La oración de diez corazones

Es importante que la oración venga de la decena y no siga siendo una oración personal. Si mi oración llega al corazón de mis amigos, ciertamente llegará al Creador.

Si la oración no atraviesa todos los corazones de abajo hacia arriba, de Maljut a Yesod, de ahí a Hod y más allá a través de Netzaj, Tifferet, Gvura, Hessed, Daat, Bina, Jojmá a Kéter, no alcanzará al Creador. Pues, el Creador es Kéter.

Por eso, debemos trabajar en nuestra conexión para que todos puedan llegar al Creador.

Esto puede suceder sólo apelando al corazón de los amigos y con el deseo de penetrar en cada uno. A medida que las piezas de kebab se ensartan en brochetas, mi oración atraviesa cada corazón, los junta y los llevamos todos al Creador para que los corrija y los llene de amor.

Siento que los amigos están afuera, separados de mí. Pero, de hecho, no hay nada en el exterior; son todas mis propiedades internas, sólo organizadas de tal modo que las veo fuera de mi con respecto a mis cualidades, que considero mi «yo».

Por eso, necesito conectarme con esas propiedades, supuestamente externas para que todas se vuelvan mías. Así, reuniré todos los deseos inanimados, vegetales, animales y humanos en un solo deseo y revelaré que todo está dentro de mí.

Así, en la decena debe haber una conexión leal. No puedo recurrir al Creador si no me conecto a nueve amigos, es decir, a nueve partículas de deseo con las que puedo recurrir al Creador o recibir de Él. Sin ellos, ni siquiera puedo dirigirme al Creador; no se puede ir de Maljut a Kéter sin pasar por los corazones de mis amigos.
[264447]
De una lección de Cabalá 9/may/20

Material relacionado:
¿Cómo podemos acudir al Creador correctamente?
El Creador en el centro del grupo
¿Cómo debo pedir para que mi petición sea verdadera?

 

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta