5 cosas que necesitamos saber en los días de COVID-19

Mi nuevo articulo: «5 cosas que necesitamos saber en los días de COVID-19«

Reuters: Una mujer con mascarilla en la época de COVID-19, pasa junto a cajas de mudanzas apiladas frente a una casa de piedra rojiza del Upper West Side, esperando que la mudanza termine de empacar las pertenencias de los antiguos inquilinos que se mudaron fuera del estado, Nueva York, NY, 13/jul/20. Complicado por el impacto económico de la pandemia de COVID-19, meses de “refugio en el lugar”, protestas diarias, enfrentamientos sociales y la lenta reapertura de la economía, obligaron a muchos neoyorquinos a dejar la ciudad, donde los alquileres son altos y las oportunidades de trabajo futuras son difíciles de predecir. (Anthony Behar / Sipa EUA)

Nadie lo entiende. Nadie sabe realmente de dónde vino, ni cómo está hecho ni cuál es su propósito, tampoco sabemos cómo nos afecta ni por qué nos afecta de la manera que lo hace, ni cómo deshacernos de él, si es que existe alguna forma. La COVID-19 nos tiene acorralados, a su merced, sólo esperamos que la campana nos salve.

Pero en realidad, tenemos un problema mayor que el de cómo responder a las preguntas anteriores. Nuestro problema es nuestra actitud hacia el virus, porque si cambiamos nuestra actitud, convertiremos la amenaza en bendición. Hay cinco cosas que necesitamos saber para cambiar nuestra actitud y convertir la pesadilla en bendición.

1.  Primero, necesitamos saber que la influencia del virus va más allá de nuestro cuerpo.

Además de sus obvios impactos físicos, nos afecta mental y emocionalmente. El virus está cambiando nuestra psicología. Nos forzó a aislarnos y a reexaminar muchos valores que dábamos por sentados. Nos muestra que está bien dejar de comprar y de buscar oportunidades de comprar a cada instante. Nos abrió los ojos a la gente que nos rodea, nuestros padres, hijos, pareja y amigos. Nos mostró que somos impacientes, si somos amorosos o no y si son amorosos o no nuestros parientes.

2. La COVID-19 es una maestra en responsabilidad mutua.

Incluso si no me siento enfermo y soy joven, fuerte y saludable, podría portar y transmitir el virus a mis padres y abuelos no tan jóvenes ni tan fuertes ni tan saludables. Por eso, debo evitar abrazarlos, besarlos y enviarles a los niños para que estén con ellos cuando yo quiero terminar algún trabajo. Debo hacerlo no porque no quiero contraer el virus, sino porque no quiero transmitirlo. Además, las autoridades me dicen que debo aplicar este enfoque cuando salgo para no transmitir el virus a otros.  Es un enfoque social totalmente nuevo, pero vital en estos días de virus súper contagiosos.

3. Algo muy importante: el virus está reestructurando la economía.

Nos guste o no, está matando el consumismo, desvaneciendo el capitalismo e introduce lo que el columnista del NY Times Thomas Friedman llamó empleos que “crean más valor en corazones y entre corazones”. Esto no es comunismo ni socialismo del siglo XX. No es una economía que ve a todos iguales. Por el contrario, ve que todos son únicos y trata de obtener beneficio de las habilidades y capacidades únicas de todos. Como resultado, apoya el desarrollo del talento de cada uno para emplearlo en mejorar a la sociedad en su conjunto, la sociedad reconoce la contribución de todos los y felicita por su esfuerzo en hacer de la sociedad un mejor lugar para vivir. Así, la sociedad se beneficia de la contribución de todos y todos felizmente contribuyen, porque esto les da poder, satisfacen sus sueños y se sienten dignos y valiosos como seres humanos.

4. El coronavirus nos ayudará a cambiar radicalmente el mercado laboral.

En el nivel material, la sociedad se ocupará de las necesidades básicas de cada uno; nadie necesitará preocuparse por obtener comida, agua, vivienda, salud, educación e incluso recreación. Algunos contribuirán con la sociedad en la producción y suministro de productos básicos para todos. El resto no estará inactivo; estará ocupado creando “valores con sus corazones”, como Friedman lo expresó, mejorando la solidaridad social y la cohesión.

5. El resultado final de la nueva pandemia de coronavirus será una sociedad en donde todos tengan satisfechas sus necesidades básicas sin esfuerzo, socialicen durante el día y vivan en paz entre ellos y con la naturaleza. Dado que las compras excesivas ya no complacerán más a la gente, no se consumirá más de lo necesario y no se agotaran los recursos del planeta. La naturaleza se recuperará, el clima volverá a su balance y la gente se sentirá unida entre sí y con la naturaleza.

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