No más vacas sagradas

Mi nuevo articulo: «No más vacas sagradas«

Los últimos años han sido una larga procesión de destrucción de vacas sagradas. Desde bancos hasta política y políticos, pasando por agencias de inteligencia e incluso la policía, ninguna institución es sagrada y nada está por encima del ridículo y el desprecio.

Incluso la vaca sagrada de la libertad de expresión, articulada en la Primera Enmienda, fue secuestrada y masacrada por…, bueno, luchadores por la libertad de expresión.

¿Dónde nos deja esta desintegración? No podemos creer en nadie y tenemos miedo de decirlo, pues no hay libertad de expresión. Peor aún, la esperanza de que las cosas mejoren se desvanece rápidamente.

“Una vez que se respete el derecho y la dignidad de los demás, se podrá ver que la belleza y la fuerza de Estados Unidos vienen precisamente de su diversidad”.

Esta es una situación muy peligrosa. Al mismo tiempo, es la única situación con la que es posible crecer. Cuando hay tanta separación y alienación en la sociedad, está claro que la única solución es su opuesto: la unión. Estados Unidos está en una situación de vida o muerte. O la gente se une por encima de todo lo que la separa, o las cadenas que aún mantienen unido al país se romperán y estallará una segunda guerra civil.

La buena noticia es que no es demasiado tarde. Mientras haya comunicación, hay esperanza de que la gente escuche la razón y comprenda que no habrá justicia ni paz para nadie si no hay cuidado para todos. La atención o al menos la preocupación, es la base para construir una sociedad justa.

Piensa en padres con sus hijos: cuando los niños pelean, los padres pueden estar de acuerdo con uno u otro, pero ciertamente actuarán con amor por todos y con justicia, tratarán de satisfacer las necesidades de todos los niños.

El pueblo estadounidense no tiene padres; nadie le dirá quién tiene razón y quién está equivocado en la lucha que experimenta esa nación angustiada. Como resultado, si el pueblo no reúne la fuerza para poner el bien común por encima del interés propio, se hundirá en conflictos y todos perderán.

Este año 2020 es un año crítico. Convergieron tres factores, cada uno podría desmantelar cualquier sociedad: la COVID-19, las protestas por George Floyd y las elecciones presidenciales. Juntos los tres forman la tormenta perfecta, que sólo una nación verdaderamente valiente podrá vencer.

Incluso donde la policía no ha sido desmantelada, es difícil ver que pueden contener una erupción de violencia total. A menos que todos decidan contener su frustración, enojo y principalmente el odio hacia la otra parte o color, ninguna policía ni guardia nacional ayudará. Es la elección de cada individuo dar ejemplo de moderación, respeto y en última instancia, cuidar a los demás, simplemente porque todos y cada uno, son seres humanos. Y como quisiera que otros me trataran, así debo tratarlos.

Una vez que se alcanza este nivel de moderación, se podrá hablar de acercar a la gente. Una vez que se respete el derecho y la dignidad de los demás, se podrá ver que la belleza y la fuerza de Estados Unidos vienen precisamente de su diversidad. EUA es hogar de todas las razas, todos los colores, todas las religiones y todas las opiniones políticas. Si no fuera por esa diversidad, Estados Unidos no sería Estados Unidos. Pero para verlo, el pueblo debe poner a la nación antes que a la facción, el todo antes que las partes. Solo así podrá unirse y ser un modelo a seguir, ser líder del mundo libre.

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta