Virus en lugar del Creador

El mundo, gradualmente, toma una nueva forma. La dispersión del coronavirus en el mundo es resultado de no ir a la par con el tiempo. Estamos en la última generación, es decir, la primera generación que debe someterse a la corrección  y elevarse al grado de otorgamiento.

El grado de otorgamiento es llamado fe por encima de la razón, es decir, otorgar, por encima de recibir. Por eso, necesitamos ver si cumplimos con ese requerimiento.

La naturaleza requiere mayor unidad y conexión entre nosotros, mayor cercanía, entendimiento y que  sintamos la realidad como un sistema integral, donde los niveles inanimado, vegetal y animal de la naturaleza y la gente existan en una armonía única.

Pero a nosotros no nos importa en absoluto lo que le sucederá al mundo inanimado, vegetal y animal ni al entorno en el que vivimos. Es decir, no somos similares a la forma integral, en la que las cuatro formas de la naturaleza existen en una simbiosis única.

La maquinaria interna de la realidad sigue funcionando y gradualmente nos lleva a la conexión definitiva. Pero no vamos a esta velocidad y por eso, una y otra vez sentimos la reacción negativa de la naturaleza en todas las formas. Pueden ser virus, es decir, una reacción del nivel animal o una reacción en los niveles vegetal o inanimado.

Es una lástima que la humanidad aún no entiende cómo llegar a una forma integral, donde todas las partes de la naturaleza están conectadas y los cuatro niveles se unen gradualmente, como un solo sistema en el cual el Creador puede ser revelado como la fuerza común de corrección que actúa en nosotros.

Debemos darle a Él un lugar en donde se revele. Mientras más nos unimos, más pronto veremos que como resultado de la red de conexiones que construimos, el Creador viene y se revela.

Mientras el Creador esté oculto, le pedimos a Él unir a la naturaleza: inanimada, vegetal, animal y humana -de forma correcta, integral. Incluso si nuestra unión es parcial, sentimos que el Creador se revela dentro de esta naturaleza. Pues el Creador es el poder de unidad y amor y mientras más nos unimos, más podemos revelar al Creador.

Mientras tanto, en lugar del Creador, nos topamos con el virus. Señala que el desarrollo de la humanidad es incorrecto. El Creador despierta el deseo de conocerlo, entenderlo y revelarlo a Él, en nosotros. Pero revelar al Creador como el poder de unidad y otorgamiento, es posible sólo al grado en que conectamos todas las partes rotas del sistema con el fin de descubrir nuestra conexión  y el poder de devoción y amor mutuos.

No hay salida, debemos llevar al mundo entero hacia una forma unida y realizar el principio de amar a mi prójimo como a mí mismo -la ley principal del universo entero, enlazado en todas sus partículas. Como resultado de esta unidad, todos revelamos el poder de amor y conexión, es decir, al Creador. Si no ponemos esto en práctica a la velocidad correcta, a causa de nuestra pereza y retraso, atraemos entre nosotros, en lugar de amor, coronavirus.

El virus nos aleja, nos muestra nuestra deficiencia y falta de disposición para acercarnos. Con este golpe, nos sana y nos dice qué hacer. El virus nos cuesta mucho dinero y mucho sufrimiento e incluso en algunos casos mata, pero aún así, nos lleva a la corrección. Esperemos que no sólo suframos por el virus, sino que ganemos el entendimiento de cómo nos ayuda al mostrarnos dónde invertir nuestras fuerzas, cómo lograr conexión tanto interna como externa, con el fin de encontrar el equilibrio.

El coronavirus dice: “No pueden conectarse ni acercarse físicamente, si no hay conexión interna”. Pronto lo entenderemos, descubriremos y sentiremos. No puede haber diferencia entre los mundos materiales y espirituales- todo es un solo sistema integral. No hay diferencia entre este mundo y el mundo futuro. Por lo tanto, en todas nuestras relaciones, debemos discernir el mismo grado de distancia que el coronavirus requiere de nosotros y responder en concordancia, al corregir nuestras relaciones. Si nos acercamos internamente, podremos acercarnos en el mismo grado, de forma externa.

El coronavirus nos sana y explica dónde está nuestra ruptura y que internamente, debemos ser amigables y cercanos. Así el mundo exterior también será corregido y se volverá bueno. El virus requiere que nos elevarnos por encima de la fuerza de recepción, del egoísmo, hacia la fuerza de otorgamiento, es decir, elevarnos por encima de la razón para que el poder de otorgamiento se vuelva más elevado que el poder de recepción. Así, adquirimos la naturaleza del Creador y nos fusionamos con Él. Al final de la corrección todos nos elevaremos a fe por encima de la razón, al otorgamiento mutuo y estaremos unidos en un solo sistema.

No habrá excepción, ni una sola persona que no sentirá lo que es la naturaleza del Creador, la naturaleza de otorgamiento y fe.
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De la 1a parte de la lección diaria de Cabalá 29/abr/20, “Fe por encima de la razón”

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