El coronavirus: a través de las galaxias

Con el coronavirus, la naturaleza nos muestra que si nos alejamos de otros a causa de nuestro egoísmo, no tenemos derecho a estar cerca de ellos físicamente. Si queremos estar conectados, primero debemos establecer una conexión interna y relacionarnos correcta y amablemente. 

Al grado en que le deseas bien al otro, puede acercarte a él. Si no tienes ningún deseo de amarlo y ayudarle, no puede acercarte. Ve cómo tu egoísmo te separa de otros. 

Todo es muy simple: las propiedades del mundo superior ya están surgiendo en nuestro mundo y debemos usarlas para educarnos, para saber cuándo acercarnos o alejarnos. Imagina que bueno sería si guardamos la distancia correcta, acercándonos o alejándonos a otros, de acuerdo a nuestra actitud interna. 

Tú y yo podemos estar en dos galaxias diferentes separados por muchos años luz y al mismo tiempo, tendremos la sensación de que estamos conectados y ciertamente nos acercaremos en el futuro porque el Creador está entre nosotros y nos despierta. Así buscaremos cada uno desde su propia galaxia, cómo acercarnos al otro, a pesar de la distancia sabremos expresar nuestro amor y anularnos. 

Por lo tanto, gradualmente nos acercaríamos y uniríamos en un Partzuf en el cual el Creador se revela con todo Su poder, es decir, en amor eterno y perfecto. Nos fusionaríamos en nuestros corazones y descubriríamos que el Creador está entre nosotros. Este es el fin de la corrección. 

Pero primero, necesitamos descubrir que somos diferentes. Es exactamente lo que el coronavirus hace. Habrá otras formas para sentir nuestra distancia y finalmente comprenderemos que el virus está conectado con nuestro deseo, con nuestra propiedad interna y que no puedo acercarme a otro porque así es como funciona. 

No quiero cercanía con otros, ¡por eso no puedo acercarme físicamente a ellos! Pues nuestro mundo comienza a tomar la forma del mundo espiritual. 

Imagina que estamos suspendidos en el vacío y al grado al que queremos volvernos más amables y cercanos con otros, nos acercamos. Si nos tratamos mal, nos alejamos. Es decir, todo está determinado, no por la distancia física en este mundo, sino por nuestras propiedades internas, espirituales. Es exactamente lo que está sucediendo en el mundo, ahora podemos reflexionar acerca de cómo cambiar nosotros mismos. 

Esto siempre estuvo oculto de nosotros, ahora todo es revelado. Quiero estar más cerca de otros porque de esta manera puedo revelar al Creador y al mundo superior, que se manifiesta sólo en nuestra conexión. Pero para acercarnos, no es suficiente dar unos cuantos pasos sin cambiarte a ti mismo desde dentro. 

Primero, necesito cambiarme a mí mismo, cambiar mi actitud hacia otros, de odio a amor, sólo así puedo acercarme. Nos acercamos o alejamos de acuerdo a nuestras intenciones, a nuestra actitud. Todo se aclara y se entiende y todo el trabajo espiritual es realizado abiertamente. 

Por lo tanto, le pido a mis amigos: jalenme hacia ustedes, ¡juntos vamos a dirigirnos al Creador para que Él nos ayude! Así trabajamos, pero ahora estamos suspendidos en el aire. Nos comunicamos entre nosotros y con el Creador, pedimos ayuda, nos acercamos como flotando en gravedad cero, hasta que nos unimos y revelamos entre nosotros a la propiedad llamada Creador. 

Ya está en nuestras manos. Ahora tenemos oportunidad de trabajar en el mundo corporal pero con propiedades espirituales ¡Imagina lo que el coronavirus hizo!
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De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 7/abr/20

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