¿Cuál será la diferencia en el mundo cuando se cure del COVID- 19?

Michael Laitman, en Quora: ‘¿Cuál será la diferencia en el mundo cuando se cure del COVID- 19?’ 

El terco esparcimiento del coronavirus está cambiando el rostro del planeta,  pisoteando nuestra rutina y tejiendo un nuevo cuadro de dimensiones que aún no comprendemos realmente.

Aún tenemos el estilo de vida de antes del coronavirus en nuestra mente -nos despertaremos en la mañana, nos vestiremos, tomaremos nuestra bebida mañanera habitual y seguimos los mismos pasos en nuestro terreno urbano familiar, nuestro reconocido mundo de centros comerciales, tiendas, cafés y restaurantes.

Sin embargo, empezamos a darnos cuenta de que, probablemente exageramos el consumo de cosas materiales en nuestra vida pre-coronavirus. 

Ahora que fuimos ‘sentenciados’ a una vida de cosas esenciales, nos empezamos a preguntar si eran necesarios los excesos en los que estábamos involucrados:

  • ¿Volverá nuestra vida a la ‘normalidad’ que conocimos antes del coronavirus o tomará una nueva forma? 
  • El cierre de la era del coronavirus, ¿abrirá la caja de Pandora de compras y viajes tan esperados y por los que estuvimos ansiosos en este tiempo o estaremos libres de cargas antiguas y daremos la bienvenida a un nuevo inicio?

Foto de Ross Findon en Unsplash

Ahora tenemos tiempo de respirar profundamente y reflexionar sobre estas preguntas. 

De una manera u otra, vamos a tener que acostumbrarnos a quedarnos en nuestra casa, tal vez, incluso, trabajar desde casa y acostumbrarnos a muy poco.

Además, tal vez podamos salir de este periodo con una actitud renovada hacia los demás. Por ejemplo, tal vez podamos aprender del coronavirus que no discrimina entre clases sociales, tampoco nosotros deberíamos discriminar.

De todas maneras, llegar a aceptar las implicaciones que acarrea a nuestra vida y los muchos cambios emocionales y mentales, nos tomará tiempo.

Por un lado, tenemos oportunidad de decidir si la manera que vivimos nuestra vida debe ser revisada para tener un mejor balance con la naturaleza, mientras que por otro lado, aunque alcancemos esta decisión, la manera de ejecutarla es muy confusa.

En esta crisis, podemos hacer uso óptimo de este periodo y aprender los principios de la interconexión y la interdependencia del mundo en el que vivimos. 

Sería sabio si utilizamos este tiempo para tomar consciencia de que vivimos en un sistema único, un universo integrado, donde los humanos estamos entrelazados con la vida inanimada, vegetal y animal que nos rodea.

Aun siendo parte interdependiente de la naturaleza, nuestra propia naturaleza -la naturaleza humana- egoístamente quiere disfrutar a expensas de todos y de todo lo que puede alcanzar.

Mientras que tratemos de servir a nuestro ego en un sistema interdependiente, pareciera que todos jalamos para nuestro lado de la misma cuerda que nos interconecta, como en el juego de jalar la cuerda y así, eventualmente todos terminaremos cayendo.  

La interdependencia nos cierra desde el exterior y nuestro egoísmo presiona contra la interdependencia desde el interior, por eso estalló la crisis entre nosotros.

La crisis que estamos experimentando no se debe al coronavirus, sino al desbalance con la naturaleza, nuestra falta de conexión positiva.

En nuestras conexiones, nuestra naturaleza egoísta constantemente intenta tener beneficio personal sobre el beneficio de los otros. Para poder alcanzar equilibrio con la naturaleza, superar el coronavirus y protegernos de pandemias futuras y otras crisis, necesitamos aprender a desarrollar conexiones positivas por sobre nuestro ego interno, que constantemente trata de recibir todo lo que desea  para su propio beneficio.

Hoy, mientras estamos aislados, bajo el distanciamiento social, la restricción de quedarnos en casa, tenemos oportunidad de aprender los principios de lo que significa vivir interconectados en un mundo interdependiente.

Deberíamos estar preocupados por utilizar este tiempo para alcanzar relaciones positivas, consideradas y saludables y para desarrollar una atmósfera que nos inspire a dar a otros, beneficiar a otros y pensar en otros, más de lo que nos consideramos a nosotros.

Aunque parezca aterrador tomar el otro lado de la vara y pensar en otros más de lo que pensamos en nosotros, si la consideración mutua y la responsabilidad por otros fuera el valor líder en nuestra sociedad, todos tendríamos una nueva sensación de seguridad, confianza y felicidad, como nunca lo hubiéramos experimentado antes

La naturaleza nos alienta a levantar nuestra conciencia y a llegar a ser integrales como debe ser. Nosotros solamente debemos cambiar nuestras relaciones egoístas por relaciones altruistas, cambiar nuestro modo de operar, del egoísmo a preocuparnos por otros.

Así, no solamente saldríamos del coronavirus, entraríamos a un nuevo mundo libre de los problemas de esta vida. Estarían envueltos en una nueva fuerza compasiva y protectora -la cualidad de conexión, otorgamiento y amor de la naturaleza- y esa fuerza nos guiaría.

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