No hay vuelta al mundo pasado

El coronavirus ayudará a la humanidad a pensar en su futuro, en lugar de pensar en qué comprar y en cómo divertirse. El virus ya hizo su trabajo y despejó nuestros pensamientos.

Ahora sólo tenemos que averiguar a dónde vamos. No necesitamos explicarle a nadie que nuestra vida no vale nada, el virus ya nos lo explicó. Pero la pregunta sigue siendo: ¿a dónde debe ir la vida?

Construir un grupo, un Partzuf espiritual, es lo mismo que construir un templo, la casa del Creador, donde resida la cualidad de otorgamiento, la fuerza de amor que nos une, es decir, la fuerza superior.

Pero veo que ayer luché por esa actitud y pensé en ello, hoy no quiero nada. Me levanto por la mañana sin deseo de ver a nadie. Tenemos una reunión con los amigos al mediodía y no quiero reunirme con ellos ¿qué tengo que hacer?

Está escrito que todos los días debemos construir de nuevo el templo. Es bueno que desaparezca; es señal de progreso si todos los logros de ayer desaparecen como el agua en la arena y tienes que comenzar de nuevo.

Luego trabajo una y otra vez en la construcción del templo, la decena, para incluir lo más posible, el mundo entero, donde todos actúan en otorgamiento mutuo y amor. En este templo, la fuerza de amor y otorgamiento, que se llama, Creador, reinará y llenará todos los deseos unidos por el amor.

No pienses que está demasiado lejos ¿quién podría haber imaginado que el coronavirus vendría y cambiaría todo nuestro mundo, toda nuestra vida? Enormes fábricas, bancos, corporaciones, miles de millones de dólares, ejércitos, todo lo que la humanidad construyó durante miles de años, ahora desaparecen. No quedará nada. No seguirán operando después de que el virus desaparezca. El virus cambiará nuestra vida, borrará todo lo viejo.

El virus crea un espacio vacío en la humanidad y necesita llenarlo con amor y cuidado mutuo, logrará la fuerza de otorgamiento entre nosotros. Pensaremos que no podemos hacerlo, pero sí podemos. Lo único que tenemos que hacer es abrir un pequeño agujero del tamaño del ojo de aguja y el Creador abrirá la puerta a un mundo nuevo.

Gradualmente, sentiremos que el mundo está incluido en la decena. Mientras más intentemos influir en el mundo desde la decena, más se concentrarán la fuerza dentro de ella. Como resultado, la decena contendrá toda la realidad, incluido el Creador.

Antes que nada, te aconsejo que olvides todo lo que fue. Las crisis financieras y otros problemas están en el pasado y no hay retorno. ¡Debemos entender que el viejo mundo no volverá! ¿Cómo será el nuevo mundo? En la forma en que lo construyamos.

Debemos dejar de lamentar, de una vez por todas, el pasado; el viejo mundo ya no existe en la naturaleza. No hay sistemas que nos permitan volver al estado anterior a la crisis ni a funcionar como antes. Además, si aún queda alguno de esos sistemas, necesitamos deshacernos de ellos para limpiar el lugar.

El mundo será totalmente nuevo, Dios no quiera que mantenga la forma antigua. Pues, enfrentaba al colapso total, estaba en el umbral de una guerra mundial y de desastres ambientales. Entonces, ¿por qué añorar lo que fue? ¡Debemos construir un mundo nuevo!

De cualquier forma, se construirá, pero es mejor hacerlo de acuerdo con nuestro deseo para que queramos hacerlo y ayudar. Esto se llama «hacer que tu deseo sea como el deseo del Creador». Esto es lo que debemos hacer y así tendremos éxito. Si no lo hacemos, ¿volveremos a caer en malos hábitos y repetiremos los mismos errores?

Construimos un sistema en nuestro mundo con el que sólo nos confundimos. El sistema nos obligaba a volar de un extremo al otro del mundo, a trabajar continuamente y a enviar a nuestros hijos a diferentes actividades para que no sufrieran porque sus padres no estaban en casa.

Construimos un sistema que nos engañó, que creó la ilusión de que vivíamos. Nos convertimos en esclavos del sistema: lo iniciamos, pero nos ató. ¿No fue suficiente?

El sistema ya no podía seguir funcionando. Ve en lo que se convirtió la «Europa unida», los terribles errores que cometieron en el camino, atrajeron a extraños. Hay muchos más ejemplos: Estados Unidos se desgarra por las disputas entre liberales y conservadores, Rusia y Ucrania, se volvieron enemigos, el conflicto israelí-árabe, ve a lo que llegamos.

Debemos pensar en un mundo nuevo. El virus nos da oportunidad, pero tenemos que ayudarlo. No podemos soñar con volver al viejo mundo, sólo podemos esperar el nuevo. El nuevo mundo debería ser un mundo de otorgamiento, amor y cuidado mutuo. Realmente espero que el virus no pase sin dejar rastro y que nos lleve a un mundo nuevo. Sin embargo, sólo es posible si queremos el nuevo mundo y pediremos que suceda.

Nuestra oración es muy importante, porque aparte de nuestro grupo Bnei Baruch, no hay nadie que le pida al Creador que fortalezca la fuerza de otorgamiento. Es exactamente el estado de Pésaj cuando «Y los hijos de Israel suspiraron por el trabajo y gritaron y su clamor ascendió a Dios «. Esperemos que esto suceda.
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De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá 19/mar/20

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