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No debemos ser complacientes

Desde mi página de Facebook Michael Laitman 3/may/20

El descenso global de nuevos casos confirmados de COVID-19, no debe engañarnos. El coronavirus no se ha ido; sólo está preparando su siguiente movimiento. No hay nada médico que podamos hacer para evitar la próxima ola de contagios, más cruel que la primera. Si queremos controlarlo, debemos abordarlo de la manera en que fue creado, en el nivel de la sociedad humana.

La humanidad funciona en un paradigma que idolatra al ego descarado. Admirábamos a gente desagradable con los demás y con la naturaleza y la convertimos en modelo a seguir. No es de extrañar que no podíamos dejar de agotar los recurso ni de contaminar nuestro planeta, pues, en el fondo, todos queríamos estar entre los que hacían más daño. Tenían dinero, poder y prestigio y lo que daban a cambio eran palabras vacías de que debemos frenar las emisiones contaminantes, proteger la libertad de expresión y la democracia.

La naturaleza expuso nuestra hipocresía en un soplo, apagó el mundo. Ahora es nuestra elección cambiar la forma en que nos tratamos unos a otros y a la naturaleza, construir un nuevo paradigma, -dar y preocupación mutua- así nos salvamos, salvamos al planeta y nuestro futuro. La naturaleza nos permite elegir, la elección es muy clara: el cielo de la amistad o el infierno del ego.

(2/may/20, Concord, New Hampshire, EUA. Niños juegan en la reunión de reapertura NH en Concord. Cientos de manifestantes se juntaron fuera de la Casa del Estado para protestar contra Chris Sununu, gobernador de New Hampshire, por poner fin a la orden de emergencia, quédate en casa, Reapertura NH en Concord).

[2 de mayo de 2020, Concord, New Hampshire, EE. UU .: Los niños juegan en el mitin Reopen NH en Concord. Cientos de manifestantes se reúnen fuera de la Casa del Estado para protestar contra el gobernador de New Hampshire, Chris Sununu, para poner fin a su orden de emergencia de quedarse en casa en el mitin de Reapertura NH en Concord]

Mis pensamientos en Twitter, 3/may/20

Los cabalistas que sienten el mundo superior dicen que está aquí. No debemos volar a ningún lado. El mundo superior está «aquí en nosotros». Pero no lo sentimos, pues percibimos la #realidad con un parámetro estrecho: ¿me siento bien o mal? Sal de ti y sentirás el mundo superior.

No quiero sentir si es o no es, agradable para mí. Intento separarme de esta dependencia, elevarme por encima de ella, para así, evaluar la realidad en relación con lo que es bueno o malo para los demás. Así comenzaré a ver lo que está fuera de mí. En fe por encima de la razón.

#HaikuCabalista

El trabajo debe ser en alegría, como si mereciera el final de la corrección. Así atraigo la Luz de la corrección. Me regocijo, como en la revelación…

#HaikuCabalista

Puedo caer en estado de entumecimiento, pero después de caer en la decena, lo acepto como si viniera del Creador, el oscuro estado de Maljut se convierte en un Kéter radiante. ¡El mundo es bello!

Las fauces del coronavirus se abrieron. Sentimos nuestra humildad, nos escondimos en casa. Pero también descubrimos nuestra interconexión y que podemos ayudarnos… Por eso nos separarnos a una distancia simbólica en la que opera el ego malvado, para no infectarnos con el ego….
De Twitter, 3/may/20

«¿Comete Estados Unidos un error al reabrir su economía tan pronto?»(Quora)

Michael Laitman, en Quora:  «¿Comete Estados Unidos un error al reabrir la economía tan pronto?»

Si alguien piensa que la reapertura de la economía traerá de vuelta el mundo en el que vivíamos antes del coronavirus, que lo piense de nuevo.

Dejar que funcionen más empresas no significa que la gente vuelva a gastar de inmediato en artículos no esenciales.

Pronto nos daremos cuenta de que la conciencia de la sociedad, sobre lo que es esencial y no esencial en la vida, aumentó ligeramente, por lo tanto, muchas empresas que se ocupan de bienes y servicios no esenciales, seguirán sufriendo, incluso después de que se les permita reabrir.

Podemos esperar una lucha, pues el gobierno continuará alentando el consumismo para engrasar la economía más, contra el disgusto cada vez mayor de la sociedad.

Lo que propongo es que, en lugar de luchar la batalla perdida de reactivar el consumismo en el que vivíamos, los gobiernos den a todos los involucrados en negocios insostenibles un nuevo trabajo, uno donde aprenderán sobre la creciente interdependencia de la sociedad humana y a darse cuenta de que esta interdependencia cae sobre nosotros de manera positiva.

Al hacerlo, recibirán un ingreso que cubrirá sus necesidades y gradualmente, se convertirán en educadores que enseñen a enriquecer la conexión positiva en la sociedad.

En otras palabras, los gobiernos harían bien en cambiar su enfoque de revivir una economía consumista, donde la riqueza es igual al éxito, a crear sociedades sostenibles donde se cubran las necesidades esenciales de todos a cambio de participar en la creación de una nueva sociedad con valores de consideración, responsabilidad y solidaridad mutuas.

El éxito en esta última visión de la sociedad será una felicidad personal y social, generada con el desarrollo de conexiones cada vez más positivas.
Foto de Benjamin Child en Unsplash.

 

“¿Es un buen resultado del susto del coronavirus que nos volvamos una sociedad menos consumista y más interesada en preservar los recursos vitales y que aprendamos a vivir con lo que tenemos?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Es un buen resultado del susto del coronavirus que nos volvamos una sociedad menos consumista y más interesada en preservar los recursos vitales y que aprendamos a vivir con lo que tenemos?” 

Algunos señalan que el consumismo daña a la naturaleza y que provocó el surgimiento del COVID-19 y otros fenómenos negativos. 

Apoyan que pongamos un alto a la cultura de comprar y que regresemos a un pasado de forma de vida sustentable. 

Veo que ese movimiento de “estar bien con lo que tenemos” es antinatural y no es sustentable, porque nuestra naturaleza en sí misma, exige disfrutar. 

Nuestros deseos han estado desarrollándose desde los días en que vivíamos en cuevas y que vivíamos sólo de acuerdo a nuestras necesidades básicas de comida, sexo y familia. Desde entonces, se han desarrollado deseos por dinero, respeto, control y conocimiento, las necesidades sociales que nos obligan a ir de compras, viajar por el mundo y entretenernos en miles de maneras. 

¿Hay algún problema con esos deseos? 

El problema no es nuestro deseo de disfrutar, sino la intención que le damos al deseo. 

El COVID-19 aumentó nuestra conciencia de interdependencia e interconexión, podemos decir que todo lo que hacemos y que está en línea con nuestra interdependencia, actúa de forma positiva y lo que está en contra de nuestra interdependencia actúa de forma negativa. 

En otras palabras, si compramos, vendemos o creamos productos y/o servicios que tienen como objetivo mejorar o hacer más cercana nuestra, cada vez más estrecha. conexión, son actos benéficos. 

Por el contrario, si compramos, vendemos o creamos bienes y/o servicios con la intención de estar en un pedestal más alto que otros, si construimos nuestro éxito en base la ruina de los demás, esos actos son en detrimento de la sociedad y en última instancia, de nosotros mismos. 

Por lo tanto, el problema no está en nuestro hábito consumista de comprar y vender, sino en la intención que sirve de combustible para esos hábitos.
Foto por Anna Dziubinska en Unsplash.

 

“¿Es posible que el reciente brote de coronavirus en China, sea un ataque biológico?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “Es posible que el reciente brote de coronavirus en China, sea un ataque biológico?” 

Si el coronavirus es un ataque biológico o cierta construcción artificial de un laboratorio, con el objetivo de servir a intereses de ciertas personas en el poder, no me identifico con esas teorías. 

Principalmente, el coronavirus es la reacción de la naturaleza a nuestra super-inflada actitud egoísta hacia otros. 

Antes de que el coronavirus nos golpeara, nuestras relaciones de explotación mutuas -donde cada uno buscaba ganar a expensas de otros- hubieran provocado un sufrimiento mucho más grande que la pandemia. Si hubiéramos seguido, sin freno, como estábamos, hubiera esperado que fuéramos directo hacia una guerra mundial. 

Aun cuando el coronavirus causa dolor, inconvenientes y miedo en el mundo, lo veo como algo que nos salva de agonías mucho más intolerables. 

Por lo tanto, en lugar de filosofar sobre si el coronavirus fue un ataque biológico, haríamos mejor en concentrarnos en cómo mejorar la cualidad de nuestras relaciones. 

El coronavirus nos da un ejemplo de que las relaciones negativas que teníamos antes explotaron en nuestra cara, como respuesta, positiva o negativa de la naturaleza, dependiendo si nuestras relaciones son positivas o negativas. 

Si desarrollamos conexiones recíprocas más positivas, veremos un mundo en equilibrio y armonía que se abre ante nosotros, por el contrario, si fracasamos en avanzar hacia y mejor conexión, la naturaleza nos dará más y más bofetadas hasta despertarnos para preguntarnos la causa de esos golpes. 

Los fenómenos negativos en nuestra vida, incluido el coronavirus, se deben a nuestra negligencia en buscar conexiones positivas y en volvernos como miembros de una familia. 

Así, si el coronavirus fue creado como arma biológica o no, es menos importante que entender que el virus nos hace ver nuestra pequeñez en comparación con la naturaleza. Una diminuta partícula sacudió muchas de las bases sobre las cuales vivíamos. 

Si mejoramos la calidad de nuestras relaciones, seremos testigos de la desaparición del coronavirus. 

Por lo tanto, recomiendo usar este periodo actual como oportunidad para alejarnos de nuestro mundo pre-coronavirus, en el que cada uno buscaba construir su propio éxito en base a la ruina de los demás, lo que provocó mucha depresión, estrés y ansiedad y, entrar a un nuevo mundo de relaciones positivas, donde estaremos en equilibrio y armonía entre nosotros y con la naturaleza. 

“¿Qué lecciones aprenderá el mundo del COVID-19?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué lecciones aprenderá el mundo del COVID-19?” 

El COVID-19 es la manera en que la naturaleza le enseña a la humanidad lecciones serias de responsabilidad mutua, igualdad y superioridad de la naturaleza con respecto a los humanos. 

Al forzarnos a condiciones de distanciamiento social y de quedarnos en casa por un periodo relativamente largo, nos volvimos más libres para contemplar lo que es más importante en la vida, la forma en la que nos relacionamos, el tipo de mundo que creamos para nosotros mismos y si existe una mejor forma de conducir nuestra vida. 

En tal situación, podemos aprender del COVID-19, que no discrimina entre personas de diferentes estatus, infecta de forma igual a todos, desde la persona promedio hasta los líderes mundiales, haríamos bien en relacionarnos de forma igual. 

Ben Garratt en Unsplash.

También podemos aprender de nuestra pequeñez común frente a la naturaleza, pues todo lo que se necesita es una partícula microscópica para provocar tanta enfermedad y muerte y poner de cabeza las estructuras socioeconómicas en todo el mundo. 

Estamos en un proceso dirigido a un despertar cada vez mayor hacia nuestra interdependencia e interconexión, entre nosotros y con la naturaleza. 

En ese proceso, la naturaleza nos envía varios golpes para encender más la conciencia global, de manera que desarrollemos más consideración y responsabilidad hacia los demás. 

¿Por qué? Porque al hacerlo, nos asemejamos a la naturaleza, que toma en cuenta, todos y cada uno de los detalles. 

Al armonizar nuestras relaciones estaremos en equilibrio con la naturaleza y sentiremos su respuesta positiva. 

La naturaleza nos conecta más y más y mientras más pronto seamos conscientes de que fuimos forzados a conectarnos y a tomar parte activa en esta conexión para hacerla positiva, más pronto experimentaremos una vida mucho mejor. 

 

“¿Qué es lo que nadie te dice acerca del coronavirus” (Quora)

Michael Laitman, en Quora:“¿Qué es lo que nadie te dice acerca del coronavirus?” 

La causa del coronavirus es el desequilibrio humano con la naturaleza. 

Como un sistema interdependiente e interconectado, la naturaleza está construida de cuatro niveles: inanimado, vegetal, animal y humano.

Los primeros tres niveles -inanimado, vegetal y animal- funcionan en perfecto equilibrio, siguen de forma instintiva los mandamientos de la naturaleza. 

En contraste, el nivel humano, nosotros, perturbamos el equilibrio de la naturaleza. 

¿Cómo? 

Tenemos una cualidad egoísta adicional, que las otras partes de la naturaleza no tienen. 

Mientras las otras partes operan con el fin de preservarse, crecer y sobrevivir, en adición a nuestra preservación, crecimiento y supervivencia, queremos disfrutar a expensas de otros. 

Específicamente la explotación de otros en aras de mi beneficio propio es lo que causa el desequilibrio de la naturaleza. 

Antes de que el coronavirus golpeara a la humanidad, la explotación corría sin freno en nuestra sociedad consumista moderna, el golpe del coronavirus sirvió para calmarnos. Nos forzó a entrar en cuarentena, aislamiento, distanciamiento social y condiciones de quedarse en casa y mientras estamos en estas condiciones, haríamos bien en pensar en cómo restaurar el equilibrio con la naturaleza. 

Si usamos el ejemplo que nos dio el coronavirus, que no discrimina entre diferentes estatus, ya sea una persona promedio o un líder mundial, también nosotros haríamos bien en relacionarnos de forma igualitaria unos con otros. 

Si consideramos la interdependencia e interconexión de la naturaleza, ¿quiere decir que nosotros los humanos deberíamos actuar en equilibrio con ese sistema?  Incrementar nuestro cuidado y responsabilidad mutuos, sería la manera de entrar en correspondencia con la interconexión de la naturaleza. 

Implementar la habilidad adicional que se nos dio a los humanos para establecer sistemas que den prioridad al beneficio de otros por encima del nuestro, Influir en los demás, pensar y actuar así, nos acercará a la forma integral de la naturaleza y al hacerlo, experimentaremos una nueva armonía y agrado, como nunca antes la tuvimos.
Espero que aprovechemos al máximo este periodo de coronavirus para acercarnos entre nosotros y a la naturaleza.

“Cómo los cambios en el lugar de trabajo cambiarán nuestras relaciones”

Medium publicó mi nuevo artículo   “Como los cambios en el lugar cambiarán nuestras relaciones”

La vida no será la misma después de la pandemia de coronavirus.  Eso es una atenuación, pero ¿cómo podría el proceso de curación mejorar nuestras relaciones interpersonales y nuestras perspectivas de la vida?  Trabajar desde casa, estar físicamente separado de otros compañeros de trabajo, pero pasar más tiempo con la familia nos ha obligado a reevaluar nuestras metas personales en general.  Podemos salir de las crisis más fuertes si re-evaluamos nuestras prioridades y nos damos cuenta de los beneficios potenciales de la nueva realidad.

En la era previa al coronavirus, en promedio, un trabajador estadounidense viaja a diario al menos 54 minutos al día, según la Oficina del Censo de los EE. UU.  El bloqueo del coronavirus cambió las reglas del juego y envió a millones de personas a trabajar desde casa y pasar menos tiempo al volante y más tiempo para redescubrir a la familia.  Hemos llegado a conocer a nuestras familias de una manera diferente de lo que solíamos y nos ha transformado desde adentro.

A medida que re-abremos la economía, cada uno de nosotros traerá el equipaje familiar absorbido por el trabajo en el hogar al lugar de trabajo, y continuaremos sintiéndonos conectados con las personas más cercanas a ellos.  De vuelta en sus trabajos, más allá de su necesidad de ganarse la vida, las personas sentirán que les falta la conexión interna entre ellos.

Otros tendrán que resolver las cosas de manera diferente.  30 millones de estadounidenses han perdido sus empleos desde mediados de marzo debido a la crisis COVID-19.  Una solución a esta complicada situación exigirá un plan nacional para evaluar qué industrias y ocupaciones son esenciales para el bienestar común.  Ahora necesitamos restaurar la producción y distribución de una manera que proporcione a la humanidad los productos y servicios necesarios, pero sin un consumo excesivo, que destruyó casi por completo el mundo.

Dicho plan requerirá establecer un valor especial para que los programas de desarrollo coloquen la conexión humana en la cima.  ¿Por qué es obligatorio este cambio de prioridades?  La respuesta es simple: nunca hemos sido tan derrotados al poner la perfección, el conocimiento, la fuerza, el poder y la influencia en un pedestal.  En nuestra arrogancia, nos consideramos la fuerza suprema de la naturaleza.  Hoy, hemos sido testigos de lo rápido y fácil que puede desmoronarse el mundo aparentemente seguro que habíamos construido.

Por lo tanto, el objetivo de nuestro tiempo es introducir un signo de interrogación en las personas sobre sus vidas, el mundo y, en general, hacia dónde se dirige la humanidad.

¿Ahora que?

El problema de la humanidad ahora radica en darse cuenta de que la única salida correcta de la crisis es transformar las relaciones humanas de egoístas a altruistas.  Regresar a las relaciones comerciales sin corregir las relaciones humanas conducirá a una crisis mayor porque aún no hemos solucionado la raíz de nuestros problemas.

Necesitamos un plan global para que la sociedad humana se recupere del egoísmo.  Por primera vez en la historia, la humanidad se está dando cuenta de lo que pensamos que sabíamos pero que nunca entendimos: el mundo es global e interdependiente;  Es nuestro hogar común.

Comenzaremos a evaluar nuestras vidas como «antes» y «después» de la pandemia.  Este período crítico que enfrentamos sella la historia del desarrollo egoísta de la humanidad y muestra que cualquier sistema basado en nuestro egoísmo producirá resultados negativos.  Por lo tanto, lo que necesitamos corregir no es el sistema en sí, sino nuestra naturaleza egoísta.

Como impacto directo de la crisis, el mundo se está moviendo hacia sentirse más conectado y unificado.  Un problema común que afecta a todos acerca a las personas.  Dejan de pensar en guerras, conflictos entre países, explotaciones de corporaciones y odio a otras personas;  el objetivo principal es sobrevivir al enemigo común.  No debemos esperar a que otra ola de COVID-19 nos haga reaccionar de esta manera y aprender solo a través del sufrimiento.  El sentimiento de hermandad y unidad debe prevalecer si realmente queremos prosperar y lograr una vida más plena.

«¿Cuáles son algunos de los hechos más alucinantes sobre Israel?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Cuáles son algunos de los hechos más alucinantes sobre Israel?»

  1. La palabra «Israel» viene de dos palabras, «Yashar Kel«, que significa «directo a Dios».
  2. El pueblo de Israel recibió su nombre, primero, como un grupo de personas que se reunieron alrededor de Abraham hace unos 3,800 años. Abraham les enseñó el método para amarse unos a otros por encima de la feroz y desenfrenada división social de la antigua Babilonia y al usar el método para lograr la habilidad de amar, adquirieron el nombre de «Israel» («Yashar Kel«, «directo a la fuerza de amor, otorgamiento y conexión», que es sinónimo de Dios).
  3. El pueblo de Israel no tenía conexión biológica entre si. Originalmente fueron un grupo de personas de toda la antigua Babilonia que sentían que la sociedad se dividía cada vez más. Querían entender por qué la gente sufría tanto, cuál es el significado de la vida y cómo podrían unirse por encima de los conflictos sociales. Después de aplicar el método de Abraham, recibieron el nombre de «pueblo de Israel».

  1. Durante los períodos del Primer y Segundo Templos, el pueblo de Israel se elevó y cayó y luego se elevó de nuevo en el logro de amor y unidad por encima de la división. Prosperaron más cuando experimentaron esta forma espiritual de unidad. Sin embargo, desde la ruina del Segundo Templo, perdieron el amor y la unidad que los unió por encima de la división y entraron en un período de exilio y dispersión.
  2. Mientras estuvo en el exilio, el pueblo de Israel experimentó muchas formas diferentes de antisemitismo. Fue acusado ​​de asesinar a Jesucristo, matar niños y beber su sangre en la Edad Media, causar la pandemia de la Muerte Negra del siglo XIV, matar al zar Alejandro II que inició, en su contra, los pogromos del Imperio ruso, ser traidores internos y llevar a Alemania a la derrota en la Primera Guerra Mundial, han sido considerados conspiradores insaciables de dinero y poder y de que su es objetivo es gobernar el mundo.
  3. Como Estado judío, a pesar de las muchas contribuciones que Israel aporta al mundo, incluido el sistema operativo Microsoft Windows, el microprocesador Pentium, el correo de voz, el marcapaso biológicos, el tratamientos contra el cáncer usando ADN nana-computación, la tecnología de células madre para regenerar el tejido cardíaco, cámaras del tamaño de una píldora para examinar el intestino delgado, el primer instrumento de diagnóstico computarizado para la detección del cáncer de mama, un dispositivo de sincronización de la bomba cardíaca, tratamientos contra la esclerosis múltiple y el mal de Parkinson, sistemas de seguridad de aeronaves y ecológicamente, fue el único país en el mundo de principios de siglo, que tuvo más árboles que en el siglo anterior…

Israel sufre fuertes críticas constantes.

Israel es tratado como el judío del mundo.

En un contexto moderno de antisemitismo y anti sionismo globalizados, Israel se encuentra en una batalla perdida por su identidad positiva, frente a los múltiples esfuerzos por su deslegitimación y aislamiento: la aplicación de presión internacional para restringir su gama de servicios diplomáticos y militares. respuesta a corto plazo y en última instancia, paralizarlo, deslegitimando su derecho a existir a largo plazo y obstaculizando su capacidad para llevar a cabo negociaciones diplomáticas y actuar militarmente.

Sin embargo, los siguientes tres hechos, son aún más alucinantes…

  1. El pueblo de Israel experimenta un creciente antisemitismo y muchos sienten que es la raíz de sus problemas, dado que una vez alcanzaron amor y unidad por encima de la división y luego perdieron esa sensación. Puesto que el pueblo de Israel nació, no por conexión biológica, como otras naciones, sino con la idea de amor y unidad sobre todas las diferencias, su propia división se extendió por el mundo e instintivamente, la gente lo culpa por los muchos problemas que siente derivados de su división.
  2. Se siente que la desunión y división del pueblo de Israel es la causa de innumerables problemas en el mundo y también que tiene el método para lograr la unidad. Si implementan el método de conexión, como lo hicieron en los días de la antigua Babilonia, cuando Abraham los guió para unirse por encima de la división, el antisemitismo no sólo se eliminará, sino que se convertirá en su forma positiva de apoyo y aliento para un pueblo que difunde una sensación positiva de amor y unidad en el mundo.
  3. La misión del pueblo de Israel en el mundo es, unidad («ama a tu prójimo como a ti mismo») por encima de la división («el amor cubrirá todas las transgresiones») para difundir amor y unidad al mundo (ser «luz a las naciones»).               

La naturaleza comienza a enseñarnos

Pregunta: ¿Se nos da la oportunidad de rezar conscientemente por todo el mundo a través de nuestra conexión?  

Respuesta: A la gente le parece que si nos dirigimos al Creador,  como si fuera una persona, todo estará bien. Pero, no es el caso. 

Nos dirigimos al sistema de la naturaleza; queremos participar en él en el microsistema de cada uno y de todos juntos. Al incorporarnos y esforzarnos para estar en equilibrio, generamos un impacto positivo. Esta relación positiva lleva a todo el sistema a su equilibrio.  

De hecho es una plegaria; es nuestro impacto en el sistema. Así, necesitamos pedir por cada uno y por todos, porque en el mundo actual, gracias a la transgresión del inmenso equilibrio general, somos dependientes uno del otro. 

La gente que de una forma u otra recibe la influencia de este disturbio llamado coronavirus, debería ayudarse mutuamente.

El disturbio es común para todos. El sistema es común para todos. Estamos todos en él. Por lo tanto, tomemos conciencia de que nos influimos y somos dependientes mutuamente. Este sistema comienza seriamente a enseñarnos, que somos un pequeño organismo, en un pequeño planeta llamado Tierra y que debemos pensar en esto y darle importancia.
[263220]
De Kabtv “Fundamentos de Cabalá,” 15/mar/20

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