La epidemia de la soledad es peor que el coronavirus

La estabilidad emocional es un problema grave en este tiempo del coronavirus. Debido a la cuarentena y a las situaciones estresantes en la familia. Más gente necesita ayuda de psicólogos, se siente aislada y sufre la soledad como nunca antes.

Incluso antes de la pandemia de coronavirus, los expertos médicos informaron de una epidemia de soledad en Estados Unidos. El coronavirus exacerbó drásticamente este problema, pues afecta al 28 por ciento de los hogares: es decir, alrededor de 36 millones de personas viven solas, sin familia, sin hijos.

Por otro lado, existe la esperanza de que el coronavirus nos obligue a poner atención al problema de la soledad y buscar formas de establecer más lazos sociales en el futuro.

Al final resultó que, es más fácil evitar la infección por coronavirus, que protegerse del estrés emocional y de los trastornos mentales de la cuarentena ¿cómo debe lidiar la sociedad con los efectos del aislamiento social después del coronavirus?

La sensación de soledad continuará y crecerá después de la epidemia. La sociedad se dividirá en muchas partes y cada vez tendrán menos contacto. Habrá menos oportunidad para reuniones y comunicación en los lugares de trabajo. Los clubes deportivos, restaurantes, bares y teatros serán visitados por menos gente. Nos sentiremos cada vez más separados, más distantes.

Una nueva ola de coronavirus y otros problemas nos obligarán a alejarnos aún más y además, todos estarán preocupados por los problemas de su propia salud y los problemas de la sociedad. Y veremos que no sólo 36 millones que viven solas sufren de soledad, sino muchos más.

El número de divorcios y otros problemas en la familia. aumentará considerablemente. Nos enfrentamos a un período muy difícil en el que la humanidad tendrá que comprender que ya no es posible existir de acuerdo con las viejas reglas y que es necesario establecer un nuevo orden de vida.

El hecho es que hoy, el hombre se siente muy solo en este vasto mundo. Y aunque es tan rico y multicolor, el hombre no puede encontrarse en él. Incluso si tiene un buen ingreso y puede pagar mucho en términos materiales, aún, sufre de soledad. Pues, nunca se nos enseñó a establecer conexiones correctas y no estamos preparados para la vida en un mundo global e integral.

No sentimos que vivimos dentro de la misma esfera, donde el mundo inanimado, vegetal, animal y el hombre, coexisten, en un sistema integrado en el globo.

Por el contrario, todos nos juntamos en relaciones personales, en naciones estados. Y aquí viene el coronavirus y muchos otros problemas inevitables, porque nos comportamos así y, por supuesto, no nos sentiremos mejor.

Una maestra de Missouri describió su condición, durante la cuarentena, así: «Algunos días aguanto y no me siento tan mal, pero otros días me parece que si esta cuarentena dura un poco más, simplemente no podré aguantar más y me volveré loco, ¿puedo conservar bien mi mente, si sigo viviendo sola por meses, años?

¿Por qué la conexión con otros es tan importante para ella? ¿por qué la gente necesita comunicación constante y si no sabe hacerlo, o bien, se vuelve loca por la soledad o vive con otros y, se vuelve loca?

El hecho es que el hombre es una criatura social. No podemos vivir como animales que se encuentran por un corto tiempo, engendran descendencia y se separan. El hombre necesita familia, sociedad, hogar, ciudad y país donde pueda vivir con otros.

El hombre necesita una conexión emocional, no química ni hormonal, sino sensorial, que no existe en la naturaleza inanimada ni en la vegetal ni en la animal. Pero esa conexión no funciona para nosotros y tratamos de reemplazarla con relaciones comerciales o competitivas.

Y todos sufren. Incluso el hombre más rico, no tiene lo que debería recibir de la sociedad. Necesita recibir de la sociedad más que de su madre.

Pero no lo tenemos porque no tenemos una sociedad que nos de sensación de calidez, confianza y apoyo. Y sin esto, el hombre se siente vacío o, lo que es peor, en un ambiente hostil. Sale a la calle y percibe a cada persona que encuentra como enemigo.

La humanidad sufre mucho por eso. Y como resultado de nuestras malas relaciones, por nuestros pensamientos y deseos egoístas, creamos un lugar del que salen todo tipo de plagas, como el coronavirus, nosotros mismos ponemos en peligro nuestra vida.

Al final, tenemos que descubrir para qué vivimos, quiénes somos y por qué nos comportamos de esta manera ¿podemos relacionarnos de manera diferente?

Pensemos en construir una sociedad que coincida con el universo. Pues, la naturaleza es integral, todas sus partes están interconectadas.La sociedad humana debe ser amigable, construida con base en apoyo mutuo. Pero, en nuestro egoísmo. la construimos exactamente lo opuesto.

Llegó el momento de hacer una auditoría completa y decidir que debemos ir en contra de nuestra naturaleza egoísta para construir una conexión correcta, que esté por encima del ego. Nuestro buen futuro depende sólo de esto.

Está claro que el hombre mismo, que cayó en una situación difícil, no sabe qué hacer y está confundido, bajo la presión del medio ambiente, sus deudas y obligaciones. Sólo queda lamentarlo. Pero hay sistemas sociales que están obligados a pensarlo. Es claro que es imposible continuar así, porque nos acercamos a la destrucción total.

Necesitamos un sistema de educación integral, para cultivar un nuevo hombre, más amigable. La naturaleza nos obliga. Estamos dentro de la esfera como una simbiosis única, donde la naturaleza inanimada, las plantas y los animales se apoyan y complementan. ¡Todos lo hacen, menos el hombre!

El hombre sólo quiere gobernar sobre todo sin límites. No le importa dañar el sistema en general. Si no detienes al hombre, destruirá el globo.

Por eso, desde el punto de vista de la naturaleza general y de nuestra naturaleza interna, debemos ser conscientes de que pertenecemos a un sistema integral e interconectado y, educarnos de nuevo.
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De Kabtv «Perspectivas globales», 15/may/20

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