Cómo convertir el polvo en diamantes

En cada nivel, el individuo pasa por estados desagradables, se siente como si estuviera en el polvo, en la oscuridad, la espiritualidad pierde sabor y deja de brillar. Le parece que el Creador se alejó de él. Pero de hecho, es una invitación para su avance. 

Precisamente en este estado gris, nublado, sin sentido, debo desarrollar la actitud correcta. En este momento, las fuerzas de la naturaleza no me mueven con Luz, sino que me presentan un estado decadente: ni de oscuridad, ni de luz, sino de algún tipo de gris. Pero exactamente en este estado, tengo oportunidad de atraer al Creador, de involucrarme en la fuerza de otorgamiento y, avanzar.  

La mayoría de los estados por los que pasa el hombre son grises: ni luminosos, ni oscuros; debes ser muy sensible a estos estados, para despertar la necesidad del trabajo espiritualidad en ti mismo, la importancia del Creador, Su sensación y la revelación de la fuerza superior. 

Cuando no hay sabor, sólo el sabor del polvo, es una señal de la oportunidad que tengo para comenzar a superar esta indiferencia y hacer mucho trabajo espiritual. 

El polvo es como la arena y si conectamos estos granos de arena, los comprimimos con gran presión, obtenemos un diamante. Esa es toda la diferencia entre polvo y diamante: lo más barato y lo más caro. Es la forma en que lo barato se convierte en joya —sólo gracias a nuestra presión y al esfuerzo por conectarnos. 

Cada paso comienza con el estado de polvo, si no abandono, si lo tomo correctamente, con toda la seriedad, puedo levantarme del polvo hacia grandes alturas y hacer un diamante de la arena. 

En el mundo material, es decir, en nuestro egoísmo, este estado se siente como polvo; pero en la espiritualidad, es decir, en otorgamiento, según el Creador, es el estado más importante. A los ojos del Creador, son diamantes, pero en mis ojos, en mi deseo de disfrutar, lo veo como simple polvo. 

Por lo tanto, debo pedir a mis amigos que me ayuden a salir de mi egoísmo hacia el otorgamiento y a partir de este estado, construir mi estado espiritual.

Intenta estar dentro de tus amigos, más que dentro de tí mismo y sentirás que te elevas del polvo. Reza, pide, llora, pero no esperes que el estado cambie por sí mismo. La arena no se convertirá, por sí misma, en diamante. 

La fuerte presión con la que hago un diamante, a partir de la arena, es mi resistencia a aceptar que mi estado gris, es vano. El ego siente que ese estado no es importante, que es como polvo. Siento que caí y yazco en la tierra, pero no estoy de acuerdo con ese sentimiento, porque sé que mi deseo de disfrutar, es el que me presenta esta realidad. 

Es bueno que nuestro ego se sienta en el polvo, pues quiero elevar mi deseo de otorgar, el punto de aspirar al Creador, por encima del polvo; esto es llamado, fe por encima de la razón.

Luego siento que es a partir de ese polvo y del deseo de salir de él y con la presión que aplico, lo convierto en un estado más preciado, como si obtuviera diamantes de la arena. El material sigue siendo el mismo, es sólo la medida en que lo comprimo, que lo vuelve la joya  más grandiosa. 

La sensación de espiritualidad en nuestros deseos egoístas se llama polvo y la sensación de espiritualidad en el deseo de otorgar, se llama diamante.
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De la 2a parte de la lección diaria de Cabalá del 22/abr/20, “Lo concerniente a fe por encima de la razón”

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