta reevaluación tenga lugar, pero eso, en última instancia, está detrás de nuestra reacción a la crisis. 

Hay una nueva sensación de globalidad en toda la humanidad, que nunca existió antes, por eso nuestra respuesta al coronavirus es particularmente única. 

Los cabalistas de todas las generaciones han señalado a nuestra generación como la que tendría esa sensación y la conectan con la entrada a una nueva era de conexión humana. 

“¿Cuáles son sus pensamientos acerca del distanciamiento social” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuáles son sus pensamientos acerca del distanciamiento social? 

Uno de mis estudiantes recientemente me preguntó, a la luz de las condiciones de distanciamiento social provocadas por la pandemia del coronavirus, los reuniones de hasta 5,000 personas eran inicialmente permitidas, después 2,000 personas, después 500, 100. 10 y 5. La pregunta era: ¿Por qué la naturaleza nos está haciendo esto y qué resultará? 

  Foto de Hello I’m Nik 🎞 on Unsplash

Está escrito, “Ser dispersados: para los malvados es bueno para ellos y bueno para el mundo; pero para los justos, es malo para ellos y malo para el mundo. Ser reunidos: para los malvados es malo para ellos y malo para el mundo; pero para  los justos, es bueno para ellos y bueno para el mundo”. (Mishná Sanhedrin, 8:5). 

Las condiciones de distanciamiento social llegan como “bueno para los malvados”. Necesitamos entender primero qué significa ser “malvados”, después por qué nuestra dispersión es, en última instancia, de beneficio para nosotros. 

La maldad de la que habla el verso está insertada justo en nuestra muy egoísta naturaleza humana, la cual por default le da prioridad al beneficio personal por encima de beneficiar a otros. 

Mientras más nos desarrollamos, más crece el ego, en tiempos recientes se hinchó. 

Nuestro mundo pre-coronavirus lucía como una lucha salvaje por riqueza, estatus y poder, donde cada uno intentaba abrirse camino comparándose con otros y sintiéndose siempre deficientes con respecto a ellos. 

Así, el distanciamiento social disminuye nuestra envidia y calma a nuestra sociedad. 

Mientras estamos en esas condiciones de distanciamiento, se nos dio la oportunidad de ser dignos de reunirnos otra vez. Es decir, al desarrollar actitudes de consideración, en el grado de nuestra consideración mutua, nos volveremos dignos de acercarnos. Por el contrario, mientras más egoístas somos, debemos separarnos al grado de nuestro egoísmo. 

“¿Cuál piensa que debe ser la respuesta de Estados Unidos al COVID-19?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cuál piensa que debe ser la respuesta de Estados Unidos al COVID-19?”

No sólo en Estados Unidos, sino en todos los países sería prudente que la humanidad busque más y más integración y que sigan el ejemplo. 

 


Photo by Nick Bolton on Unsplash

Para progresar hacia una conexión global creciente de forma armoniosa, requerimos de una enseñanza regular que enriquezca nuestro entendimiento de la conexión con base en la naturaleza, más allá de las fronteras y además que nosotros los humanos somos el elemento más dañino dentro de la naturaleza y necesita aprender cómo dejar de causar daño y volverse más equilibrado con la naturaleza. 

Las condiciones de distanciamiento social del coronavirus nos proporcionan tiempo para una introspección muy importante en esta dirección: Ahora podemos ver que la manera en la que nos relacionamos, antes del coronavirus, se estaba saliendo de control y que mientras estemos en condiciones de quedarse en casa, podemos revisar nuestras conexiones para salir de este periodo preparados para relaciones sociales más positivas. 

Por lo tanto, una educación que nos ayude a conectarnos más positivamente, es a lo que se debería dar prioridad en este periodo, para salir hacia un mundo más equilibrado, pacífico y armonioso. 

Junto con una educación que enriquezca la conexión, los países deben asegurar las necesidades básicas de comida y habitación. A todas las familias deben darle lo mismo per cápita, aliviando a todos de la presión de ganar dinero. Más aún, la comida y habitación sería mejor darla directamente, no por transferencia monetaria a cuentas de banco, pues esto aseguraría que todos cubran sus necesidades básicas y no que lo desperdicien en excedentes. 

Las industrias no esenciales y finanzas deben ser pausadas por el momento, es decir, no transacciones y no dar ni pagar préstamos. Eso debe congelarse por el momento. 

Al cuidar nuestras necesidades básicas y darnos materiales de estudio con el objetivo de aumentar la conciencia de nuestro estado cada vez más interdependiente en el mundo y al mejorar nuestras conexiones para experimentar todo de forma armoniosa, así de forma óptima entenderemos las condiciones actuales que el COVID-19 puso sobre nosotros y nuestra salida de la pandemia sería hacia un mundo mucho mejor. 

“¿Cómo le afecta el coronavirus?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo le afecta el coronavirus?” 

Personalmente, me afecta de modo similar a cómo le afecta a muchas personas en el mundo: pues me pone en condiciones de distanciamiento social. 

Sigo las instrucciones del Ministerio de Salud e incito a todos a que hagan lo mismo. 

Uno de mis estudiantes me preguntó, ¿Por qué un cabalista sigue las instrucciones del gobierno en esa situación, si los cabalistas, se supone, que viven por encima de este mundo, en conexión con la raíz de la vida? 

Observé este ejemplo en mi propio maestro, el cabalista Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash). Cuando estaba con él durante la guerra del golfo de 1991, bajo ataques de misiles, vi lo estrictamente que se adhirió a las instrucciones del gobierno de quedarse en casa. 

En relación a las leyes establecidas por el gobierno, hay un dicho en la sabiduría de la Cabalá, “Yo habito entre mi pueblo”. Significa que descubrimos la fuerza positiva de unidad de la naturaleza en la acumulación de deseos humanos que apuntan hacia cierto grado de unidad. 

En breve, sigo las instrucciones del gobierno, especialmente en casos como guerras y pandemias y aconsejo hacer lo mismo a mis estudiantes y a cualquiera dispuesto a escucharme. 

En adición, el coronavirus afectó a mi organización, el instituto de educación e investigación de Cabalá, Bnei Baruj, al colocarnos en un formato completamente virtual. Continuamos nuestras lecciones diarias y otras actividades con estudiantes conectados desde sus casas. No fue un cambio muy grande, pues tenemos un sistema establecido para clases virtuales que ha funcionado por muchos años y muchos estudiantes se conectan diariamente desde todo el mundo en un ambiente virtual, así que, estábamos bien preparados. 

Aparte del estudio, respondemos al coronavirus explicando rigurosamente la forma en la que la sabiduría de la Cabalá ve al coronavirus, con muchas publicaciones, artículos, videos y otros medios. 

En esencia, explicamos cómo: 

  • El coronavirus surgió como respuesta a las relaciones sobre-infladas y egoístas-competitivas de la humanidad; 
  • El coronavirus vino a salvarnos de un desastre peor, provocado por los humanos, que hubiéramos traído sobre nosotros, si dejamos que nuestras relaciones explotadores continúen creciendo sin freno; 
  • Podemos esperar un cambio de largo plazo en la sociedad humana como resultado de este periodo del coronavirus, uno en el que nos calmemos y nos enfoquemos más en las necesidades básicas y menos en competir por estatus
  • El uso óptimo de nuestras actuales condiciones de distanciamiento social es tratar de aprender a entender mejor nuestro lugar en el mundo, hacia dónde se dirige y cómo podemos lograr nuestro equilibrio con la naturaleza. 

Por lo tanto invito a cualquiera que desee conectarse con nosotros, a unirse a nuestras clases (los enlaces en mi biografía en Quora) o visitar nuestro sitio web que actualizamos con materiales acerca del punto de vista de Cabalá acerca del coronavirus.

“COVID-19: ¿La naturaleza se está defendiendo?… o, con más precisión, ¿el brote era inevitable como respuesta a un sistema terrestre trastornado?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “COVID-19: ¿La naturaleza se está defendiendo?… o, con más precisión, ¿este brote era inevitable como respuesta a un sistema terrestre trastornado?” 

Debido a frecuentemente hablo acerca del brote de coronavirus, como respuesta de la naturaleza hacia nuestra forma egoísta y explotadora con las que nos relacionamos como sociedad humana y provocamos una pandemia, me preguntó  uno de mis estudiantes: 

¿Cómo pudo un virus a un nivel biológico llegar como resultado de que la gente es cada vez más egoísta y explotadora? Es claro, por ejemplo, si un país quiere responder en contra de otro país que lo explota, ¿pero cómo la naturaleza y los virus se relacionan con las actitudes negativas de persona a persona. 

A simple vista, en realidad parece como si el nivel biológico y el de las relaciones humanas estuvieran separados. 

En la naturaleza, todo comenzó a partir de una partícula. Esa partícula comenzó a conectarse con otra y después otra y así siguió. En cierto punto, este proceso generó átomos y más adelante en el desarrollo, surgieron las moléculas. 

La vida surgió cuando se transmitieron entre varias partículas, energía e información. Este proceso siguió su desarrolló hasta formas de vida más y más complejas. 

En otras palabras, todo en la naturaleza fue creado de tal forma, que aún sus partes más diminutas están intrínsecamente conectadas con todo el universo. 

Dentro de este sistema completamente integral, el humano es el nivel más complejo y el nivel cualitativamente más elevado y los pensamientos, actitudes y relaciones humanas tienen la influencia más poderosa sobre los otros niveles de la naturaleza. 

Dada la capacidad de los pensamientos humanos de impactar a los otros niveles de la naturaleza, existe un dicho cabalista que afirma, “Todo es aclarado en el pensamiento”. 

Entiendo que no podemos entender a qué grado, nuestros pensamientos, actitudes y relaciones influyen en la naturaleza, por lo tanto, cuando un fenómeno, aparentemente negativo nos impacta, como el coronavirus que ahora soportamos, observamos como niños que apuntan a un vaso roto que accidentalmente golpearon cuando jugaban diciendo que se cayó por sí mismo. 

Sin embargo, la manera en que el coronavirus nos obliga a todos en una situación global común, con muchos millones de personas con la orden de quedarse en casa, debe servir para despertar nuestros pensamientos, actitudes y relaciones mutuas, lo que, en última instancia, nos conecta en una red única. 

Más aún, seríamos prudentes si llegamos a la conclusión de que nuestros pensamientos, actitudes y relaciones son la red más importante que determina la respuesta de la naturaleza. 

Si creamos equilibrio es esa red, veremos que los otros niveles de la vida se equilibran. Las puertas del cielo en la tierra -un mundo de absoluta perfección- se abrirá justo ante nuestros ojos. 

Alegría es Luz

Pregunta: ¿La alegría que viene de servir a los demás es la Luz de la que habla?

Respuesta: Sí, es la Luz. Sin embargo, no es lo que sentimos ahora. Sólo cuando ganamos la capacidad de servir a otros, de revelarnos a ellos, de darles, de influir en ellos, la Luz superior pasará a través de nosotros hacia los demás.

No es el sentimiento de alegría y apoyo que experimentamos ahora; es mucho más alto, es la revelación del Creador que afecta a otros a través de nosotros.
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De Kabtv «Fundamentos de Cabalá», 1/mar/20

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¿Qué quiere el Creador del hombre?

Comentario: Nos dirigimos al Creador todo el tiempo. Se dice que reacciona incluso a nuestros deseos egoístas.

Respuesta: Todo el sistema del universo está construido de manera que no tiene ninguna conexión con nadie más que con  la fuerza superior que rodea, baña y llena todo. Por eso, todas tus aspiraciones y esperanzas están dirigidas a él. Pero la oración es tu herramienta individual para dirigirte a Él.

Pregunta: Hay ocho mil millones de individuos en la tierra y todos quieren algo. Algunos carecen de ropa o comida, otros de salud, algunos quieren dinero y otros, conocimiento. Todos recurren a esa fuerza en un momento dado, incluso sin saberlo ¿eso también se llama oración?

Respuesta: Por supuesto. Todos los seres creados, incluidas plantas, pequeños bichos, animales, no importa qué ni quién, tiene conexión absoluta con el Creador, sobretodo los seres humanos. Pero se espera que logremos una conexión consciente con el Creador. Él desea que establezcamos una relación consciente con Él.

Pregunta: Pero esencialmente, Él siente todos nuestros deseos, ¿no es así?

Respuesta: Todos existimos dentro de Él, completamente apegados a Él. Todos nuestros sentimientos, deseos, todo lo que hacemos, todo lo que sucede, todo está dentro de Él. Estamos dentro de  Él
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De Kabtv «Fundamentos de Cabalá», 1/abr/20

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